Estas son las identidades de los policías secuestrados por el ELN en Tibú: un subintendente se salvó
Los policías regresaban del segundo turno de Navidad y viajaban de civil cuando fueron interceptados por hombres armados que revisaron celulares y se los llevaron en una camioneta robada.
El secuestro se registró en la madrugada del martes 6 de enero en zona rural del municipio de Tibú, Norte de Santander. Allí, cinco policías fueron secuestrados por integrantes del ELN durante un retén ilegal instalado antes del sector conocido como La Llana, en plena región del Catatumbo.
De acuerdo con la información oficial, el hecho ocurrió sobre las 4:30 de la mañana, cuando tres integrantes del ELN, que se movilizaban en dos motocicletas, interceptaron un bus de servicio público de la empresa Peralonso. Los hombres armados obligaron a los pasajeros a descender del vehículo y procedieron a revisar los teléfonos celulares, con el objetivo de identificar integrantes de la Fuerza Pública que se desplazaran de civil.
Durante la inspección, los ilegales identificaron a seis policías que viajaban en el bus. Sin embargo, tras la verificación, decidieron secuestrar a cinco de ellos y dejar en libertad a un subintendente, quien posteriormente logró informar a las autoridades sobre lo ocurrido.
Cinta de Policía
Foto: Referencia AFP
Los policías secuestrados fueron identificados como los patrulleros José Ricardo Carrillo Romero, Carlos Eduardo Barrera Ruiz, Edwin Fabián Manosalva Contreras y Ramón Alberto Coronel Medina, adscritos a la subestación Petrólea, así como el patrullero Daniel de Jesús Granada Quiroz, de la subestación Tres Bocas, todos con jurisdicción en Tibú.
Según se conoció, los uniformados se encontraban de permiso y regresaban del segundo turno de Navidad y no portaban uniforme ni armamento al momento de los hechos. Tras identificarlos, los integrantes del ELN robaron una camioneta gris tipo platón, en la que obligaron a subir a los policías secuestrados antes de retirarse del sector con rumbo desconocido.
Hasta el momento no se ha confirmado el paradero de los policías ni su estado de salud. Las autoridades adelantan las verificaciones correspondientes y evalúan las acciones operativas y humanitarias para lograr su liberación, mientras el caso vuelve a encender las alarmas sobre la crítica situación de seguridad en el Catatumbo.