El alto comisionado para la Paz, Otty Patiño, respondió a los cuestionamientos surgidos por un memorando enviado en junio de 2024 al entonces ministro de Defensa, Iván Velásquez, en el que solicitó la suspensión temporal de operaciones militares en una zona específica del país. En entrevista con Néstor Morales, en Mañanas Blu, el funcionario aseguró que la medida nunca estuvo dirigida a beneficiar a toda la estructura de la Segunda Marquetalia, sino exclusivamente a los integrantes de la delegación negociadora que participaban en el proceso de paz.
La controversia surgió luego de que se conociera el contenido del documento, en medio del debate generado por las revelaciones sobre la gestión del excomisionado de Paz, Danilo Rueda, durante los acercamientos con el Clan del Golfo. Frente a este escenario, Patiño insistió en que ambos casos corresponden a contextos diferentes y defendió la legalidad de las actuaciones adelantadas por su despacho.
La suspensión fue limitada y con fines de negociación
Durante la entrevista, Patiño explicó que la solicitud enviada al Ministerio de Defensa tenía un alcance restringido tanto en tiempo como en territorio. Según afirmó, el objetivo era garantizar el desplazamiento seguro de los representantes de la Segunda Marquetalia que participaban en la mesa de conversaciones.
“El comunicado era para solamente tres días, en un área determinada”, explicó el alto comisionado, quien añadió que la medida estaba relacionada con el regreso de los negociadores desde Caracas hacia los lugares establecidos para continuar el proceso de diálogo.
Asimismo, rechazó las interpretaciones según las cuales el Gobierno habría ordenado cesar las operaciones contra toda la organización armada.
“Era para unos miembros representantes que estaban en la mesa de negociación y estaba asociada al regreso de ellos a su sitio de origen, pero no era contra todo el grupo”, sostuvo Patiño, al insistir en que el documento divulgado omitió apartes que permitían comprender el contexto completo de la decisión.
El funcionario aseguró que la zona objeto de la suspensión correspondía a un territorio reducido y que el proceso contó con acompañamiento de organismos internacionales y de Naciones Unidas para garantizar el cumplimiento de las condiciones pactadas.
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Diferencias con el caso de Danilo Rueda
Otro de los temas abordados durante la conversación fue la polémica generada por los audios conocidos recientemente sobre reuniones del excomisionado Danilo Rueda con integrantes del Clan del Golfo.
Patiño reconoció que las grabaciones le generaron sorpresa, aunque pidió analizar el contexto en el que ocurrieron esos acercamientos.
“Uno en todo momento tiene que tener suma prudencia en los diálogos que tenga con esta gente. Al fin y al cabo se trata de delincuentes”, manifestó. El alto comisionado señaló que durante las etapas iniciales de un acercamiento aún no existe una mesa formal de negociación y que, por tanto, muchas conversaciones hacen parte de procesos exploratorios. Sin embargo, evitó respaldar actuaciones que pudieran interpretarse como concesiones indebidas a estructuras criminales.
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¿Hubo beneficios para la Segunda Marquetalia?
Uno de los cuestionamientos planteados durante la entrevista fue si esa suspensión temporal pudo facilitar el fortalecimiento militar del grupo armado que posteriormente fue relacionado con hechos violentos, entre ellos el atentado contra el senador Miguel Uribe Turbay, según las hipótesis investigativas mencionadas durante la conversación.
Patiño respondió que la medida era demasiado limitada para generar ese tipo de consecuencias. “No, era para un área, para unas personas y en un territorio determinado. Es algo muy restringido”, afirmó.
Además, explicó que para el momento en que ocurrieron los hechos posteriores ya existía un distanciamiento entre los negociadores encabezados por Walter Mendoza y la estructura liderada por alias Iván Márquez, debido a divisiones internas surgidas meses después dentro de la organización.
Defensa de la estrategia de paz total
El comisionado también fue consultado sobre los resultados de la política de paz total impulsada por el Gobierno del presidente Gustavo Petro. Aunque reconoció que no todos los objetivos pudieron concretarse, rechazó que la estrategia haya sido un fracaso.
“No creo que la paz total haya fracasado. Dejamos unos caminos abiertos y, si algo nos faltó, fue tiempo”, aseguró. Según explicó, la iniciativa se sustentó sobre tres pilares: la transformación territorial mediante la sustitución de economías ilegales, la disminución de las violencias y el avance de procesos de diálogo con distintos actores armados.
Patiño afirmó que en departamentos como Nariño, Putumayo, Chocó, así como en ciudades como Buenaventura y Medellín, se registraron reducciones importantes en los índices de violencia durante la implementación de la estrategia. No obstante, reconoció que regiones como el Catatumbo continuaron enfrentando graves problemas de orden público debido a los enfrentamientos entre el ELN y otras estructuras armadas.