Las intensas lluvias registradas en las últimas horas en Puerto Wilches, Santander, provocaron una grave emergencia que llevó a la Alcaldía a declarar la calamidad pública, luego del colapso de una muralla de protección del río Magdalena que puso en riesgo varias viviendas del municipio.Según las autoridades, el incremento del caudal del río Magdalena ocasionó que parte de su cauce se desviara, generando una fuerte socavación que comprometió la estabilidad de la estructura de contención ubicada en la calle 7 con carrera 1, en el sector conocido como La Boya de Ecopetrol."Como consecuencia de la emergencia, siete familias tuvieron que ser evacuadas de manera preventiva debido a los daños ocasionados en sus viviendas y al riesgo de nuevos colapsos en la zona", dijo el alcalde José Elías Muñoz. Con el propósito de atender la situación, la Administración Municipal convocó un Consejo Extraordinario de Gestión del Riesgo con la participación de las entidades competentes para evaluar el alcance de la calamidad y definir las acciones inmediatas para enfrentar la emergencia.Tras la reunión, las autoridades anunciaron la instalación del Puesto de Mando Unificado (PMU), desde donde se coordinará la atención de la emergencia directamente en el territorio. Asimismo, se establecieron las primeras medidas para iniciar las labores de intervención, mitigar las afectaciones y proteger a la población que permanece en riesgo.Mientras tanto, los organismos de socorro y las autoridades municipales mantienen un monitoreo permanente sobre el comportamiento del río Magdalena y la estabilidad del terreno para evitar que la situación se agrave.Puerto Wilches enfrenta una de las emergencias más complejas de la actual temporada de lluvias en Santander. El aumento del nivel del río Magdalena ha generado procesos de erosión y socavación en diferentes puntos del municipio, afectando la infraestructura de protección contra inundaciones. La declaratoria de calamidad pública permitirá agilizar la movilización de recursos y la ejecución de obras de emergencia para reducir el riesgo sobre las comunidades asentadas en las riberas del río Magdalena en Santander.
La creciente súbita del río Servitá tiene en emergencia al municipio de El Cerrito, Santander, donde la administración municipal decretó la calamidad pública tras la destrucción del principal acueducto, daños en la infraestructura vial y graves afectaciones al sector agropecuario.La emergencia mantiene sin servicio de agua potable a cerca de 4.200 habitantes, mientras las autoridades advierten que la falta del suministro podría desencadenar una crisis sanitaria si no se logra restablecer en los próximos días.El alcalde Luis Felipe Rivera confirmó que la fuerza de la corriente destruyó la línea principal del acueducto, socavó más de 50 metros de la vía que comunica al municipio y dejó en estado crítico el puente La Platera, cuya estabilidad también está comprometida."Estamos en una calamidad pública. Se llevó el acueducto principal del municipio, se llevó la vía y tenemos daños en más de 50 metros. Hoy 4.200 habitantes están sin agua. El puente La Platera está a punto de colapsar. En la agricultura todo quedó inundado; la papa, el ajo, la cebada y el trigo se dañaron. Le pedimos al Gobierno Nacional y a la Gobernación que nos ayuden a levantar el municipio. Esto puede generar una epidemia porque no tenemos agua ni para el baño ni para preparar los alimentos", afirmó el mandatario.De acuerdo con el reporte oficial, la creciente también ocasionó la pérdida de la banca y el cierre total de la vía hacia las veredas Corral Falso, Jurado y El Mortiño, afectó dos viviendas y destruyó varios puentes peatonales de madera, complicando la movilidad de decenas de familias rurales.La Alcaldía también mantiene monitoreo permanente sobre el casco urbano, donde persiste el riesgo de nuevas inundaciones si continúan las lluvias en la cuenca del río Servitá.A las afectaciones en infraestructura se suman las pérdidas para el sector agrícola, productores reportaron daños en cultivos de papa, ajo, cebada y trigo, base de la economía de numerosas familias campesinas del municipio.La preocupación de las autoridades aumenta porque las lluvias continúan en el páramo del Almorzadero, donde nace el río Servitá, lo que mantiene el riesgo de nuevas crecientes súbitas y podría agravar las afectaciones en el municipio. Por esta razón, el alcalde Luis Felipe Rivera reiteró el llamado al Gobierno nacional y a la Gobernación de Santander para recibir apoyo urgente que permita superar una emergencia que, según dijo, supera la capacidad de respuesta del municipio.Mientras avanzan las evaluaciones técnicas, el alcalde reiteró el llamado al Gobierno Nacional y a la Gobernación de Santander para atender una emergencia que, según advirtió, supera la capacidad operativa y financiera del municipio.
La Alcaldía de Bucaramanga declaró la calamidad pública en el barrio Kennedy ante el riesgo inminente de colapso de varias viviendas afectadas por problemas estructurales y movimientos del terreno, situación que obligará a la evacuación de varias familias del sector.La decisión fue tomada luego de los informes técnicos realizados por la Oficina de Gestión del Riesgo, la Secretaría de Infraestructura y la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, en los que se advierte sobre el grave deterioro de algunas edificaciones y el peligro para sus habitantes.Didier Rodríguez, funcionario de Gestión del Riesgo, confirmó que la zona se encuentra en emergencia y que las familias afectadas deberán abandonar sus viviendas mientras se adelantan estudios y obras de mitigación.“Estamos en emergencia y las familias damnificadas deben desalojar los predios. Van a recibir subsidio de arriendo”, señaló el funcionario.Según explicó Rodríguez, la declaratoria busca atender de manera inmediata a 13 familias cuyas viviendas presentan afectaciones estructurales que podrían derivar en un colapso.“Esta declaratoria tiene como propósito poder brindar un apoyo a las 13 familias que tienen afectaciones en las estructuras de su vivienda, puntualmente con la entrega de unos subsidios transitorios de arriendo para que estas personas puedan evacuar y puedan encontrar otro lugar donde puedan habitar mientras se adelantan los estudios para determinar las causas y cuáles son las obras de mitigación que se requieren”, indicó.Las autoridades adelantan inspecciones técnicas para establecer el origen de las fallas en el terreno y definir las intervenciones necesarias para estabilizar la zona y evitar una tragedia.La emergencia vuelve a poner sobre la mesa la problemática de varios sectores de Bucaramanga construidos en áreas de alta vulnerabilidad geológica, especialmente durante temporadas de lluvias, cuando aumentan los riesgos de deslizamientos y afectaciones estructurales en viviendas ubicadas sobre laderas y terrenos inestables.Mientras avanzan los estudios, la Alcaldía reiteró el llamado a los habitantes del sector a acatar las recomendaciones de evacuación y priorizar la protección de la vida ante cualquier eventualidad.
La temporada de lluvias continúa dejando una estela de afectaciones en Santander. Deslizamientos, vías colapsadas y emergencias por crecientes súbitas llevaron a que 16 municipios mantengan activa la declaratoria de calamidad pública, situación que derivó en que el Departamento oficializara este mismo estatus de manera general tras la sesión del Consejo Departamental de Gestión del Riesgo realizada en días pasados.Los municipios afectados son: Barrancabermeja, Bucaramanga, Carcasí, Charalá, Cimitarra, Confines, Coromoro, El Playón, Enciso, Florián, Galán, Güepsa, Los Santos, Sabana de Torres, Suratá y Vélez.En este último, las condiciones del corredor vial de la Transversal del Carare se han convertido en símbolo de la crítica situación que enfrentan las vías primarias y secundarias del departamento.Durante el Consejo Departamental, los integrantes votaron de manera unánime la declaratoria de calamidad pública departamental, al confirmarse que la capacidad de respuesta institucional se encuentra sobrepasada a pesar de las inversiones realizadas en mitigación, maquinaria amarilla y entrega de ayudas humanitarias.“Tenemos a hoy 16 municipios con calamidad, esto quiere decir que son 16 municipios que han tenido afectaciones y que han superado su capacidad de emergencia. Por lo tanto, en una decisión por unanimidad por parte de los miembros del Consejo Departamental de Gestión del Riesgo se ha decretado calamidad departamental”, explicó Edwar Sánchez Ariza, jefe de la Oficina Departamental de Gestión del Riesgo.Sánchez Ariza agregó que el departamento ya agotó su capacidad de respuesta: “Hemos hecho inversiones significativas en asistencias con ayudas humanitarias, en maquinaria amarilla para la recuperación de nuestras vías y en obras de reducción del riesgo. De manera que también ya agotamos esa capacidad de respuesta y se decreta esta calamidad para poder acudir al Gobierno Nacional”.De acuerdo con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, las fuertes lluvias persistirán durante lo que resta de noviembre y comienzos de diciembre, período durante el cual se prevé una intensificación de los eventos asociados al fenómeno de La Niña. Las autoridades recomiendan a los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo mantener activos sus planes de contingencia, especialmente en zonas ribereñas y áreas con antecedentes de remoción en masa.Las autoridades insisten en evitar desplazamientos nocturnos bajo lluvia debido al riesgo de caída de árboles, rocas y pérdida de banca en las carreteras. También se solicita a la población mantenerse atenta a los pronósticos y alertas oficiales emitidas por el Ideam y los comités municipales.El Gobierno Departamental prepara un informe detallado para solicitar apoyo urgente al Gobierno Nacional, con el fin de acelerar la recuperación de las vías y reforzar la atención humanitaria en los territorios más afectados.
En medio de la emergencia vial que ya completa un mes y que mantiene incomunicadas a varios municipios de la provincia de Vélez, el gobernador de Santander Juvenal Díaz Mateus anunció que realizarán un Consejo Departamental de Gestión del Riesgo para determinar si se decreta la calamidad pública por el colapso de la Transversal del Carare.La decisión, según explicó el mandatario, busca habilitar mecanismos extraordinarios que permitan gestionar recursos del orden nacional para enfrentar una afectación que compromete cerca de seis kilómetros de vía, en un sector donde la montaña continúa desplazándose.El gobernador Díaz Mateus explicó que la declaratoria es el paso necesario para permitir que el Gobierno Nacional, a través del Invías y de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), destine recursos inmediatos para habilitar vías alternas, mientras se determina la solución definitiva.“En el día de hoy (en la tarde) se llevará a cabo un Consejo Departamental de Gestión del Riesgo que busca determinar la calamidad pública para permitir que el Gobierno Nacional invierta por lo menos 50.000 millones de pesos para habilitar las vías alternas en esa tragedia que tenemos en la provincia de Vélez”, señaló Díaz Mateus.El mandatario fue enfático en que el tramo directamente afectado requerirá una inversión mucho mayor y estudios a fondo, pues incluso podría ser necesario un nuevo trazado de la vía.Mientras tanto, la prioridad será habilitar corredores alternos que permitan garantizar la movilidad de carga, pasajeros y el acceso a bienes básicos para las comunidades aisladas.El director de la Oficina de Gestión del Riesgo de Santander, Eduard Jesús Sánchez Ariza, confirmó que el Consejo Departamental de Gestión del Riesgo permite conocer las afectaciones en el departamento, identificar las entidades nacionales con las que se debe articular y buscar los recursos necesarios para tratar de mitigar los problemas.Cabe recordar que la Transversal del Carare es una vía estratégica para la conectividad entre Santander, Boyacá y el Magdalena Medio. Su bloqueo afecta la movilidad comercial y el abastecimiento de las comunidades rurales que dependen exclusivamente de este corredor.Una vez concluya el Consejo Departamental de Gestión del Riesgo, el gobernador Díaz Mateus firmará el decreto que formaliza la calamidad pública. Con ello se iniciará la ruta administrativa para solicitar y ejecutar los recursos de urgencia.
El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, declaró la calamidad pública en el departamento debido a las emergencias generadas por el severo invierno. Actualmente, se están atendiendo alrededor de 50 emergencias con 50 frentes de trabajo que involucran maquinaria amarilla, relevantes equipos técnicos y motobombas. "Necesitamos apoyo del gobierno nacional y con la declaratoria de calamidad pública, buscamos acceder a recursos que ayuden a prevenir el impacto de estas emergencias en los municipios", afirmó el gobernador Rey. Impacto de las lluvias en la comunidad Los efectos del invierno han sido devastadores en Cundinamarca, con un aumento significativo en el número de emergencias. En abril, se registraron 80 emergencias, y este mes ya se han contabilizado 38. La situación se agrava con el pronóstico del Ideam, que indica que las lluvias continuarán hasta junio o julio. Esto ha llevado a que más de 2200 familias estén actualmente afectadas, muchas de las cuales han perdido sus bienes esenciales. El gobernador Rey explicó que la calamidad pública permite gestionar más eficientemente la ayuda humanitaria y las intervenciones necesarias para atender a la población damnificada. Necesidades urgentes de infraestructura De acuerdo con el gobernador, se requiere maquinaria pesada y materiales de construcción para realizar intervenciones estructurales en puentes, acueductos, y vías. "Atender una emergencia no es solo un esfuerzo de dos o tres días, sino que implica un trabajo prolongado de al menos cuatro a cinco semanas. Por ello, necesitamos un enfoque integral que incluya atención humanitaria y un plan estructural para estabilizar zonas vulnerables", indicó el gobernador. Situación del río Bogotá La cuenca media del río Bogotá es un área de preocupación constante, dado que es donde se originan las distintas emergencias por inundaciones en los municipios de la parte baja, como Biota. Aunque no se ha declarado alertas en este momento, el gobernador advirtió que el clima podría cambiar repentinamente, causando nuevas emergencias. Sin embargo, se están llevando a cabo diversos proyectos, como la construcción de la PETAR Canoas, que mejorarán la calidad del agua y beneficiarán a la región. Expectativas a futuro y necesidad de colaboración El gobernador Rey también destacó que el mes de junio presentará un clima igual de lluvioso que mayo, lo que significa que el comercio y el turismo se verán afectados, además de requerir ayuda financiera del Gobierno nacional para superar esta crisis. A las autoridades nacionales se les ha solicitado el apoyo para gestionar las emergencias y mejorar la infraestructura, asegurando la atención adecuada de las comunidades afectadas. "Cundinamarca ha llegado a un límite de respuesta y necesitamos con urgencia la cooperación de la nación", concluyó el gobernador Rey. Escuche aquí la entrevista:
A través del Decreto 209 de 2025, la Alcaldía Distrital ha declarado la calamidad pública en la ciudad con el objetivo de garantizar una atención oportuna e integral a las personas afectadas por los fenómenos climáticos generados por la primera temporada de lluvias de 2025.Este decreto tiene como principio la atención de las familias damnificadas por un alud de tierra ocurrido en el barrio Kennedy II, donde cuatro familias resultaron gravemente afectadas. Como medida inmediata, la Alcaldía entregó kits alimentarios, colchonetas y plásticos protectores a los damnificados, con el fin de mitigar la situación de emergencia.El director de Gestión del Riesgo y Desastres (e), Ricardo Andrés Herrera, destacó que, a pesar de la gravedad de los daños, "ninguna de las familias que desafortunadamente sufrieron de manera directa este impacto, hoy se encuentran pernoctando al interior de las viviendas", lo que subraya el esfuerzo por garantizar su seguridad inmediata.Erika Méndez una de las afectadas señaló "no, nos dio chance de nada, el agua entro me daño nevera, lavadora, colchones todo solo pudimos salir"Además de las cuatro familias afectadas por el deslizamiento de tierra, la última visita técnica realizada al sector identificó a otras diez familias perjudicadas por las recientes inundaciones. En respuesta a esta situación, se llevará a cabo una reunión extraordinaria del Consejo Distrital de Gestión del Riesgo, para definir el plan de acción a corto, mediano y largo plazo, que incluye las fases de respuesta, estabilización y rehabilitación de las zonas afectadas.La declaratoria de calamidad pública, que tendrá una vigencia de seis meses, incluye la implementación de un plan de acción específico para salvaguardar la vida y el bienestar de los ciudadanos barranqueños.En este sentido, Herrera hizo un llamado a la ciudadanía a estar alerta y seguir las recomendaciones emitidas por los canales oficiales de la Administración Distrital y los organismos de socorro, especialmente en relación con el sistema de alcantarillado y las zonas de ladera.Para reportar emergencias, los barranqueños pueden comunicarse con la Dirección de Gestión del Riesgo y Desastres a la línea 3243808821, con el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Barrancabermeja al 119 o 6076007070, o con Aguas de Barrancabermeja al 3245884140 en caso de obstrucción del alcantarillado.
Según informó el alcalde de Jesús María, Greiner Farfán, en Santander, un fuerte aguacero de más de cuatro horas causó múltiples afectaciones tanto en el casco urbano como en las zonas rurales del municipio. “En la loma de Don Miguel, un deslave afectó una vivienda. La familia fue reubicada para evitar una tragedia. Los sistemas de acueducto que abastecen a las veredas resultaron gravemente dañados, luego de que el barro y las piedras sepultaran la tubería”, aseguró el mandatario.En las vías secundarias que rodean el municipio se registraron al menos tres derrumbes, lo que ha superado la capacidad de respuesta del Gobierno local y ha generado una situación de aislamiento total.La emergencia invernal que golpea la región ha dejado incomunicadas varias vías de acceso, obligando a los habitantes y viajeros a caminar entre derrumbes, lodo y piedras para llegar a sus destinos durante esta Semana Santa.Las autoridades locales declararon la calamidad pública, ya que todas las rutas secundarias permanecen bloqueadas. Aunque se adelantan trabajos con maquinaria amarilla, las lluvias no han cesado y las emergencias continúan en aumento.La vía que comunica a los municipios de Jesús María, Sucre, La Belleza y Florián está completamente cerrada.También se reportan afectaciones en sectores como Carretero, Guayabal, Angosturas, La Lajita, Bravopáez y Cristales, donde los derrumbes siguen representando un alto riesgo para los habitantes.Con maquinaria amarilla se trabaja en la región para habilitar alguno de los pasos vehiculares.
Una edificación de cinco pisos que reporta un deterioro estructural progresivo, con grietas bastante prominentes, viene generando preocupación en el municipio de Barbosa, donde tras una semana de declararse la alerta naranja debido al alto riesgo de colapso, se tomaron nuevas medidas.Por medio de un decreto, se declaró la calamidad pública, adoptada también como consejo del Dagran, justamente por el riesgo estructural de la edificación ubicada en el Barrio Santa Mónica de esa localidad del norte del Valle de Aburrá. La medida se toma, según la Alcaldía, en cumplimiento de la Ley 1523 de 2012.El alcalde de Barbosa, Juan David Rojas Agudelo, explicó las dos acciones que permitirá la declaratoria de calamidad respecto a la estructura amenazada."El primero es garantizar desde la parte técnica el peritaje necesario, especializado que demanda la situación en la estructura. La segunda es una ruta jurídica para garantizar la atención oportuna a toda la comunidad afectada, especialmente a los comerciantes", indicó el mandatario. La comunidad de este sector ha manifestado sentir preocupación y temor, pues afirman que a pesar de que al constructor se la ha avisado en múltiples ocasiones sobre el riesgo que representa la estructura, este no ha acatado las recomendaciones de las autoridades.Luego de esta declaratoria, la Alcaldía de Barbosa aseguró que puso en marcha un cronograma de acciones con el objetivo prioritario de proteger la vida, brindar acompañamiento a los comerciantes afectados en la zona y garantizar la pronta recuperación de la normalidad en el sector.Por el momento, las autoridades se encuentran monitoreando y evaluando constantemente el edificio y le han pedido a la ciudadanía que acate las medidas preventivas y evite transitar por el área de riesgo.
Tras un primer comité de gestión del riesgo llevado a cabo en las últimas horas, en San Luis de Sincé, Sucre, se declaró por unanimidad la situación de calamidad pública, debido a la fuerte sequía a la que se enfrenta el municipio.El anuncio fue realizado por el mismo alcalde, Andrés Aldana Padilla, luego de la cita en la que estuvieron presentes la Armada Nacional, Policía Municipal, Bomberos Voluntarios de Sincé, Defensa Civil, la ESE Municipal y Secretarios del despacho.La medida, según el mandatario, busca mitigar los efectos del fenómeno del El Niño, garantizando el suministro de agua potable y protegiendo sectores claves de la economía local como la ganadería y la agricultura.“Con esta medida buscamos anticiparnos a los efectos del fenómeno del El Niño, protegiendo a nuestra comunidad y garantizando que los sectores productivos puedan seguir funcionando. Es esencial que todas las instituciones trabajemos unidas para asegurar que los sinceanos tengan acceso al agua potable y enfrentar este fenómeno de la mejor manera posible”, fueron las palabras del alcalde Aldana Padilla.Las autoridades acordaron implementar acciones coordinadas que incluyen la gestión de carros y tanques para asegurar una distribución eficiente de agua potable.Asimismo, habrá reuniones semanales para evaluar la evolución del fenómeno y ajustar el plan de acción conforme a la situación.
Tras el potente terremoto de magnitud 7.4 registrado en la mañana de este lunes con epicentro en el municipio de San José del Palmar (Chocó), el Servicio Geológico Colombiano (SGC) ha monitoreado una serie de réplicas que han mantenido en alerta a varias regiones del occidente y centro del país.El evento principal ocurrió a las 07:34 a.m. (hora local) a una profundidad de 96 km y localizado a 20 km del casco urbano de San José del Palmar (Latitud 5.04, Longitud -76.34). Debido a su magnitud, el temblor fue sentido con fuerza en capitales cercanas como Quibdó, Medellín, Pereira, Manizales, Armenia, Ibagué y Cali.Posteriormente, los sistemas de vigilancia sísmica han detectado al menos tres réplicas de significancia en la misma zona de influencia:Primera réplica (08:18 a.m.): Reportada preliminarmente con magnitud 4.6 y ajustada en el boletín actualizado del SGC a magnitud 4.8. Tuvo su epicentro localizado a 20 km de Nóvita (Chocó) (Latitud 4.88, Longitud -76.44) y contó con una profundidad de 88 km.Segunda réplica (10:01 a.m.): Un nuevo movimiento telúrico fue registrado a las 10:01 a.m. con una magnitud de 3.8, nuevamente localizado a 20 km de San José del Palmar (Chocó) (Latitud 4.84, Longitud -76.41) a una profundidad de 88 km.Réplicas menores continuas: De acuerdo con los boletines automáticos e internacionales emitidos durante la mañana, la actividad instrumental continúa en la zona sísmica del Pacífico y la Cordillera Occidental, donde se siguen evaluando otros sismos menores asociados al mismo evento sísmico principal.Recomendaciones de las autoridadesEl SGC recordó a la ciudadanía que las réplicas son un fenómeno normal y habitual tras sismos de gran magnitud. Las autoridades de Gestión del Riesgo invitan a la población a mantener la calma, verificar el estado de las estructuras de sus viviendas, conservar la red de contactos de emergencia disponible y estar atentos únicamente a los canales y boletines oficiales del Servicio Geológico Colombiano.
Un temblor de magnitud 7,4 sacudió este lunes a gran parte de Colombia, dejando varias víctimas y daños en estructuras de ciudades como Manizales, Cali, Pereira y Quibdó.El sismo ocurrió sobre las 7:34 de la mañana y tuvo como epicentro la localidad de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad de 82 kilómetros, según lo revelado por el Servicio Geológico Colombiano (SGC).El terremoto, que se sintió en diferentes regiones del territorio nacional, ha generado preocupación entre los colombianos ante el temor de posibles réplicas, teniendo en cuenta lo ocurrido en junio en Venezuela, con sismos que dejaron miles de muertos tras un doble movimiento.Ante ello, en WhatsApp comenzaron a circular mensajes de alerta sobre una posible réplica, lo que generó preocupación entre la ciudadanía, por lo que el IDEAM salió a aclarar estos rumores.IDEAM aclara sobre posible réplica del temblorAnte la preocupación por posibles réplicas, el IDEAM señaló que la información que ha circulado en redes como WhatsApp "es falsa y no corresponde a ningún pronunciamiento oficial del Instituto".Y es que, según la institución, el IDEAM no tiene facultades para predecir la ocurrencia de sismos, tal como lo señala el mensaje que circula en WhatsApp, sino que el seguimiento de la actividad sísmica en el país corresponde al Servicio Geológico Colombiano (SGC).Por lo anterior, las autoridades invitaron a la ciudadanía a no compartir información sin verificar y a consultar solamente los canales oficiales.¿Qué dice el SGC sobre una réplica sísmica?Ante ello, el Servicio Geológico Colombiano señaló que, de momento, se han presentado tres réplicas de magnitudes 2,8; 4,8 y 3.8, por lo que solicitó estar pendientes de las cuentas oficiales del SGC para verificar si se presentan nuevos movimientos.Adicionalmente, el Servicio Geológico Colombiano señaló que este temblor también se sintió en Venezuela, Ecuador y Panamá, por lo que continuará monitoreando la actividad sísmica para ofrecer información oportuna.Las autoridades recomiendan consultar únicamente los canales oficiales del Servicio Geológico Colombiano para conocer las actualizaciones sobre el comportamiento sísmico en el país.
Desde la madrugada de este domingo se encuentra hospitalizado el maestro Juan Piña, debido a una isquemia transitoria que sufrió recientemente y que obligó su traslado a un centro médico de Barranquilla, donde afortunadamente logró ser estabilizado y se encuentra en recuperación.Allegados al artista informaron a Blu Radio que el cantante sucreño, de 75 años, había sido sometido a un cateterismo la semana pasada y que dos días después del procedimiento sufrió este cuadro de isquemia.Explicaron que, debido a su condición inicial de salud, el artista debió ser ingresado a una unidad de cuidados intensivos; sin embargo, fue un episodio transitorio, ha ido respondiendo satisfactoriamente al tratamiento suministrado y podría ser remitido a hospitalización en piso, lo que arroja un parte de tranquilidad para sus familiares y seguidores.Sus allegados informaron que el intérprete pasó buena noche, está consciente, y pudo conversar coherentemente con su esposa, Elisa Gamba, quien lo ha estado acompañando en este momento.Juan Piña es cantante, compositor y director de orquesta, ha desarrollado una trayectoria de más de seis décadas y es reconocido por haber llevado la cumbia, el porro y el vallenato de la región sabanera a escenarios nacionales e internacionales.Entre sus principales distinciones se encuentran un Grammy Latino 2012 por el álbum ‘Le canta a San Jacinto’, en la categoría Mejor Álbum de Cumbia/Vallenato, además de cuatro Congos de Oro del Carnaval de Barranquilla (1980, 1981, 1983 y 1993).Entre sus éxitos más famosos se encuentran ‘La rama del tamarindo’, ‘La canillona’, ‘Compañera’, ‘Te perdí’, ‘Baila Simón’ y ‘El almirante Padilla’.
En medio de la devastación que sacude a la capital del Valle del Cauca tras el sismo que sacudió este lunes al país, el periodista José Patiño habló con Blu radio y compartió un desgarrador testimonio sobre la situación de su padre, Darío Patiño, quien se encuentra atrapado bajo los escombros de casa ubicada en Torres de Limonar, en el barrio Ciudad Capri, al sur de Cali. Desde el aeropuerto de Bogotá, mientras intentaba abordar un vuelo hacia Cali, Patiño describió la pesadilla que vive su familia. Según el comunicador, sus familiares en el lugar están intentando remover los escombros con sus propias manos en un esfuerzo desesperado por rescatar a su padre.Le puede interesar: Duras afectaciones en Manizales tras sismo de 7.4 en Colombia: varios edificios desplomados"Nunca me imaginé estar de este lado de la noticia. La foto que me mandaron mis familiares que están ahí intentando con sus propias manos levantar los escombros es que todo el edificio cayó. Mi padre no volvió a contestar. no contesta. Lo que sé es que alguien de los que está ahí, de los vecinos, escuchó que mi papá dijo, 'Darío Patiño'. Mi papá está vivo, requerimos urgente a las autoridades para que ayuden a levantar los escombros y esperamos que logren el rescate", relató.Cali bajo emergencia máximaEl caso de la familia Patiño es solo uno de los múltiples dramas que enfrenta la ciudad. El alcalde de Cali, Alejandro Eder, confirmó que existen al menos 12 puntos críticos de colapsos, incluyendo desplomes parciales en infraestructuras clave como el Hospital Universitario del Valle.Otros sectores gravemente afectados incluyen:Calle Quinta con 24: Donde ya se han rescatado a una mujer de la tercera edad y a una menor de edad con vida.Barrio Guadalupe: Cerca del centro comercial Mall Plaza.Autopista Sur: Donde se reporta el colapso de un motel.Rescatistas piden silencio para hallar vidaEn los puntos de desastre, los cuerpos de socorro, integrados por Bomberos, Policía y Defensa Civil, han solicitado a la ciudadanía y a los medios de comunicación mantener silencio absoluto. Esta medida es vital para que los rescatistas puedan escuchar las voces o señales de las personas que aún permanecen atrapadas bajo las estructuras de concreto.Mientras tanto, se ha hecho un llamado urgente a los ciudadanos que residan en edificaciones con grietas grandes o fallas estructurales evidentes para que las abandonen de inmediato y permanezcan en espacios abiertos. La prioridad absoluta en este momento es el rescate de sobrevivientes en una carrera contra el tiempo que mantiene en vilo a todo el país.Escuche la entrevista aquí:
Al menos 18 personas murieron este lunes en Pereira tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió buena parte del país, según confirmó el alcalde de la ciudad, Mauricio Salazar.El movimiento telúrico provocó afectaciones en diferentes zonas del territorio colombiano, mientras las autoridades avanzan en la evaluación de los daños ocasionados por el fuerte sismo.El aeropuerto Matecaña, uno de los puntos afectados en Pereira, concentra parte de las víctimas reportadas hasta el momento. De acuerdo con el balance entregado por el mandatario local, tres de los fallecidos se encontraban en esta terminal aérea. El alcalde de Pereira confirmó que el terremoto deja al menos 18 personas fallecidas en la ciudad. Este es el primer balance entregado por la administración municipal sobre las consecuencias del movimiento telúrico.La cifra corresponde a víctimas registradas en Pereira, una de las ciudades afectadas por el sismo de magnitud 7,4 que se sintió en buena parte del territorio colombiano.En ese sentido, el mandatario local añadió que las autoridades continúan con la atención de la emergencia y la revisión de las zonas que pudieron resultar afectadas por el terremoto.Aeropuerto Matecaña de Pereira, uno de los más afectados El aeropuerto Matecaña fue uno de los lugares señalados entre los puntos con mayores afectaciones en Pereira. El balance conocido hasta ahora no precisa el número total de personas heridas ni detalla la cantidad de edificaciones afectadas en la ciudad.Por ahora, el reporte entregado por el alcalde de Pereira establece en 18 el número de personas fallecidas en la ciudad, mientras continúan las labores de atención y evaluación tras el fuerte movimiento telúrico.