Fiscalía imputó a dos hermanas por millonaria estafa inmobiliaria en Ibagué
Todo parecía formal, respaldado y jurídicamente estructurado. Sin embargo, los supuestos remates nunca se concretaron.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Hermanas habrían diseñado un esquema fraudulento que prometía viviendas a bajo costo y ganancias superiores al 100 % en menos de seis meses.
Una promesa de casa propia terminó convertida en pesadilla para 27 familias en Ibagué. Según reveló la Fiscalía General de la Nación, dos hermanas habrían estructurado un esquema fraudulento basado en supuestos remates judiciales que nunca existieron, apropiándose de más de 600 millones de pesos.
Las señaladas son Diana Milena y Carolina Guzmán Andrade, quienes, de acuerdo con la investigación, se presentaban como intermediarias en procesos de remates judiciales de vivienda. Con un discurso convincente, ofrecían inmuebles a bajo costo y aseguraban que se trataba de inversiones “seguras y de alta rentabilidad”.
La estrategia, según el ente acusador, iba más allá de una simple promesa. Las mujeres presuntamente garantizaban la entrega de las propiedades en un plazo máximo de 180 días o, en su defecto, la devolución del capital con utilidades que superaban el 100 %. Una oferta difícil de ignorar para familias que buscaban asegurar su patrimonio o cumplir el sueño de tener vivienda propia.
Para dar apariencia de legalidad al negocio, habrían utilizado contratos, recibos y letras de cambio firmadas y con huellas, además de facilitar consignaciones bancarias y pagos en efectivo por diferentes montos. Todo parecía formal, respaldado y jurídicamente estructurado. Sin embargo, los supuestos remates nunca se concretaron.
Con el paso de los meses, las víctimas empezaron a exigir respuestas. Las viviendas prometidas no se entregaron y los recursos invertidos no fueron devueltos. La ilusión colectiva se transformó en denuncias penales que dieron origen a la investigación.
Un fiscal de la Estructura de Apoyo (EDA) de la Seccional Tolima les imputó los delitos de captación masiva y habitual de dinero y estafa agravada. Durante las audiencias, las hermanas Guzmán Andrade no aceptaron los cargos y continuarán vinculadas al proceso mientras avanza la investigación.
Publicidad
El caso vuelve a poner en evidencia los riesgos de las ofertas inmobiliarias que prometen rendimientos extraordinarios en tiempos récord y bajo aparentes figuras judiciales. Para las 27 familias afectadas, la esperanza de estrenar vivienda quedó suspendida en expedientes judiciales, mientras la justicia define responsabilidades en uno de los presuntos fraudes más cuantiosos recientes en la capital tolimense.