Tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por parte de Estados Unidos el sábado 3 de enero de 2026 en Caracas, el líder opositor venezolano Edmundo González se pronunció por primera vez a través de sus redes sociales.
En su mensaje, aseguró que los hechos recientes representan “un punto de inflexión en la historia reciente de Venezuela”, aunque reconoció que el momento genera “sentimientos encontrados” entre la ciudadanía.
González afirmó que la detención de Maduro constituye “un paso importante, pero no suficiente”, y advirtió que la normalización del país solo será posible con la liberación de todos los presos políticos.
“La normalización real del país solo será posible cuando se libere a todos los venezolanos privados de libertad por razones políticas, verdaderos rehenes de un sistema de persecución”, expresó, al tiempo que insistió en que debe respetarse “sin ambigüedades la voluntad mayoritaria expresada por el pueblo venezolano el 28 de julio”.
En su pronunciamiento, el dirigente sostuvo que la salida de Maduro del país configura “un nuevo escenario político”, pero no reemplaza las tareas pendientes para una transición democrática.
“Ninguna transición democrática es posible mientras haya un solo venezolano encarcelado de manera injusta”, afirmó. Además, hizo un llamado a la unidad nacional y a la Fuerza Armada para que cumpla con la Constitución: “Su lealtad es con la Constitución, con el pueblo y con la República”.
González concluyó señalando que el país que viene “debe ser un país de derechos, de instituciones y de esperanza”.