Esta fue la acción de Maduro que "acabó con la paciencia" de Trump antes de capturarlo
La última oportunidad para una salida negociada de Maduro antes del despliegue militar se dio el pasado 23 de diciembre, en lo que fue la última llamada oficial entre Washington y el Palacio de Miraflores.
Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados el pasado sábado 3 de enero durante un operativo militar liderado por Estados Unidos en Caracas. La acción incluyó bombardeos aéreos, comandos terrestres y un despliegue naval, y culminó con la extracción de la pareja de su residencia.
Posteriormente, ambos fueron trasladados a una prisión en Brooklyn, Nueva York. Este lunes 5 de enero, Maduro, de 63 años, compareció ante la Corte del Distrito Sur de Manhattan bajo custodia de la DEA, escoltado por un convoy blindado y apoyo aéreo, en lo que constituye la primera audiencia del proceso judicial en su contra.
Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores
AFP
De acuerdo con The Wall Street Journal, la última oportunidad para una salida negociada antes del despliegue militar se dio el pasado 23 de diciembre, en lo que fue la última llamada oficial entre Washington y el Palacio de Miraflores.
En ese contacto, elGobierno de Estados Unidos le planteó a Nicolás Maduro una oferta de "exilio dorado", una propuesta de retiro que le habría permitido abandonar el país y evitar el destino judicial que enfrenta actualmente.
The Wall Street Journal indicó que a Trump "se le agotó definitivamente la paciencia" al ver las burlas, videos, pronunciamientos y bailes del venezolano en redes sociales, gestos que la Casa Blanca interpretó como un desafío y un irrespeto a los Estados Unidos.
Según el medio, Trump, de manera privada, dijo que "le frustraba" ver estas acciones por parte de Maduro.
Durante la audiencia, la Fiscalía presentó cuatro cargos criminales contra Maduro, centrados en la conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, así como la posesión de armas de guerra y artefactos destructivos. El caso también involucra a su esposa, a su hijo Nicolás Maduro Guerra y al ministro del Interior, Diosdado Cabello.
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Según los registros judiciales, Maduro necesitó asistencia para movilizarse y utilizó traducción simultánea para seguir la lectura de los cargos que lo señalan de facilitar el envío de drogas hacia Norteamérica.
A pesar de las imputaciones, tanto Maduro como Flores se declararon no culpables y cuestionaron la legalidad de su detención. En sus primeras declaraciones, Maduro se refirió a sí mismo como “prisionero de guerra” y defendió su investidura presidencial.
La defensa de la pareja también informó que presentan complicaciones de salud y lesiones derivadas de la operación militar. Tras rechazar la solicitud de fianza, el juez federal Alvin Hellerstein programó la próxima audiencia para el 17 de marzo de 2026.