La directora del Departamento Administrativo de la Presidencia, Angie Lizeth Rodríguez, presentó su renuncia irrevocable al cargo de superintendente nacional de Salud ad hoc para la Nueva EPS, en medio de la controversia política que se está gestando desde hace semanas y que incluyó tensiones internas en la Casa de Nariño.
En una carta fechada el 17 de diciembre de 2025 y dirigida al presidente Gustavo Petro, Rodríguez explicó que su decisión está relacionada con una denuncia penal interpuesta ante la Fiscalía General de la Nación por el presunto uso indebido de su nombre para el cobro de comisiones ilegales a EPS intervenidas. En el documento, la funcionaria señaló que se trata de una investigación por “los presuntos delitos de estafa y otros, debido al uso de mi buen nombre para cobrar coimas a las EPS intervenidas”.
La directora del Dapre precisó que el proceso ya fue formalmente radicado. Según explicó, su renuncia busca proteger la institucionalidad y evitar cualquier interpretación errónea sobre su rol dentro del Gobierno.
“Con el fin de preservar la transparencia institucional, mi buen nombre y la rectitud del ejercicio de la función pública, he decidido dar un paso al costado”, señaló, agregando que su salida también busca evitar “escenarios que puedan prestarse a confusión, instrumentalización o favorecimiento indebido”.
La renuncia se produce en un contexto de creciente desgaste político para Rodríguez, quien en los últimos meses protagonizó un choque interno con el director de la UNGRD, Carlos Carrillo, al señalarlo por la baja ejecución y posibles irregularidades en el Fondo de Adaptación.