Luego de que la Clínica Nuestra Señora de los Remedios, en Cali, Valle del Cauca, anunciara que dejará de atender a los pacientes afiliados a la Nueva EPS, debido a una deuda que asciende a cerca de 59.000 millones de pesos, crece la preocupación entre usuarios y autoridades de salud.
Según la Asociación de Usuarios del Valle, los más afectados serán los pacientes oncológicos.
Cerca de 3.000 personas que adelantaban su tratamiento en esta clínica quedarán, a partir de ahora, en un limbo, sin claridad sobre dónde podrán continuar procedimientos vitales como quimioterapias, radioterapias y yodoterapias.
"Es una situación muy compleja la que estamos viviendo cientos de pacientes , la salud está en riesgo y más lo que tienen enfermedades oncológicas y no nos brindan respuesta alguna pero vamos a seguir luchando por nuestros derechos”, dijo Sandra Martínez, representante de los usuarios de la Nueva EPS.
Esta situación, que podría reiniciar procesos médicos, en muchos casos desde cero, entorpecería la evolución de los tratamientos y romper la continuidad en la atención que los pacientes han construido junto a sus especialistas.
"Nosotros vamos hacer todas las denuncias posibles porque caemos en lo mismo, porque es el mismo comú denoninador del país, no hay pagos, entonces es un efecto domino, no hay pago, no entran los recursos y los que terminan en la crisis son los pacientes", manifestó la representante de los usuarios.
Con la vida de estos 3.000 pacientes oncológicos en riesgo, el secretario de Salud de Cali, Germán Escobar, hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para evitar la interrupción de servicios esenciales en el tratamiento del cáncer, especialmente en la zona norte de la ciudad, donde se encuentra la clínica.