En la madrugada de este sábado 3 de enero de 2026 el régimen de Nicolás Maduro sufrió un golpe por parte de Estados Unidos. El presidente Donald Trump llevó a cabo una operación militar en la que detuvieron al líder venezolano y a su esposa Cilia Flores.
Frente a esto las reacciones no se han hecho esperar, diferentes líderes mundiales han expresado su apoyo a lo hecho por Trump, y otros, su rechazo; no obstante, en medio de la rueda de prensa del mandatario estadounidense, también se puso sobre aviso al gobierno de Cuba.
La “amenaza” de Estados Unidos a Cuba
Las declaraciones dadas por el gobierno norteamericano desde Mar-a-Lago (Florida) calificaron el operativo como un "aviso" a otros países y un ejemplo de que "el dominio estadounidense en el hemisferio occidental no volverá a ser cuestionado de nuevo".
De igual forma, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, lanzó duras críticas sobre la influencia de Cuba en Venezuela, al señalar que La Habana ha jugado un papel clave en la protección del gobierno de Nicolás Maduro.
De acuerdo con Rubio, esta intervención no es un secreto y se ha manifestado principalmente en el ámbito de la seguridad e inteligencia. “Su aparato de espionaje estaba lleno de cubanos”, afirmó, al subrayar que la presencia de asesores de la isla ha sido determinante para sostener al régimen venezolano en momentos de presión interna y externa.
El secretario calificó la relación entre ambos países como una forma de control desproporcionado por parte de Cuba. “Es increíble, esta pobre isla llegó a tomar el control de Venezuela en algunos aspectos”, sostuvo, aludiendo a una dinámica que, desde su perspectiva, ha limitado la soberanía venezolana. En ese contexto, aseguró que uno de los mayores retos para los venezolanos es “declarar su independencia de Cuba”, país que, dijo, intentó “colonizarla desde el punto de vista de la seguridad”.
Las declaraciones también incluyeron una advertencia directa al gobierno cubano. Rubio consideró que, si estuviera en La Habana formando parte del poder, existirían razones para preocuparse ante el escenario actual.
“Si yo viviera en La Habana y estuviera en el gobierno, al menos estaría un poco preocupado”, expresó, en referencia a las crecientes sanciones y a la presión internacional sobre los aliados del régimen de Maduro.
Por último, Marco Rubio se refirió a la decisión de Estados Unidos de impedir el flujo de petróleo venezolano hacia Cuba. Recordó que el presidente estadounidense ya había anunciado que el crudo sancionado no podrá llegar a la isla. “Todo lo que esté sancionado es petróleo sancionado, y no se va a permitir que llegue”.