A pocos días que el Gobierno nacional anunciara el posible retorno de aspersiones a cultivos ilícitos con glifosato para 17 municipios del departamento del Cauca, en otras regiones del país ha calado la iniciativa y por eso ya empiezan a pedir pista para que también se implemente.Este es el caso de Antioquia ,donde se conoció una carta de la Gobernación remitida al ministro de Justicia encargado, Andrés Idarraga, donde le solicita autorización para proceder con la erradicación focalizada de estos cultivos mediante drones en nueve municipios del Norte, Nordeste y Bajo Cauca del departamento.Se trata de las localidades de Valdivia, Tarazá, Cáceres, Anorí, Ituango, El Bagre, Zaragoza, Briceño y Campamento, donde, según la administración, departamental se concentra la mayor densidad de hectáreas de coca sembradas.Cifras entregadas por la Gobernación señalan que, para 2013, se reportaron 911 hectáreas sembradas de coca, mientras que para 2023 la cifra aumentó más de veinte veces. Esto quiere decir que hoy se estiman por encima de las 18.000, como lo ha indicado varias veces el gobernador Andrés Julián Rendón en encuentros con altos funcionarios del Gobierno nacional."Quisiéramos también, ministro, que se evaluara la posibilidad de volver a asperjar, asperjar con contundencia para eliminar esos enclaves cocaleros que se han ido enquistando en el norte del departamento. El departamento tiene hoy más de dieciocho mil hectáreas de coca", aseguró.En caso de una respuesta afirmativa por parte de la cartera de Justicia, el departamento se mostró presto para desplegar los requerimientos necesarios para llevar a cabo estas tareas, mientras que en caso de una respuesta negativa solicitó argumentos.La solicitud desde Antioquia se produce en medio de las tensiones con campesinos del Cauca que ya generó la decisión anunciada hace pocos días. Allí, campesinos del Cañón del Micay ya planean movilizaciones contra esas fumigaciones reclamando que ese tipo de acciones atentan contra la salud de los pobladores. A cambio piden la sustitución de cultivos.
El reinicio de la fumigación terrestre de cultivos ilícitos con glifosato en el Cauca ya fue notificado a las autoridades locales. En una carta enviada al alcalde de Argelia, Osman Duan Guaca Acosta, la Dirección de Antinarcóticos de la Policía confirmó que a partir de enero de 2026 comenzarán las operaciones de erradicación en este municipio, uno de los principales enclaves cocaleros del país.La comunicación, firmada por el general Ricardo Sánchez, director de Antinarcóticos, detalla que la intervención se hará en cumplimiento de la Resolución 01524 del 12 de diciembre de 2016, mediante la cual la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) autorizó la inclusión del Programa de Erradicación de Cultivos Ilícitos mediante Aspersión Terrestre con Glifosato (PECAT) dentro del Plan de Manejo Ambiental.Según el documento, la fumigación se realizará bajo un esquema de aspersión terrestre y estará acompañada por un plan ambiental que incluye siete programas específicos, además de un plan de contingencias y otro de abandono y restauración final. El objetivo, señala la Policía, es prevenir y mitigar posibles afectaciones derivadas de la intervención en terreno.“Cabe resaltar que el plan de manejo ambiental de las actividades de intervención a cultivos ilícitos, consta de siete fichas o programas, un plan de contingencias, un plan de abandono y restauración final (enunciados en el formato adjunto a este documento); los cuales tienen como propósito prevenir, controlar y mitigar posibles afectaciones en el desarrollo de las tareas específicas de esta actividad”, detalla la carta firmada por el director de Antinarcóticos.Argelia figura entre los municipios priorizados por la Policía Antinarcóticos para esta fase inicial. Allí se proyecta la aspersión de 960 hectáreas de cultivos de coca, en una zona marcada por la presencia de disidencias de las Farc y la disputa por corredores estratégicos del narcotráfico.La estrategia se extenderá a otros 16 municipios del Cauca, donde se han priorizado más de 8.647 hectáreas de coca. El Tambo encabeza la lista con 3.468 hectáreas, seguido por Piamonte, Timbiquí, López de Micay y Guapi, entre otros. Estas operaciones hacen parte de un plan del Gobierno de erradicación que apunta a intervenir casi 100.000 hectáreas de cultivos ilícitos y que contempla, además de la aspersión terrestre, el uso de nuevas tecnologías como drones para ampliar la cobertura en zonas de difícil acceso.La erradicación manual de cultivos de coca registró en 2025 uno de sus niveles más bajos de los últimos diez años. Según las cifras del Ministerio de Defensa, entre enero y diciembre, en todo el país se erradicaron 8.051 hectáreas. El dato confirma una tendencia descendente que se ha profundizado en los últimos años y que marca un punto crítico en la lucha directa contra los cultivos ilícitos.
La erradicación manual de cultivos de coca registró en 2025 uno de sus niveles más bajos de los últimos diez años. Según las cifras del Ministerio de Defensa, entre enero y diciembre, en todo el país se erradicaron 8.051 hectáreas. El dato confirma una tendencia descendente que se ha profundizado en los últimos años y que marca un punto crítico en la lucha directa contra los cultivos ilícitos.El balance anual muestra una reducción significativa frente a 2024, cuando se habían erradicado 9.403 hectáreas. La caída fue de 1.352 hectáreas menos, es decir, un descenso del 14 % en solo un año. En términos prácticos, significa que durante 2025 se arrancaron, en promedio, casi cuatro hectáreas menos por día que el año anterior.La comparación histórica evidencia un desplome mucho más amplio. En 2020, Colombia alcanzó el pico más alto de erradicación manual, con más de 130.000 hectáreas eliminadas. Desde entonces, la cifra ha caído de forma acelerada: en 2022 bajó a cerca de 68.900 hectáreas, en 2023 se redujo drásticamente a poco más de 20.000 y en 2024 descendió aún más, hasta llegar al mínimo registrado en 2025.El comportamiento mensual del año pasado muestra que la erradicación fue irregular y concentrada en momentos puntuales, principalmente en el segundo semestre. Aunque hubo meses con repuntes temporales, estos no lograron compensar los bajos niveles registrados durante gran parte del año, lo que explica el reducido acumulado final.Traducidas al día a día, las cifras reflejan un escenario preocupante, teniendo en cuenta que cada jornada se erradicó menos de una hectárea por hora en todo el país. El dato pone en evidencia la pérdida de intensidad de una de las principales herramientas históricas contra los cultivos de coca, teniendo en cuenta que este informe tiene en cuenta el método de control de cultivos ilícitos en el que se arranca de raíz cada una de las plantas que conforman el cultivo, incluyendo la erradicación realizada en el marco del Programa de Erradicación de Cultivos Ilícitos mediante Aspersión Terrestre con Glifosato.
El ministro de Justicia, Andrés Idárraga, confirmó en entrevista con Mañanas Blu que el Gobierno nacional se alista para reanudar la erradicación de cultivos de hoja de coca mediante aspersión con glifosato usando drones, una modalidad que, según explicó, será terrestre, focalizada y bajo estrictos controles ambientales y de seguridad.De acuerdo con Idárraga, los primeros territorios donde se implementará esta estrategia están ubicados en el departamento del Cauca. “Hay predeterminados 17 municipios en el departamento del Cauca”, señaló el ministro, tras precisar que la decisión se adoptó luego de que el comité técnico interinstitucional PCAT aprobara la aspersión terrestre con siete votos a favor de los siete asistentes.El jefe de la cartera de Justicia explicó que, una vez surtida esta aprobación, el proceso pasa a la última revisión por parte de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA). Cuándo y dónde comenzará la aspersión con glifosatoSi ese visto bueno se otorga, el Gobierno espera que las operaciones comiencen la próxima semana. “Esperaríamos que más tarde, la próxima semana arranquemos, reitero, por el departamento del Cauca”, afirmó.Idárraga aclaró que, aunque ya se habla de 17 municipios, la definición final de los puntos específicos estará a cargo del Ejército y la Policía, debido a que estas operaciones requieren acompañamiento y control de la Fuerza Pública en terreno. “Esa operación, sea en el Cauca o en cualquier otro lugar, requiere un cubrimiento de Ejército”, indicó.Sobre la modalidad, el ministro insistió en que no se trata de aspersión aérea, como la que en el pasado se hacía con avionetas. Según explicó, los drones operan a muy baja altura y son controlados visualmente desde tierra, lo que, desde el punto de vista técnico y normativo, los clasifica como aspersión terrestre. “No es masiva, es controlada y supervisada desde tierra”, dijo.El ministro también detalló que esta estrategia será complementaria a otras acciones contra los cultivos ilícitos y no reemplazará programas como la sustitución voluntaria. En ese sentido, aseguró que la fumigación con drones se enfocará únicamente en zonas donde, según el Gobierno, los campesinos están siendo obligados por estructuras criminales a sembrar hoja de coca. “No estamos involucrando territorios de grupos étnicos ni zonas donde hay sustitución voluntaria”, afirmó.Cómo se realizará la aspersión con glifosatoEn cuanto a la seguridad, Idárraga confirmó que las operaciones estarán custodiadas por la Fuerza Pública debido a los riesgos que persisten en estas zonas. Reconoció que, aunque el uso de drones reduce la exposición directa del personal, siguen existiendo amenazas como ataques o asonadas. Por ello, insistió en que la definición de los territorios será una decisión conjunta entre Ejército y Policía.El ministro explicó además que los drones serán operados por la Policía Nacional, entidad que los adquirió desde 2018 y que cuenta con personal entrenado para su manejo. Según Idárraga, esta tecnología permite reducir la llamada “deriva”, es decir, la dispersión del químico hacia cultivos o zonas no objetivo, lo que minimiza impactos ambientales.Finalmente, indicó que aún no es posible precisar cuántas hectáreas serán intervenidas bajo esta modalidad, debido a que se trata de una estrategia focalizada y no masiva. “Cuantificar el nivel de hectáreas a las que se le va a apuntar en este momento no es determinable”, concluyó.
La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) aclaró el alcance del instrumento ambiental que regula el Programa de Erradicación de Cultivos Ilícitos con Glifosato (PECIG), adelantado por la Policía Nacional, y reiteró que las actividades de aspersión terrestre cuentan con autorización vigente y están sujetas a seguimiento ambiental.Según informó la entidad, el programa tuvo inicialmente un Plan de Manejo Ambiental otorgado en 2001, el cual fue suspendido en 2015. Posteriormente, en diciembre de 2016, la Anla autorizó la erradicación mediante aspersión terrestre con glifosato utilizando técnicas como bombas de espalda, equipos estacionarios y la modalidad EATBAND, que corresponde al uso de drones.Esta autorización estableció que, para implementar la aspersión con drones, la Policía Nacional debe contar con un aval técnico emitido por el Comité Técnico Interinstitucional, liderado por el Ministerio de Justicia y del Derecho.La Anla precisó que, en el marco de estas actividades, no es necesario expedir un nuevo instrumento ambiental dado que la autorización para las técnicas de aspersión terrestre se encuentra vigente. Una vez la Policía Nacional presente el aval del estudio de calibración y deriva, la autoridad ambiental verificará su cumplimiento antes del inicio de la modalidad EATBAND.En relación con las medidas de protección ambiental, la entidad recordó que en septiembre de 2025 actualizó, mediante seguimiento, el acto administrativo que respalda el programa. Esta actualización fortaleció las obligaciones ambientales, incluyendo la incorporación de áreas de exclusión como las zonas de producción de alimentos del sector agrícola, el ajuste de los límites permisibles de residuos de glifosato y su metabolito en el agua, la actualización del plan de contingencias y la inclusión de fichas de gestión social en el Plan de Manejo Ambiental.
El Gobierno nacional anunció que en el transcurso de esta semana podría reanudarse la aspersión de cultivos ilícitos con glifosato, esta vez mediante aspersión terrestre controlada con drones, en zonas donde grupos armados ilegales estarían obligando a campesinos a sembrar hoja de coca.Si bien el anuncio ya se había hecho oficial el sábado por parte del ministro del Interior, Armando Benedetti, fue el ministro encargado de la cartera de Justicia quien confirmó que esta misma semana se retomaría esta práctica.Esto, luego del Consejo de Seguridad y Paz liderado por el presidente Gustavo Petro este fin de semana. Según explicó Idárraga, la medida busca intervenir exclusivamente en territorios donde se haya identificado coerción por parte de estructuras armadas y se aplicará bajo estrictos protocolos técnicos y ambientales.El ministro de Justicia (e) explicó que la aspersión se realizará a través de drones que operarán a una altura máxima de 1,5 metros sobre la planta, lo que permitirá una aplicación focalizada del químico directamente sobre la hoja de coca. De acuerdo con Idárraga, esta tecnología permitiría cubrir hasta una hectárea en aproximadamente 30 minutos, reduciendo riesgos para la fuerza pública, las comunidades cercanas y el medioambiente.Sobre el cronograma, el ministro afirmó que la autorización ambiental debería quedar en firme en los próximos días, lo que permitiría que la aspersión comience a más tardar entre jueves y viernes de esta semana, marcando así una nueva fase en la política antidrogas del país.Esta decisión del Gobierno nacional parte de la complicada situación de orden público que atraviesan varias regiones del país. En ese sentido, se espera que la erradicación con glifosato inicie en el Cauca.
El presidente Gustavo Petro advirtió a las disidencias de ‘Iván Mordisco’ que, si continúan utilizando a la población civil contra la fuerza pública, “se pasará del programa de sustitución de cultivos en Argelia al programa de fumigación con glifosato”.“Poner banderas e incluso explosivos es una debilidad militar, no una fortaleza. En el caso de las fuerzas de Iván Mordisco, que pertenecen a la junta del narcotráfico, tienen capacidad de reposición después de los golpes propinados; prácticamente su frente araucano fue destruido, basados también en el comercio cocainero en el mundo”, escribió el mandatario.El presidente reiteró que este grupo armado se encuentra en combate con el Estado y que no existe ningún tipo de negociación. Esta declaración se da tras el ataque en Buenos Aires, Cauca, que dejó a ocho uniformados asesinados y varias edificaciones públicas destruidas, entre ellas el puesto de Policía, la Alcaldía Municipal y la sede del Banco Agrario, además de daños en viviendas y otros bienes, producto del uso de explosivos y del fuego cruzado durante más de siete horas de hostigamiento.Por su parte, el Ministerio del Interior anunció que destinará recursos para la reconstrucción de la infraestructura afectada y confirmó que este miércoles se reunirá el jefe de la cartera política, Armando Benedetti, con el alcalde de Buenos Aires, Cauca, Pablo César Peña.
El ministro de Justicia, Luis Eduardo Montealegre, aclaró este jueves en Mañanas Blu, con Néstor Morales, que la fumigación aérea con glifosato no es posible actualmente por las restricciones impuestas por la Corte Constitucional desde 2017. Sin embargo, señaló que el Gobierno buscará que el alto tribunal expida una “sentencia interpretativa” que permita reabrir el debate sobre el uso de este herbicida en la erradicación de cultivos ilícitos.Montealegre explicó que existen tres pilares en la jurisprudencia de la Corte que impiden la aspersión en este momento: el principio de precaución, la consulta previa con comunidades étnicas y audiencias públicas y el principio de proporcionalidad.“Cuando exista la probabilidad de un daño al medio ambiente o a la salud pública, no se pueden utilizar ciertas herramientas. Basta el riesgo, basta la probabilidad. No es necesario que exista la certeza de que el glifosato ocasione el daño”, dijo el ministro.Agregó que, en virtud de esas sentencias, el Estado está obligado a demostrar con evidencia científica robusta, independiente y concluyente que la sustancia es inocua para la salud, condición que no se cumple en este momento.¿Por qué Petro planteó nuevamente fumigar?El presidente Gustavo Petro había planteado días atrás la posibilidad de retomar la fumigación aérea como respuesta a las llamadas asonadas en las que la población civil actúa contra la fuerza pública en zonas de cultivos ilícitos.Montealegre precisó que el mandatario no habló de reinstaurar de forma general la política de aspersión, sino de manera excepcional, en casos donde grupos criminales utilicen a la población como escudo.“La palabra del Presidente no puede interpretarse aisladamente. Hizo un llamado a la Corte Constitucional en el sentido de que nuevamente abra la puerta a la fumigación con glifosato”, aclaró.No obstante, insistió en que ni siquiera en esos casos excepcionales se podrían hacer aspersiones sin cumplir los presupuestos fijados por el tribunal constitucional.Sentencia T-236En la entrevista, Montealegre recordó que la sentencia T-236 de 2017 estableció que el principio de precaución no es absoluto y que el Consejo Nacional de Estupefacientes puede habilitar la aspersión si se cumplen requisitos como estudios científicos independientes y consultas con comunidades.El ministro insistió en que la carga de la prueba recae sobre el Estado, que debe demostrar de manera concluyente que el glifosato no representa riesgos graves para la salud. Para ello, citó criterios internacionales como los establecidos por la Corte Suprema de Estados Unidos en el caso Daubert, replicados en el derecho colombiano: experimentación científica validada, publicaciones en revistas de alto nivel, medición de márgenes de error y aval de la comunidad científica.¿Qué quiere decir “sentencia interpretativa”?Montealegre, expresidente de la Corte Constitucional, señaló que el Gobierno pedirá al alto tribunal la expedición de una sentencia interpretativa, una figura que, según explicó, está prevista en su reglamento aunque nunca se ha aplicado.“La Corte Constitucional puede dictar sentencias interpretativas independientemente de casos particulares. Así construye políticas públicas, como legislador positivo”, explicó.Dijo que, con este mecanismo, el tribunal podría modular su jurisprudencia sobre el glifosato y definir en qué circunstancias es posible usarlo sin que ello implique un riesgo desproporcionado a derechos fundamentales.Frente a la posibilidad de utilizar otras sustancias distintas al glifosato, Montealegre respondió que hasta ahora “la ciencia lo que más utiliza es el glifosato” y que no existen alternativas comprobadas que permitan la aspersión sin riesgo para la vida y la salud.
El ministro de Justicia aseguró que la propuesta del presidente Gustavo Petro de retomar el uso del glifosato en la lucha contra el narcotráfico es un camino difícil de recorrer debido a las restricciones fijadas por la Corte Constitucional y los principios de protección de los derechos fundamentales.De acuerdo con el Montealegre, si se llegara a aplicar la aspersión aérea con glifosato, esta no podría convertirse en una política generalizada, sino en una medida excepcional y bajo estrictos límites.Entre ellos, mencionó la necesidad de garantizar mecanismos que reduzcan los daños de la aspersión y el respeto al principio de proporcionalidad.El minJusticia señaló en una intervención en la Cancillería que la mayor dificultad radica en la evidencia científica sobre los riesgos cancerígenos del herbicida y en la aplicación del principio de precaución.“Por ahora, Colombia tendrá que mantener su prohibición total del glifosato y sólo en circunstancias extraordinarias, cuando se cumplan estos principios, podría darse un giro radical en la lucha contra el narcotráfico, especialmente en la utilización del glifosato”, aseveró Montealegre.Esto se da luego de que el presidente Gustavo Petro mediante un trino sugiriera que la Corte Constitucional reconsiderara su sentencia sobre el glifosato.
El origen de la instrucción del presidente Gustavo Petro para retomar la aspersión aérea con glifosato de cultivos ilícitos en las zonas en las que haya asonadas y secuestro de militares, fue el más reciente episodio con 45 uniformados que permanecieron plagiados por la comunidad durante más de 24 horas en zona rural de El Tambo, Cauca.Según información de la Fiscalía, hay registro de 52 asonadas en el país en 2025, 39 de estas contra militares.En el grupo que involucra a integrantes de la fuerzas militares, 29 casos están en indagación, 6 en investigación, con algún imputado o vinculado formalmente; y 4 están en juicio. La mayor concentración de casos está en las seccionales Nariño (9), Cauca (7), Valle del Cauca (4) y Cali (3).La perspectiva de la reanudación de la fumigación aérea con glifosato a cultivos ilícitos, se enmarca en una difícil situación de orden público en el país, a la que se suma la muerte en confusos hechos de Luis Fernando Sánchez, quien era uno de los asesores de la alcaldesa del municipio de Mosquera, Nariño, quien falleció tras recibir un impacto de arma de fuego disparada, presuntamente, por un integrante de la Armada Nacional en un confuso episodio ocurrido en la madrugada del lunes, 8 de septiembre, en el Pacífico Nariñense, que involucró a dos lanchas.Según dijo la alcaldesa Karen Lizeth Pineda, la lancha de la Armada pasó al lado de la de ellos, en la que iban seis personas, aseguró que les hicieron previo aviso y que, sin mediar palabra, comenzaron a dispararles.Con base en estos hechos, la Procuraduría inició una indagación preliminar para determinar si hubo una presunta vulneración a los protocolos del uso de la fuerza y ordenó la práctica de una serie de pruebas, entre ellas las cartas de navegación de las lanchas y la declaración de la alcaldesa y del comandante de la Unidad de la Armada involucrada en estos lamentables hechos.Lo que se ha conocido por parte de las Fuerzas Militares, es que la zona en la que se produjeron los hechos es de alta peligrosidad ante la presencia de diferentes grupos criminales que, con frecuencia, utilizan lanchas rápidas para atacar a sus hombres y afirman que, en principio, no se habría reportado el desplazamiento por parte del esquema de la seguridad de la alcaldesa.Mientras las autoridades buscan esclarecer la situación con la comitiva de la alcaldesa de Mosquera, no cesan las alteraciones del orden público en diferentes zonas del país: se reportaron dos atentados a la vía férrea de El Cerrejón, presuntamente cometidos por el ELN, sumado a un atentado con una granada en el oriente de Cali, que dejó tres personas heridas, además del secuestro de un indígena en Anorí, Antioquia y un nuevo ataque con drones cargados con explosivos contra un grupo de operaciones fluviales de la Armada en Puerto Leguízamo, Nariño, que dejó cuatro infantes de marina heridos.
Tras el potente terremoto de magnitud 7.4 registrado en la mañana de este lunes con epicentro en el municipio de San José del Palmar (Chocó), el Servicio Geológico Colombiano (SGC) ha monitoreado una serie de réplicas que han mantenido en alerta a varias regiones del occidente y centro del país.El evento principal ocurrió a las 07:34 a.m. (hora local) a una profundidad de 96 km y localizado a 20 km del casco urbano de San José del Palmar (Latitud 5.04, Longitud -76.34). Debido a su magnitud, el temblor fue sentido con fuerza en capitales cercanas como Quibdó, Medellín, Pereira, Manizales, Armenia, Ibagué y Cali.Posteriormente, los sistemas de vigilancia sísmica han detectado al menos tres réplicas de significancia en la misma zona de influencia:Primera réplica (08:18 a.m.): Reportada preliminarmente con magnitud 4.6 y ajustada en el boletín actualizado del SGC a magnitud 4.8. Tuvo su epicentro localizado a 20 km de Nóvita (Chocó) (Latitud 4.88, Longitud -76.44) y contó con una profundidad de 88 km.Segunda réplica (10:01 a.m.): Un nuevo movimiento telúrico fue registrado a las 10:01 a.m. con una magnitud de 3.8, nuevamente localizado a 20 km de San José del Palmar (Chocó) (Latitud 4.84, Longitud -76.41) a una profundidad de 88 km.Réplicas menores continuas: De acuerdo con los boletines automáticos e internacionales emitidos durante la mañana, la actividad instrumental continúa en la zona sísmica del Pacífico y la Cordillera Occidental, donde se siguen evaluando otros sismos menores asociados al mismo evento sísmico principal.Recomendaciones de las autoridadesEl SGC recordó a la ciudadanía que las réplicas son un fenómeno normal y habitual tras sismos de gran magnitud. Las autoridades de Gestión del Riesgo invitan a la población a mantener la calma, verificar el estado de las estructuras de sus viviendas, conservar la red de contactos de emergencia disponible y estar atentos únicamente a los canales y boletines oficiales del Servicio Geológico Colombiano.
Un temblor de magnitud 7,4 sacudió este lunes a gran parte de Colombia, dejando varias víctimas y daños en estructuras de ciudades como Manizales, Cali, Pereira y Quibdó.El sismo ocurrió sobre las 7:34 de la mañana y tuvo como epicentro la localidad de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad de 82 kilómetros, según lo revelado por el Servicio Geológico Colombiano (SGC).El terremoto, que se sintió en diferentes regiones del territorio nacional, ha generado preocupación entre los colombianos ante el temor de posibles réplicas, teniendo en cuenta lo ocurrido en junio en Venezuela, con sismos que dejaron miles de muertos tras un doble movimiento.Ante ello, en WhatsApp comenzaron a circular mensajes de alerta sobre una posible réplica, lo que generó preocupación entre la ciudadanía, por lo que el IDEAM salió a aclarar estos rumores.IDEAM aclara sobre posible réplica del temblorAnte la preocupación por posibles réplicas, el IDEAM señaló que la información que ha circulado en redes como WhatsApp "es falsa y no corresponde a ningún pronunciamiento oficial del Instituto".Y es que, según la institución, el IDEAM no tiene facultades para predecir la ocurrencia de sismos, tal como lo señala el mensaje que circula en WhatsApp, sino que el seguimiento de la actividad sísmica en el país corresponde al Servicio Geológico Colombiano (SGC).Por lo anterior, las autoridades invitaron a la ciudadanía a no compartir información sin verificar y a consultar solamente los canales oficiales.¿Qué dice el SGC sobre una réplica sísmica?Ante ello, el Servicio Geológico Colombiano señaló que, de momento, se han presentado tres réplicas de magnitudes 2,8; 4,8 y 3.8, por lo que solicitó estar pendientes de las cuentas oficiales del SGC para verificar si se presentan nuevos movimientos.Adicionalmente, el Servicio Geológico Colombiano señaló que este temblor también se sintió en Venezuela, Ecuador y Panamá, por lo que continuará monitoreando la actividad sísmica para ofrecer información oportuna.Las autoridades recomiendan consultar únicamente los canales oficiales del Servicio Geológico Colombiano para conocer las actualizaciones sobre el comportamiento sísmico en el país.
Desde la madrugada de este domingo se encuentra hospitalizado el maestro Juan Piña, debido a una isquemia transitoria que sufrió recientemente y que obligó su traslado a un centro médico de Barranquilla, donde afortunadamente logró ser estabilizado y se encuentra en recuperación.Allegados al artista informaron a Blu Radio que el cantante sucreño, de 75 años, había sido sometido a un cateterismo la semana pasada y que dos días después del procedimiento sufrió este cuadro de isquemia.Explicaron que, debido a su condición inicial de salud, el artista debió ser ingresado a una unidad de cuidados intensivos; sin embargo, fue un episodio transitorio, ha ido respondiendo satisfactoriamente al tratamiento suministrado y podría ser remitido a hospitalización en piso, lo que arroja un parte de tranquilidad para sus familiares y seguidores.Sus allegados informaron que el intérprete pasó buena noche, está consciente, y pudo conversar coherentemente con su esposa, Elisa Gamba, quien lo ha estado acompañando en este momento.Juan Piña es cantante, compositor y director de orquesta, ha desarrollado una trayectoria de más de seis décadas y es reconocido por haber llevado la cumbia, el porro y el vallenato de la región sabanera a escenarios nacionales e internacionales.Entre sus principales distinciones se encuentran un Grammy Latino 2012 por el álbum ‘Le canta a San Jacinto’, en la categoría Mejor Álbum de Cumbia/Vallenato, además de cuatro Congos de Oro del Carnaval de Barranquilla (1980, 1981, 1983 y 1993).Entre sus éxitos más famosos se encuentran ‘La rama del tamarindo’, ‘La canillona’, ‘Compañera’, ‘Te perdí’, ‘Baila Simón’ y ‘El almirante Padilla’.
En medio de la devastación que sacude a la capital del Valle del Cauca tras el sismo que sacudió este lunes al país, el periodista José Patiño habló con Blu radio y compartió un desgarrador testimonio sobre la situación de su padre, Darío Patiño, quien se encuentra atrapado bajo los escombros de casa ubicada en Torres de Limonar, en el barrio Ciudad Capri, al sur de Cali. Desde el aeropuerto de Bogotá, mientras intentaba abordar un vuelo hacia Cali, Patiño describió la pesadilla que vive su familia. Según el comunicador, sus familiares en el lugar están intentando remover los escombros con sus propias manos en un esfuerzo desesperado por rescatar a su padre.Le puede interesar: Duras afectaciones en Manizales tras sismo de 7.4 en Colombia: varios edificios desplomados"Nunca me imaginé estar de este lado de la noticia. La foto que me mandaron mis familiares que están ahí intentando con sus propias manos levantar los escombros es que todo el edificio cayó. Mi padre no volvió a contestar. no contesta. Lo que sé es que alguien de los que está ahí, de los vecinos, escuchó que mi papá dijo, 'Darío Patiño'. Mi papá está vivo, requerimos urgente a las autoridades para que ayuden a levantar los escombros y esperamos que logren el rescate", relató.Cali bajo emergencia máximaEl caso de la familia Patiño es solo uno de los múltiples dramas que enfrenta la ciudad. El alcalde de Cali, Alejandro Eder, confirmó que existen al menos 12 puntos críticos de colapsos, incluyendo desplomes parciales en infraestructuras clave como el Hospital Universitario del Valle.Otros sectores gravemente afectados incluyen:Calle Quinta con 24: Donde ya se han rescatado a una mujer de la tercera edad y a una menor de edad con vida.Barrio Guadalupe: Cerca del centro comercial Mall Plaza.Autopista Sur: Donde se reporta el colapso de un motel.Rescatistas piden silencio para hallar vidaEn los puntos de desastre, los cuerpos de socorro, integrados por Bomberos, Policía y Defensa Civil, han solicitado a la ciudadanía y a los medios de comunicación mantener silencio absoluto. Esta medida es vital para que los rescatistas puedan escuchar las voces o señales de las personas que aún permanecen atrapadas bajo las estructuras de concreto.Mientras tanto, se ha hecho un llamado urgente a los ciudadanos que residan en edificaciones con grietas grandes o fallas estructurales evidentes para que las abandonen de inmediato y permanezcan en espacios abiertos. La prioridad absoluta en este momento es el rescate de sobrevivientes en una carrera contra el tiempo que mantiene en vilo a todo el país.Escuche la entrevista aquí:
Al menos 18 personas murieron este lunes en Pereira tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió buena parte del país, según confirmó el alcalde de la ciudad, Mauricio Salazar.El movimiento telúrico provocó afectaciones en diferentes zonas del territorio colombiano, mientras las autoridades avanzan en la evaluación de los daños ocasionados por el fuerte sismo.El aeropuerto Matecaña, uno de los puntos afectados en Pereira, concentra parte de las víctimas reportadas hasta el momento. De acuerdo con el balance entregado por el mandatario local, tres de los fallecidos se encontraban en esta terminal aérea. El alcalde de Pereira confirmó que el terremoto deja al menos 18 personas fallecidas en la ciudad. Este es el primer balance entregado por la administración municipal sobre las consecuencias del movimiento telúrico.La cifra corresponde a víctimas registradas en Pereira, una de las ciudades afectadas por el sismo de magnitud 7,4 que se sintió en buena parte del territorio colombiano.En ese sentido, el mandatario local añadió que las autoridades continúan con la atención de la emergencia y la revisión de las zonas que pudieron resultar afectadas por el terremoto.Aeropuerto Matecaña de Pereira, uno de los más afectados El aeropuerto Matecaña fue uno de los lugares señalados entre los puntos con mayores afectaciones en Pereira. El balance conocido hasta ahora no precisa el número total de personas heridas ni detalla la cantidad de edificaciones afectadas en la ciudad.Por ahora, el reporte entregado por el alcalde de Pereira establece en 18 el número de personas fallecidas en la ciudad, mientras continúan las labores de atención y evaluación tras el fuerte movimiento telúrico.