En medio de la guerra arancelaria iniciada por Ecuador al imponer aranceles del 30 % a las importaciones provenientes de Colombia, a partir del 1 de febrero, el presidente Gustavo Petro anunció, a través de su cuenta de X, que el Gobierno está abierto a reunirse con Ecuador, con la condición de analizar una política bilateral para el control de los puertos marítimos.
“Creemos que los puertos marítimos de Ecuador y Colombia no son ni para la exportación de cocaína ni para el contrabando de insumos de fentanilo”, aseguró el mandatario.
Petro afirmó que la prioridad de Colombia ha sido la seguridad en la frontera y en los puertos, y recordó que se han capturado varios líderes de grupos criminales ecuatorianos. El presidente indicó que el crecimiento de las rutas de la cocaína por los puertos genera un problema de contrabando que puede desencadenar un dilema aún peor en términos de transporte hacia Estados Unidos.
En este sentido, Petro informó sobre la instalación de un radar ultramoderno de seguridad aérea en Ipiales, Nariño, para detectar rutas aéreas de contrabando. De acuerdo con el mandatario, en su reunión con la delegada del Gobierno ecuatoriano, durante la inauguración del Centro de Coordinación de Inteligencias en Manaos, Ecuador aceptó la política “antimafiosa” que él propuso.
La condición del presidente se conoce luego de que Ecuador informara este viernes, 23 de enero, que no podrá asistir a la reunión planteada por Colombia por compromisos con una misión de seguridad extranjera.