El deshielo de un glaciar en Pakistán permitió el hallazago del cuerpo de un hombre desaparecido hace 28 años, en 1997 en Kohistán, uno de los ramales de la montañas del Himalaya cerca de la frontera con Afganistán.La aparición del cuerpo de Nasiruddin, que solo tiene un apellido, es un alivio para la familia, dijo un sobrino a la AFP.Nasiruddin, que en aquel entonces tenía 31 años, atravesaba una montaña con su hermano cuando cayó en una grieta. Su hermano logró regresar a su aldea."Nuestra familia hizo todo lo posible para encontrarlo a lo largo de los años", contó Malik Ubaid, su sobrino, a la AFP."Nuestros tíos y primos fueron varias veces al glaciar para intentar recuperar su cadáver, pero tuvieron que abandonar debido a la falta de equipo necesario en ese momento", agregó.El cuerpo de Nasiruddin, casado y padre de dos hijos en el momento de su desaparición, finalmente salió a la luz de forma natural en el glaciar Lady Meadows, donde se ha acelerado el deshielo debido al cambio climático.Sus restos fueron descubiertos el 31 de julio por unos pastores y el miércoles fue enterrado por sus familiares.El cuerpo, conservado por el hielo, fue hallado intacto y acompañado de su cédula de identidad."El hallazgo de su cuerpo nos ha traído finalmente algo de alivio", aseguró Malik Ubaid.Pakistán tiene más de 13.000 glaciares, una cifra que supera cualquier otro país fuera de las regiones polares.Pero el aumento de las temperaturas en el mundo, relacionado con el cambio climático, está provocando un rápido deshielo de los glaciares.
Parques Nacionales Naturales hace un llamado a los turistas a que aprovechen sus vacaciones de mitad de año para que visiten los 25 destinos imperdibles con la naturaleza. Desde las cumbres glaciares hasta los ríos multicolores y las selvas del Eje Cafetero, el país ofrece vivencias únicas que conectan a los viajeros con su biodiversidad y cultura, al tiempo que promueven la conservación de sus ecosistemas.“Visitar el país más megadiverso del planeta es sin duda una prioridad, tanto a nivel nacional como internacional. En 2025, el objetivo es diversificar los destinos ecoturísticos en Colombia y promover áreas menos conocidas, pero igualmente impresionantes”, aseguró Luis Olmedo Martínez Zamora, director de Parques Nacionales Naturales de Colombia.Los ecoturistas pueden conocer lugares como El Cocuy, Utría, Sierra de La Macarena, la Cueva de Los Guácharos y Otún Quimbaya. Estos sitios ofrecen experiencias únicas que permiten a los visitantes conectarse profundamente con la naturaleza, además de contribuir a la conservación de estos valiosos ecosistemasA continuación, tres experiencias recomendadas para disfrutar del ecoturismo en el segundo semestre del año:Parque Nacional Natural El Cocuy: caminar entre glaciaresQuienes visiten este parque podrán contemplar uno de los últimos glaciares de Colombia en la Laguna Grande de la Sierra. El sendero ecológico, considerado uno de los más diversos del país, atraviesa paisajes de páramo, superpáramo, relictos de bosque altoandino y zonas glaciares. Esta travesía también permite conocer el trabajo de los guardaparques, verdaderos guardianes de este ecosistema único.Parque Nacional Natural Sierra de la Macarena: el río de los cinco colores y másNavegar por el río Guayabero y avistar garzas, tortugas y monos es apenas el inicio de una de las experiencias más fascinantes del país. En este parque se encuentra Caño Cristales, el único río de colores en el mundo, que inicia su temporada 2025 con atractivos naturales como la Cascada Los Cuarzos y el Mirador Cristalitos. Más allá del famoso “tapete de colores”, los visitantes tienen acceso a paisajes que combinan selva, sabana y montaña en un solo lugar. Santuario de Fauna y Flora Otún Quimbaya: selva, aves y cielos estrelladosUbicado en el corazón del Eje Cafetero, este santuario ofrece una experiencia de reconexión profunda con la naturaleza. Senderos como El Río, El Humedal y Los Bejucos permiten recorrer selvas subandinas, escuchar el canto de las aves, ver la flora en su máximo esplendor y disfrutar del sonido del agua en medio de la tranquilidad. Es un lugar donde el ecoturismo se convierte en un acto de amor por la vida y la conservación.Parques Nacionales Naturales de Colombia hace un llamado a los viajeros nacionales e internacionales a visitar sus áreas protegidas con respeto y compromiso. Conectarse con la biodiversidad del país es también asumir un rol activo en su preservación.Si quiere ampliar la información, visite el especial de Ecoturismo 2025 haciendo clic aquí
El sur de Suiza vive momentos de profunda conmoción luego de que una parte del glaciar Birch se desprendiera violentamente este miércoles 28 de mayo, provocando un alud de hielo, rocas y lodo que destruyó gran parte del pueblo de Blatten, en el valle de Lötschental. Las imágenes que circulan en redes sociales muestran una avalancha imponente, descendiendo a toda velocidad por la montaña y cubriendo viviendas, caminos y el cauce del río Lonza.Gracias a una evacuación preventiva realizada el pasado 19 de mayo, cuando geólogos advirtieron la inestabilidad del glaciar, se evitó una tragedia mayor. Sin embargo, las autoridades confirmaron que una persona permanece desaparecida y varias estructuras quedaron completamente sepultadas bajo metros de escombros.“Ha ocurrido lo inimaginable”, declaró Matthias Bellwald, alcalde de Blatten, al recorrer los restos de su comunidad. En medio del lodo sobresalen fragmentos de casas de madera y árboles arrancados de raíz. “Hemos perdido nuestro pueblo, pero no nuestro corazón. Nos apoyaremos y consolaremos mutuamente”, agregó conmovido.Así quedó el pueblo de BlattenEl gobierno suizo ya movilizó unidades del ejército para apoyar las labores de búsqueda y limpieza, mientras funcionarios federales viajaban hacia la zona para coordinar la respuesta ante la emergencia. Se ha prometido ayuda financiera para los habitantes, aunque muchos temen que Blatten no vuelva a ser habitable.Raphaël Mayoraz, jefe de la oficina regional de Riesgos Naturales, advirtió que podrían registrarse nuevos movimientos en áreas cercanas, y no se descartan más evacuaciones.Este desastre ha encendido las alarmas en torno al impacto del cambio climático en los Alpes. Los científicos advierten que el derretimiento acelerado de glaciares y el descongelamiento del permafrost —que actúa como un “pegamento” natural en las montañas— están aumentando el riesgo de colapsos como el ocurrido en Blatten.La catástrofe no solo deja escombros físicos, sino una comunidad entera marcada por la pérdida de su hogar, y un país que observa con preocupación cómo la crisis climática transforma su paisaje alpino más rápido de lo que muchos imaginaban.
Una impactante avalancha de hielo y rocas se registró este miércoles 28 de mayo en el sur de Suiza, cuando una parte significativa del glaciar Birch colapsó y descendió violentamente sobre el pueblo de Blatten, en el valle de Lötschental. Afortunadamente, la tragedia no dejó víctimas humanas gracias a una evacuación preventiva que se llevó a cabo días antes, luego de que las autoridades emitieran una alerta por riesgo inminente.El evento ocurrió alrededor de las 3:30 p. m. (hora local), y fue registrado en video por residentes y equipos de emergencia. Las imágenes rápidamente se viralizaron en redes sociales, mostrando una densa nube de polvo, hielo y escombros bajando con fuerza por la ladera montañosa, impactando directamente varias viviendas y dejando una estela de destrucción a su paso.Este es el video:Según informó Jonas Jeitziner, vocero del centro de crisis de Lötschental, el alud destruyó numerosas edificaciones. La evacuación, que involucró a cerca de 300 personas —entre locales y turistas— había comenzado el pasado 19 de mayo, luego de que el sistema nacional Alertswiss detectara una inestabilidad alarmante en los glaciares Birch y Nesthorn, debilitados por el acelerado derretimiento de nieve y hielo.El colapso movilizó cerca de 1,5 millones de metros cúbicos de material, equivalente a 52 millones de pies cúbicos, lo que representa una amenaza directa para esta comunidad alpina. Equipos de emergencia fueron desplegados en helicóptero para inspeccionar el área, evaluar los daños y descartar la presencia de heridos o desaparecidos.Este nuevo incidente pone nuevamente en el foco la preocupante situación de los glaciares en los Alpes suizos. Solo en 2022 y 2023, el país perdió cerca del 10% de su volumen glaciar total, una cifra alarmante que los expertos asocian directamente con los efectos del cambio climático. Según la Organización Meteorológica Mundial, este ritmo de retroceso es uno de los más graves jamás registrados en Suiza.Mientras las autoridades continúan monitoreando la zona, la rápida acción de los equipos de emergencia ha sido clave para evitar una tragedia mayor. La escena captada en video quedará como un testimonio gráfico de la fuerza imparable de la naturaleza y la creciente vulnerabilidad de las regiones de montaña frente a la crisis climática global.
En medio de la conmemoración por el Día Mundial del Agua, se conoció que los glaciares del país están en riesgo inminente de desaparecer. Según cifras del Ministerio de Ambiente, Colombia alberga seis ecosistemas de este tipo en todo su territorio (cuatro en volcanes y dos en sierras nevadas).Lo preocupante de este panorama es que, sumando cada uno de ellos, quedan apenas 33 km2 de glaciar en todo el país, distribuidos de la siguiente manera: La Sierra Nevada El Cocuy o Güicán tiene 12,8 km²El Volcán Nevado del Ruiz alberga 7,7 km²El Volcán Nevado del Huila llega a los 6,5 km²La Sierra Nevada de Santa Marta cuenta con 5,3 km²El Volcán Nevado del Tolima se conservan 0,5 km²Volcán Nevado Santa Isabel quedan 0,3 km²Las autoridades estiman que, en las últimas décadas, el país ha perdido cerca de un 90 % de su cobertura glaciar. A eso se suma que, de 2021 a 2022, la reducción fue del 3,2 %, lo que equivale a un similar de 156 canchas de fútbol profesional. Para 2023, el glaciar Conejeras, que hacía parte del Nevado Santa Isabel, incrementó su derretimiento por el fenómeno de El Niño y terminó extinguiéndose el año pasado.Entre las estimaciones de los expertos, se cree que el acelerado ritmo del cambio climático podría desaparecer los glaciares completamente en un plazo de 25 años. Lo anterior, podría desencadenar un efecto dominó devastador en ecosistemas, entre ellos páramos y ríos.Esta alerta podría incrementarse si se tiene en cuenta que la destrucción de los páramos en el país podría comprometer la seguridad hídrica de millones de colombianos. “Se deben multiplicar los esfuerzos para conservar los ecosistemas y fuentes proveedores de este recurso, combatir la escasez y garantizar el acceso de agua en cantidad y calidad para todas las poblaciones”, señaló la gerente de Responsabilidad Social de Pavco, Yurani Palacios.Por su parte, desde el Gobierno nacional aseguran que se encuentran trabajando en la conservación y restauración de las áreas que albergan los últimos glaciares del país. En un trabajo conjunto entre el Ministerio de Ambiente, el Ideam y Parques Nacionales Naturales, se está haciendo seguimiento a estos ecosistemas para promover acciones concretas y mitigar esos efectos del cambio climático.
La desaparición de los glaciares a consecuencia del calentamiento global se está acelerando y "amenaza con una avalancha de consecuencias en economías, ecosistemas y poblaciones", alerta la ONU en el Día Mundial sobre los Glaciares, nacido este año para concienciar sobre el deshielo de unas masas que almacenan, junto a los polos, un 70 % del agua dulce del planeta.Desde 1975 los glaciares han perdido una masa de hielo de 9 billones de toneladas, equivalente a un bloque del tamaño de toda Alemania con un grosor de 25 metros, y más de dos tercios de esa pérdida se ha registrado en este siglo, según estudios recientes.Sólo en 2024, el año más cálido del que se tiene registro, se derritieron 450.000 toneladas, la cuarta mayor marca histórica.En cifras relativas, en lo que va de siglo se ha perdido un 5 % de la masa total de los glaciares, un porcentaje que en regiones especialmente afectadas por el deshielo como Europa Central se eleva al 40 %.Los Alpes, especialmente afectados"En los Alpes, sólo en dos años, 2022 y 2023, se derritió un 10 % del hielo que quedaba (...) y el porcentaje del que se pierde anualmente a nivel global ya supera el 1 %", indicó en rueda de prensa el director del Servicio Mundial de Monitoreo de los Glaciares, Michael Zemp."Ello significa que en las actuales condiciones la mayoría de los glaciares no podrán llegar al final de siglo en zonas como Europa, Norteamérica, el Cáucaso o Nueva Zelanda", agregó.Muchos países están perdiendo los escasos glaciares que conservaban: el año pasado, por ejemplo, desaparecieron los últimos que quedaban en Venezuela y Eslovenia, situados en ambos casos en sus montañas más elevadas (el Pico Bolívar y el Monte Triglav, respectivamente).La Asamblea General de Naciones Unidas declaró 2025 como el Año para la Conservación de los Glaciares, y también decidió que a partir de este ejercicio se consagraría a esas masas heladas en peligro la jornada del 21 de marzo, coincidiendo con fechas equinocciales en los dos hemisferios que simbolizan la necesidad de equilibrio natural.Desde la alta montaña hacia el océanoLa Organización Meteorológica Mundial (OMM) también recuerda que entre 2000 y 2023 el derretimiento de los glaciares ha contribuido a un aumento de 18 milímetros en el nivel de los océanos, y advierte que cada milímetro de más expone a entre 200.000 y 300.000 personas nuevas a posibles inundaciones.La fundición de las masas heladas es el segundo principal factor del aumento del nivel de los océanos, sólo por detrás de la subida de las temperaturas en las aguas marinas."En Naciones Unidas podemos negociar muchos asuntos, pero no las leyes físicas, y el punto de fundición del hielo es una de ellas, por lo que el incremento de temperaturas está trayendo dramáticas consecuencias", resumió también en rueda de prensa el director de la OMM para Agua y Criosfera, Stefan Uhlenbrook.Según el experto, la seguridad en el suministro de agua está en juego "para cientos de millones de personas en regiones como la del Himalaya-Hindú Kush", en el corazón de Asia, "y en una economía global interconectada, esto nos impactará a todos".La secretaria general de la OMM, la argentina Celeste Saulo, también aprovechó la celebración del primer día mundial sobre los glaciares para hacer un llamamiento sobre su preservación, destacando que "no es sólo una necesidad medioambiental, económica y social, sino una cuestión de supervivencia".
Los restos de un hombre descubiertos cerca de un glaciar en Austria fueron identificados como los de un alpinista alemán que murió hace casi 60 años, informó la policía local el jueves.El cambio climático aceleró el derretimiento de los glaciares, haciendo que el hielo libere los cuerpos de escaladores que conservó durante años, a menudo décadas.Los huesos del alpinista alemán, incluyendo parte de una pierna, fueron encontrados el año pasado en la provincia de Tirol, en el oeste de Austria.El hombre fue reportado como desaparecido en marzo de 1967 tras caer en una grieta mientras cruzaba el glaciar Wasserfallferner con esquís junto a un compañero, detalló la policía local a la AFP.Los equipos de búsqueda no pudieron recuperarlo en ese momento, y el mal tiempo obligó a interrumpir la misión de rescate.En agosto de 2024 un habitante encontró los huesos aproximadamente 700 metros por debajo del glaciar, en el valle de Rotmoostal, y alertó a las autoridades.Tras realizar extensos análisis de ADN los expertos forenses pudieron "atribuirlos a un alemán de 30 años de la región de Baden Wurtemberg", desaparecido en 1967, señaló la policía."En los últimos años, el retroceso de los glaciares en los Alpes (...) permitió el hallazgo de restos de alpinistas desaparecidos desde hace mucho tiempo", dijo a la AFP el portavoz de la policía, Erwin Voegele.
"Mártires del cambio climático", los glaciares colombianos "están en agonía", alerta la activista Marcela Fernández, reconocida por la BBC como una de las 100 mujeres más influyentes del mundo en 2023.De los 14 glaciares tropicales que existían en Colombia a comienzos del siglo XX solo quedan seis, repartidos en cuatro volcanes y dos sierras nevadas, lamentó la colombiana de 33 años en conversación telefónica con la AFP.Fundadora hace un lustro de la ONG Cumbres Blancas, Fernández fue distinguida por la BBC por su lucha "creativa" en defensa de estas cumbres de hielo perpetuo.Los glaciares están "alertando de las consecuencias de lo que viene (...) es la crónica de una muerte anunciada", advierte Fernández."Están en agonía, están en resistencia, pero nos quieren enseñar muchas lecciones antes de que sea demasiado tarde", pues "su pérdida es irremediable", añade.Luto por un giganteAtravesada por la cordillera de los Andes, Colombia se divide en tres cadenas montañosas, con 17 volcanes y cumbres que superan los 5.700 metros de altitud.Según el Sistema de Información Ambiental de Colombia (SIAC), "desde mediados del siglo XIX, los glaciares colombianos han perdido el 90% de su cobertura. La extinción de ocho nevados durante el siglo pasado permite visualizar el futuro de los últimos seis nevados restantes".La superficie de los glaciares colombianos pasó de 350 km2 a 36,1 km2 en 2019, apunta el SIAC en su reporte más reciente.Se están derritiendo de manera "acelerada", a "casi un kilómetro (cuadrado) al año", sostiene Fernández y asegura que solo quedan 33 km2 en 2023.El 16 de septiembre, "el glaciar más estudiado del trópico, la masa glaciar del Conejera (4.900 metros de altitud), dejó de ser glaciar" en el Nevado de Santa Isabel (oeste), advierte la activista."El país debería estar de luto al saber que un gigante que está dando la vida por sus ciudadanos se va (...) sin que muchos nos enteremos", lamenta Fernández.El Conejera desapareció cinco años antes de lo previsto y al resto de los glaciares colombianos les queda 25 años de vida si se mantiene la tendencia, añade.Según la experta, "a diferencia del Himalaya, los Alpes o los Pirineos, los (glaciares) tropicales tienen muchísima conexión con el ser humano. (...) Nuestras ciudades están cerca, son accesibles y tienen un componente ancestral".De acuerdo a la cosmovisión de los indígenas colombianos los glaciares "son nuestros dioses", explica Fernández."Aún estamos a tiempo de que no seamos la generación que se quedó de brazos cruzados sabiendo que sus glaciares estaban a punto de extinguirse", añade.A diferencia de Bolivia o Perú, que dependen de los glaciares para su suministro de agua dulce, el 70 % del agua que consumen los colombianos proviene de los páramos: frágiles ecosistemas de alta montaña, ubicados bajo los glaciares y sobre los bosques andinos."Muriendo de hambre"Con su ONG Cumbres Blancas, Fernández lucha por salvar los glaciares protegiendo y restaurando los páramos, reguladores de las reservas de agua y amenazados a su vez por incendios, ganadería y otras actividades humanas."El alimento del glaciar es la nieve, entonces (...) me dije: lo que le está pasando a los glaciares es que se están muriendo de hambre", explica.Cumbres Blancas encontró una solución sembrando en los páramos frailejones: plantas pequeñas de tronco grueso que retienen de forma natural el agua de las nubes y la neblina, contribuyendo a mantener bajas temperaturas y regulando el caudal de ríos y quebradas, según estudios de la Universidad Nacional de Colombia."Pensar y soñar que de pronto podemos hacer nevar a través de una restauración de los páramos es una utopía", reconoce Fernández.Pero espera que el reconocimiento de la BBC sea el "campanazo" para que "todos" los colombianos participen de la "protección, estudio y conservación" de páramos y glaciares.Según el observatorio europeo Copernicus, 2023 será probablemente el año más caluroso de la historia alentado por el uso de combustibles fósiles, una amenaza para estos mantos de hielo que representan el 75 % de agua dulce de la Tierra.El derretimiento de los glaciares eleva el nivel del mar y afecta la disponibilidad de agua fresca para uso doméstico, riego de plantas y supervivencia de animales.El panel de expertos sobre el clima de la ONU (IPCC) señaló en su reporte de 2022 que "el calentamiento global acelerado está reduciendo los glaciares tropicales a una velocidad nunca vista desde la mitad de la Pequeña Edad de Hielo" (siglo 17), "impactando directamente" el suministro de agua en la región andina.Le puede interesar
Colombia perdió un 55,3 % de sus glaciares respecto a 1985 y el bosque se redujo 4,4 millones de hectáreas, según cifras de MapBiomas Colombia, una nueva herramienta presentada este jueves en Bogotá, que analiza 38 años de cambios en la cobertura y uso del suelo en el país.Esta nueva plataforma, liderada por la Fundación Gaia Amazonas, como parte de RAISG y MapBiomas Network, permite la recopilación, almacenamiento, visualización y análisis de datos a través de 38 mapas de cobertura y uso del suelo en todo el país, desde 1985 hasta 2022.Con este amplio análisis, los impulsores esperan que pueda tener un impacto en la creación de políticas públicas, ya que los datos evidencian "reducciones importantes de diferentes coberturas naturales y un aumento en las actividades que causan su disminución", explicó Gaia Amazonas en un comunicado.La novedad de MaBiomas Colombia es que utiliza la inteligencia artificial, permitiendo una "metodología muy eficiente: en menos de un año estamos sacando 38 años de coberturas de la tierra", asegura a EFE la coordinadora técnica de MapBiomas Colombia-Fundación Gaia, Adriana Rojas.Esta nueva herramienta "abarca una escala temporal amplia, de 38 años, permite hacer análisis a nivel regional, municipal y departamental, tiene un detalle temático importante, mapea 20 clases de información temática, y hace parte de una red suramericana de información donde nos permite hacer análisis transfronterizos", agrega Rojas.Los datos que pone de manifiesto esta plataforma son "un termómetro del cambio climático": En 38 años, Colombia perdió 7,5 % de su vegetación natural y se perdieron 4,4 millones de hectáreas de bosques, una extensión similar a 2,7 veces la ciudad de Bogotá.Los bosques inundables decrecieron 26,7 miles de hectáreas, la minería aumentó 245,6 %, el cultivo de palma aceitera creció en 349,4 miles de hectáreas y la acuicultura aumentó 1.857 %, lo que equivale a 3.260 canchas de fútbol, son otros de los datos que aporta la plataforma.Colombia es el cuarto país, después de Brasil, Bolivia, y Perú que se suma a la iniciativa de MapBioma, mientras Venezuela y Ecuador proyectan sus lanzamientos para finales de este año.Le puede interesar:
Un accidente en patineta terminó convirtiéndose en una experiencia espiritual que cambió por completo la vida de un joven. Gabe Poirot, un joven estadounidense de 20 años, aseguró haber visto a Jesucristo mientras permanecía en coma durante 18 días tras sufrir un fuerte golpe en la cabeza.La historia salió a la luz luego de una entrevista con la activista y presentadora Lila Rose, donde el joven relató detalles de lo que considera una experiencia cercana a la muerte. Su testimonio rápidamente se viralizó en plataformas como TikTok y YouTube, donde actualmente comparte contenido religioso y reflexiones bíblicas.El accidente ocurrió cuando Poirot descendía por una colina en monopatín a una velocidad cercana a los 50 kilómetros por hora. En medio del recorrido perdió el control del vehículo, salió expulsado y terminó golpeándose violentamente contra un bordillo. El impacto fue especialmente grave porque no llevaba casco de protección, lo que le ocasionó un severo traumatismo craneoencefálico.Tras ser trasladado de urgencia a un hospital, los médicos manejaban un panorama reservado debido a la gravedad de sus lesiones. Mientras permanecía inconsciente, familiares y amigos se reunieron constantemente para acompañarlo y elevar oraciones por su recuperación.Sin embargo, contra varios pronósticos iniciales, el joven despertó luego de 18 días en coma. Tiempo después decidió hablar públicamente de lo que asegura haber vivido durante ese periodo.Lo que vio el joven mientras estuvo en comaSegún contó, durante el estado de inconsciencia sintió que atravesó un “túnel de luz viva” que lo condujo hacia lo que describió como una especie de ciudad celestial. “Era una ciudad de pura gloria, pura luz y puro amor”, afirmó el joven en la entrevista.Poirot relató que, en el centro de ese lugar luminoso, se encontraba Jesucristo esperándolo. De acuerdo con su descripción, Jesús tenía rasgos de Oriente Medio, piel oscura, cabello de longitud media y ligeramente rizado. Además, aseguró que aparentaba tener unos 33 años y medía entre 1,80 y 1,83 metros.Uno de los aspectos que más llamó la atención de su testimonio fue la manera en que describió la mirada de Jesús. El joven aseguró que tenía “ojos ardientes” capaces de reflejar eternidad y paz absoluta. “Verlo lo cambió todo”, expresó.Asimismo, sostuvo que ninguna representación artística conocida logra compararse con lo que asegura haber visto. “Puedo asegurarles que no hay ninguna imagen que puedan tener en sus manos que le haga justicia”, dijo cuando le mostraron una ilustración tradicional de Jesús durante la conversación.El joven también afirmó que durante esos 18 días recibió mensajes sobre el propósito de la vida y el papel de las nuevas generaciones en la fe cristiana. Según explicó, el mensaje que recibió “no fue de condenación, sino de empoderamiento”.Hoy, Gabe Poirot continúa compartiendo su experiencia en redes sociales, donde miles de usuarios siguen atentos su historia, considerada por muchos como un testimonio de fe y supervivencia.
Antioquia sigue luchando contra el hambre y por eso en un año disminuyó la inseguridad alimentaria en cerca del 8 %. Durante el 2025 se rescataron más de 2.114 toneladas de alimentos en el departamento.El departamento de Antioquia registró en 2025 una de las mayores reducciones de inseguridad alimentaria del país, según el más reciente informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). El indicador de inseguridad alimentaria moderada o grave pasó de 27,9 % en 2024 a 20,1 % en 2025.Las cifras anteriores representan una disminución de 7,8 puntos porcentuales y ubica al departamento por debajo del promedio nacional. Además, el informe revela que de los 709.000 hogares que salieron de la inseguridad alimentaria moderada o grave en el país, cerca de 180.000 corresponden a Antioquia.El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, aseguró que estos resultados obedecen a las estrategias implementadas desde la Administración Departamental para combatir el hambre y mejorar el bienestar de las familias.“Cada 4 hogares que en Colombia el año pasado superaron esa condición, 1 estuvo en Antioquia. En el año 2024 teníamos una relación de 27 de cada 100 hogares. El año 2025 pasamos a veintiuno”.La Gobernación explicó que más de 315.000 estudiantes recibieron alimentación a través del PAE durante 180 días del calendario escolar, mientras que 36.000 madres gestantes y niños menores de cinco años fueron beneficiados con complementos alimentarios. A esto se suma el rescate de más de 2.114 toneladas de alimentos.
La disputa territorial entre comunidades indígenas en el Cauca volvió a escalar en las últimas horas y deja un saldo de al menos siete personas fallecidas y más de 100 heridas. Los enfrentamientos entre integrantes de los pueblos Misak y Nasa se concentran en el resguardo de Pitayó, donde ambas comunidades sostienen reclamaciones históricas sobre la posesión de tierras ancestrales.El conflicto, según explicaron autoridades y líderes indígenas, tiene raíces que se remontan a la época de la colonia española. La controversia gira alrededor de predios ubicados entre los resguardos de Guambía y Pitayó, territorios sobre los que existen títulos coloniales y republicanos que cada comunidad interpreta como respaldo a sus derechos históricos. Los Misak sostienen que esas tierras les pertenecen ancestralmente y denuncian una ocupación ilegal, mientras que los Nasa defienden que su presencia está amparada en procesos adelantados por la Agencia Nacional de Tierras (ANT).La tensión aumentó tras recientes decisiones relacionadas con la delimitación y formalización territorial. De acuerdo con la ANT, se emitieron resoluciones que reconocieron la vigencia legal de títulos coloniales y republicanos asociados al resguardo indígena de Pitayó. Sin embargo, desde el pueblo Misak consideran que esas determinaciones afectan sus derechos territoriales ancestrales y favorecen las reclamaciones de la comunidad Nasa.El director de la Agencia Nacional de Tierras explicó que el resguardo de Guambía tiene reconocimiento legal y pertenece al pueblo Misak, pero precisó que existe un proceso administrativo pendiente relacionado con la clarificación de títulos coloniales de los años 1740 y 1750. Según indicó, esa aclaración jurídica sobre el título colonial Nasa de Pitayó no elimina ni limita los derechos territoriales del resguardo Misak. El funcionario insistió en que la confrontación “es un conflicto político” relacionado con el uso de cerca de 800 hectáreas y rechazó el recrudecimiento violento de la situación.Entretanto, el ministro del Interior, Armando Benedetti, aseguró que detrás de la confrontación no solo existiría una disputa por la tierra, sino también posibles influencias de estructuras criminales y factores políticos que estarían profundizando la tensión en la región.En medio de la crisis, organizaciones de derechos humanos iniciaron acercamientos en la zona para atender a las víctimas y promover canales de diálogo entre ambas comunidades. La prioridad, señalaron, es contener los enfrentamientos y avanzar hacia mecanismos de concertación que permitan resolver una disputa histórica que durante décadas ha permanecido latente en el territorio caucano.
El presidente Gustavo Petro y el senador Jota Pe Hernández no lograron un acuerdo de conciliación durante la diligencia adelantada este viernes ante la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia.Tras más de dos horas de audiencia, el congresista aseguró que se ratificó en sus declaraciones y afirmó que no considera haber cometido ningún delito.“No existió ningún tipo de conciliación porque le manifestamos a la Corte Suprema que aquí no existe ningún tipo de delito. El senador J.P. Hernández le ha solicitado a Estados Unidos que investigue. Allí se llevan a cabo dos investigaciones en contra del presidente y, pues, por esa razón yo no puedo conciliar. Me he ratificado en que sigo solicitando que se investigue; si se halla culpable al presidente, que responda ante la justicia. Me he ratificado, no he conciliado y esperemos que la Corte investigue”, afirmó.El proceso fue impulsado por el abogado del mandatario, Alejandro Carranza, quien denunció ante la Corte a los congresistas Lina Garrido, Miguel Polo Polo y Jota Pe Hernández por los presuntos delitos de injuria y calumnia, instigación a la guerra y menoscabo a la soberanía nacional.La denuncia se originó por publicaciones y comentarios realizados en redes sociales, en los que los congresistas habrían sugerido una intervención de Estados Unidos en Colombia tras la captura de Nicolás Maduro, además de mensajes en los que vinculaban al presidente Petro con supuestas actividades ilegales.Según ambas partes, la diligencia tuvo un ambiente cordial. Sin embargo, no hubo acuerdo entre el mandatario y el senador. A la audiencia tampoco asistieron los congresistas Miguel Polo Polo ni Lina Garrido.
La Defensoría del Pueblo advirtió que entre el 1 de enero y el 30 de abril de 2026 se han documentado 25 casos de reclutamiento de niñas, niños y adolescentes en Colombia. Del total de víctimas, el 60% corresponde a niños y adolescentes, mientras que el 40% son niñas y adolescentes.La entidad señaló que el presunto grupo armado ilegal con mayor participación en los casos reportados es el Estado Mayor de los Bloques y Frentes, al que se atribuye el 44% de los hechos registrados. Le sigue el ELN con el 24%, mientras que el 12% corresponde a disidencias sin identificar.También aparecen el Estado Mayor Central, las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, el Comando de la Frontera y otros grupos sin identificar.Norte de Santander concentra la mayor cantidad de reportes con 10 casos. Le siguen Antioquia con cuatro y Caquetá con tres. También se registran casos en Cauca, Boyacá, Guainía, Magdalena, Putumayo, Tolima y Valle del Cauca.Las cifras contrastan con la última actualización consolidada de 2025 presentada por la Defensoría del Pueblo, que documentó 386 casos de reclutamiento de niñas, niños y adolescentes entre enero y diciembre de ese año. Según ese balance, el 58% de las víctimas fueron niños y adolescentes y el 42% niñas y adolescentes.El informe de 2025 evidenció además una fuerte afectación sobre comunidades étnicas. El 52% de los casos correspondió a población indígena, mientras que el 7% afectó a población afrocolombiana. En ese periodo, el principal grupo señalado fue el Estado Mayor Central, con 42% de los reportes, seguido por otros grupos sin identificar (18,4%), disidencias sin especificar (11,6%) y el ELN (10,1%).La mayor concentración de casos durante 2025 se registró en Cauca, con 174 reportes, seguido por Antioquia con 31, Chocó con 25 y Norte de Santander con 21. También se reportaron casos en Huila, Nariño, Valle del Cauca, Arauca, Guaviare, Bolívar, Cesar, Putumayo, Caquetá, Amazonas, Vaupés, Tolima, Magdalena, Risaralda, La Guajira, Meta, Bogotá y Vichada.