El Comité Internacional de la Cruz Roja presentó un nuevo balance sobre la situación humanitaria en Colombia y advirtió que 2025 estuvo marcado por un fuerte deterioro de las condiciones de vida de miles de comunidades atrapadas en medio de los conflictos armados.El informe anual alerta por el aumento del desplazamiento, el confinamiento, las desapariciones, el uso de explosivos y las afectaciones contra la población civil, en un contexto que el propio organismo describe como “lo ocurrido en 2025 no fue un hecho aislado. Se marcó en un deterioro progresivo de la situación humanitaria que el CICR ha venido advirtiendo desde 2018. Durante estos años, los conflictos armados persistieron, se volvieron más complejos, y sus efectos sobre la población civil se profundizaron. 2025 es el momento más grave de esta tendencia”.Según el balance, al menos 235.619 personas fueron desplazadas de manera individual, 87.069 tuvieron que huir en eventos de desplazamiento masivo y otras 176.730 permanecieron confinadas por cuenta de las confrontaciones armadas y las restricciones impuestas por grupos ilegales.En comparación con 2024, el confinamiento de comunidades aumentó un 100 %, los desplazamientos masivos crecieron un 111 % y los confinamientos subieron un 99 %. Además, las personas heridas o fallecidas por artefactos explosivos aumentaron un 34%, las nuevas desapariciones documentadas crecieron un 22 % y los ataques contra la asistencia médica se incrementaron en un 40%.“En 2025, las consecuencias humanitarias de los conflictos armados en Colombia alcanzaron el nivel más alto de la última década. Lo que vimos fue no solo un aumento del número de personas afectadas, sino consecuencias humanitarias más severas que afectaron la calidad de vida de las comunidades. Eso respondió no solamente a una intensificación de los enfrentamientos, pero también en la forma en la cual se desarrollaron, y al trato que recibió la población civil. En el régimen hay un deterioro humanitario importante para las comunidades”, aseguró Olivier Dubois, jefe de la delegación regional del CICR en Bogotá.Entre las regiones más golpeadas aparecen Antioquia y Chocó. En Antioquia se registraron más de 13.300 desplazamientos individuales, más de 4.000 desplazamientos masivos y cerca de 5.000 personas confinadas. Además, hubo 152 personas heridas o fallecidas por artefactos explosivos y 37 ataques contra la asistencia médica.Mientras tanto, en Chocó la situación más crítica estuvo relacionada con el confinamiento: más de 51.500 personas quedaron atrapadas en sus territorios sin poder movilizarse libremente ni acceder plenamente a servicios básicos, alimentos o atención en salud. Allí también se reportaron desapariciones, desplazamientos y ataques contra la misión médica.Uno de los puntos más delicados del informe es el aumento del uso de artefactos explosivos y drones adaptados para lanzar explosivos. El CICR documentó 965 personas heridas o fallecidas por este tipo de artefactos durante 2025; 622 de ellas eran civiles, incluidos 93 niños, niñas y adolescentes. La organización señaló que Antioquia, Cauca, Valle del Cauca y Norte de Santander concentraron la mayoría de estos casos y alertó que el uso creciente de drones modificados está generando temor e incertidumbre entre las comunidades.“En muchos casos, las hostilidades se produjeron en zonas pobladas, lo que expuso a sus efectos a las comunidades y impacto directamente a la población civil. También registramos un aumento del uso de artefactos explosivos, en particular los de detonación controlada y los lanzados. Se nota el uso de drones adaptados para lanzar ese tipo de artefactos, lo que aumentó el temor y la incertidumbre dentro de la población civil. Observamos que la afectación a la población civil fue mayor cuando no se respetaron los principios del derecho internacional humanitario sobre la conducción de hostilidad, es decir, la distinción, la proporcionalidad y la precaución”, añadió Dubois.El informe también advierte sobre el impacto de las hostilidades en escuelas, viviendas y centros de salud. En varias zonas del país se reportó presencia de explosivos cerca de instituciones educativas, daños a bienes civiles y restricciones de acceso a servicios básicos. Además, la Mesa Nacional de Misión Médica documentó 282 actos violentos contra la asistencia en salud en 22 departamentos del país.Otro de los capítulos más preocupantes tiene que ver con las desapariciones y el reclutamiento de menores. El CICR documentó 308 nuevas desapariciones relacionadas con los conflictos armados, de las cuales 226 corresponden a civiles, incluidos 77 menores de edad. A esto se suman 65 casos de desaparición de niños y adolescentes asociados al reclutamiento por grupos armados y 58 hechos relacionados con el uso y utilización de menores en el conflicto. El organismo alertó que algunos grupos ilegales incluso estarían usando redes sociales, promesas de dinero y relaciones afectivas para captar menores.“La violencia sexual siguió siendo particularmente grave y, al mismo tiempo, una de las menos visibles. Las cifras disponibles no reflejan la magnitud real de este fenómeno, en parte porque muchas víctimas y sobrevivientes enfrentan estigmatización, temor a represalias y barreras para reportar lo ocurrido y acceder a las rutas de atención y asistencia”.En total, el CICR documentó 845 presuntas violaciones al derecho internacional humanitario durante 2025. Además, advirtió que, mientras las necesidades humanitarias aumentan, los recursos para atenderlas están disminuyendo, al punto que la organización tuvo que reducir en un 30 % su presupuesto para Colombia en 2026.
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) advirtió este jueves que 2025 va camino a ser el año de peores condiciones humanitarias en Colombia de la última década, una situación que tiene como principal causa el aumento de los enfrentamientos entre los grupos armados."Durante el primer semestre de 2025 la situación humanitaria en Colombia se agravó considerablemente, con consecuencias cada vez más severas para la población civil. El impacto en las comunidades superó lo registrado en el mismo periodo de 2024", expresó el CICR al publicar una actualización sobre el panorama del país.El organismo internacional agregó que "si esta tendencia continúa, 2025 cerrará como el año con las peores condiciones humanitarias de la última década".El deterioro, detalló el CICR, está "estrechamente relacionado" con el aumento de los enfrentamientos entre los grupos armados, así como entre la fuerza pública y estas organizaciones ilegales.También ha sido clave en el recrudecimiento de las condiciones humanitarias "la creciente estigmatización e instrumentalización de las comunidades", pues en varias regiones la población es acusada de favorecer a uno y otro grupo en medio de los conflictos armados.Cifras preocupantesEl CICR registró 524 personas heridas o muertas por artefactos explosivos en los primeros cinco meses del año, un incremento del 145 % con respecto al mismo periodo de 2024.El 70 % de las víctimas son civiles, incluidos 56 menores de edad, y el convulso departamento del Cauca (suroeste), donde operan disidencias de las FARC, la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y grupos narcotraficantes, concentró el 55 % de los casos."El uso intensivo de artefactos explosivos lanzados, a través de medios de lanzamiento de fabricación improvisada y drones armados, así como de artefactos de detonación controlada, fue el principal factor que provocó este incremento", agregó la información.En ese sentido, el Comité detalló que hubo, al menos, 137 heridos o fallecidos por artefactos lanzados, un crecimiento del 342 %, y 266 víctimas por artefactos de detonación controlada, lo que supuso un aumento del 343 %."También se mantuvo la afectación por artefactos activados por la propia víctima, como minas antipersonal y restos explosivos de guerra, con 121 personas afectadas", precisó el CICR.Por otra parte, entre enero y mayo pasados, según cifras oficiales citadas por el Comité, hubo 85.760 personas confinadas en 13 de los 32 departamentos colombianos, una subida del 169 % con respecto a los primeros cinco meses de 2024."El desplazamiento masivo también aumentó. Entre enero y mayo, 58.160 personas fueron desplazadas en diez departamentos, lo que representó un incremento del 117 % frente al mismo periodo de 2024", señaló el organismo humanitario.La cifra de confinamientos y desplazados estuvo impulsada, principalmente, por la crisis que vivió a principios de año la región del Catatumbo, en el departamento de Norte de Santander (noreste), por los enfrentamientos entre el ELN y el Frente 33 de las disidencias de las Farc.En los primeros cinco meses del año el CICR también documentó 136 casos de desaparición relacionados con el conflicto armado, de los cuales el 79 % de las víctimas son civiles.
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) entregó un puesto de salud en el corregimiento de El Plateado, en el departamento del Cauca.Este proyecto fue impulsado por las juntas de acción comunal. Recordemos que esta zona del país se ha visto afectada recientemente por las acciones terroristas de grupos como las disidencias de las Farc al mando de alias 'Iván Mordisco'.“La construcción de este nuevo espacio fue priorizada debido a las afectaciones que los conflictos armados han generado recientemente en la infraestructura de salud y en el acceso a servicios básicos en la región. El CICR identificó, junto con la comunidad, la necesidad de un predio seguro y adecuado para garantizar el acceso, la continuidad y la calidad de la atención sanitaria a la población civil y a todas las personas que la necesiten”, señaló el CICR en un comunicado.Este puesto de salud será operado por la ESE Suroccidente y la idea es generar bienestar para la comunidad ante las afectaciones humanitarias que han vivido.“Este es un proyecto importante para el CICR porque responde a una necesidad humanitaria concreta en una región fuertemente impactada por los conflictos armados. El Plateado ha vivido graves afectaciones en la asistencia en salud, y por eso la entrega de este puesto representa una mejora significativa para quienes necesitan atención médica”, afirmó Giovanna De Meneghi, delegada del CICR para el sur del Cauca.
El Comité Internacional de la Cruz Roja, CICR, llevó ayudas humanitarias a las familias de la comunidad El Socorro, vereda del municipio de El Bagre, que cumplen dos semanas desplazadas de su territorio por cuenta de los enfrentamientos entre el Clan del Golfo y las disidencias de las Farc.Fueron en total 400 mercados e igual número de kits de aseo entregados a las familias que se encuentran en un albergue de la comunidad indígena Los Almendros, así como a otras personas se encuentran confinadas en la zona donde se registraron estas disputas."Nos sentimos contentos de recibir esa ayuda. Tenemos la moral de entrar al territorio, pero a la vez tenemos temor de entrar. ¿Por qué? Porque no sabemos qué está sembrado en nuestro territorio. Entonces, pues, vamos a entrar, pero con temor", manifestó Wilbert Sandero, habitante de la vereda El Socorro.La disminución de confrontaciones armadas entre grupos ilegales, pero también la llegada de la fuerza pública que adelanta verificaciones sobre si hay campos minados, han venido calmando las aguas en esta zona, donde en las últimas semanas al menos un centenar de familias se han desplazado."Estar desplazado es muy duro, ya que yo lo he vivido en dos ocasiones. Lo viví en el 2000 y lo vengo a vivir ahora. Los de la comunidad de Los Almendros, muy agradecidos con ellos, porque se han portado hasta el momento muy bien. Ellos han sido muy buenos con nosotros, pero esa no es la casa de nosotros. No es nuestra casa y necesitamos buscar solución", dijo a su turno Lucelly Andrade, habitante El Socorro.Esta zona limítrofe con municipios como Segovia, Remedios y el sur del departamento de Bolívar ha estado en disputa desde hace varios meses como un corredor estratégico para la movilidad de grupos ilegales, pero además para hacerse al control de rentas ilícitas, especialmente aquellas derivadas de la minería.De acuerdo con el CICR, han venido realizando actividades de sensibilización en comportamientos seguros con estas comunidades, con el fin de minimizar el riesgo que representa la posible presencia de artefactos explosivos en sus territorios. La entidad también brindó apoyo con alimentos a la comunidad indígena de Los Almendros, que recibió en su albergue a las familias desplazadas.
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) recibió, en zona rural del Nordeste antioqueño, en límites con el departamento de Bolívar, a una persona que se encontraba en poder de los frentes 4 y 12, bloque Magdalena Medio “Comandante Gentil Duarte” de las extintas FARC-EP, que actualmente no están acogidas al acuerdo de paz de 2016 entre el Gobierno nacional y esta guerrilla.Manuel Duce, jefe de la subdelegación Medellín del CICR, señaló que luego de una valoración por parte del personal de salud, se pudo establecer que esta persona se encuentra en buenas condiciones.“Nuestro mandato es el de proteger y asistir, sin ningún tipo de distinción a las personas afectadas por los conflictos armados y la violencia. Nuestro interés es que se respete la vida, se proteja la integridad física y dignidad de las personas que no participan o han dejado de participar en las hostilidades”, afirmó Duce.De acuerdo con este organismo humanitario, los ocho conflictos armados y la violencia que hay en el país siguen teniendo efectos en la población civil y en lo corrido del año ha facilitado la liberación de 26 personas que se encontraban en poder de grupos armados.“Agradecemos a las partes involucradas por la disposición y confianza que tuvieron para garantizar que esta operación humanitaria culminara con éxito. En las liberaciones cumplimos el rol de intermediario neutral y actuamos con el propósito estrictamente humanitario de ayudar, de manera imparcial, a las personas afectadas por los conflictos armados y la violencia”, agregó el jefe de la subdelegación Medellín del CICR.
Fueron 12 días de incertidumbre para familiares y la comunidad de la vereda Rancho Quemado en el municipio de Segovia los que llegaron a su fin tras la liberación de los dos jóvenes que habían sido secuestrados por miembros del Clan del Golfo en esta zona del Nordeste de Antioquia.En la acción humanitaria que se llevó a acabo en la vereda Campo Alegre, a unos 30 minutos del casco urbano del municipio, participó una delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja y la MAPP-OEA como garantes del respeto a los derechos humanos de estos jóvenes que estaban en poder de miembros de las subestructuras Jorge Iván Arboleda y Uldar Cardona Rueda.Manuel Duce, jefe de la subdelegación en Medellín del CICR, aseguró que estas labores hacen parte del trabajo neutral e imparcial que desarrollan para apoyar a personas afectadas por las consecuencias del conflicto armado. En lo corrido del año han apoyado 14 casos de este tipo."El Comité Internacional de la Cruz Roja participó en esta liberación como intermediario neutral con el acuerdo de las partes involucradas y con un fin estrictamente humanitario. Esto contribuye a aliviar el sufrimiento de las personas liberadas así como la de sus familias", destacó.Sobre los ahora liberados no se tenía razón desde la madrugada del pasado 24 junio cuando hombres del Clan del Golfo incursionaron en el caserío de la vereda y sacaron a estos jóvenes de sus casas con rumbo desconocido.
La Cruz Roja Internacional logró la liberación de una persona secuestrada por las disidencias de las Farc en el Bajo Cauca antioqueño. Guardia Indígena y defensores de derechos humanos de la zona participaron en la acción.En medio de las diferentes acciones humanitarias que adelantan con grupos armados en el país, el Comité Internacional de la Cruz Roja anunció la liberación de una persona que estaba en poder del Frente 4 de las disidencias de las Farc en el Bajo Cauca antioqueño.Tras la operación de la que participaron defensores de derechos humanos y la Guardia Indígena de la zona, el CICR reportó que la persona víctima de secuestro tenía buenas condiciones de salud.Ignacio San Román, jefe de esa entidad internacional en la ciudad de Medellín, destacó este gesto como una forma de aliviar el sufrimiento que padece tanto la persona retenida como su familia que estaba a la espera de noticias."Insistimos a todos los actores armados estatales y no estatales para que protejan y respeten a la población civil y a todas las personas que han dejado de participar en las hostilidades, como pueden ser los heridos y las personas privadas de libertad", manifestó.Desde el CICR destacaron que la situación del país en materia de secuestro sigue siendo compleja y que por eso continuarán con su participación como intermediarios neutrales en este tipo de situaciones que a su vez contribuyen con el desescalamiento del conflicto.
A bordo de un camión el Comité Internacional de la Cruz Roja llegó con 190 mercados para las familias de las veredas Las Manuelas, Aguacates y Cancha Manila que han debido confinarse debido al fuego cruzado entre el Clan del Golfo, el ELN y las disidencias de las Farc.Los mercados contienen alimentos de primera necesidad como arroz, aceite, pasta, frijoles, lentejas, harina, café, chocolate, sardinas, entre otros insumos.Recordemos que, pese a la presencia del Ejército en el territorio, persiste el temor a movilizarse entre las comunidades, pues estos grupos siguen acudiendo a la instalación de minas anti persona en el territorio. De hecho, en la última semana, un soldado murió, y otros dos resultaron heridos, tras caer a un campo minado. De igual forma un campesino sufrió graves heridas tras pisar una mina."Dado que sabemos que hay sospecha de presencia de artefactos explosivos en el territorio, damos recomendaciones a toda la comunidad para que sepan andar en el territorio y tengan comportamientos seguros frente a su movilidad en el territorio", informó Anne Laure Macherey, delegada de la Cruz Roja Internacional en el nordeste antioqueño. De igual forma, en Cancha Manila, fue entregada una electro - bomba que le permitirá a por lo menos 800 campesinos volver a tener acceso al agua.
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) anunció este lunes el fin de su trabajo humanitario en Nicaragua, según un comunicado en el que aseguró que el retiro fue solicitado por las autoridades de ese país.El organismo y el gobierno del presidente Daniel Ortega habían firmado en enero de 2019 un acuerdo para visitar a personas presas. El CICR había abierto su misión un año atrás, cuando el mandatario izquierdista enfrentó tres meses de protestas que dejaron unos 300 muertos, según la ONU, así como numerosos lesionados y detenidos.La delegación recordó que su labor comprendía, además de las visitas carcelarias, el apoyo al trabajo de la Cruz Roja local, antes de que ésta fuera clausurada por el Congreso de Nicaragua.Dicho apoyo se enfocaba en restablecer el contacto entre personas presas y sus familiares, así como en capacitar a las fuerzas de seguridad en la aplicación del derecho internacional humanitario.En mayo último, el Legislativo, dominado por el Frente Sandinista de Ortega, aprobó por unanimidad disolver a la Cruz Roja nicaragüense, que operaba desde 1931, tras acusarla de violar la neutralidad en las manifestaciones que el gobierno denunció como un intento de golpe de Estado.También decidió confiscar sus propiedades y la sustituyó por un organismo adscrito al gobierno.La representación regional del CICR para México y América Central "reitera su disponibilidad para reanudar su diálogo y acción humanitaria en Nicaragua", añadió el comunicado.Puede ver:
La presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja, Mirjana Spoljaric, se reunirá este martes, 14 de noviembre, en la sede de esta organización en Ginebra con familiares de rehenes secuestrados en Gaza por grupos armados de Hamás el pasado 7 de octubre, acompañados por el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Eliyahu Cohen.El ministro de Salud de Israel, Uriel Menachem Buso, también participará en la reunión, segunda que la máxima responsable de la CICR lleva a cabo con familiares de rehenes desde que el conflicto estallara a principios de octubre."Sé el enorme dolor que estas familias están viviendo", señaló Spoljaric en un comunicado donde agregó que la organización está en contacto con Hamás y otros actores con influencia en el conflicto para intentar que se respeten los derechos de los rehenes.La presidenta del CICR recordó que la toma de rehenes está prohibida por la ley humanitaria internacional, por lo que la centenaria organización "sigue insistiendo en que sean liberados, y está haciendo todo lo posible por poder reunirse con ellos".Spoljaric subrayó que el CICR está especialmente preocupada por la situación de los niños, discapacitados, ancianos y otras personas vulnerables que forman parte del grupo de alrededor de 240 personas secuestradas en Gaza.Entre los familiares que han viajado a Ginebra para pedir a organizaciones internacionales que aumenten sus esfuerzos hacia la liberación de los rehenes hay hijos, hermanos y otros parientes de los secuestrados.Es el caso de Ofri Bibas Levy, a la que Hamás ha secuestrado su hermano Yarden, su cuñada Siri y sus sobrinos Kfir y Ariel, de 10 meses y cuatro años.Le puede interesar:
Un fuerte sismo de magnitud preliminar 6.7 se registró en Colombia en la mañana de este lunes 10 de agosto de 2026. Según el informe preliminar emitido por el Servicio Geológico Colombiano (SGC), el movimiento telúrico ocurrió exactamente a las 07:34 hora local.El reporte gráfico publicado por la entidad técnica ubica el epicentro del evento sísmico en el occidente del territorio nacional, en una zona limítrofe entre los departamentos de Chocó, Valle del Cauca y Risaralda, con afectación percibida en varias regiones del centro y suroccidente del país.Detalles del informe preliminar del Servicio Geológico ColombianoDe acuerdo con el boletín preliminar oficial del Servicio Geológico Colombiano, la información procesada de manera automática señala los siguientes datos del evento sísmico:Fecha y hora: 10 de agosto de 2026 a las 07:34 (hora local).Magnitud: 6.7 en la escala de Richter.Ubicación del epicentro: Suroccidente y región del Pacífico colombiano.La entidad aclaró en su reporte inicial que la información proporcionada en el mapa es automática y preliminar, por lo que aún no ha sido revisada en su totalidad por un sismólogo. Asimismo, el SGC precisó que los datos oficiales definitivos de la localización de los eventos ocurridos en el área sombreada corresponden al procesamiento técnico posterior e información de agencias sismológicas internacionales, sujeto a actualización según avance la revisión.Sensación del sismo en el territorio nacionalPor la magnitud del evento, las ondas sísmicas alcanzaron a percibirse en principales centros urbanos del país, entre los que se destacan ciudades como Medellín, Cali, Pereira, Manizales, Armenia, Ibagué y Bogotá. Habitantes de diversas zonas residenciales e institucionales reportaron la evacuación preventiva de edificaciones tras la sacudida inicial.Hasta el momento de emisión de este reporte, las autoridades locales de gestión del riesgo y los cuerpos de bomberos municipales adelantan el monitoreo en los departamentos más cercanos al epicentro para evaluar posibles afectaciones en infraestructuras físicas o líneas de servicios públicos.
La captura de alias ‘Bonito’ o ‘Boni’, señalado como segundo cabecilla de los ‘Comandos de Frontera’ e integrante de las disidencias de las Farc, marca un hito en la lucha contra el crimen organizado en el país. El coronel Styk Reyes, comandante del Gaula Militar, confirmó que este objetivo de alto valor utilizaba tácticas de ocultamiento sofisticadas, que incluían intervenciones quirúrgicas para modificar su apariencia física y evadir a las autoridades.¿Quién es alias ‘Bonito’ y por qué era un objetivo prioritario?Alias ‘Bonito’ mantenía una trayectoria criminal de más de 20 años. Según el coronel Reyes, el capturado no solo tenía injerencia en departamentos como Caquetá, Huila y Putumayo, sino que extendía sus tentáculos hasta el Amazonas y el vecino país de Ecuador. “Coordinaba todas las actividades de narcotráfico y acciones contra la fuerza pública y población civil. Tenía un alcance importante”, explicó el oficial. Este hombre, que respondía a cabecillas como alias ‘El Árabe’, era pieza clave en el control de economías ilícitas y el sicariato en la región.¿Cómo lograba evadir a las autoridades este cabecilla?La investigación reveló que ‘Bonito’ adoptó el perfil de los denominados "narcos invisibles". En lugar de refugiarse en campamentos tradicionales en la selva, el criminal se hacía pasar por un próspero empresario o ganadero de la región. Esta fachada, sumada a su capacidad económica, le permitía vivir en propiedades de lujo que contrastaban con su actividad delictiva.El aspecto físico fue una de sus herramientas de camuflaje más recurrentes. "Estos sujetos, con su capacidad económica, pueden lograr cambios en su aspecto con cirugías. Al parecer sí se había hecho algunas mejoras o cambios en su fisonomía, por eso no era tan fácil llegar a ellos", señaló el coronel Reyes.¿Qué implica esta captura para la seguridad en el Meta?La gobernadora del Meta, Rafaela Cortés, resaltó que este resultado es fruto de una fuerza pública que hoy se siente "más confiada y tranquila" para ejecutar operativos. La mandataria enfatizó que, más allá de la acción militar, es imperativo un trabajo mancomunado que incluya la presencia integral del Estado. “Necesitamos llegarle más a la población con inversión en vías, salud y educación, para contrarrestar el control territorial que ejercen estos grupos insurgentes mediante la coerción a las comunidades”, indicó la gobernadora.Tras ser conducido a Bogotá, alias ‘Bonito’ quedó a disposición de las autoridades competentes. La operación, que requirió meses de trabajo conjunto entre el Gaula, la Fiscalía y la Fuerza Aeroespacial, es vista como un golpe contundente a la estructura de los ‘Comandos de Frontera’, debilitando así la cadena de mando del narcotráfico en el sur del país.
La gobernadora del departamento del Meta y presidenta de la Federación Nacional de Departamentos, Rafaela Cortés, respaldó las recientes acciones de la fuerza pública en el territorio departamental tras la concreción de operaciones militares contra estructuras de las disidencias de las FARC pertenecientes al mando de alias Iván Mordisco. En entrevista con Mañanas Blu, la mandataria territorial analizó el impacto operativo registrado en el municipio de Mapiripán, donde se produjo la captura de alias Bonito y la neutralización de alias El Ruso.Operativa militar y disputas territoriales en MapiripánEl municipio de Mapiripán, caracterizado por su extensión geográfica y su posición limítrofe con el departamento del Guaviare, se ha consolidado como un punto estratégico en las dinámicas delictivas de la región. De acuerdo con las declaraciones de la gobernadora, esta zona enfrenta complejos desafíos de seguridad debido a la confrontación directa entre distintas facciones armadas ilegales.Durante el despliegue militar reciente, las autoridades ejecutaron la captura de alias Bonito, presunto integrante de la estructura de alias Iván Mordisco, a quien se le atribuyen actividades delictivas relacionadas con la extorsión y el amedrentamiento a la población local. Asimismo, en el marco de estos mismos procedimientos, las fuerzas armadas reportaron la baja de alias El Ruso (también conocido como alias El Alemán), señalando su rol como presunto cabecilla principal de la Estructura 28 de las disidencias, desplazado desde el departamento de Arauca con la consigna de disputar el control territorial frente a los grupos comandados por alias Calarcá."Mapiripán es uno de los municipios más extensos del departamento, pero es uno de los municipios también que tiene unos problemas de seguridad muy fuertes porque aquí están estos grupos peleándose esta zona. Ayer se capturó a Leal Bonito, quien hace parte de la estructura de Iván Mordisco, un delincuente que hacía muchísimo tiempo estaba incursionando por ese sector generando extorsión, zozobra"."Este señalado como el cabecilla principal de la estructura 28 de la disidencia de las FARC de Iván Mordisco... ahí es cuando uno empieza a decir, vea que sí funciona un gobierno que llega con mano fuerte y cuando toma decisiones claras frente a nuestras fuerzas militares".Evaluación del rol de la fuerza pública y la postura institucionalAl ser indagada sobre la inmediatez de los resultados operativos tras el cambio de mando en la Presidencia de la República, asumida formalmente por Abelardo de La Espriella, la gobernadora del Meta manifestó su perspectiva sobre la operatividad de las tropas en el territorio y la determinación ejecutiva en materia de orden público.Cortés argumentó que, según su lectura institucional, existía prevención en las actuaciones de los mandos militares en periodos anteriores debido a la incertidumbre sobre la condición jurídica de algunos integrantes de grupos armados en el marco de acercamientos de paz."Siempre he sentido que ellos no saben si es por este lado, si están algunos grupos que son gestores de paz, y si estos están en procesos de paz... Entonces siempre como ese temor... Y ya habíamos visto varios casos que habían pasado de nuestras fuerzas militares actuando, en algunos casos capturando alguna de estas personas, pero después o removían al comandante o al coronel que estuviera haciendo el operativo de las fuerzas militares o soltaban al otro día a los capturados".Articulación regional y recursos para la seguridad públicaLa administración departamental del Meta ha reiterado que mantendrá el esquema de colaboración con la fuerza pública mediante el uso de herramientas como bolsas de recompensas, apoyo logístico y articulación con la ciudadanía para incentivar la denuncia comunitaria.La mandataria señaló que la inteligencia militar ha mantenido un seguimiento constante a los movimientos de las organizaciones al margen de la ley en la Orinoquía, por lo que la efectividad de las acciones armadas del Estado requiere un respaldo político e institucional permanente a los procedimientos en terreno."Nosotros felices como departamento del Meta y con toda la disposición, los recursos, con todo el acompañamiento y con, por supuesto, con la comunidad para que nos denuncien estos casos, para que nuestras fuerzas armadas, fuerzas militares puedan llegar a realizar estas capturas y podamos avanzar en temas de seguridad. Ya tenemos un gobierno que le cree a la fuerza pública, ya tenemos un gobierno que acompaña las operaciones de la fuerza pública... Vamos a actuar con todas nuestras fuerzas militares, con toda la inteligencia, y por supuesto con todos los recursos posibles para podernos mermar y combatir estos grupos insurgentes".
La Fiscalía General de la Nación judicializó a un exmilitar por su presunta responsabilidad en el homicidio de un hombre ocurrido el 24 de agosto de 2014, en el municipio de Girón, Santander.De acuerdo con la investigación, durante la noche de ese día varias personas se encontraban reunidas en una calle del municipio de Girón cuando fueron abordadas por un grupo de soldados profesionales que adelantaba labores de patrullaje, vigilancia y registro.Según el material probatorio recopilado por la Fiscalía, el entonces soldado profesional Benjamín Méndez Asenso habría disparado por la espalda contra uno de los hombres, quien se retiraba del lugar. El impacto le habría ocasionado la muerte.El ente investigador también estableció que, la víctima presuntamente no se opuso a la requisa. Por la acción del entonces soldado profesional la víctima falleció."Se cuenta con materia probatorio que evidencia que el exintegrante del Ejército Nacional estuvo en el lugar de los hechos y que sostuvo una conversación con la víctima, a quien, al parecer, le disparó sin justificación alguna", dice el fiscal del caso. La investigación fue coordinada por una fiscal de la Dirección Especializada contra las Violaciones de los Derechos Humanos, con sede en Bucaramanga. Los investigadores recopilaron elementos materiales probatorios que ubicarían a Méndez Asenso en el lugar de los hechos y que indicarían que habría sostenido una conversación con la víctima antes del disparo.Ante un juez de control de garantías, la Fiscalía le imputó el delito de homicidio agravado. Sin embargo, el procesado no aceptó los cargos.La Fiscalía aclaró que los hechos son materia del proceso judicial y que la responsabilidad penal del exmilitar deberá ser determinada por las autoridades competentes.
Para muchos colombianos, tener una cuenta en Nequi o Daviplata ha sido una manera de controlar su dinero, además de recibir y realizar pagos sin mayores demoras, por lo que tanto ciudadanos como comerciantes se han beneficiado de estas plataformas. Sin embargo, tras la llegada del Registro Universal de Ingresos (RUI) y su transición dejando atrás el Sisbén, muchos se han preguntado si este tipo de cuentas pueden afectar la clasificación socioeconómica de los colombianos.Teniendo en cuenta que uno de los puntos relevantes del RUI es que su clasificación dependerá de más de 43 entidades, muchos se preguntan si tener una billetera digital puede condicionar su clasificación, ubicando a las familias en un grupo diferente y que esto, por consiguiente, las lleve a no cumplir con las condiciones para acceder a programas sociales. Ante este panorama, el DNP aclaró la inquietud.¿Nequi y Daviplata afectan la clasificación del RUI?Antes que todo, vale aclarar que la clasificación del RUI parte de los ingresos de las personas y los hogares. El sistema cruza esta información con datos de entidades administradoras del Estado.Por lo tanto, la idea es identificar los ingresos reales de los hogares y su situación económica a partir de información disponible en bases de datos. Tener una cuenta en alguna billetera digital no basta, pues no refleja por sí sola información administrativa que permita determinar los ingresos.El Registro Universal de Ingresos integra información de varias fuentes del Estado, como el Registro Social de Hogares, la DIAN y la PILA, además de otros registros que se utilizan para realizar los respectivos procesos de focalización.Por lo tanto, no debe preocuparse si tiene una cuenta en Nequi, Daviplata o cualquier otra billetera digital. Lo que sí será tenido en cuenta en la clasificación del RUI es la información relacionada con los ingresos del hogar.¿Cuáles ingresos son tomados en cuenta en el RUI?Tenga en cuenta que la clasificación puede cambiar si la información disponible muestra condiciones económicas diferentes a las que estaban registradas anteriormente en el Sisbén.Un ejemplo de ello es que, si los registros muestran que los ingresos reales superan los límites establecidos para determinados grupos, esa información podría influir en la clasificación que establece el RUI.Por lo tanto, existe una diferencia entre contar con una billetera digital y los movimientos o ingresos que pueden estar reflejados en las fuentes utilizadas para determinar la situación económica de una persona o un hogar.¿Cómo consultar la clasificación del RUI?Los ciudadanos pueden verificar la información de su hogar únicamente a través de la plataforma oficial de la Ventanilla Social.Para realizar la consulta deben seguir estos pasos:Ingresar al portal oficial de la Ventanilla Social.Seleccionar el tipo de documento.Digitar el número de identificación.Hacer clic en "Consultar".El Gobierno recomienda utilizar exclusivamente los canales oficiales para evitar fraudes y proteger la información personal. Asimismo, recordó que la implementación del RUI será gradual y que, durante la transición, continuarán vigentes los mecanismos actuales de focalización mientras las entidades completan los ajustes técnicos.