Luego de que el Consejo de Seguridad de la ONU prorrogara hasta el 31 de octubre de 2026 el mandato de la Misión de Verificación de la ONU para el acuerdo de paz en Colombia, anunciando que eliminaba la verificación del cumplimiento de las sentencias proferidas por la JEP y el componente étnico, el presidente Gustavo Petro reaccionó.
Lo hizo a través de su cuenta de X cuestionando esta decisión y lanzando críticas al gobierno de Estados Unidos que se abstuvo de votar.
“Que se quite el capítulo étnico, demostración de racismo y la JEP, Justicia Especial para la Paz, muestra la displicencia del Gobierno actual de los EEUU con la verdad en Colombia. Tiene una razón básica: los gobernantes norteamericanos saben que sus actuales aliados políticos en Colombia son aliados también del narcotráfico, y son en el pasado los responsables de un genocidio, de la violencia y de disparar el negocio de la cocaína en el país y sobre los consumidores de EEUU”, escribió.
El mandatario incluso mencionó su inclusión y la de su círculo cercano a la lista Clinton de la OFAC, anunciada la semana pasada en medio de la crisis diplomática con EEUU.
“Me mete en la lista OFAC no como narco, es imposible probar eso, sino como enemigo de los genocidios y del consumo del petróleo. Saben que en mí no se encuentra apoyo para una economía fósil, sino para una economía de la vida”, añadió el jefe de Estado.
Está misión se creó en 2017 con el propósito de supervisar el proceso de reincorporación política, económica y social de los exintegrantes de las antiguas Farc, además de verificar las garantías de seguridad para ellos y las comunidades impactadas por el conflicto armado.
Tradicionalmente, la renovación de su mandato se aprueba por consenso, pero en esta ocasión la votación estuvo marcada por un tono crítico que ha adoptado Washington frente a la gestión del presidente Petro.