Las intensas lluvias registradas en las últimas horas en Puerto Wilches, Santander, provocaron una grave emergencia que llevó a la Alcaldía a declarar la calamidad pública, luego del colapso de una muralla de protección del río Magdalena que puso en riesgo varias viviendas del municipio.Según las autoridades, el incremento del caudal del río Magdalena ocasionó que parte de su cauce se desviara, generando una fuerte socavación que comprometió la estabilidad de la estructura de contención ubicada en la calle 7 con carrera 1, en el sector conocido como La Boya de Ecopetrol."Como consecuencia de la emergencia, siete familias tuvieron que ser evacuadas de manera preventiva debido a los daños ocasionados en sus viviendas y al riesgo de nuevos colapsos en la zona", dijo el alcalde José Elías Muñoz. Con el propósito de atender la situación, la Administración Municipal convocó un Consejo Extraordinario de Gestión del Riesgo con la participación de las entidades competentes para evaluar el alcance de la calamidad y definir las acciones inmediatas para enfrentar la emergencia.Tras la reunión, las autoridades anunciaron la instalación del Puesto de Mando Unificado (PMU), desde donde se coordinará la atención de la emergencia directamente en el territorio. Asimismo, se establecieron las primeras medidas para iniciar las labores de intervención, mitigar las afectaciones y proteger a la población que permanece en riesgo.Mientras tanto, los organismos de socorro y las autoridades municipales mantienen un monitoreo permanente sobre el comportamiento del río Magdalena y la estabilidad del terreno para evitar que la situación se agrave.Puerto Wilches enfrenta una de las emergencias más complejas de la actual temporada de lluvias en Santander. El aumento del nivel del río Magdalena ha generado procesos de erosión y socavación en diferentes puntos del municipio, afectando la infraestructura de protección contra inundaciones. La declaratoria de calamidad pública permitirá agilizar la movilización de recursos y la ejecución de obras de emergencia para reducir el riesgo sobre las comunidades asentadas en las riberas del río Magdalena en Santander.
La creciente súbita del río Servitá tiene en emergencia al municipio de El Cerrito, Santander, donde la administración municipal decretó la calamidad pública tras la destrucción del principal acueducto, daños en la infraestructura vial y graves afectaciones al sector agropecuario.La emergencia mantiene sin servicio de agua potable a cerca de 4.200 habitantes, mientras las autoridades advierten que la falta del suministro podría desencadenar una crisis sanitaria si no se logra restablecer en los próximos días.El alcalde Luis Felipe Rivera confirmó que la fuerza de la corriente destruyó la línea principal del acueducto, socavó más de 50 metros de la vía que comunica al municipio y dejó en estado crítico el puente La Platera, cuya estabilidad también está comprometida."Estamos en una calamidad pública. Se llevó el acueducto principal del municipio, se llevó la vía y tenemos daños en más de 50 metros. Hoy 4.200 habitantes están sin agua. El puente La Platera está a punto de colapsar. En la agricultura todo quedó inundado; la papa, el ajo, la cebada y el trigo se dañaron. Le pedimos al Gobierno Nacional y a la Gobernación que nos ayuden a levantar el municipio. Esto puede generar una epidemia porque no tenemos agua ni para el baño ni para preparar los alimentos", afirmó el mandatario.De acuerdo con el reporte oficial, la creciente también ocasionó la pérdida de la banca y el cierre total de la vía hacia las veredas Corral Falso, Jurado y El Mortiño, afectó dos viviendas y destruyó varios puentes peatonales de madera, complicando la movilidad de decenas de familias rurales.La Alcaldía también mantiene monitoreo permanente sobre el casco urbano, donde persiste el riesgo de nuevas inundaciones si continúan las lluvias en la cuenca del río Servitá.A las afectaciones en infraestructura se suman las pérdidas para el sector agrícola, productores reportaron daños en cultivos de papa, ajo, cebada y trigo, base de la economía de numerosas familias campesinas del municipio.La preocupación de las autoridades aumenta porque las lluvias continúan en el páramo del Almorzadero, donde nace el río Servitá, lo que mantiene el riesgo de nuevas crecientes súbitas y podría agravar las afectaciones en el municipio. Por esta razón, el alcalde Luis Felipe Rivera reiteró el llamado al Gobierno nacional y a la Gobernación de Santander para recibir apoyo urgente que permita superar una emergencia que, según dijo, supera la capacidad de respuesta del municipio.Mientras avanzan las evaluaciones técnicas, el alcalde reiteró el llamado al Gobierno Nacional y a la Gobernación de Santander para atender una emergencia que, según advirtió, supera la capacidad operativa y financiera del municipio.
La Alcaldía de Bucaramanga declaró la calamidad pública en el barrio Kennedy ante el riesgo inminente de colapso de varias viviendas afectadas por problemas estructurales y movimientos del terreno, situación que obligará a la evacuación de varias familias del sector.La decisión fue tomada luego de los informes técnicos realizados por la Oficina de Gestión del Riesgo, la Secretaría de Infraestructura y la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, en los que se advierte sobre el grave deterioro de algunas edificaciones y el peligro para sus habitantes.Didier Rodríguez, funcionario de Gestión del Riesgo, confirmó que la zona se encuentra en emergencia y que las familias afectadas deberán abandonar sus viviendas mientras se adelantan estudios y obras de mitigación.“Estamos en emergencia y las familias damnificadas deben desalojar los predios. Van a recibir subsidio de arriendo”, señaló el funcionario.Según explicó Rodríguez, la declaratoria busca atender de manera inmediata a 13 familias cuyas viviendas presentan afectaciones estructurales que podrían derivar en un colapso.“Esta declaratoria tiene como propósito poder brindar un apoyo a las 13 familias que tienen afectaciones en las estructuras de su vivienda, puntualmente con la entrega de unos subsidios transitorios de arriendo para que estas personas puedan evacuar y puedan encontrar otro lugar donde puedan habitar mientras se adelantan los estudios para determinar las causas y cuáles son las obras de mitigación que se requieren”, indicó.Las autoridades adelantan inspecciones técnicas para establecer el origen de las fallas en el terreno y definir las intervenciones necesarias para estabilizar la zona y evitar una tragedia.La emergencia vuelve a poner sobre la mesa la problemática de varios sectores de Bucaramanga construidos en áreas de alta vulnerabilidad geológica, especialmente durante temporadas de lluvias, cuando aumentan los riesgos de deslizamientos y afectaciones estructurales en viviendas ubicadas sobre laderas y terrenos inestables.Mientras avanzan los estudios, la Alcaldía reiteró el llamado a los habitantes del sector a acatar las recomendaciones de evacuación y priorizar la protección de la vida ante cualquier eventualidad.
La temporada de lluvias continúa dejando una estela de afectaciones en Santander. Deslizamientos, vías colapsadas y emergencias por crecientes súbitas llevaron a que 16 municipios mantengan activa la declaratoria de calamidad pública, situación que derivó en que el Departamento oficializara este mismo estatus de manera general tras la sesión del Consejo Departamental de Gestión del Riesgo realizada en días pasados.Los municipios afectados son: Barrancabermeja, Bucaramanga, Carcasí, Charalá, Cimitarra, Confines, Coromoro, El Playón, Enciso, Florián, Galán, Güepsa, Los Santos, Sabana de Torres, Suratá y Vélez.En este último, las condiciones del corredor vial de la Transversal del Carare se han convertido en símbolo de la crítica situación que enfrentan las vías primarias y secundarias del departamento.Durante el Consejo Departamental, los integrantes votaron de manera unánime la declaratoria de calamidad pública departamental, al confirmarse que la capacidad de respuesta institucional se encuentra sobrepasada a pesar de las inversiones realizadas en mitigación, maquinaria amarilla y entrega de ayudas humanitarias.“Tenemos a hoy 16 municipios con calamidad, esto quiere decir que son 16 municipios que han tenido afectaciones y que han superado su capacidad de emergencia. Por lo tanto, en una decisión por unanimidad por parte de los miembros del Consejo Departamental de Gestión del Riesgo se ha decretado calamidad departamental”, explicó Edwar Sánchez Ariza, jefe de la Oficina Departamental de Gestión del Riesgo.Sánchez Ariza agregó que el departamento ya agotó su capacidad de respuesta: “Hemos hecho inversiones significativas en asistencias con ayudas humanitarias, en maquinaria amarilla para la recuperación de nuestras vías y en obras de reducción del riesgo. De manera que también ya agotamos esa capacidad de respuesta y se decreta esta calamidad para poder acudir al Gobierno Nacional”.De acuerdo con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, las fuertes lluvias persistirán durante lo que resta de noviembre y comienzos de diciembre, período durante el cual se prevé una intensificación de los eventos asociados al fenómeno de La Niña. Las autoridades recomiendan a los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo mantener activos sus planes de contingencia, especialmente en zonas ribereñas y áreas con antecedentes de remoción en masa.Las autoridades insisten en evitar desplazamientos nocturnos bajo lluvia debido al riesgo de caída de árboles, rocas y pérdida de banca en las carreteras. También se solicita a la población mantenerse atenta a los pronósticos y alertas oficiales emitidas por el Ideam y los comités municipales.El Gobierno Departamental prepara un informe detallado para solicitar apoyo urgente al Gobierno Nacional, con el fin de acelerar la recuperación de las vías y reforzar la atención humanitaria en los territorios más afectados.
En medio de la emergencia vial que ya completa un mes y que mantiene incomunicadas a varios municipios de la provincia de Vélez, el gobernador de Santander Juvenal Díaz Mateus anunció que realizarán un Consejo Departamental de Gestión del Riesgo para determinar si se decreta la calamidad pública por el colapso de la Transversal del Carare.La decisión, según explicó el mandatario, busca habilitar mecanismos extraordinarios que permitan gestionar recursos del orden nacional para enfrentar una afectación que compromete cerca de seis kilómetros de vía, en un sector donde la montaña continúa desplazándose.El gobernador Díaz Mateus explicó que la declaratoria es el paso necesario para permitir que el Gobierno Nacional, a través del Invías y de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), destine recursos inmediatos para habilitar vías alternas, mientras se determina la solución definitiva.“En el día de hoy (en la tarde) se llevará a cabo un Consejo Departamental de Gestión del Riesgo que busca determinar la calamidad pública para permitir que el Gobierno Nacional invierta por lo menos 50.000 millones de pesos para habilitar las vías alternas en esa tragedia que tenemos en la provincia de Vélez”, señaló Díaz Mateus.El mandatario fue enfático en que el tramo directamente afectado requerirá una inversión mucho mayor y estudios a fondo, pues incluso podría ser necesario un nuevo trazado de la vía.Mientras tanto, la prioridad será habilitar corredores alternos que permitan garantizar la movilidad de carga, pasajeros y el acceso a bienes básicos para las comunidades aisladas.El director de la Oficina de Gestión del Riesgo de Santander, Eduard Jesús Sánchez Ariza, confirmó que el Consejo Departamental de Gestión del Riesgo permite conocer las afectaciones en el departamento, identificar las entidades nacionales con las que se debe articular y buscar los recursos necesarios para tratar de mitigar los problemas.Cabe recordar que la Transversal del Carare es una vía estratégica para la conectividad entre Santander, Boyacá y el Magdalena Medio. Su bloqueo afecta la movilidad comercial y el abastecimiento de las comunidades rurales que dependen exclusivamente de este corredor.Una vez concluya el Consejo Departamental de Gestión del Riesgo, el gobernador Díaz Mateus firmará el decreto que formaliza la calamidad pública. Con ello se iniciará la ruta administrativa para solicitar y ejecutar los recursos de urgencia.
El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, declaró la calamidad pública en el departamento debido a las emergencias generadas por el severo invierno. Actualmente, se están atendiendo alrededor de 50 emergencias con 50 frentes de trabajo que involucran maquinaria amarilla, relevantes equipos técnicos y motobombas. "Necesitamos apoyo del gobierno nacional y con la declaratoria de calamidad pública, buscamos acceder a recursos que ayuden a prevenir el impacto de estas emergencias en los municipios", afirmó el gobernador Rey. Impacto de las lluvias en la comunidad Los efectos del invierno han sido devastadores en Cundinamarca, con un aumento significativo en el número de emergencias. En abril, se registraron 80 emergencias, y este mes ya se han contabilizado 38. La situación se agrava con el pronóstico del Ideam, que indica que las lluvias continuarán hasta junio o julio. Esto ha llevado a que más de 2200 familias estén actualmente afectadas, muchas de las cuales han perdido sus bienes esenciales. El gobernador Rey explicó que la calamidad pública permite gestionar más eficientemente la ayuda humanitaria y las intervenciones necesarias para atender a la población damnificada. Necesidades urgentes de infraestructura De acuerdo con el gobernador, se requiere maquinaria pesada y materiales de construcción para realizar intervenciones estructurales en puentes, acueductos, y vías. "Atender una emergencia no es solo un esfuerzo de dos o tres días, sino que implica un trabajo prolongado de al menos cuatro a cinco semanas. Por ello, necesitamos un enfoque integral que incluya atención humanitaria y un plan estructural para estabilizar zonas vulnerables", indicó el gobernador. Situación del río Bogotá La cuenca media del río Bogotá es un área de preocupación constante, dado que es donde se originan las distintas emergencias por inundaciones en los municipios de la parte baja, como Biota. Aunque no se ha declarado alertas en este momento, el gobernador advirtió que el clima podría cambiar repentinamente, causando nuevas emergencias. Sin embargo, se están llevando a cabo diversos proyectos, como la construcción de la PETAR Canoas, que mejorarán la calidad del agua y beneficiarán a la región. Expectativas a futuro y necesidad de colaboración El gobernador Rey también destacó que el mes de junio presentará un clima igual de lluvioso que mayo, lo que significa que el comercio y el turismo se verán afectados, además de requerir ayuda financiera del Gobierno nacional para superar esta crisis. A las autoridades nacionales se les ha solicitado el apoyo para gestionar las emergencias y mejorar la infraestructura, asegurando la atención adecuada de las comunidades afectadas. "Cundinamarca ha llegado a un límite de respuesta y necesitamos con urgencia la cooperación de la nación", concluyó el gobernador Rey. Escuche aquí la entrevista:
A través del Decreto 209 de 2025, la Alcaldía Distrital ha declarado la calamidad pública en la ciudad con el objetivo de garantizar una atención oportuna e integral a las personas afectadas por los fenómenos climáticos generados por la primera temporada de lluvias de 2025.Este decreto tiene como principio la atención de las familias damnificadas por un alud de tierra ocurrido en el barrio Kennedy II, donde cuatro familias resultaron gravemente afectadas. Como medida inmediata, la Alcaldía entregó kits alimentarios, colchonetas y plásticos protectores a los damnificados, con el fin de mitigar la situación de emergencia.El director de Gestión del Riesgo y Desastres (e), Ricardo Andrés Herrera, destacó que, a pesar de la gravedad de los daños, "ninguna de las familias que desafortunadamente sufrieron de manera directa este impacto, hoy se encuentran pernoctando al interior de las viviendas", lo que subraya el esfuerzo por garantizar su seguridad inmediata.Erika Méndez una de las afectadas señaló "no, nos dio chance de nada, el agua entro me daño nevera, lavadora, colchones todo solo pudimos salir"Además de las cuatro familias afectadas por el deslizamiento de tierra, la última visita técnica realizada al sector identificó a otras diez familias perjudicadas por las recientes inundaciones. En respuesta a esta situación, se llevará a cabo una reunión extraordinaria del Consejo Distrital de Gestión del Riesgo, para definir el plan de acción a corto, mediano y largo plazo, que incluye las fases de respuesta, estabilización y rehabilitación de las zonas afectadas.La declaratoria de calamidad pública, que tendrá una vigencia de seis meses, incluye la implementación de un plan de acción específico para salvaguardar la vida y el bienestar de los ciudadanos barranqueños.En este sentido, Herrera hizo un llamado a la ciudadanía a estar alerta y seguir las recomendaciones emitidas por los canales oficiales de la Administración Distrital y los organismos de socorro, especialmente en relación con el sistema de alcantarillado y las zonas de ladera.Para reportar emergencias, los barranqueños pueden comunicarse con la Dirección de Gestión del Riesgo y Desastres a la línea 3243808821, con el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Barrancabermeja al 119 o 6076007070, o con Aguas de Barrancabermeja al 3245884140 en caso de obstrucción del alcantarillado.
Según informó el alcalde de Jesús María, Greiner Farfán, en Santander, un fuerte aguacero de más de cuatro horas causó múltiples afectaciones tanto en el casco urbano como en las zonas rurales del municipio. “En la loma de Don Miguel, un deslave afectó una vivienda. La familia fue reubicada para evitar una tragedia. Los sistemas de acueducto que abastecen a las veredas resultaron gravemente dañados, luego de que el barro y las piedras sepultaran la tubería”, aseguró el mandatario.En las vías secundarias que rodean el municipio se registraron al menos tres derrumbes, lo que ha superado la capacidad de respuesta del Gobierno local y ha generado una situación de aislamiento total.La emergencia invernal que golpea la región ha dejado incomunicadas varias vías de acceso, obligando a los habitantes y viajeros a caminar entre derrumbes, lodo y piedras para llegar a sus destinos durante esta Semana Santa.Las autoridades locales declararon la calamidad pública, ya que todas las rutas secundarias permanecen bloqueadas. Aunque se adelantan trabajos con maquinaria amarilla, las lluvias no han cesado y las emergencias continúan en aumento.La vía que comunica a los municipios de Jesús María, Sucre, La Belleza y Florián está completamente cerrada.También se reportan afectaciones en sectores como Carretero, Guayabal, Angosturas, La Lajita, Bravopáez y Cristales, donde los derrumbes siguen representando un alto riesgo para los habitantes.Con maquinaria amarilla se trabaja en la región para habilitar alguno de los pasos vehiculares.
Una edificación de cinco pisos que reporta un deterioro estructural progresivo, con grietas bastante prominentes, viene generando preocupación en el municipio de Barbosa, donde tras una semana de declararse la alerta naranja debido al alto riesgo de colapso, se tomaron nuevas medidas.Por medio de un decreto, se declaró la calamidad pública, adoptada también como consejo del Dagran, justamente por el riesgo estructural de la edificación ubicada en el Barrio Santa Mónica de esa localidad del norte del Valle de Aburrá. La medida se toma, según la Alcaldía, en cumplimiento de la Ley 1523 de 2012.El alcalde de Barbosa, Juan David Rojas Agudelo, explicó las dos acciones que permitirá la declaratoria de calamidad respecto a la estructura amenazada."El primero es garantizar desde la parte técnica el peritaje necesario, especializado que demanda la situación en la estructura. La segunda es una ruta jurídica para garantizar la atención oportuna a toda la comunidad afectada, especialmente a los comerciantes", indicó el mandatario. La comunidad de este sector ha manifestado sentir preocupación y temor, pues afirman que a pesar de que al constructor se la ha avisado en múltiples ocasiones sobre el riesgo que representa la estructura, este no ha acatado las recomendaciones de las autoridades.Luego de esta declaratoria, la Alcaldía de Barbosa aseguró que puso en marcha un cronograma de acciones con el objetivo prioritario de proteger la vida, brindar acompañamiento a los comerciantes afectados en la zona y garantizar la pronta recuperación de la normalidad en el sector.Por el momento, las autoridades se encuentran monitoreando y evaluando constantemente el edificio y le han pedido a la ciudadanía que acate las medidas preventivas y evite transitar por el área de riesgo.
Tras un primer comité de gestión del riesgo llevado a cabo en las últimas horas, en San Luis de Sincé, Sucre, se declaró por unanimidad la situación de calamidad pública, debido a la fuerte sequía a la que se enfrenta el municipio.El anuncio fue realizado por el mismo alcalde, Andrés Aldana Padilla, luego de la cita en la que estuvieron presentes la Armada Nacional, Policía Municipal, Bomberos Voluntarios de Sincé, Defensa Civil, la ESE Municipal y Secretarios del despacho.La medida, según el mandatario, busca mitigar los efectos del fenómeno del El Niño, garantizando el suministro de agua potable y protegiendo sectores claves de la economía local como la ganadería y la agricultura.“Con esta medida buscamos anticiparnos a los efectos del fenómeno del El Niño, protegiendo a nuestra comunidad y garantizando que los sectores productivos puedan seguir funcionando. Es esencial que todas las instituciones trabajemos unidas para asegurar que los sinceanos tengan acceso al agua potable y enfrentar este fenómeno de la mejor manera posible”, fueron las palabras del alcalde Aldana Padilla.Las autoridades acordaron implementar acciones coordinadas que incluyen la gestión de carros y tanques para asegurar una distribución eficiente de agua potable.Asimismo, habrá reuniones semanales para evaluar la evolución del fenómeno y ajustar el plan de acción conforme a la situación.
El fuerte sismo registrado durante la mañana de este lunes generó temor entre los habitantes de Santander, especialmente en Bucaramanga y otros municipios donde el movimiento fue sentido con intensidad.De acuerdo con el reporte entregado por Eduard Sánchez, director de la Oficina de Gestión del Riesgo de Santander, hasta el momento no se han reportado afectaciones significativas en el departamento como consecuencia del movimiento telúrico.“En el departamento de Santander no se nos reporta afectaciones significativas”, señaló Sánchez, quien explicó que los organismos de emergencia sí han recibido reportes relacionados con algunos daños menores en edificaciones.Entre las situaciones identificadas se encuentran afectaciones en algunas fachadas y la caída de objetos que se encontraban adheridos a las paredes, como consecuencia de la fuerza del movimiento sísmico.La autoridad departamental también confirmó que, hasta el momento, no se reportan estructuras viales colapsadas en Santander, por lo que las vías del departamento no presentan, según el balance preliminar, emergencias asociadas al sismo.Uno de los puntos que generaba especial atención era la represa de Hidrosogamoso, debido a la preocupación de las comunidades ubicadas en zonas cercanas. Frente a este escenario, Sánchez entregó un parte de tranquilidad y aseguró que el movimiento telúrico no representa un riesgo para las familias que viven en inmediaciones de la represa.Las autoridades mantienen el monitoreo en los diferentes municipios de Santander para establecer si se presentan nuevas afectaciones como consecuencia del sismo y hacen un llamado a la ciudadanía a reportar cualquier daño que pueda comprometer la seguridad de las personas.El balance permanece en desarrollo mientras los organismos de socorro continúan realizando verificaciones en edificaciones e infraestructura del departamento.
El terremoto registrado este lunes 10 de agosto en Colombia, con magnitud 7,4, es uno de los movimientos sísmicos más fuertes registrados en el país durante lo corrido del siglo y el de mayor magnitud de la última década, de acuerdo con Julio Fierro, director general del Servicio Geológico Colombiano (SGC).En entrevista con en Mañanas Blu, Fierro explicó las características del movimiento telúrico, que ocurrió a las 7:34 de la mañana y tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó. El sismo fue percibido en diferentes regiones de Colombia y también hubo reportes desde Venezuela, Panamá y Ecuador. El SGC actualizó posteriormente la información y ubicó el epicentro a 20 kilómetros de San José del Palmar, con una profundidad de 96 kilómetros.El terremoto de magnitud 7,4 fue uno de los más fuertes del sigloDurante la entrevista, Fierro comparó el evento con otros antecedentes registrados en el territorio colombiano. Según explicó, existen pocos movimientos de características similares durante el siglo XXI.“Sí, de la última década y uno de los más fuertes en lo corrido del siglo. Tiene pocos, pocos antecedentes, quizá el de Tumaco de 1939, que tuvo magnitud 8.1. Es uno de los más fuertes del siglo y sin duda el más fuerte de la década”, afirmó el director del SGC.El experto recordó además que en la misma zona existe un antecedente sísmico registrado el 23 de noviembre de 1979, cuando se presentó un movimiento de magnitud 7,2. El terremoto de este lunes fue sentido con fuerza en ciudades como Cali, Pereira, Manizales y Buenaventura, mientras que también hubo reportes de percepción del movimiento en Bogotá y otras regiones del país. BLU Radio informó sobre daños y personas heridas en distintos puntos del occidente colombiano.¿Por qué el terremoto duró tanto en Bogotá?Uno de los aspectos que más llamó la atención durante el sismo fue su duración. Fierro explicó que la forma en la que se percibe un terremoto depende, entre otros factores, de las características geológicas del lugar.En el caso de Bogotá, el director del SGC señaló que existe un denominado efecto de sitio asociado a los materiales presentes en la Sabana: “Muy probablemente los que estamos en la parte plana de la Sabana de Bogotá sentimos un sismo de una duración bastante larga, pero tiene que ver muy probablemente con ese efecto de sitio, con el hecho de que aquí en la Sabana de Bogotá hay una especie de sopa espesa”, explicó.El experto recordó que la capital se encuentra sobre una zona que tuvo una historia geológica asociada a un antiguo lago. Según señaló durante la entrevista, se trata de la huella del denominado Lago Humboldt.Este fenómeno ayuda a explicar por qué un sismo puede sentirse durante un periodo prolongado en determinados sectores, incluso cuando el epicentro se encuentra a cientos de kilómetros de distancia.El SGC pide no difundir información falsa sobre réplicasOtro de los asuntos abordados durante la entrevista fue la circulación de mensajes en redes sociales que advertían sobre supuestas réplicas de determinada magnitud y hora.Fierro fue enfático en señalar que la ciencia no permite establecer con anticipación cuándo ocurrirá una réplica ni cuál será su magnitud. “Es muy irresponsable estar difundiendo este tipo de información, es muy irresponsable generarla, y por eso nosotros insistimos en que acudan a los medios oficiales”, dijo.El director del SGC pidió consultar información proveniente del Servicio Geológico Colombiano, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y las autoridades locales. También rechazó mensajes que anunciaban una supuesta réplica de magnitud 9,5 y afirmaban que edificios iban a desplomarse.“Pero esto de decir que va a haber una réplica de 9.5 y que los edificios se van a desplomar es absolutamente irresponsable. No es cierto”, afirmó.¿Por qué hubo daños en algunas ciudades?Fierro explicó que la profundidad del terremoto y las características de los materiales geológicos influyen en la forma en que se propagan las ondas sísmicas.Según el experto, los sismos de mayor profundidad pueden dispersar su energía hacia una superficie más amplia, mientras que los movimientos más superficiales tienden a afectar un área menor alrededor del epicentro. También señaló que los materiales que atraviesan las ondas pueden atenuar la energía, aunque algunos terrenos pueden generar efectos de amplificación.En cuanto a los daños reportados en ciudades como Pereira, Manizales y Cali, el director del SGC indicó que la concentración de población y la densidad de las construcciones hacen que exista una mayor posibilidad de registrar afectaciones a personas y estructuras.Para establecer con precisión qué ocurrió en la zona epicentral, Fierro explicó que el Servicio Geológico Colombiano preparaba comisiones para realizar evaluaciones en terreno. “Yo no tengo en este momento una certeza de cuál fue ni la composición geológica, saber si hubo amplificaciones destructivas en la zona epicentral”, manifestó.La importancia de las construcciones sismorresistentesDurante la entrevista, el director del SGC también se refirió a la necesidad de que las construcciones cumplan con las condiciones de sismorresistencia.Fierro explicó que los movimientos sísmicos forman parte de la dinámica geológica del territorio y que uno de los factores determinantes para reducir sus consecuencias es la resistencia de las estructuras. “Tenemos que construir muy bien, que tiene que haber mucha responsabilidad en la sismorresistencia, porque los sismos en general no matan a nadie”, sostuvo.El experto agregó que el principal riesgo para las personas se presenta cuando las estructuras no soportan las fuerzas generadas por un terremoto y terminan colapsando. El sismo de este lunes dejó reportes de afectaciones en diferentes departamentos del país. La UNGRD informó que activó protocolos de seguimiento y mantiene comunicación con autoridades territoriales para verificar daños en viviendas, infraestructura, vías y servicios públicos.Enlaces relacionados sobre el terremoto en ColombiaBLU Radio ha realizado seguimiento a las afectaciones provocadas por el terremoto de magnitud 7,4, así como a la respuesta de las autoridades. Entre los contenidos relacionados se encuentran los primeros reportes de daños y heridos y la información sobre las zonas del país con mayor amenaza sísmica. Primeros reportes de daños y heridos por el terremoto en Colombia Zonas de Colombia más vulnerables a un terremoto
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes buena parte de Colombia dejó importantes daños materiales en Pereira, capital del departamento de Risaralda, en el centro del país, donde se derrumbaron edificios y hubo daños en infraestructuras como el aeropuerto internacional Matecaña, según imágenes difundidas tras el sismo.En el aeropuerto se desprendió parte del techo de una zona en la que se encontraban varias personas, aunque las autoridades todavía no tienen información de heridos o fallecidos.El terremoto, que ocurrió a las 07:34 de la mañana, tuvo como epicentro la localidad de San José del Palmar, en el Chocó, a una profundidad de 82 kilómetros, indicó el Servicio Geológico Colombiano (SGC).En videos difundidos tras el sismo se observa cómo el pico central de la iglesia de San José de Pereira se desprende, mientras varias personas que se encontraban en la calle se agarran a una motocicleta de la Policía y a otros elementos del entorno mientras son sacudidas por el temblor, en medio del caos y la confusión entre transeúntes y habitantes de la zona.En otro video grabado en Pereira se observa cómo una parte de la fachada de un hotel fue destrozado durante el movimiento sísmico, mientras la persona que registra las imágenes asegura que quienes se encontraban en el lugar están “bien”.En Manizales, capital del departamento de Caldas, aledaño a Risaralda, también se registraron afectaciones graves, como derrumbes en edificaciones, mientras que la catedral sufrió daños en una de sus dos torres, que cedió aunque no llegó a colapsar.Las autoridades locales y regionales de esa zona del centro del país todavía no se han pronunciado sobre las afectaciones del terremoto, que también causó graves daños en otras ciudades del oeste y el centro del país, como Cali y Medellín, las más cercanas al epicentro.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ofreció este lunes el apoyo de su Gobierno a Colombia tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió buena parte del país sudamericano y dejó personas heridas y graves daños materiales, principalmente en el departamento del Chocó.“Por supuesto, todo el apoyo que requiera, si es necesario, el pueblo de Colombia, ahí vamos a estar”, afirmó la mandataria durante su conferencia de prensa matutina.La gobernante mexicana aseguró que su administración permanece pendiente de la evolución de la emergencia.“Nos enteramos hace un momento del grave sismo en Colombia. Todavía no tenemos más información, pero estamos muy atentos tanto con nuestra embajada allá como con el embajador aquí”, declaró.El terremoto ocurrió a las 07:34 hora local (12:34 GMT) y tuvo su epicentro en la localidad de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, en la costa del Pacífico colombiano, según los primeros reportes del Servicio Geológico Colombiano (SGC).El movimiento telúrico se sintió en amplias zonas de Colombia y provocó daños especialmente en Quibdó, capital del Chocó, donde las autoridades reportaron personas heridas y edificaciones derrumbadas o con afectaciones estructurales.“Acabamos de pasar un grave evento sísmico en el departamento del Chocó. Aunque el epicentro fue San José del Palmar, en la capital Quibdó hay heridos y graves daños en las edificaciones”, informó en la red social X la gobernadora del departamento, Nubia Carolina Córdoba.La funcionaria señaló que las autoridades realizan una evaluación de los daños para emitir un primer balance oficial de la emergencia.Imágenes difundidas en redes sociales muestran edificios desplomados total o parcialmente en distintos sectores de Quibdó, mientras varios ciudadanos salieron a las calles tras el fuerte movimiento.También se han reportado afectaciones en ciudades del oeste y centro del país como Cali, Manizales, Pereira y Medellín, mientras los organismos de emergencia continúan recopilando información sobre la magnitud de los daños.El Chocó, una de las regiones con mayores índices de pobreza de Colombia y con importantes carencias de infraestructura, concentra por ahora la atención de las autoridades ante la magnitud de las afectaciones provocadas por el terremoto.
Seis aeropuertos suspendieron operaciones debido a las afectaciones sufridas por un fuerte terremoto este lunes, informó la Aeronáutica Civil."Se presentan afectaciones en los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cali, Cartago y Buenaventura. Por seguridad, las operaciones aéreas en estas terminales permanecen suspendidas hasta evaluar daños estructurales en la infraestructura", indicó la entidad en X, tras el sismo de magnitud 7,4. El sismo deja un saldo aún no precisado de heridos y de edificaciones dañadas. De acuerdo con la Aeronáutica, la suspensión de las operaciones aéreas se tomó como medida preventiva mientras las autoridades realizan las respectivas evaluaciones sobre las condiciones de estas terminales.Estas ciudades hacen parte de las zonas que resultaron afectadas por el movimiento telúrico. Por ahora, el balance sobre personas heridas y edificaciones afectadas todavía no ha sido precisado. Las autoridades continúan con las labores de evaluación luego del terremoto de magnitud 7,4.