Con la entrada en vigor de la jornada laboral de 42 horas semanales en Colombia, el sector empresarial insiste en que el principal reto no será el incremento de la nómina, sino el impacto que la medida podría tener sobre la productividad. Así lo aseguró María Elena Ospina, presidenta de Acopi, quien afirmó que, aunque el salario de los trabajadores no se modifica, el valor de la hora ordinaria de trabajo sí aumenta.Durante una entrevista en Recap Blu, la dirigente gremial explicó que la reducción de la jornada representa un desafío para las empresas, especialmente en sectores que operan de manera continua y deben mantener sus niveles de producción.Acopi advierte sobre el aumento del costo por horaOspina aclaró que el cambio de 44 a 42 horas semanales no implica un incremento en la nómina mensual, pero sí un mayor costo por cada hora trabajada.“La reducción de la jornada laboral de 44 a 42 horas no va a aumentar ni los costos de la empresa ni la nómina que se paga mensual. Pero lo que sí aumenta es el costo de la hora ordinaria de trabajo, que aumenta aproximadamente en el 4,76 %. Entonces vamos a pagar más salarios, más costos laborales por menos horas de trabajo”, afirmó.La presidenta de Acopi sostuvo que la discusión no debe centrarse únicamente en la reducción de la jornada, sino en la baja productividad del país. Según indicó, este indicador cerró el año pasado en 0,91, una cifra que, a su juicio, refleja la necesidad de impulsar medidas adicionales para fortalecer la competitividad.“La productividad no ha subido. No ha aumentado. Entonces eso es lo que nosotros estamos revisando, analizando y realmente colocando sobre la mesa”, señaló.Productividad, tecnología y financiamientoPara la dirigente gremial, mejorar la productividad requiere acciones que van más allá de las horas trabajadas. Consideró necesario fortalecer el acceso a la tecnología, al financiamiento y al reentrenamiento laboral para que las empresas puedan producir más sin depender exclusivamente del tiempo de trabajo.“Las empresas necesitan tecnología, necesitan acceso a financiamiento, necesitan reentrenamiento laboral. En fin, son una cantidad de situaciones que hacen que la productividad no aumente en el país”, manifestó.Ospina aseguró que estas propuestas serán presentadas al próximo Gobierno, con el objetivo de abrir una mesa de diálogo enfocada en la competitividad empresarial. No obstante, descartó que Acopi esté planteando revertir la reducción de la jornada laboral.“No, esa opción no está sobre la mesa. Lo que tenemos que hablar es de cómo sostener a las empresas y cómo mejorar la productividad de las empresas”, dijo.Manufactura, comercio, aseo y vigilancia, entre los sectores más afectadosLa presidenta de Acopi afirmó que las empresas manufactureras, el comercio, el aseo y la vigilancia serían algunos de los sectores que enfrentarán mayores dificultades con la reducción de la jornada laboral, debido a que muchas de ellas operan las 24 horas del día.Explicó que, para mantener la producción, las compañías deberán reemplazar turnos, contratar más personal o pagar horas extras, lo que incrementa los costos laborales.“La empresa manufacturera, el comercio son de los más afectados… las empresas de vigilancia tienen una situación demasiado delicada con la reducción de la jornada laboral y los otros costos laborales”, indicó.Finalmente, reiteró que el principal desafío es lograr que las empresas sean más productivas para poder competir. “Para que el país sea competitivo, primero tiene que ser productivo”, concluyó.Escuche la entrevista completa acá:
El inesperado aumento del salario mínimo, las subidas inflacionarias y la falta de seguridad han sumido al departamento del Atlántico en una grave realidad para las pequeñas y medianas empresas, donde sus ventas e inversiones se han reducido a más de la mitad generando la posibilidad de cierre o despidos para muchas de ellas.De esa manera fue explicado desde Barranquilla por la presidenta de Acopi Atlántico, Rosmery Quintero, quien declaró desde el foro “Gestión inteligente en tiempos retadores” que se viven momentos de incertidumbre y que el mayor reto para los empresarios es mantener la estructura empresarial sana y estable o, por el contrario, acogerse a la ley de salvamento, antes de entrar en una total insolvencia.“Cuando nosotros ventas, realmente más del 53% de los empresarios han disminuido sus ventas y cuando revisamos inversión estamos aproximadamente en un 57% de disminución de inversión. Hay un alto nivel de preocupación por el tema de la seguridad, es uno de los factores que más preocupa y pesa mucho sobre la estructura de costos. Hay que hablar del tema de las extorsiones que ya no solo afecta al nivel gerencial, sino también a muchos trabajadores”, dijo inicialmente Rosmery.“Trabajar con seguridad en un entorno tan complejo no es fácil, pero hay que seguir perseverando para mantenernos estables porque somos un motor de generación de empleo, quiere decir de desarrollo económico para el país.En temas de seguridad, Rosmery indicó que los más afectados son los tenderos por su cercanía con las calles, aunque los bloqueos registrados este año están impactando negativamente a los empresarios por la inseguridad en las vías del país y los retrasos para la entrega de insumos.Así las cosas, Quintero indicó que el próximo Gobierno deberá ajustar lo más pronto posible la estructura de costos, controlar el desperdicio de recursos y solventar a las compañías.
La entrada en vigor de un arancel del 50 % por parte de Ecuador a productos colombianos encendió las alarmas del sector empresarial. Los pequeños y medianos empresarios aseguran que el impacto es fuerte y se traduce en riesgo para contratos vigentes, pérdida de competitividad y posibles afectaciones al empleo formal.Según el gremio, un gravamen de esta magnitud encarece los productos colombianos en territorio ecuatoriano, reduce su capacidad de competir frente a otros proveedores y altera las cadenas logísticas, especialmente en las zonas fronterizas. Además, advierten que la incertidumbre comercial puede frenar inversiones y afectar la planeación financiera de empresas que dependen en gran medida de ese mercado.Ecuador ha sido históricamente uno de los principales socios comerciales de Colombia en la región. Una parte importante de lo que Colombia vende a ese mercado corresponde a bienes no minero-energéticos como manufacturas, agroalimentos, textiles, productos químicos, cosméticos, medicamentos y alimentos procesados. En estos sectores la participación de las MiPymes es clave y el empleo es intensivo, por lo que cualquier sobrecosto arancelario repercute de manera inmediata en la estabilidad de miles de trabajadores.Ante este panorama, Acopi pidió a ambos gobiernos desescalar la medida mediante una moratoria temporal mientras se activan canales de diálogo técnico. También propuso la creación de una mesa bilateral de alto nivel con autoridades comerciales y aduaneras, la evaluación de exclusiones temporales para bienes esenciales o de alto impacto en empleo MiPyme, el uso de mecanismos regionales de solución de controversias y, del lado colombiano, la implementación de un plan urgente de mitigación que incluya créditos especiales, apoyo para diversificar mercados y acompañamiento en inteligencia comercial.“La estabilidad del comercio regional es fundamental para la sostenibilidad de nuestras micro, pequeñas y medianas empresas. Un conflicto comercial no puede trasladar su costo al empleo formal ni a quienes cumplen la ley y generan desarrollo. Es momento de privilegiar el diálogo, la proporcionalidad y las soluciones técnicas”, señaló el gremio en su comunicado.Acopi se comprometió a aportar información sectorial y análisis técnico que permitan generar propuestas reales para salvaguardar el empleo y la integración económica en la región.
El Consejo de Estado ordenó la suspensión cautelar del decreto que incrementó el salario mínimo en un 23% para 2026, otorgando al Gobierno Nacional un plazo de ocho días para expedir una nueva norma. La decisión judicial se fundamenta en la presunta falta de rigor técnico y el desconocimiento de variables macroeconómicas esenciales durante la concertación.Representantes de los principales gremios económicos del país han reaccionado con cautela, señalando que el aumento desmedido ya está generando impactos negativos en la sostenibilidad de las empresas y en los niveles de informalidad laboral.Impacto en las pequeñas y medianas empresasMaría Ospina, presidenta de la Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (ACOPI), calificó la cifra del 23 % como una decisión “sacada del sombrero” sin sustento técnico. Según la dirigente, este incremento ha golpeado severamente la caja de las empresas que generan el 80 % del empleo formal en Colombia.Ospina reveló que la incertidumbre jurídica ya se traduce en despidos. “Hay empresas que han sacado hasta 50 empleados porque no les da la caja para sostener estos empleos”, afirmó. Desde ACOPI proponen que el nuevo ajuste se base estrictamente en la suma de productividad e inflación, lo que arrojaría un incremento cercano al 7.2 %.Por su parte, Natalia Gutiérrez, presidenta del Consejo Gremial, enfatizó que el salario mínimo funciona como un ancla macroeconómica. Su incremento excesivo afecta indexadores en pensiones, servicios de administración y contratos de infraestructura, elevando el riesgo de informalidad.Respecto a la operatividad de la medida, Gutiérrez explicó que las empresas están a la espera del nuevo decreto. “Es una sentencia que le pide al gobierno que bajo criterios técnicos vuelva y revise el valor”, señaló, subrayando que muchos contratos y subcontratos dependen de esta cifra de referencia.
La Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, Acopi, advirtió que el reciente aumento del salario mínimo configura una política incompleta que está elevando de manera significativa los costos laborales sin que exista un incremento en la productividad, lo que estaría llevando a un panorama crítico para las mipymes durante este año.Según el gremio, el impacto del ajuste salarial ya comenzó a sentirse en las 1.650.000 micro, pequeñas y medianas empresas que operan en el país, las cuales representan cerca del 97 % del tejido empresarial colombiano. Acopi alertó que los recortes de personal, ya están en marcha y que muchos contratos a término fijo podrían no ser renovados debido a que el incremento real en los costos no se limita al 23,7 %, sino que alcanza cerca del 30 % al sumar los costos no salariales y otros valores indexados al salario mínimo.La presidenta de Acopi, María Elena Ospina, señaló que las empresas, especialmente las micro y pequeñas, han comenzado a revisar los ajustes en planta. Además, indicó que los empresarios están evaluando despidos y ajustes en sus plantas de personal, y que incluso se está optando por la tercerización de servicios como alternativa para reducir costos, advirtiendo que esta situación también podría afectar a quienes apenas inician su vida laboral, como los practicantes.Ospina explicó que el desbalance entre el incremento de los costos laborales y la productividad está profundizando las dificultades financieras de las empresas. Como ejemplo, mencionó el caso del sector educativo, donde los colegios solo tienen autorización para aumentar las matrículas entre un 7 % y un 8 %, mientras deben asumir incrementos salariales cercanos al 30 %, lo que genera un desfase que pone en riesgo su sostenibilidad.¿Alivios para mipymes?Desde Acopi reiteraron que enero y febrero serán meses clave para que las mipymes realicen ajustes internos. La asociación confirmó que ya se llevó a cabo una primera reunión con el Gobierno nacional, en la que se comenzaron a analizar alternativas como alivios tributarios y créditos blandos para mitigar el impacto del aumento salarial.Finalmente, el gremio hizo un llamado a las micro y medianas empresas a revisar y ajustar sus presupuestos con el fin de evitar cierres, mientras se espera que en las próximas semanas continúen los diálogos con el Ministerio de Trabajo para buscar soluciones que protejan el empleo y la estabilidad empresarial.
El reciente anuncio del Gobierno nacional sobre el aumento del salario mínimo para 2026 ya genera un intenso debate entre trabajadores y empresarios. Aunque la medida fue recibida con optimismo por amplios sectores de la población, desde el gremio de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) advierten que el impacto podría traducirse en un riesgo directo para el empleo formal.Este lunes, el presidente Petro confirmó un incremento histórico del 23,7 % en el salario mínimo, que quedó fijado en 2.000.000 de pesos mensuales, suma que incluye el auxilio de transporte. Sin embargo, para Acopi, la Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, el aumento resulta desproporcionado frente a la realidad financiera del sector productivo más amplio del país. Así lo expresó su presidenta, María Elena Ospina, en Mañanas Blu.“Es un aumento totalmente desproporcionado. No se tuvo en cuenta que el 99,7 % del tejido empresarial está conformado por micro, pequeñas y medianas empresas, que además generan cerca del 80 % del empleo formal”, señaló la dirigente gremial.Ospina enfatizó que las microempresas, que representan cerca del 90 % del tejido empresarial y emplean entre uno y diez trabajadores, serán las más afectadas. “Una microempresa con apenas tres empleados necesita alrededor de 10 millones de pesos mensuales en caja para soportar las cargas laborales. Es muy difícil que los pequeños negocios y los emprendedores puedan asumir una carga de esta magnitud”, advirtió.Desde Acopi alertan que el aumento del salario mínimo no puede analizarse de manera aislada. Según Ospina, a este incremento se suman otros factores que presionan los costos empresariales, como la posible declaratoria de emergencia económica, la implementación de la reforma laboral y los costos no salariales asociados a la contratación formal.“Todo este conjunto de costos pone en serio riesgo el empleo en las Mipymes”, afirmó.Aunque el gremio aún no tiene una cifra consolidada sobre cuántos puestos de trabajo podrían perderse, la presidenta de Acopi aseguró que ya hay señales preocupantes. “Una empresa nos llamó y nos dijo que tiene 460 empleados que ganan el salario mínimo y que, con este aumento, está considerando automatizar procesos y prescindir de cerca de 300 trabajadores. Eso da una idea de lo que están pensando muchos empresarios en este primer momento”, explicó.Otro de los efectos que anticipa el gremio es el aumento de precios al consumidor. Ospina indicó que, con un incremento del 23 % en el salario mínimo, el costo total de un trabajador para la empresa puede aumentar cerca de un 30 %. “Si suben los costos laborales, suben también los costos de producción y, en la misma proporción, terminarán subiendo los precios de los productos y servicios”, sostuvo.Desde Acopi también se advierte sobre un posible aumento de la informalidad y de la inflación, lo que podría profundizar la brecha social. “Solo alrededor de 2,4 millones de personas se benefician directamente del salario mínimo, pero hay más de 11 millones que ganan menos de ese ingreso y más de 10 millones que ganan apenas un poco más. Estas personas no solo no se verán beneficiadas, sino que podrían perder poder adquisitivo”, concluyó Ospina.
La negociación del salario mínimo para 2026 entra en su recta final en medio de profundas diferencias entre empresarios y centrales obreras, un escenario que vuelve a abrir la posibilidad de que el Gobierno termine definiendo el incremento por decreto.Actualmente, las centrales obreras, encabezadas por la CUT, proponen un incremento del 16 %, que llevaría el salario mínimo por encima de los 1.883.000 pesos, incluyendo el auxilio de transporte. Del lado empresarial, los gremios sugieren un aumento del 7,21 %, que ubicaría el salario en alrededor de 1.740.000 pesos. En medio de estas cifras, el Gobierno aún no ha presentado oficialmente su propuesta, aunque distintas declaraciones han alimentado la expectativa de un aumento cercano al $1.800.000.Para María Elena Ospina, presidenta de Acopi, un incremento de dos dígitos no es viable en el contexto económico actual. En entrevista con Recap Blu, la dirigente gremial insistió en la necesidad de ser “coherentes con la realidad del país” y subrayó que el objetivo principal debe ser proteger el empleo formal y la sostenibilidad de las empresas, especialmente de las pequeñas y medianas. De hecho, recordó las cifras del Dane y el Ministerio de Comercio para evitar efectos colaterales como el aumento de la inflación.“Cuando se habla de un salario mínimo de 1.800.000 pesos, hay que sumarle todos los costos salariales y no salariales, lo que eleva el costo real de un trabajador a cerca de 2.800.000 pesos para una empresa”, explicó.Sobre la negociación para definir el porcentaje del aumento del salario mínimo, aseguró que el ambiente ha sido respetuoso y que los empresarios están dispuestos a revisar escenarios antes de la próxima reunión, aunque dejó claro que no avalarán cifras que, a su juicio, pongan en riesgo la estabilidad empresarial. ¿Qué dicen en la CUT sobre el salario?Desde la otra orilla, Fabio Arias, presidente de la CUT, sostuvo que la exigencia de un aumento de dos dígitos responde a criterios de justicia social y a la evidencia reciente. Para el dirigente sindical, los temores empresariales sobre desempleo, inflación e informalidad ya fueron desmentidos por los hechos que se han presentado en el actual Gobierno. “En los últimos tres años, con aumentos importantes del salario mínimo, el desempleo ha bajado, la inflación también y la informalidad ha tenido una leve reducción. Dato mata relato”, afirmó.Arias aseguró que las centrales obreras están dispuestas a moverse dentro de la negociación, pero ese movimiento dependerá de lo que hagan los empresarios y de la eventual postura del Gobierno. Desde su perspectiva, un mayor salario impulsa el consumo interno y dinamiza la economía, beneficiando también al sector productivo.Sobre el clima en la mesa de concertación, el presidente de la CUT habló de una “tensa calma” y consideró que la distancia entre las propuestas hace difícil un acuerdo. Por ello, no descartó que el proceso termine sin consenso y sea el presidente Gustavo Petro quien defina el aumento por decreto, como ha ocurrido en otros momentos de la historia reciente del país. En ese escenario, Arias confía en que el Gobierno adopte una decisión cercana a las peticiones sindicales y considere el salario mínimo como una forma de inversión social.Trabajadores y empresarios se reunirán este jueves, 11 de diciembre, en horas de la mañana para analizar las propuestas y empezar a trabajar en un acuerdo sobre el aumento del salario mínimo para el 2026.
Los principales líderes del sector empresarial, entre ellos Jorge Enrique Bedoya (SAC), Bruce MacMaster (Andi), Jairo Pulecio (Acopi) y otros presidentes de gremios nacionales, enviaron una carta al Consejo Gremial Nacional solicitando definir la presidencia de la organización para 2026.En el documento, los firmantes advierten que el próximo año será decisivo para el país por la contienda presidencial y por el cierre del gobierno de Gustavo Petro, un contexto que, según dicen, demanda unidad y un liderazgo firme dentro del sector empresarial.Los gremios señalan que en los últimos años se han intensificado las tensiones con el Gobierno en temas estratégicos como gas, petróleo y minería, sumadas al deterioro de la seguridad y a episodios diplomáticos que han generado incertidumbre económica. Aun así, recalcan que el empresariado ha mantenido su compromiso con el país, defendiendo la seguridad jurídica, la confianza inversionista y el papel del sector productivo.Frente a este panorama, los líderes proponen a Luz Stella Murgas, presidenta de Naturgas, como candidata para asumir la presidencia del Consejo Gremial Nacional, y a Nicolás Pérez Marulanda, de Fedepalma, como vicepresidente para 2026.“Estamos convencidos de que su capacidad de liderazgo, su experiencia y su compromiso con la agenda gremial permitirán conducir al CGN con claridad estratégica en un año crucial para la inversión, la institucionalidad y el futuro económico del país”, menciona en la carta.
Este miércoles la CUT le madrugó a las negociaciones del salario mínimo y anunció que los trabajadores pedirán un aumento de dos dígitos en el salario mínimo para 2026. Es decir, al menos 10 % equivalentes a unos 142.000 pesos sin el subsidio de transporte."¿Cómo hace usted para sentarse a conversar cuando el árbitro o la persona que debe garantizar la negociación, pues, mostró ya una cifra? Vamos a asistir, vamos a participar, vamos a escuchar, pero va a ser muy difícil que logremos llegar seguramente a una cifra. Lo veo muy improbable", aseguró a Blu Radio el presidente de la Junta Directiva de Acopi, Jairo Pulecio.De momento, los empresarios no tienen una cifra concreta de contrapropuestas. Sin embargo, Pulecio resaltó que los estudios del gremio apuntan a que incrementos por encima del 7 % pueden afectar la inflación.Oficialmente la mesa de negociaciones sobre el salario mínimo este año debería instalarse el 12 de diciembre con la participación de las tres centrales obreras (CUT, CGT, CTC), la confederación de pensionados y los cinco gremios con mayores empleos: Asobancaria, SAC, Acopi, Fenalco y la Andi.Aunque el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, no ha querido hablar abiertamente de una cifra concreta, sí dejó ver que el interés del Gobierno es que se dé un incremento del ingreso real de los trabajadores."El Gobierno que se supone que era el participante neutro, se supone que era el árbitro en un proceso de conciliación y concertación que daba inicio el 1 de diciembre; al momento en que ya muestra sus cartas y nos demuestra a nosotros que él ya es un actor negociador, pues obviamente hace que el proceso de negociación vaya a ser muy complejo", concluyó Pulecio.
Se anticipa que el texto final de la reforma laboral contendrá alrededor de 75 artículos. Entre los puntos ya definidos y confirmados, se destaca la jornada nocturna, en empresas con más de 10 empleados pagarían recargo nocturno desde las 8:00 p.m. en 2026 y desde las 7:00 p.m. en 2027, según una propuesta que analizan los ponentes de la reforma laboral para incluir en el texto que será debatido en tercer debate.Adicionalmente, se prevé la inclusión de un diferencial para los sectores productivos más afectados por esta modificación, buscando mitigar posibles impactos negativos.La medida no aplicaría a las microempresas —aquellas con 10 empleados o menos, según la legislación vigente— a menos que la informalidad laboral en el país disminuya.En diálogo con Mañanas Blu, Rodolfo Correa, presidente de Acopi, habló sobre la reforma y la cual calificó como "mala". Señaló que las consecuencias para la economía serían graves. Correa expresó que, aunque es evidente que la situación actual requiere ajustes, la reforma sigue siendo negativa y, en sus palabras, "hemos escogido el mal menor". Destacó que muchas de las microempresas, que representan el 93.7% del total de empresas activas en el país, no pueden soportar las cargas adicionales que la reforma impone. Correa hizo un llamado a la sensatez a los legisladores, sugiriendo que se debe excluir a las microempresas de ciertas disposiciones, como el recargo nocturno, y enfatizó la necesidad de un enfoque gradual en la implementación de cualquier cambio que afecte el costo del trabajo. Correa expresó que, aunque es evidente que la situación actual requiere ajustes, la reforma sigue siendo negativa y, en sus palabras, "hemos escogido el mal menor". "No podemos celebrar la aprobación de esta reforma, pero la alternativa sería un desastre económico", afirmó. A lo largo de la conversación, Correa subrayó que la informalidad laboral en Colombia es alarmante, con cifras que indican que el 65% de la población laboral es informal, y argumentó que las reformas deberían enfocarse en formalizar este sector en lugar de poner en riesgo a las empresas que ya están en la formalidad. Escuche aquí la entrevista:
El Junior de Barranquilla empató este domingo 23 de agosto 1-1 con Once Caldas en el estadio Romelio Martínez, en su regreso a la liga colombiana después de la suspensión del torneo por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el pasado 10 de agosto, y sigue sin ganar en el campeonato.El conjunto barranquillero, que había perdido sus dos primeros partidos del Clausura ante Deportes Tolima (2-1) y Millonarios (0-1), volvió a la competición con la necesidad de sumar ante un Once Caldas que llegó al encuentro con cinco puntos en cuatro presentaciones.El Once Caldas se adelantó en el marcador en el minuto 79 con un gol de su experimentado delantero Dayro Moreno, pero el Junior reaccionó en el tramo final y encontró el empate en el 88 gracias al paraguayo Guillermo Paiva, quien evitó la derrota del conjunto local.Con el empate, el Junior suma su primer punto del torneo, aunque mantiene partidos pendientes frente a Deportivo Pereira y Boyacá Chicó debido a la suspensión de la competición.La jornada también estuvo marcada por los hechos de violencia registrados el sábado en el estadio El Campín de Bogotá durante el partido entre Independiente Santa Fe y América de Cali, que terminó 0-0.El encuentro fue detenido en el minuto 33 después de que los enfrentamientos entre aficionados pasaran de las tribunas al terreno de juego.Los disturbios obligaron a los jugadores y al cuerpo arbitral a retirarse a los camerinos mientras la Policía recuperaba el control del estadio. El partido se reanudó posteriormente y concluyó sin goles.Las autoridades de Bogotá informaron que 17 personas resultaron afectadas por los incidentes y anunciaron que el caso será llevado ante la Comisión Distrital de Fútbol para determinar las sanciones correspondientes.En los otros partidos de la fecha, Atlético Nacional derrotó por 2-1 a Fortaleza, Cúcuta Deportivo venció por 1-0 al Independiente Medellín, Águilas Doradas empató 1-1 con Millonarios, Jaguares superó por 1-0 a Boyacá Chicó, mientras Tolima y Atlético Bucaramanga igualaron 0-0.Este domingo, Deportivo Cali e Internacional de Bogotá empataron 2-2 y Deportivo Pasto cayó por 0-1 ante Llaneros.
Culminó la fecha 6 de la Liga BetPlay 2026-II, que volvió a la acción luego de postergarse por la tragedia ocurrida tras el terremoto del pasado 10 de agosto, que afectó varias regiones del país. La jornada la abrió el viernes 21 de agosto con el duelo entre Jaguares y Boyacá Chicó (1-0) y cerró en Barranquilla, en el Romelio Martínez, con el empate a un gol entre Junior y Once Caldas.América de Cali continúa como líder del campeonato con 13 puntos en 5 partidos, tras el empate en el clásico de rojos ante Independiente Santa Fe en El Campín, partido que estuvo marcado por los disturbios tras los enfrentamientos entre las barras bravas de ambos equipos.En una fecha marcada por los incidentes en Bogotá y los empates, destacaron la victoria del Cúcuta Deportivo ante el Medellín por 1-0, en el debut de Juan Fernando Quintero, y el entretenido partido en Palmaseca entre Deportivo Cali e Internacional de Bogotá, que terminó 2-2.También destacó la victoria de Llaneros por la mínima diferencia en Pasto, para ampliar la crisis del conjunto de la capital de Nariño, que aún no logra la victoria en Liga.Tabla de posiciones de la Liga BetPlay tras la fecha 6América de Cali — 13 pts | DG: +11Llaneros — 11 pts | DG: +4Tolima — 10 pts | DG: +2Medellín — 9 pts | DG: +2Bucaramanga — 9 pts | DG: +2Águilas Doradas — 8 pts | DG: +2Deportivo Cali — 7 pts | DG: +3Millonarios — 7 pts | DG: -2Once Caldas — 6 pts | DG: +3Atlético Nacional — 6 pts | DG: +3Santa Fe — 5 pts | DG: +1Fortaleza — 5 pts | DG: -1Internacional — 5 pts | DG: -2Cúcuta — 5 pts | DG: -5Jaguares — 4 pts | DG: -5Deportivo Pereira — 2 pts | DG: -1Alianza — 2 pts | DG: -2Junior — 1 pts | DG: -2Pasto — 0 pts | DG: -7Boyacá Chicó — 0 pts | DG: -10Así se disputará la fecha 7 de la Liga BetPlayMartes 25 de agosto:Cúcuta Deportivo vs. Alianza FC (8:00 p.m.)Miércoles 26 de agosto:Boyacá Chicó vs. Fortaleza CEIF (4:00 p.m.)América de Cali vs. Junior (6:20 p.m.)Atlético Nacional vs. Deportivo Cali (8:30 p.m.)Jueves 27 de agosto:Llaneros vs. Millonarios (6:10 p.m.)Internacional de Bogotá vs. Deportivo Pasto (8:15 p.m.)Partidos pospuestos:Bucaramanga vs. Águilas DoradasSanta Fe vs. JaguaresOnce Caldas vs. Deportes Tolima
El teniente coronel del Ejército Sammy Ernesto Rodríguez, quien durante casi dos años fue edecán del entonces Gustavo Petro en la Casa de Nariño, enfrenta un proceso disciplinario por un presunto caso de acoso sexual contra la mayor Diana Marcela Sierra.La Unidad Investigativa de Noticias Caracol tuvo acceso al expediente de la Procuraduría General de la Nación, que contiene testimonios, grabaciones y otros elementos relacionados con los hechos ocurridos en mayo de 2025.Los hechos se remontan al 13 de mayo de 2025, cuando Rodríguez, entonces mayor, llegó al Cantón Militar de Palonegro, en Bucaramanga, después de asistir al funeral de la madre del coronel Jairo Mancilla, integrante de la Casa Militar.Según el testimonio de la cabo Yuliana Clavijo, quien estaba de guardia esa noche, Rodríguez llegó en estado de embriaguez y tuvo una discusión con el taxista que lo había transportado.La mayor Diana Sierra intervino ante la situación, pagó los $10.000 de la carrera y posteriormente aceptó llevar a Rodríguez hasta el casino de oficiales. En el vehículo también viajaba su hijo de 12 años.De acuerdo con la declaración de Sierra ante la Procuraduría, durante el trayecto Rodríguez habría realizado un comentario de carácter sexual y luego la habría tocado en el seno derecho. La oficial aseguró que detuvo el vehículo y pidió ayuda a dos suboficiales.Sierra también afirmó que Rodríguez la insultó y amenazó después de que los uniformados intervinieran. Posteriormente, reportó lo ocurrido a sus superiores.Al día siguiente, según su declaración, el mayor Anderson Quiroga la visitó en su oficina y le pidió que no informara sobre el episodio. Parte de esa conversación quedó registrada en videos obtenidos por Noticias Caracol.¿Qué pruebas aparecen en el expediente?La Procuraduría tomó declaración a 17 militares, entre ellos oficiales y suboficiales que tuvieron conocimiento de lo ocurrido.La cabo Clavijo confirmó que Rodríguez estaba tomado y describió la discusión que tuvo con el taxista. El sargento primero César Chica, quien auxilió a Sierra, aseguró que el entonces mayor estaba alterado, utilizó palabras soeces y le habría preguntado si podía conseguirle drogas.También declararon los coroneles Carlos Parra y Alfredo Orjuela. Ambos entregaron detalles sobre el comportamiento de Rodríguez durante el incidente.Otro testimonio fue el del coronel Jairo Mancilla, quien aseguró que Rodríguez posteriormente manifestó que no recordaba exactamente lo ocurrido y que quería regresar a Bucaramanga para hablar con Sierra y ofrecerle disculpas.El mayor Miguel Plata, esposo de la denunciante, también declaró. Según su versión, Rodríguez le pidió que intercediera ante Sierra y reconoció que había tenido comportamientos inapropiados.La Unidad Investigativa de Noticias Caracol reveló que, además de los testimonios, la Procuraduría realizó inspecciones y reconstrucciones de algunos de los hechos denunciados durante la investigación.Aunque varios testimonios hicieron referencia al supuesto estado de embriaguez del oficial, nunca se practicó una prueba toxicológica que permitiera establecerlo con certeza.¿Qué decidió la Procuraduría sobre Sammy Rodríguez?La Procuraduría formuló cargos contra Rodríguez al considerar que existían elementos que permitían establecer que posiblemente realizó actos de hostigamiento de connotación sexual contra la mayor Sierra.El oficial no rindió su versión libre presencialmente porque estaba en Austria, pero presentó un escrito en el que atribuyó su comportamiento a la tensión provocada por la pérdida de su teléfono celular. Además, negó haber acosado a la mayor.El organismo también pidió investigar los presuntos tratos humillantes contra otros militares y establecer si hubo un comportamiento inadecuado con el hijo de Sierra. Asimismo, solicitó indagar al mayor Quiroga.A pesar del proceso disciplinario, el Ministerio de Defensa aprobó el ascenso de Rodríguez a teniente coronel el 1 de junio de 2026. La abogada de Sierra cuestionó la decisión.Finalmente, en el informe dice Noticias Caracol que buscó al oficial para conocer su versión sobre las acusaciones y el proceso disciplinario, pero no obtuvo respuesta a los mensajes enviados a sus teléfonos y correos personales e institucionales.
El partido opositor mexicano Movimiento Ciudadano (MC) lamentó este domingo 23 de agosto el "cobarde asesinato" de Nadia Vehurini Matadama Díaz, dirigente del grupo político en la ciudad de Tlapehuala, en el estado de Guerrero (sur)."Lamentamos el cobarde asesinato de Nadia Vehurini Matadama, dirigente de Movimiento Ciudadano en Tlapehuala, Guerrero", escribió MC en un mensaje en la red social X.Al tiempo que exigió a las autoridades una investigación inmediata y con perspectiva de género, ya que, aseguró, "la violencia hacia las mujeres no puede normalizarse en Guerrero ni en ninguna parte del país".De acuerdo con los primeros reportes difundidos por medios mexicanos, el homicidio de Díaz ocurrió la noche del pasado viernes, luego de que dos hombres armados irrumpieron en su casa ubicada sobre la calle Francisco I. Madero, en el municipio de Chilpancingo, y dispararon contra ella.También señalaron que fue un familiar quien avisó de los primeros disparos ocurridos en el hogar de Díaz y, posteriormente, avisó que su hermana no presentaba signos de vida.En su página de Facebook, familiares y amistades lamentaron el asesinato de Díaz, quien también era médica general y contaba también con una trayectoria política en el partido opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI).Las cifras oficiales confirman que en lo que va de 2026 se han registrado 51 atentados y asesinatos contra políticos, un delito recurrente en México, especialmente en periodos cercanos a procesos electorales.Además, el estado de Guerrero ha sido un foco rojo desde el periodo electoral de 2024, cuando tres alcaldes fueron asesinados: Alejandro Arcos Catalán, edil electo de Chilpancingo, Isaías Rojas Ramírez, presidente de Metlatónoc, y Acasio Flores Guerrero, alcalde de Malinaltepec.
Los resultados de Super Astro Luna siguen despertando el interés de miles de colombianos que participan diariamente en este reconocido juego de suerte y azar. A diferencia de los chances tradicionales, esta modalidad exige acertar una combinación compuesta por un número de cuatro cifras y un signo zodiacal, lo que le da una dinámica única dentro de las apuestas en Colombia.Número ganador de Super Astro Luna del 23 de agosto de 2026Según los resultados oficiales del sorteo realizado el domingo 23 de agosto de 2026, la combinación ganadora fue el 6638 - Capricornio.Además, los resultados se desglosan de la siguiente manera:Dos últimas cifras: 38Tres últimas cifras: 638Signo ganador: Capricornio Gracias a su formato especial, Super Astro Luna se ha consolidado como una de las opciones favoritas entre quienes buscan nuevas alternativas para probar suerte.Horarios del sorteo Super Astro LunaEl sorteo de Super Astro Luna se realiza todos los días del año, aunque su horario cambia según la jornada:Lunes a viernes: 10:40 p. m.Sábados: 10:42 p. m.Domingos y festivos: 8:30 p. m.Los resultados oficiales pueden consultarse una vez finaliza cada sorteo a través de los canales autorizados.Para participar, cada jugador debe elegir una combinación formada por un número de cuatro cifras y un signo zodiacal.Los números disponibles van desde el 0000 hasta el 9999, mientras que los signos zodiacales que se pueden seleccionar son:AriesTauroGéminisCáncerLeoVirgoLibraEscorpiónSagitarioCapricornioAcuarioPiscisEl premio mayor se obtiene al acertar tanto el número como el signo zodiacal anunciados en el resultado oficial del sorteoModalidades de apuesta disponiblesSuper Astro Luna ofrece varias opciones para que los participantes personalicen sus jugadas. Una de las más utilizadas consiste en apostar un mismo número con los doce signos zodiacales, aumentando así las posibilidades de coincidir con el signo ganador.Asimismo, cada tiquete permite registrar hasta cuatro apuestas diferentes, brindando la oportunidad de participar con varias combinaciones en una sola compra.¿Cuánto cuesta jugar Super Astro Luna?El juego cuenta con valores accesibles para diferentes presupuestos:Valor mínimo por tiquete: $500Valor máximo por apuesta: $10.000De esta manera, cada participante puede definir el monto que desea invertir según sus preferencias.Cómo verificar los resultados de Super Astro LunaUna vez finalizado el sorteo, se recomienda revisar cuidadosamente el tiquete de apuesta y compararlo con los resultados oficiales publicados por los canales autorizados.Esta verificación permite confirmar si la combinación seleccionada resultó ganadora y facilita el proceso de reclamación de premios en caso de obtener un acierto.