La ONG Transparencia por Colombia lanzó una alerta temprana sobre el financiamiento de las campañas al Congreso y a la Presidencia de la República en 2026, al evidenciar graves niveles de incumplimiento en la rendición de cuentas, altos riesgos de opacidad y debilidades en los mecanismos de control electoral.
El informe advierte que, aunque el financiamiento es necesario para la competencia democrática, “no todo vale” e ignorar las reglas afecta la equidad electoral debilita la confianza ciudadana y abre la puerta a la captura indebida del Estado.
“Desde 2025, el Consejo Nacional Electoral reiteró que todas las candidaturas deben rendir cuentas en el aplicativo Cuentas Claras sobre el origen y uso de los recursos utilizados en la etapa de inscripción y en la campaña electoral, y estableció la obligación de reporte en tiempo real, es decir, que todo ingreso o gasto debe ser registrado en cuentas claras dentro de los ocho días siguientes a la realización de la operación económica”, explicó Andrés Hernández, director ejecutivo de Transparencia por Colombia.
Según el balance, el 95% de las candidaturas al Congreso no ha reportado ingresos ni gastos en el aplicativo Cuentas Claras, pese a que ya transcurrió más de la mitad del periodo de campaña y el 99,6% de los candidatos está habilitado para hacerlo.
De las 2.901 candidaturas inscritas, sólo 127 han registrado algún movimiento financiero. La situación es especialmente preocupante entre los congresistas que buscan la reelección, pues apenas 17 de los 182 han cumplido con esta obligación, a pesar de conocer las reglas desde procesos electorales anteriores.
“Los seis partidos políticos cuyas candidaturas más han reportado son el partido de la U, Partido Liberal, Alianza Verde, Partido Alianza por Colombia, Partido Conservador y Cambio Radical. Identificamos que los ingresos vuelven a ser principalmente de recursos propios de los candidatos y sus familiares, y los principales gastos se dan en propaganda electoral. Llama la atención que tan solo se reportan nueve millones de pesos de publicidad en redes sociales, aunque hace pocos días la moda indicó que durante el primer mes de campaña se invirtieron más de trescientos millones de pesos en Facebook e Instagram”, agrega Hernández.
En el caso de las campañas presidenciales, el informe califica como “muy grave” la opacidad en la financiación de la recolección de firmas. De los 91 comités registrados, únicamente uno aparece habilitado en Cuentas Claras y ninguno ha reportado ingresos o gastos.
“Solo se encuentra habilitado el acceso al reporte de Mauricio Cárdenas, pero no se evidencia en ingresos ni gastos. A la fecha no se conoce el origen de los recursos que invirtieron, por ejemplo, Abelardo de la Espriella, Vicky Dávila, Claudia López, Aníbal Gaviria o Juan Daniel Oviedo, a pesar de conocerse múltiples reportes de gastos significativos en sus actividades de campaña. No es claro si esto se debe a que las cuentas no se han entregado o a que el CNE no ha habilitado su acceso. Sobre la consulta interpartidista de la coalición del pacto histórico del pasado veintiséis de octubre, tanto Iván Cepeda como Carolina Corcho cumplieron con el reporte de ingresos y gastos”, agrega.
Transparencia por Colombia advierte que no se conoce el origen de los recursos utilizados por varias candidaturas por firmas, lo que limita el control ciudadano y electoral, evidencia fallas críticas del sistema y pone en riesgo los mecanismos diseñados para prevenir el ingreso de recursos de origen indebido en la competencia presidencial de 2026.