El Comité Internacional de la Cruz Roja presentó un nuevo balance sobre la situación humanitaria en Colombia y advirtió que 2025 estuvo marcado por un fuerte deterioro de las condiciones de vida de miles de comunidades atrapadas en medio de los conflictos armados.El informe anual alerta por el aumento del desplazamiento, el confinamiento, las desapariciones, el uso de explosivos y las afectaciones contra la población civil, en un contexto que el propio organismo describe como “lo ocurrido en 2025 no fue un hecho aislado. Se marcó en un deterioro progresivo de la situación humanitaria que el CICR ha venido advirtiendo desde 2018. Durante estos años, los conflictos armados persistieron, se volvieron más complejos, y sus efectos sobre la población civil se profundizaron. 2025 es el momento más grave de esta tendencia”.Según el balance, al menos 235.619 personas fueron desplazadas de manera individual, 87.069 tuvieron que huir en eventos de desplazamiento masivo y otras 176.730 permanecieron confinadas por cuenta de las confrontaciones armadas y las restricciones impuestas por grupos ilegales.En comparación con 2024, el confinamiento de comunidades aumentó un 100 %, los desplazamientos masivos crecieron un 111 % y los confinamientos subieron un 99 %. Además, las personas heridas o fallecidas por artefactos explosivos aumentaron un 34%, las nuevas desapariciones documentadas crecieron un 22 % y los ataques contra la asistencia médica se incrementaron en un 40%.“En 2025, las consecuencias humanitarias de los conflictos armados en Colombia alcanzaron el nivel más alto de la última década. Lo que vimos fue no solo un aumento del número de personas afectadas, sino consecuencias humanitarias más severas que afectaron la calidad de vida de las comunidades. Eso respondió no solamente a una intensificación de los enfrentamientos, pero también en la forma en la cual se desarrollaron, y al trato que recibió la población civil. En el régimen hay un deterioro humanitario importante para las comunidades”, aseguró Olivier Dubois, jefe de la delegación regional del CICR en Bogotá.Entre las regiones más golpeadas aparecen Antioquia y Chocó. En Antioquia se registraron más de 13.300 desplazamientos individuales, más de 4.000 desplazamientos masivos y cerca de 5.000 personas confinadas. Además, hubo 152 personas heridas o fallecidas por artefactos explosivos y 37 ataques contra la asistencia médica.Mientras tanto, en Chocó la situación más crítica estuvo relacionada con el confinamiento: más de 51.500 personas quedaron atrapadas en sus territorios sin poder movilizarse libremente ni acceder plenamente a servicios básicos, alimentos o atención en salud. Allí también se reportaron desapariciones, desplazamientos y ataques contra la misión médica.Uno de los puntos más delicados del informe es el aumento del uso de artefactos explosivos y drones adaptados para lanzar explosivos. El CICR documentó 965 personas heridas o fallecidas por este tipo de artefactos durante 2025; 622 de ellas eran civiles, incluidos 93 niños, niñas y adolescentes. La organización señaló que Antioquia, Cauca, Valle del Cauca y Norte de Santander concentraron la mayoría de estos casos y alertó que el uso creciente de drones modificados está generando temor e incertidumbre entre las comunidades.“En muchos casos, las hostilidades se produjeron en zonas pobladas, lo que expuso a sus efectos a las comunidades y impacto directamente a la población civil. También registramos un aumento del uso de artefactos explosivos, en particular los de detonación controlada y los lanzados. Se nota el uso de drones adaptados para lanzar ese tipo de artefactos, lo que aumentó el temor y la incertidumbre dentro de la población civil. Observamos que la afectación a la población civil fue mayor cuando no se respetaron los principios del derecho internacional humanitario sobre la conducción de hostilidad, es decir, la distinción, la proporcionalidad y la precaución”, añadió Dubois.El informe también advierte sobre el impacto de las hostilidades en escuelas, viviendas y centros de salud. En varias zonas del país se reportó presencia de explosivos cerca de instituciones educativas, daños a bienes civiles y restricciones de acceso a servicios básicos. Además, la Mesa Nacional de Misión Médica documentó 282 actos violentos contra la asistencia en salud en 22 departamentos del país.Otro de los capítulos más preocupantes tiene que ver con las desapariciones y el reclutamiento de menores. El CICR documentó 308 nuevas desapariciones relacionadas con los conflictos armados, de las cuales 226 corresponden a civiles, incluidos 77 menores de edad. A esto se suman 65 casos de desaparición de niños y adolescentes asociados al reclutamiento por grupos armados y 58 hechos relacionados con el uso y utilización de menores en el conflicto. El organismo alertó que algunos grupos ilegales incluso estarían usando redes sociales, promesas de dinero y relaciones afectivas para captar menores.“La violencia sexual siguió siendo particularmente grave y, al mismo tiempo, una de las menos visibles. Las cifras disponibles no reflejan la magnitud real de este fenómeno, en parte porque muchas víctimas y sobrevivientes enfrentan estigmatización, temor a represalias y barreras para reportar lo ocurrido y acceder a las rutas de atención y asistencia”.En total, el CICR documentó 845 presuntas violaciones al derecho internacional humanitario durante 2025. Además, advirtió que, mientras las necesidades humanitarias aumentan, los recursos para atenderlas están disminuyendo, al punto que la organización tuvo que reducir en un 30 % su presupuesto para Colombia en 2026.
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) advirtió este jueves que 2025 va camino a ser el año de peores condiciones humanitarias en Colombia de la última década, una situación que tiene como principal causa el aumento de los enfrentamientos entre los grupos armados."Durante el primer semestre de 2025 la situación humanitaria en Colombia se agravó considerablemente, con consecuencias cada vez más severas para la población civil. El impacto en las comunidades superó lo registrado en el mismo periodo de 2024", expresó el CICR al publicar una actualización sobre el panorama del país.El organismo internacional agregó que "si esta tendencia continúa, 2025 cerrará como el año con las peores condiciones humanitarias de la última década".El deterioro, detalló el CICR, está "estrechamente relacionado" con el aumento de los enfrentamientos entre los grupos armados, así como entre la fuerza pública y estas organizaciones ilegales.También ha sido clave en el recrudecimiento de las condiciones humanitarias "la creciente estigmatización e instrumentalización de las comunidades", pues en varias regiones la población es acusada de favorecer a uno y otro grupo en medio de los conflictos armados.Cifras preocupantesEl CICR registró 524 personas heridas o muertas por artefactos explosivos en los primeros cinco meses del año, un incremento del 145 % con respecto al mismo periodo de 2024.El 70 % de las víctimas son civiles, incluidos 56 menores de edad, y el convulso departamento del Cauca (suroeste), donde operan disidencias de las FARC, la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y grupos narcotraficantes, concentró el 55 % de los casos."El uso intensivo de artefactos explosivos lanzados, a través de medios de lanzamiento de fabricación improvisada y drones armados, así como de artefactos de detonación controlada, fue el principal factor que provocó este incremento", agregó la información.En ese sentido, el Comité detalló que hubo, al menos, 137 heridos o fallecidos por artefactos lanzados, un crecimiento del 342 %, y 266 víctimas por artefactos de detonación controlada, lo que supuso un aumento del 343 %."También se mantuvo la afectación por artefactos activados por la propia víctima, como minas antipersonal y restos explosivos de guerra, con 121 personas afectadas", precisó el CICR.Por otra parte, entre enero y mayo pasados, según cifras oficiales citadas por el Comité, hubo 85.760 personas confinadas en 13 de los 32 departamentos colombianos, una subida del 169 % con respecto a los primeros cinco meses de 2024."El desplazamiento masivo también aumentó. Entre enero y mayo, 58.160 personas fueron desplazadas en diez departamentos, lo que representó un incremento del 117 % frente al mismo periodo de 2024", señaló el organismo humanitario.La cifra de confinamientos y desplazados estuvo impulsada, principalmente, por la crisis que vivió a principios de año la región del Catatumbo, en el departamento de Norte de Santander (noreste), por los enfrentamientos entre el ELN y el Frente 33 de las disidencias de las Farc.En los primeros cinco meses del año el CICR también documentó 136 casos de desaparición relacionados con el conflicto armado, de los cuales el 79 % de las víctimas son civiles.
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) entregó un puesto de salud en el corregimiento de El Plateado, en el departamento del Cauca.Este proyecto fue impulsado por las juntas de acción comunal. Recordemos que esta zona del país se ha visto afectada recientemente por las acciones terroristas de grupos como las disidencias de las Farc al mando de alias 'Iván Mordisco'.“La construcción de este nuevo espacio fue priorizada debido a las afectaciones que los conflictos armados han generado recientemente en la infraestructura de salud y en el acceso a servicios básicos en la región. El CICR identificó, junto con la comunidad, la necesidad de un predio seguro y adecuado para garantizar el acceso, la continuidad y la calidad de la atención sanitaria a la población civil y a todas las personas que la necesiten”, señaló el CICR en un comunicado.Este puesto de salud será operado por la ESE Suroccidente y la idea es generar bienestar para la comunidad ante las afectaciones humanitarias que han vivido.“Este es un proyecto importante para el CICR porque responde a una necesidad humanitaria concreta en una región fuertemente impactada por los conflictos armados. El Plateado ha vivido graves afectaciones en la asistencia en salud, y por eso la entrega de este puesto representa una mejora significativa para quienes necesitan atención médica”, afirmó Giovanna De Meneghi, delegada del CICR para el sur del Cauca.
El Comité Internacional de la Cruz Roja, CICR, llevó ayudas humanitarias a las familias de la comunidad El Socorro, vereda del municipio de El Bagre, que cumplen dos semanas desplazadas de su territorio por cuenta de los enfrentamientos entre el Clan del Golfo y las disidencias de las Farc.Fueron en total 400 mercados e igual número de kits de aseo entregados a las familias que se encuentran en un albergue de la comunidad indígena Los Almendros, así como a otras personas se encuentran confinadas en la zona donde se registraron estas disputas."Nos sentimos contentos de recibir esa ayuda. Tenemos la moral de entrar al territorio, pero a la vez tenemos temor de entrar. ¿Por qué? Porque no sabemos qué está sembrado en nuestro territorio. Entonces, pues, vamos a entrar, pero con temor", manifestó Wilbert Sandero, habitante de la vereda El Socorro.La disminución de confrontaciones armadas entre grupos ilegales, pero también la llegada de la fuerza pública que adelanta verificaciones sobre si hay campos minados, han venido calmando las aguas en esta zona, donde en las últimas semanas al menos un centenar de familias se han desplazado."Estar desplazado es muy duro, ya que yo lo he vivido en dos ocasiones. Lo viví en el 2000 y lo vengo a vivir ahora. Los de la comunidad de Los Almendros, muy agradecidos con ellos, porque se han portado hasta el momento muy bien. Ellos han sido muy buenos con nosotros, pero esa no es la casa de nosotros. No es nuestra casa y necesitamos buscar solución", dijo a su turno Lucelly Andrade, habitante El Socorro.Esta zona limítrofe con municipios como Segovia, Remedios y el sur del departamento de Bolívar ha estado en disputa desde hace varios meses como un corredor estratégico para la movilidad de grupos ilegales, pero además para hacerse al control de rentas ilícitas, especialmente aquellas derivadas de la minería.De acuerdo con el CICR, han venido realizando actividades de sensibilización en comportamientos seguros con estas comunidades, con el fin de minimizar el riesgo que representa la posible presencia de artefactos explosivos en sus territorios. La entidad también brindó apoyo con alimentos a la comunidad indígena de Los Almendros, que recibió en su albergue a las familias desplazadas.
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) recibió, en zona rural del Nordeste antioqueño, en límites con el departamento de Bolívar, a una persona que se encontraba en poder de los frentes 4 y 12, bloque Magdalena Medio “Comandante Gentil Duarte” de las extintas FARC-EP, que actualmente no están acogidas al acuerdo de paz de 2016 entre el Gobierno nacional y esta guerrilla.Manuel Duce, jefe de la subdelegación Medellín del CICR, señaló que luego de una valoración por parte del personal de salud, se pudo establecer que esta persona se encuentra en buenas condiciones.“Nuestro mandato es el de proteger y asistir, sin ningún tipo de distinción a las personas afectadas por los conflictos armados y la violencia. Nuestro interés es que se respete la vida, se proteja la integridad física y dignidad de las personas que no participan o han dejado de participar en las hostilidades”, afirmó Duce.De acuerdo con este organismo humanitario, los ocho conflictos armados y la violencia que hay en el país siguen teniendo efectos en la población civil y en lo corrido del año ha facilitado la liberación de 26 personas que se encontraban en poder de grupos armados.“Agradecemos a las partes involucradas por la disposición y confianza que tuvieron para garantizar que esta operación humanitaria culminara con éxito. En las liberaciones cumplimos el rol de intermediario neutral y actuamos con el propósito estrictamente humanitario de ayudar, de manera imparcial, a las personas afectadas por los conflictos armados y la violencia”, agregó el jefe de la subdelegación Medellín del CICR.
Fueron 12 días de incertidumbre para familiares y la comunidad de la vereda Rancho Quemado en el municipio de Segovia los que llegaron a su fin tras la liberación de los dos jóvenes que habían sido secuestrados por miembros del Clan del Golfo en esta zona del Nordeste de Antioquia.En la acción humanitaria que se llevó a acabo en la vereda Campo Alegre, a unos 30 minutos del casco urbano del municipio, participó una delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja y la MAPP-OEA como garantes del respeto a los derechos humanos de estos jóvenes que estaban en poder de miembros de las subestructuras Jorge Iván Arboleda y Uldar Cardona Rueda.Manuel Duce, jefe de la subdelegación en Medellín del CICR, aseguró que estas labores hacen parte del trabajo neutral e imparcial que desarrollan para apoyar a personas afectadas por las consecuencias del conflicto armado. En lo corrido del año han apoyado 14 casos de este tipo."El Comité Internacional de la Cruz Roja participó en esta liberación como intermediario neutral con el acuerdo de las partes involucradas y con un fin estrictamente humanitario. Esto contribuye a aliviar el sufrimiento de las personas liberadas así como la de sus familias", destacó.Sobre los ahora liberados no se tenía razón desde la madrugada del pasado 24 junio cuando hombres del Clan del Golfo incursionaron en el caserío de la vereda y sacaron a estos jóvenes de sus casas con rumbo desconocido.
La Cruz Roja Internacional logró la liberación de una persona secuestrada por las disidencias de las Farc en el Bajo Cauca antioqueño. Guardia Indígena y defensores de derechos humanos de la zona participaron en la acción.En medio de las diferentes acciones humanitarias que adelantan con grupos armados en el país, el Comité Internacional de la Cruz Roja anunció la liberación de una persona que estaba en poder del Frente 4 de las disidencias de las Farc en el Bajo Cauca antioqueño.Tras la operación de la que participaron defensores de derechos humanos y la Guardia Indígena de la zona, el CICR reportó que la persona víctima de secuestro tenía buenas condiciones de salud.Ignacio San Román, jefe de esa entidad internacional en la ciudad de Medellín, destacó este gesto como una forma de aliviar el sufrimiento que padece tanto la persona retenida como su familia que estaba a la espera de noticias."Insistimos a todos los actores armados estatales y no estatales para que protejan y respeten a la población civil y a todas las personas que han dejado de participar en las hostilidades, como pueden ser los heridos y las personas privadas de libertad", manifestó.Desde el CICR destacaron que la situación del país en materia de secuestro sigue siendo compleja y que por eso continuarán con su participación como intermediarios neutrales en este tipo de situaciones que a su vez contribuyen con el desescalamiento del conflicto.
A bordo de un camión el Comité Internacional de la Cruz Roja llegó con 190 mercados para las familias de las veredas Las Manuelas, Aguacates y Cancha Manila que han debido confinarse debido al fuego cruzado entre el Clan del Golfo, el ELN y las disidencias de las Farc.Los mercados contienen alimentos de primera necesidad como arroz, aceite, pasta, frijoles, lentejas, harina, café, chocolate, sardinas, entre otros insumos.Recordemos que, pese a la presencia del Ejército en el territorio, persiste el temor a movilizarse entre las comunidades, pues estos grupos siguen acudiendo a la instalación de minas anti persona en el territorio. De hecho, en la última semana, un soldado murió, y otros dos resultaron heridos, tras caer a un campo minado. De igual forma un campesino sufrió graves heridas tras pisar una mina."Dado que sabemos que hay sospecha de presencia de artefactos explosivos en el territorio, damos recomendaciones a toda la comunidad para que sepan andar en el territorio y tengan comportamientos seguros frente a su movilidad en el territorio", informó Anne Laure Macherey, delegada de la Cruz Roja Internacional en el nordeste antioqueño. De igual forma, en Cancha Manila, fue entregada una electro - bomba que le permitirá a por lo menos 800 campesinos volver a tener acceso al agua.
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) anunció este lunes el fin de su trabajo humanitario en Nicaragua, según un comunicado en el que aseguró que el retiro fue solicitado por las autoridades de ese país.El organismo y el gobierno del presidente Daniel Ortega habían firmado en enero de 2019 un acuerdo para visitar a personas presas. El CICR había abierto su misión un año atrás, cuando el mandatario izquierdista enfrentó tres meses de protestas que dejaron unos 300 muertos, según la ONU, así como numerosos lesionados y detenidos.La delegación recordó que su labor comprendía, además de las visitas carcelarias, el apoyo al trabajo de la Cruz Roja local, antes de que ésta fuera clausurada por el Congreso de Nicaragua.Dicho apoyo se enfocaba en restablecer el contacto entre personas presas y sus familiares, así como en capacitar a las fuerzas de seguridad en la aplicación del derecho internacional humanitario.En mayo último, el Legislativo, dominado por el Frente Sandinista de Ortega, aprobó por unanimidad disolver a la Cruz Roja nicaragüense, que operaba desde 1931, tras acusarla de violar la neutralidad en las manifestaciones que el gobierno denunció como un intento de golpe de Estado.También decidió confiscar sus propiedades y la sustituyó por un organismo adscrito al gobierno.La representación regional del CICR para México y América Central "reitera su disponibilidad para reanudar su diálogo y acción humanitaria en Nicaragua", añadió el comunicado.Puede ver:
La presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja, Mirjana Spoljaric, se reunirá este martes, 14 de noviembre, en la sede de esta organización en Ginebra con familiares de rehenes secuestrados en Gaza por grupos armados de Hamás el pasado 7 de octubre, acompañados por el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Eliyahu Cohen.El ministro de Salud de Israel, Uriel Menachem Buso, también participará en la reunión, segunda que la máxima responsable de la CICR lleva a cabo con familiares de rehenes desde que el conflicto estallara a principios de octubre."Sé el enorme dolor que estas familias están viviendo", señaló Spoljaric en un comunicado donde agregó que la organización está en contacto con Hamás y otros actores con influencia en el conflicto para intentar que se respeten los derechos de los rehenes.La presidenta del CICR recordó que la toma de rehenes está prohibida por la ley humanitaria internacional, por lo que la centenaria organización "sigue insistiendo en que sean liberados, y está haciendo todo lo posible por poder reunirse con ellos".Spoljaric subrayó que el CICR está especialmente preocupada por la situación de los niños, discapacitados, ancianos y otras personas vulnerables que forman parte del grupo de alrededor de 240 personas secuestradas en Gaza.Entre los familiares que han viajado a Ginebra para pedir a organizaciones internacionales que aumenten sus esfuerzos hacia la liberación de los rehenes hay hijos, hermanos y otros parientes de los secuestrados.Es el caso de Ofri Bibas Levy, a la que Hamás ha secuestrado su hermano Yarden, su cuñada Siri y sus sobrinos Kfir y Ariel, de 10 meses y cuatro años.Le puede interesar:
La Corte Suprema de Justicia negó la solicitud presentada por la representante a la Cámara Karen Manrique con la que buscaba un permiso para ser trasladada, bajo custodia, al Capitolio Nacional el próximo 20 de julio y posesionarse para el periodo constitucional 2026-2030.Manrique, quien permanece privada de la libertad por su presunta participación en el escándalo de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, había solicitado una autorización temporal para asistir a la ceremonia de posesión alegando que debe prevalecer su presunción de inocencia y sus derechos políticos, al no existir una sentencia condenatoria en su contra.Sin embargo, la Corte respondió que debe prevalecer el cumplimiento de la medida de aseguramiento vigente pues, cuando esta se impuso, se consideró que la libertad de la congresista representaba un riesgo para la comunidad, para la integridad de la investigación y para el adecuado funcionamiento de las instituciones públicas.Además, le recordó a Manrique su rol como congresista está relacionado con las razones que motivaron la medida de aseguramiento y por ello, autorizar su traslado para asumir nuevamente una curul podría resultar contraproducente.“Así las cosas, aunque el pedimento se circunscribe a una autorización temporal de salida del centro de reclusión para asistir al acto de posesión, las circunstancias derivadas de la medida de aseguramiento a la que se encuentra sometida la aforada permiten advertir que dicha autorización podría comprometer los fines constitucionales que justifican la limitación de su libertad ambulatoria, los cuales han de prevalecer sobre el interés de la procesada de tomar posesión del cargo para el cual fue elegida, argumentó la Corte.En la decisión, la Corte explicó además que la legislación penitenciaria solo contempla permisos excepcionales de salida para casos específicos, como diligencias judiciales, atención médica o situaciones graves relacionadas con familiares cercanos.Con esta decisión, Karen Astrith Manrique Olarte no podrá asistir a la instalación del nuevo Congreso el próximo 20 de julio para tomar posesión como representante a la Cámara por la Circunscripción Transitoria Especial de Paz del departamento de Arauca.
El director del Centro Democrático, Gabriel Vallejo, rechazó los señalamientos sobre una supuesta alianza con el Pacto Histórico para lograr la elección de Honorio Enríquez como presidente del Senado. En entrevista con Recap Blu, el dirigente aseguró que su partido únicamente busca ejercer el derecho que, según afirmó, le otorgan la tradición del Congreso, el llamado código de honor y la Ley Quinta para aspirar a esa dignidad.Vallejo sostuvo que la colectividad no está buscando acuerdos con el oficialismo y, por el contrario, cuestionó las gestiones que, según dijo, estaría adelantando el Gobierno con otras bancadas.“El partido Centro Democrático no está buscando al Pacto Histórico para el tema de la Presidencia del Senado (...) No es cierto que el Centro Democrático se esté aliando con el Pacto Histórico para lograr y buscar la Presidencia del Senado”, afirmó.Cuestionamientos al Gobierno por la elección del SenadoDurante la entrevista, el director del Centro Democrático manifestó que le preocupa una eventual intervención del Gobierno en la elección de la mesa directiva del Senado y aseguró que esa decisión debe recaer exclusivamente en el Congreso.“Sería muy grave para el precedente de la democracia colombiana que el presidente del Congreso lo elija el presidente de la República (...) Yo creo que eso le hace daño a la democracia”, expresó.Vallejo insistió en que la aspiración de Honorio Enríquez responde a un “derecho legítimo” del partido y no a un interés personal o político. Además, aseguró que, según él, otras colectividades han reconocido esa posibilidad.“El Centro Democrático no está pidiendo nada extraordinario (...) Estamos ejerciendo un derecho legítimo que entre otras cosas lo reconocen todos los partidos”, señaló.Ratifican respaldo al Gobierno de Abelardo de la EspriellaPese a las diferencias alrededor de la Presidencia del Senado, Vallejo afirmó que el respaldo del Centro Democrático al gobierno de Abelardo de la Espriella no está condicionado al resultado de la elección del próximo 20 de julio.“Nosotros vamos a acompañar y apoyar al doctor Abelardo de la Espriella, independientemente del resultado de lo que ocurra el 20 de julio”, sostuvo.Asimismo, reiteró que la colectividad no ha buscado la Presidencia de la Cámara de Representantes y que su única aspiración ha sido la del Senado, en línea con lo que, según explicó, establece la tradición del Congreso.Finalmente, el dirigente señaló que las conversaciones con el Gobierno y las demás bancadas continúan, por lo que evitó anticipar un resultado sobre la elección de la Presidencia del Senado. Explicó que en política los acuerdos pueden cambiar en cuestión de horas y aseguró que el Centro Democrático seguirá defendiendo su aspiración hasta la votación prevista para el 20 de julio. No obstante, afirmó que, cualquiera que sea el desenlace, la colectividad respetará la decisión del Congreso y mantendrá su respaldo al gobierno de Abelardo de la Espriella.“Si esto es a voto limpio, pues a voto limpio. Y si salimos derrotados, salimos derrotados (...) este partido está ejerciendo un derecho legítimo”, concluyó.Escuche la entrevista completa acá:
Este jueves se adelantó una nueva diligencia en el caso Lili Pink, en la que la Fiscalía imputa cargos contra ocho personas que harían parte de una red de contrabando y lavado de activos. Durante la audiencia, la fiscal expuso cómo, según la investigación, habrían sido creadas empresas de papel para ocultar el control real de las operaciones comerciales.Allí se presentó Max Abadi, empresario colombo-panameño y cofundador de Lili Pink. La Fiscalía sostuvo que durante años habría funcionado una estructura con empresas en Colombia y Panamá que realizaban operaciones comerciales que hoy son objeto de investigación.“Podemos afirmar la estructuración de una organización delictiva desde el año 2013 a la fecha, con el fin de cometer delitos indeterminados o determinables para este caso de contrabando, enriquecimiento ilícito y lavado de activos”, dijo la fiscal.Uno de los puntos que llamó la atención de la fiscalía fue la forma en la que, según su investigación, algunas personas habrían aparecido formalmente como representantes legales de compañías, aunque sus funciones dentro de la organización serían distintas.Detalló, por ejemplo, el caso del conductor de Max Abadi, quien habría figurado como representante legal de una de las sociedades.“Realizaron, además, reportes inconsistentes ante la DIAN, entre estas con las comercializadoras, y cuentan con direcciones registradas que corresponden a lotes baldíos, casas o locales desocupados. Los constituyentes, representantes legales, socios y accionistas fueron y son empleados de las sociedades”, agregó la fiscal.Según la fiscalía, la mercancía habría ingresado al país aparentando legalidad y, posteriormente, habría sido comercializada, mientras los recursos obtenidos habrían sido enviados al exterior y utilizados para la adquisición de bienes.La audiencia se retomará este martes a las 9:00 a.m.
A partir de este viernes 17 de julio, varios hospitales públicos de Antioquia suspenderán la prestación de servicios ambulatorios para los afiliados de la EPS Coosalud, debido a las deudas acumuladas de la entidad que a la fecha asciende a los 290.000 millones de pesos y a la falta de firma de los contratos de prestación de servicios correspondientes a la vigencia 2026.Así lo anunció el director ejecutivo de la Asociación de Hospitales Públicos de Antioquia, Luis Hernán Sánchez, quien explicó que las instituciones hospitalarias llevan varios meses sin recibir los pagos por parte de la EPS, situación que, según indicó, hace inviable continuar prestando la atención bajo las actuales condiciones.La situación es crítica pues afecta a más de 400.000 usuarios en todo el departamento que dependen de la red pública para acceder a consultas, controles y otros servicios ambulatorios, siendo las subregiones del Bajo Cauca y Urabá las que mayor cantidad de afiliados a esa entidad tienen."Hacemos un llamado a la EPS Coosalud para que se ponga al día con las deudas pendientes con estos hospitales y se pueda normalizar la atención en salud de los usuarios en los 44 municipios de Antioquia, donde hace presencia", señaló Sánchez.Uno de los casos lo expuso en una carta el gerente Freddy Armando Longa, quien aseguró que al centro asistencial que representa no han llegado pagos desde el mes de febrero: “El giro directo de Coosalud EPS representa aproximadamente el 80% de los ingresos totales de La ESE Hospital Nuestra Señora del Carmen de El Bagre. La ausencia prolongada de estos recursos compromete severamente la capacidad operativa de la institución, impidiéndonos cumplir con el pago de nómina, proveedores, insumos médicos y demás obligaciones necesarias para garantizar una atención en salud de calidad”, se lee en el documento.Hasta el momento dentro del listado oficial de los hospitales que suspenderán la atención están las instituciones de municipios como Tarazá, Caucasia, El Bagre, Nechí y Zaragoza, así como también el Hospital San Juan de Dios de Valdivia y el Hospital La Merced de Ciudad Bolívar.
Karolina Rojas, esposa de Johan Sebastián Durán Guerrero, el joven colombiano asesinado en medio de un operativo de la agencia de migración ICE en Maine, Estados Unidos, habló este jueves sobre lo que vive su familia tras lo ocurrido."Tengo el alma rota. Él era todo para mí. Nunca dejaba que me preocupara por nada", dijo durante una rueda de prensa.Durán, de 26 años, falleció tras recibir un disparo de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas durante un operativo realizado el pasado 14 de julio en Biddeford. Mientras las autoridades estadounidenses avanzan en la investigación para establecer lo ocurrido, su familia enfrenta el dolor de una pérdida que cambió su vida para siempre.Para ella, Joan Sebastián era un hombre juicioso, trabajador y completamente entregado a su hogar. Siempre soñaba en grande y trabajaba para ofrecerles un mejor futuro. "Contagiaba a todos con su alegría", recuerda. Su vida giraba alrededor de su esposa y de la hija de ambos, a quienes dedicaba cada esfuerzo y cada momento libre.Los días previos a su muerte estuvieron marcados por escenas que hoy adquieren un significado especial para su familia. Había comprado ropa y juguetes para su hija porque disfrutaba verla feliz. Un día antes del operativo la llevó al parque y compartieron una tarde juntos, sin imaginar que sería la última vez que padre e hija estarían juntos.“Se suponía que ese lunes en la tarde sería día de estar con papá, pero nunca llegó. Ahora mi hija pregunta por papá y no tengo la fuerza para decirle que papá no vendrá, y ya no lo podrá abrazar ni decirle, papi, te amo. Cada noche pregunta por él, siempre dormía junto a él, y ahora no lo puede hacer”, relató Rojas entre lágrimas.La muerte de Joan Sebastián ocurrió durante un operativo adelantado por agentes de ICE. De acuerdo con la información entregada por las autoridades estadounidenses, el colombiano no era la persona que buscaban los oficiales cuando se produjo la intervención. Sin embargo, un agente le disparó y las circunstancias en las que ocurrió el uso de la fuerza son objeto de una investigación que adelantan las autoridades competentes.“Quisiera salir corriendo y que él me dijera, tranquila, mi flaca, acá estoy. Te amo, mi amor. Siempre serás el amor de mi vida hasta que mi corazón deje latir”, concluyó Rojas.