La presidenta de Perú, Dina Boluarte, visitó este viernes el municipio de Santa Rosa de Loreto, situado en la fronteriza isla en medio del río Amazonas que reclama el presidente de Colombia, Gustavo Petro, para reafirmar la soberanía peruana sobre este territorio y decirles a sus habitantes que "son tan peruanos como la papa y Machu Picchu".Desde esta población de apenas 2.500 habitantes, que junto a la ciudad colombiana de Leticia y la brasileña Tabatinga, conforman la triple frontera de estos tres países sobre el río Amazonas, Boluarte izó una gran bandera peruana y rechazó las declaraciones de Petro, que ha acusado al Gobierno de Perú de haberse "apropiado" de este territorio.Petro lanzó estas acusaciones al enterarse de que el Congreso y el Gobierno de Perú habían elevado a la categoría de municipio a Santa Rosa de Loreto, una población administrada desde sus inicios por el Estado peruano hace más de 50 años y que hasta entonces pertenecía al municipio de Yavarí, de la provincia Mariscal Ramón Castilla, perteneciente al departamento de Loreto.Para el Gobierno colombiano, Santa Rosa está en una isla surgida posteriormente a los tratados de 1922 y 1934 que definieron la frontera amazónica de ambos países, por lo que su soberanía debería asignarse en una comisión mixta, pero el Gobierno de Perú sostiene que es parte de la isla Chinería, que ya le fue asignada en los mencionados tratados.Detrás del reclamo colombiano está la posibilidad de que el curso del río Amazonas se desplace hacia el sur y el puerto de Leticia quede seco y taponado por el territorio peruano de la isla Chinería.Boluarte: "No cederemos ni un centímetro""Lamentablemente, desde hace algunos días, se vienen lanzando mensajes y realizando acciones inaceptables que afectan a la hermandad que une a nuestras dos naciones, y en particular a las comunidades de frontera. Seamos claros: la soberanía de Perú no está en discusión. El distrito de Santa Rosa de Loreto es seguirá siendo peruano. Eso es así", aseveró Boluarte.La mandataria peruana abundó en que "los tratados internacionales son claros y categóricos: el tratado Salomón-Lozano de 1922 y el protocolo de Río de Janeiro de 1934, de los que Perú son parte, no dejan lugar a dudas"."Nos asiste la ley, los tratados, la razón y el corazón. A nuestros hermanos de Leticia y de todo Colombia, decirles que queremos continuar viviendo en paz y trabajando conjuntamente para nuestro desarrollo", expresó.Boluarte ratificó que "Perú y sus autoridades ejercen legítimamente su jurisdicción en Santa Rosa de Loreto y en el resto del territorio patrio"."No aceptamos que nadie pretenda cuestionarla. Somos una nación amante de la paz y la concordia. No buscamos otra cosa. Seguiremos unidos, todos en defensa de nuestra querida patria", manifestó la gobernante, que lució en el acto una corona del pueblo indígena ticuna."No cederemos un centímetro de nuestro territorio, ni permitiremos faltas de respeto, nuestra soberanía no está en discusión" enfatizó.Tensos episodiosLa ceremonia, donde los habitantes de Santa Rosa ondearon banderas peruanas, tuvo también la participación del presidente del Congreso, José Jerí, frente a diversas formaciones de policías y militares que han sido desplegados sobre la isla, además de la entrega de títulos de propiedad y la firma de un fideicomiso para el desarrollo de zonas fronterizas de Loreto.La presidenta peruana llegó este viernes al lugar después de no haberlo podido hacer la pasada semana, pues se encontraba de gira por Asia cuando una delegación de ministros visitó la población el mismo día que Petro se encontraba en Leticia para conmemorar la Batalla de Boyacá y volver a señalar que no reconoce a las autoridades peruanas de Santa Rosa.Ese día, el 7 de agosto, un avión militar de Colombia tipo Súper Tucano sobrevoló la isla mientras se encontraban en el lugar la delegación gubernamental encabezada por el primer ministro, Eduardo Arana, lo que llevó al Ejecutivo peruano a acusar a Colombia de haber invadido su espacio aéreo.En días posteriores han continuado los incidentes, pues los lugareños denunciaron un supuesto intento de policías colombianos de desembarcar en Santa Rosa, y al día siguiente el precandidato presidencial colombiano Daniel Quintero alcanzó a izar una bandera de Colombia en la orilla.Y al día siguiente, dos topógrafos colombianos fueron detenidos cuando realizan mediciones en la orilla de la isla, motivo que ha llevado a la Fiscalía a iniciar una investigación y a Petro tildar los arrestos de "ilegales" y de "un secuestro".
El Congreso de Perú aprobó este jueves declarar como persona non grata al precandidato presidencial Daniel Quintero, quien este lunes izó una bandera de su país en el distrito peruano de Santa Rosa de Loreto, ubicado en la isla amazónica que reclama el presidente de Colombia, Gustavo Petro.El pleno del Congreso aprobó por unanimidad la moción 18499, que incluye el "rechazar y condenar enérgicamente las acciones del ciudadano colombiano Daniel Quintero Calle, por constituir una afrenta a la soberanía".Quintero colocó la bandera colombiana en Santa Rosa de Loreto para demostrar la soberanía de su país sobre este territorio peruano, tal y como él mismo mostró en un video compartido en sus redes sociales."Exhortar al Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores y del Ministerio del Interior, a adoptar las acciones necesarias para prohibir el ingreso de Daniel Quintero Calle al territorio nacional", incluye la moción aprobada. El documento también señala que el Legislativo respalda las acciones diplomáticas de la Cancillería peruana, en defensa de la soberanía del país andino.Asimismo, acuerda invitar al canciller, Elmer Schialer, y al ministro de Defensa, Walter Astudillo, al Pleno del Congreso, con la finalidad de informar sobre la situación y medidas adoptadas en el distrito de Santa Rosa.En este sentido, el presidente del Parlamento, José Jeri, anunció que ambos ministros serán invitados al pleno el 21 de agosto a las 10.00 hora local (13.00 GMT).La moción fue presentada por el partido fujimorista Fuerza Popular y fue defendida por la parlamentaria Patricia Juárez, quien afirmó que la acción llevada a cabo por Quintero supone "un acto provocador" y representa un "accesorio de campaña política", en relación a la precandidatura del político."Lo único que logró Quintero es exhibir un nacionalismo de utilería de esos que se agitan en campaña electoral cuando se quiere desviar la atención de los verdaderos problemas de su país", indicó Juárez en el pleno.Episodios de tensiónAdemás de la colocación de la bandera colombiana, son varios los episodios de tensión vividos desde que Petro reclamó la semana pasada la isla peruana Chinería, que junto a la ciudad colombiana de Leticia y la brasileña de Tabatinga, situadas en la ribera izquierda del Amazonas, conforman la triple frontera de estos países sobre el río más caudaloso del mundo.El Poder Judicial estableció este jueves la detención preliminar por siete días para los dos topógrafos colombianos arrestados este martes en el distrito peruano de Santa Rosa de Loreto por la incursión y realización de presuntos trabajos de manera irregular, una acción que Petro, calificó de “ilegal”.El Gobierno peruano también protestó formalmente por el sobrevuelo de un avión militar sobre la isla durante la visita del primer ministro, Eduardo Arana, y otros ministros el pasado jueves."Instamos al Gobierno de Colombia a detener este tipo de acciones que dañan a la relación bilateral, una relación histórica, tradicionalmente armoniosa, y además perjudica a las poblaciones que viven en la frontera, generando desconfianza y malestar", sostuvo el viceministro de Relaciones Exteriores de Perú, Félix Denegri.El Gobierno colombiano mantiene que Santa Rosa debería pertenecer a Colombia, al considerar que es supuestamente una isla surgida después del tratado de 1922 que definió la frontera amazónica entre ambos países, en la que Perú entregó a Colombia el territorio entre los ríos Caquetá y Putumayo, además de darle acceso al Amazonas a través del trapecio amazónico, donde se encuentra Leticia, que hasta entonces era peruana.Mientras, el Gobierno de Perú sostiene que su soberanía sobre Santa Rosa es indiscutible, por ser parte de Chinería, en la triple frontera amazónica con Colombia y Brasil, asignada en 1929 al país andino, y encontrarse en el lado peruano de la línea de frontera demarcada en 1922 a perpetuidad.
La presidenta peruana, Dina Boluarte, llegará este viernes al distrito peruano de Santa Rosa de Loreto, ubicado en la isla amazónica fronteriza reclamada por su homólogo colombiano, Gustavo Petro, para liderar una campaña social y reclamar la soberanía peruana del territorio.Así lo informó la noche del jueves la ministra de Comercio Exterior y Turismo, Desilú León, en Canal N, después de que el primer ministro, Eduardo Arana, adelantara este miércoles que la mandataria viajaría esta semana a Santa Rosa."Mañana la presidenta va a liderar nuevamente una campaña de acción social. La semana pasada ya hubo una liderada por el primer ministro y el día de mañana está la misma presidenta acudiendo", indicó León al canal televisivo.Agregó que esta campaña social pretende acercar los servicios del Estado al ciudadano y repriorizar proyectos de inversión "que hacen falta en la zona".Este miércoles, el primer ministro anunció que la visita de la presidenta se realizará esta semana, aunque no detalló el día en que está previsto que se produzca este viaje a Santa Rosa de Loreto, que junto a la ciudad colombiana de Leticia y a la brasileña Tabatinga, conforman la triple frontera de estos países en el río Amazonas.Arana ya encabezó el pasado jueves una delegación de ministros del Ejecutivo peruano que visitó Santa Rosa de Loreto, a la vez que Petro visitaba Leticia para conmemorar en esta ciudad la Batalla de Boyacá y reiterar que no reconocía a las autoridades peruanas en ese distrito fronterizo recientemente creado por Perú.Sin embargo, ese día Boluarte no pudo llegar, ya que se encontraba de gira por Asia, donde realizó visitas oficiales a Japón e Indonesia.Durante esta semana, se han vivido varios momentos de tensión entre ambos países por esta disputa, como la detención de dos topógrafos colombianos que se encontraban trabajando en Santa Rosa sin autorización o la colocación de una bandera de Colombia en este territorio peruano por parte del precandidato presidencial de este país Daniel Quintero.El Gobierno colombiano mantiene que Santa Rosa debería pertenecer a Colombia, al considerar que es supuestamente una isla surgida después del tratado de 1922 que definió la frontera amazónica entre ambos países, en la que Perú entregó a Colombia el territorio entre los ríos Caquetá y Putumayo, además de darle acceso al Amazonas a través del trapecio amazónico, donde se encuentra Leticia, que hasta entonces era peruana.Mientras, el Gobierno de Perú sostiene que su soberanía sobre Santa Rosa es indiscutible, por ser parte de Chinería, en la triple frontera amazónica con Colombia y Brasil, asignada en 1929 al país andino, y encontrarse en el lado peruano de la línea de frontera demarcada en 1922 a perpetuidad.El reclamo de Petro se dio después de que el Gobierno de Perú elevase a la categoría de municipio a Santa Rosa de Loreto, una población desde sus inicios hace más de 50 años ha estado administrada por el Estado peruano, como parte hasta ahora del municipio de Yavarí, en la provincia Mariscal Ramón Castilla, de la región amazónica de Loreto, la más extensa del país.Detrás de la postura de Petro está la posibilidad de que el río Amazonas se desplace hacia el sur y deje al puerto de Leticia seco y taponado por la población de Santa Rosa de Loreto, que eventualmente quedaría sin separación fluvial sobre el territorio colombiano.
El Ministerio de Relaciones Exteriores expresó por medio de un comunicado su profunda preocupación por la detención irregular de dos ciudadanos colombianos mientras se encontraban en las inmediaciones de la isla de Santa Rosa, que está siendo reclamada por Colombia.“Esta detención irregular fue realizada por autoridades de facto peruanas impuestas en la zona de manera unilateral. Por tanto, el Gobierno de Colombia reitera que no reconoce la soberanía del Perú sobre la isla, y desconoce a las autoridades impuestas en la zona, las cuales carecen de legitimidad para ejecutar sus labores en el territorio de dicha formación fluvial”, dice el documento.También aclaran de ninguna manera se puede interpretar que las actividades de estas personas estaban encaminadas al ejercicio de soberanía, sometimiento, o independencia de una porción territorial del Perú, por tanto no constituyen un “atentado contra la integridad nacional de esa República”, cargo por el cual se les investiga. Por todo lo anterior el Ministerio de Relaciones Exteriores exige la liberación inmediata de estos dos connacionales.Por otro lado, el Invias aseguró que los dos detenidos en la isla Santa Rosa sí estaban vinculados con la institución y estaban haciendo trabajo de un muelle flotante. Aclaran que ambos contratistas de obra se encontraban en ejecución de actividades de batimetría, destinada a caracterizar el estado actual del canal de navegación y de las zonas de depósito y erosión del cauce. Los resultados de dicha actividad se utilizarían para ser comparados con las batimetrías levantadas en el año 2023, con el propósito de identificar cambios morfológicos, variaciones en el tirante y el comportamiento sedimentológico del río.Dicen también en un comunicado que durante el desarrollo de estas actividades, el pasado martes 12 de agosto, integrantes del equipo técnico, un topógrafo identificado como Carlos Sánchez Ortegón y un ayudante identificado como Jhon Willington Amia, fueron retenidos por la Guardia Civil del Perú, sin mediación ni justificación previa, siendo conducidos a la Comisaría de Santa Rosa para su identificación y posterior judicialización ante la Fiscalía peruana, por eso solicitan a la Cancillería de la República el apoyo y colaboración para adelantar de manera
El Poder Judicial de Perú estableció este jueves la detención preliminar por siete días para los dos topógrafos colombianos arrestados el pasado martes en el distrito peruano de Santa Rosa de Loreto por la incursión y realización de presuntos trabajos de manera irregular, una acción que el presidente colombiano, Gustavo Petro, calificó de “ilegal”.El juez César Vela, encargado del caso, ordenó que ambos deberán permanecer en Perú mientras continúen las investigaciones, un total de siete días, por el momento, para los colombianos Carlos Sánchez y John Amia.“Ordeno la detención judicial de los investigados a fin de que la Fiscalía continúe con las diligencias preliminares en la presente investigación hasta por siete días, debiéndose de computar desde la fecha de su detención, 12 de agosto”, afirmó el juez extendiendo la medida hasta el próximo martes 19.El magistrado, del Juzgado de Paz Letrado de la provincia de Ramón Castilla, indicó que es necesario que los acusados se mantengan en jurisdicción nacional hasta el fin de las diligencias, en una investigación que presupone un delito de atentado contra la soberanía nacional, referido a actos dirigidos a someter a la república a la dominación extranjera.“Se evidencia de manera objetiva que los imputados, en caso de ser hallados responsables del ilícito penal que se les atribuye, podrían huir del accionar de la justicia…”, señaló el juez durante la audiencia virtual.Petro acusa a Perú de un “secuestro ilegal”En respuesta a la detención, el presidente Petro estalló en su perfil de la red social X, donde alegó que se trataba de un acto ”ilegal” y calificó de “secuestro” las medidas peruanas tomadas en una localidad que, desde su punto de vista, no pertenece a Perú."La detención de los contratistas colombianos en la isla de Santa Rosa es ilegal. Es un secuestro. Colombia considera que la isla de Santa Rosa no ha sido adjudicada de acuerdo con el Protocolo de Río de Janeiro", publicó en X.Santa Rosa de Loreto forma parte de la isla peruana Chinería, que junto a la ciudad colombiana de Leticia y la brasileña de Tabatinga, situadas en la ribera izquierda del Amazonas, conforman la triple frontera de estos países sobre el río más caudaloso del mundo.El Gobierno colombiano mantiene que Santa Rosa debería pertenecer a Colombia, al considerar que es supuestamente una isla surgida después del tratado de 1922 que definió la frontera amazónica entre ambos países, en la que Perú entregó a Colombia el territorio entre los ríos Caquetá y Putumayo, además de darle acceso al Amazonas a través del trapecio amazónico, donde se encuentra Leticia, que hasta entonces era peruana.Mientras, el Gobierno de Perú sostiene que su soberanía sobre Santa Rosa es indiscutible, por ser parte de Chinería, en la triple frontera amazónica con Colombia y Brasil, asignada en 1929 al país andino, y encontrarse en el lado peruano de la línea de frontera demarcada en 1922 a perpetuidad.
La Fiscalía de Perú abrió investigación preliminar a los ciudadanos colombianos Carlos Sánchez y John Amia por el presunto delito de atentado contra la soberanía nacional, tras realizar estudios topográficos en la isla Santa Rosa, en Loreto.La Policía Nacional de Perú detuvo el martes a dos topógrafos colombianos que presuntamente realizaban mediciones en la isla peruana en mitad del río Amazonas que reclama el presidente de Colombia, Gustavo Petro.Los dos detenidos fueron llevados a la comisaría del municipio de Santa Rosa de Loreto, ubicado en la misma isla, que junto a la ciudad colombiana de Leticia y la brasileña de Tabatinga, ubicadas en la ribera izquierda del río, conforman la triple frontera amazónica que estos tres países comparten en el Amazonas.Policías de Perú constataron que no tenían la autorización correspondiente para trabajar en territorio peruano, por lo que ambos fueron trasladados a la comisaría de Santa Rosa.Este caso se suma a una serie de episodios registrados en los últimos días, entre ellos, el sobrevuelo de una aeronave militar colombiana sobre la isla, el supuesto intento de desembarco en la isla de policías colombianos y la colocación de una bandera colombiana por el precandidato presidencial colombiano Daniel Quintero, que llegó hasta la isla.El alcalde de la provincia de Mariscal Ramón Castilla, Julio Kahn, a la cual pertenece Santa Rosa de Loreto, dijo a la emisora RPP que están considerando los hechos "como un acto de provocación".Un representante de la Municipalidad de Santa Rosa de Loreto, Max Ortiz, llegó al lugar para retirar la bandera colombiana en compañía de la Policía Nacional y efectivos de las Fuerzas Armadas de Perú.El Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú expresó en un comunicado que "este tipo de actos no contribuyen a la histórica convivencia armónica y pacífica que existe entre las comunidades y autoridades peruanas y colombianas de la zona" de la triple frontera.La semana pasada, Petro afirmó que Perú se ha apropiado supuestamente de Santa Rosa, al argumentar que se ubica en una isla nueva que debería ser asignada a Colombia, mientras que Perú sostiene que Santa Rosa es parte de la isla Chinería que ya fue asignada bajo soberanía peruana mediante el tratado de 1922 que definió la frontera amazónica entre ambos países y la comisión de 1929 que repartió las islas fluviales de esa zona.Este episodio diplomático se originó después de que las autoridades de Perú elevaron a la categoría de municipio a Santa Rosa, una población que desde sus inicios hace más de 50 años ha sido administrada por Perú y que hasta ahora era parte del municipio de Yavarí, en la provincia Mariscal Ramón Castilla, del departamento de Loreto, el más extenso del país.Detrás de la acusación de Petro está la posibilidad de que el curso del Amazonas se desplace hacia el sur y deje al puerto fluvial de Leticia seco y taponado por la peruana isla Chinería, con su población Santa Rosa de Loreto.
Chamanes y curanderos de distintas partes de Perú se reunieron este lunes para desarrollar conjuntamente diversos rituales a favor de la paz y hermandad entre Colombia y Perú, en plena tensión diplomática de ambos países después de que el presidente Gustavo Petro reclamara una isla peruana en mitad del río Amazonas, ubicada en la triple frontera con Brasil.Llegados desde el norte, centro y sur de Perú, el punto de concentración elegido por estos chamanes fue el cerro San Cristóbal, en pleno corazón de la capital Lima, considerado la montaña tutelar de la ciudad y principal 'apu' (deidad) de la zona por las civilizaciones prehispánicas que habitaron en sus alrededores.“Hemos tomado el ayahuasca en la noche y hemos visualizado que va a haber paz y tranquilidad, aunque se va a encender un poco más”, explicó el chamán Cleofé Sedano, originario de la región amazónica de Loreto, la más grande de Perú, en la que se encuentra el municipio de Santa Rosa de Loreto, lugar de la controversia.Petro ha acusado a las autoridades peruanas de apropiarse supuestamente de Santa Rosa de Loreto al elevarla a la categoría de municipio, una población de unos 2.500 habitantes que desde sus inicios hace más de 50 años ha estado administrada por el Estado peruano.Esta población se encuentra en una isla del río Amazonas frente a la ciudad colombiana de Leticia, que junto a la brasileña Tabatinga conforman la triple frontera amazónica de estos tres países.Para Petro, Santa Rosa debería pertenecer a Colombia al considerar que es supuestamente una isla surgida después del tratado de 1922 que definió la frontera amazónica entre ambos países y de la comisión de 1929 que asignó la soberanía sobre las islas fluviales de la zona.En cambio, el Gobierno de Perú sostiene que su soberanía sobre Santa Rosa está fuera de toda discusión por ser parte de la isla Chinería, que ya le fue asignada en 1929, y encontrarse en el lado peruano de la línea de frontera demarcada en 1922.El chamán Sedano, rodeado de otros chamanes y curanderos de aspecto místico y ataviados con túnicas y todo tipo de amuletos, oficiaron un ritual en pro de la hermandad entre naciones.Apoyados con fotografías de Petro y de su homóloga peruana, Dina Boluarte, los chamanes volcaron flores, frutos, chicha y aromas de palo santo sobre las banderas e impresiones de ambos mandatarios, acompañados de cánticos, instrumentos y el reclamo "que haya paz”.“Lo que no queremos es que esta persona de carácter autoritario pueda de repente originar una guerra y perjudicar a los hermanos peruanos, como también a los hermanos de Colombia", explicó el chamán Miguel de los Santos en referencia al presidente colombiano.Freno a una tercera Guerra MundialEl rito se hizo extensivo al resto de conflictos alrededor del mundo con el objetivo de que no devengan en una eventual tercera Guerra Mundial.Así, para alivianar las tensiones en Medio Oriente y, con imágenes de los presidentes de Autoridad Palestina, Mahmud Abás, y del presidente de Israel, Isaac Herzog, los presentes invocaron "que viva la paz para medio oriente, que no se haga la tercera guerra mundial”.Además, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de Rusia, Vladímir Putin, recibieron su propio llamado, pidiéndole a este último que no “prosiga” la guerra en Ucrania; y al primero, “buscando siempre invadir y provocar”, que no trate de ser dominante en el mundo, sino que encuentren la paz.El rito finalizó con el vuelo de dos palomas y las imágenes de las presidencias latinoamericanas bajo el acero de dos espadas, un símbolo de protección, amparo, así como un bloqueo a la enemistad, guerra y conflicto.
La tensión entre Colombia y Perú volvió a subir luego de que el presidente Gustavo Petro hiciera una declaración en Leticia, Amazonas, en la que cuestionó la soberanía peruana sobre la isla Santa Rosa. La respuesta del Gobierno peruano no se hizo esperar y dejó claro que no están dispuestos a discutir lo que consideran un asunto cerrado.Desde Japón, donde se encuentra de visita oficial, la presidenta Dina Boluarte respondió tajante: “No hay nada pendiente que tratar con nuestro hermano país del norte”. Según Perú, la soberanía sobre la isla fue definida hace más de un siglo, con el Tratado Salomón-Lozano de 1922 y el Protocolo de Río de Janeiro de 1934. Para las autoridades peruanas, el gesto de Petro no tiene sustento legal ni diplomático.La congresista María del Carmen Alba, expresidenta del Congreso peruano, aseguró en entrevista con Mañanas Blu que “no existe ningún problema limítrofe y que no hay nada que resolver al respecto”. Según ella, las declaraciones de Petro no son un error, sino una estrategia política: “No creo realmente, personalmente, que el presidente Petro piense que hay algún problema o que, como dicen algunos, es ignorante de la historia. No, él sabe muy bien lo que está haciendo. Esto es para mí un show”.Alba fue aún más crítica y afirmó que “lo único que quiere hacer es distraer la atención de todos los problemas políticos que tiene, porque sabemos que su gobierno es un caos”. También dijo que el mandatario colombiano ha usado un lenguaje contradictorio: “Él está diciendo que no es un hombre de guerra, pero está hablando de guerra. En su discurso ayer mencionó ocho veces la palabra guerra y después dice que está buscando el diálogo”.Las relaciones entre Colombia y Perú ya venían desgastadas desde 2022, cuando Petro calificó de “golpe de Estado” la destitución del expresidente Pedro Castillo, lo que lo llevó a no reconocer a Boluarte como presidenta legítima. Desde entonces, ambos países retiraron a sus embajadores y las delegaciones diplomáticas quedaron a cargo de encargados de negocios.Aunque Petro propuso crear una comisión especial para discutir el tema, desde Lima la respuesta es clara: “Lo que ha propuesto el presidente Petro es una comisión especial para tratar algo que no hay nada que tratar. Todo está clarísimo”, dijo la congresista Alba.Para cerrar su intervención, dejó una frase que refleja el sentir de muchos sectores políticos en Perú: “No lo han recibido bien en Leticia, así que ni sus compatriotas lo apoyan y creo que es un problema muy serio el que está teniendo porque creo que fue por lana y salió trasquilado”.
En una conversación sostenida en Leticia con The New York Times, El País de España y El Espectador, el presidente Gustavo Petro aseguró que el litigio con Perú por la isla Santa Rosa tendrá un desarrollo prolongado y que no se resolverá en el corto plazo. “Esto va a sobrepasar varios gobiernos”, advirtió, comparando la disputa con el caso de San Andrés, que se extendió durante años en tribunales internacionales.El mandatario calificó como una “provocación” la decisión de Perú de declarar, en junio pasado y mediante una ley, a la isla Santa Rosa como parte de su territorio. Según Petro, esta acción se realizó “sin concertación con Colombia” y en contravía del Tratado de Río de Janeiro de 1934, que establece que la aparición de nuevas islas por cambios en el cauce del río debe resolverse por consenso entre ambos países.Riesgo estratégico para ColombiaPetro alertó que la controversia podría derivar en la pérdida del acceso colombiano al río Amazonas. “No es la pérdida de una isla como lo quieren hacer ver… Colombia está viendo desaparecer su acceso al río Amazonas”, dijo. Explicó que la desecación de un brazo del río podría unir las islas a la masa continental peruana, generando una frontera terrestre que aislaría a Colombia del afluente.El presidente también vinculó el cambio climático a esta problemática: “Si ven el muelle de Leticia, el agua está a medio kilómetro de la tierra. Todo se está secando. El muelle se ha tenido que expandir medio kilómetro, y eso continúa”.Origen y escalada del conflictoDe acuerdo con Petro, el tema debió tratarse desde 2017, durante el gobierno de Juan Manuel Santos, cuando la isla empezó a formarse. En aquel entonces no se activó la instancia de concertación bilateral prevista en el tratado, lo que, a su juicio, debilitó la posición colombiana. “Desde el 2017 venía un proceso… eso que dicen de que siempre fue peruana, eso no es cierto”, recalcó.El presidente denunció que la presencia militar peruana se intensificó tras conocerse su visita a Leticia para conmemorar el 7 de agosto. “Ellos respondieron metiendo militares en la isla… fue una comisión de su Gobierno en helicóptero, y salió una lancha artillada”, afirmó. Sin embargo, descartó una visita personal a la isla: “Ya sería un acto de guerra y todavía quiero evitar la guerra”.Relaciones regionales y política exteriorPetro comparó la situación con los procesos diplomáticos que Colombia ha mantenido con Venezuela y Nicaragua. Recordó que, pese a conflictos históricos, con Caracas nunca se llegó a una guerra, y que su gobierno fue “el único que detuvo” la pérdida de mar ante Nicaragua en este siglo. En el caso peruano, subrayó que la decisión de Santa Rosa fue del Congreso, y no exclusivamente de la presidenta Diana Boluarte: “Pedro Castillo hubiera hecho un diálogo, Boluarte no… pero no voy a echarle la culpa a la jefa de Gobierno”.Respecto a un eventual plebiscito para resolver el litigio, lo rechazó tajantemente: “No, no es por plebiscito… esto pasaba por un acuerdo entre los dos gobiernos, y eso precisamente no pasó”.Camino diplomáticoLa primera reunión de la comisión mixta prevista por el Tratado de Río de Janeiro se realizará en septiembre, tras la aceptación reciente del Gobierno peruano. Para Petro, ese será el escenario para “poner las cartas sobre la mesa” y evitar una escalada.El presidente reiteró que el litigio demandará tiempo y que debe unir a todo el país, incluso más allá de su mandato: “Y a quien sea presidente adelante, porque esto no va a terminar conmigo… Esto no se va a solucionar antes, a menos que haya un golpe democrático en la cabeza y en el espíritu de los congresistas peruanos”.Mientras tanto, insistió en que el objetivo es claro: preservar el acceso de Colombia al Amazonas y evitar que un cambio en el cauce del río modifique de forma permanente la frontera. “Es el río principal de la Amazonia… no queremos separarnos del río Amazonas”, concluyó.
Desde Japón, la presidenta de Perú, Dina Boluarte, indicó que la soberanía de su país no está en conflicto y que tampoco tiene ningún tema pendiente por tratar en la isla de Santa Rosa. Según ella, esto se puede comprobar en el tratado de 1922 y en el protocolo del Río de Janeiro de 1934."Nuestra isla Chinería, con su capital Santa Rosa de Loreto es jurisdicción peruana y está dentro de nuestra soberanía nacional, por lo que no hay nada pendiente de tratar con nuestro hermano país al norte, con los hermanos colombianos. Tan es así que, los hermanos que están en Leticia y los que están en Santa Rosa de Loreto así lo sienten en sus corazones y nosotros como Gobierno estamos en esa soberanía nacional desde hace más de un siglo", aseguró la mandataria peruana.La presidenta hizo un llamado a la calma y a la unidad a todos los peruanos para defender la democracia. Según ella, no hay motivo para preocuparse porque no existe un tema pendiente de límites fronterizos con Colombia.Así mismo, Fernando Rospigliosi, primer vicepresidente del Congreso, afirmó que hace unos días hubo reunión entre los jefes militares de Colombia, Perú y Ecuador para discutir los temas que realmente importan y afectan a la población, que es la presencia de grupos armados ilegales en esta región y que las declaraciones del presidente Petro son una cortina de humo por su mala gestión.“Esto es una cosa completamente disparatada de ese señor que, como es obvio, está tratando de distraer la atención de los muchos y graves problemas que tiene en su país por su pésimo Gobierno, tratando de crear un incidente fronterizo con el Perú. No hay que hacer caso a las sandeces que dice el señor Petro”, recalcó Rospigliosi.Destacó de nuevo que el asunto que realmente debe importar es la lucha contra la delincuencia y la criminalidad. Calificó a Petro como un “político fracasado” y que el no reconocer la soberanía peruana sobre la isla de Santa Rosa de Loreto es parte de su estrategia de patriotismo para desviar la atención de los problemas de Colombia.
El traslado de internos de alta peligrosidad a la cárcel de Palogordo, en Girón, ha generado preocupación entre las autoridades y la comunidad del municipio. Frente a este panorama, el ministro de Justicia, Iván Cancino, aseguró que el Gobierno está tomando medidas para garantizar la seguridad tanto dentro como fuera del establecimiento penitenciario.El funcionario señaló que el centro carcelario cuenta con las condiciones necesarias para recibir a estos internos y aseguró que se reforzarán las medidas de protección para la población, los funcionarios del Inpec y las propias instalaciones.“Se va a proteger a la población, se va a proteger al establecimiento carcelario, se va a proteger a los guardianes y el Estado no cede ante las presiones y ante la violencia”, afirmó Cancino.El ministro agregó que quienes incurran en hechos violentos deberán responder ante las autoridades judiciales y que el Estado utilizará los mecanismos legales para garantizar el control de la situación.Las declaraciones fueron entregadas durante la inauguración del encuentro regional de la Corte Constitucional, en Girón, escenario en el que también se abordaron otros asuntos relacionados con la política de justicia y seguridad del Gobierno nacional.Cancino también habló sobre la Ley de Sometimiento y las condiciones que deberán cumplir los integrantes de estructuras criminales que pretendan acogerse a este mecanismo.El ministro fue enfático en señalar que los bienes obtenidos de manera ilícita no podrán convertirse en un beneficio económico para quienes se sometan a la justicia.“Los bienes mal habidos no pueden ser objeto de recompensa. Tienen que entregarlos como requisito para que se sometan y se les reintegra cero pesos”, sostuvo.Cancino también indicó que la propuesta del Gobierno no contempla otorgar estatus político a las estructuras criminales, ni suspender órdenes de captura o procesos de extradición como condición para su sometimiento.Según explicó, quienes pretendan acogerse deberán esperar la entrada en vigor de la Ley de Sometimiento y cumplir las condiciones que establezca el marco legal.
Tras la judicialización de un quinto hombre que aceptó su responsabilidad en la desaparición del ingeniero forestal Andrés Carmilo Peláez, en el Norte de Antioquia, pistas investigativas de las autoridades llegaron ahora hasta el Valle de Aburrá e involucran un vehículo.En un operativo realizado por el Gaula Militar y el CTI de la Fiscalía, incautaron una camioneta modelo 1997 en una zona ubicada entre los sectores Los Puertos y San Simón en el municipio de Bello.El transcurso de la investigación ha llevado a determinar que ese vehículo habría sido manejado por Weimar Alexánder Castillo, alias ‘300’, de la banda criminal El Mesa para transportar a Andrés Camilo una vez secuestrado en San Andrés de Cuerquia en medio de un caso de presunta extorsión.La camioneta, con placas de la ciudad de Pereira, habría sido abandonada en esta zona del norte del Valle de Aburrá desde 2023, sin embargo, una vez llevada a cabo la incautación por los organismos judiciales otras preguntas surgieron en la historia.“¿Por qué razón el vehículo donde secuestraron y luego asesinaron al ingeniero Andres Camilo Peláez apareció escondido en un lote que pertenece al Hospital mental de Antioquia?”, afirmó en X Miguel Ángel del Río, uno de los abogados del caso.Frente a estos cuestionamientos el Hospital Mental aclaró que este predio invadido fue reportado a las autoridades de 2022 cuando la Inspección Novena de Policía de Bello declaró una infracción por construcciones irregulares en un predio invadido, pero no se pudo llevar a cabo la demolición por falta de un contrato.Ante quejas y la falta de medidas, en octubre de 2025 la institución de salud radicó ante el municipio de Bello una nueva querella, pero decidió solicitar apoyo a la Gobernación de Antioquia que asumió el conocimiento del proceso, que actualmente se encuentra en etapa probatoria.“El Hospital Mental de Antioquia adelantó todas las acciones legales que tenía a su disposición, con criterios de inmediatez y oportunidad. Aunque los hechos fueron puestos en conocimiento del municipio de Bello, no se recibió una respuesta efectiva que permitiera restablecer el control del predio”, indicaron en el comunicado.Información en poder de las autoridades indicaría que ante la falta de una destinación para el predio, desde 2021 el grupo delincuencial El Mesa, señalado de cometer la desaparición de Andrés Camilo, se habría apropiado de esta zona permitiendo a su vez la aparición de construcciones ilegales.
Autoridades han manifestado su preocupación ante un presunto caso de maltrato infantil que derivó en la muerte de Emmanuel Hernández Epinayuu, un niño de siete meses remitido al Hospital Pablo Tobón Uribe en Medellín.Tras los hechos que habrían ocurrido en una vivienda del barrio Nueva Jerusalén en el municipio de Bello, la administración de esa localidad del norte del Valle de Aburrá se pronunció lamentando lo ocurrido.“La situación nos afecta a todos. No se puede permitir que nuestros niños, niñas y adolescentes sufran afectaciones que puedan poner en riesgo su seguridad”, indicaron en un comunicado en el que reiteraron que el niño registraba de acuerdo al parte médico asfixia e insuficiencia respiratoria aguda, edema cerebral, choque traumático e hipovolémico.Al tratarse de una situación que consideran “inconsistente con el relato de su madre”, una mujer de 18 años de edad de nacionalidad venezolana, quien indicó que Emmanuel había sufrido “varias caídas al interior de su vivienda”, pidieron a las autoridades investigar.“Desde la Alcaldía de Bello hacemos un llamado a las autoridades competentes (Policía, Fiscalía General de la Nación, Instituto Colombiano de Bienestar Familiar), para que se esclarezcan las circunstancias de la muerte de este menor”, detallaron en el pronunciamiento.La Alcaldía también detalló que tras conocer el caso y el niño era atendido en el centro asistencial ya habían gestionado su llegada a un hogar sustituto de cuidado especial, pero su traslado no fue posible al fallecer.También recordaron a la ciudadanía que en caso de conocer alguna situación de maltrato a un menor de edad puede reportarse a la línea 141 del ICBF, la Línea 123 de la Policía Nacional, o de manera presencial en la Fiscalía, Comisarías y Personería del municipio.
Estos fueron los temas tratados en Bla Bla Blu este miércoles, 23 de septiembre de 2026:El grupo de pop-rock colombiano 'Compañía Iliminata' contaron cómo nacieron algunas de sus canciones más icónicas. Además, hablaron sobre cómo su música al inicio solo sonaba en emisoras especializadas en baladas.El creador de contenido "Sin Rol Específico", Thomás Pérez, dio consejos a los oyentes sobre cómo convertir una historia de la calle en un contenido que conecte con la audiencia.
Unas 451.000 personas más podrían perder la vida a causa del calor durante los primeros nueve meses (de junio 2026 a febrero 2027 ) de El Niño a nivel mundial, en comparación con un año normal, según un informe de este miércoles del Climate Impact Lab de la Universidad de Chicago.Los científicos prevén que las temperaturas terrestres mundiales se situarán 1,2 °C por encima de lo normal en los próximos meses, debido en gran medida al actual ‘Súper El Niño’.Estas condiciones de calor anómalo se asemejarán a las temperaturas más elevadas que, según las proyecciones, traerá consigo el cambio climático dentro de 20 años y provocarán un 44 % más de días de calor extremo de lo que cabría esperar en un año normal."En la práctica, El Niño nos está empujando hacia el futuro —exponiéndonos a temperaturas que no serán la norma hasta dentro de dos décadas— antes de que tengamos tiempo de adaptarnos y protegernos", citó el estudio.Los investigadores creen que las cifras de muertes "aumenten aún más" de las 451.000, especialmente porque los efectos —como las temperaturas superiores a la media y las muertes relacionadas con el calor— se prolongarán hasta junio y julio de 2027.Los países más afectados serían Nigeria, Sudán, Níger y Chad que podrían contabilizar en conjunto más de 65.000 muertes relacionadas con el calor.Los investigadores estiman que Filipinas, Vietnam, Tailandia, Camboya e Indonesia registrarían cerca de 40.000 muertes en total, mientras que Brasil podría experimentar hasta 13.300 muertes por calor en esos nueve meses.En Estados Unidos los científicos proyectan que El Niño podría dejar hasta 3.500 fallecidos más, con el estado de Texas como el más afectado por las altas temperaturas.Colombia yVenezuela se exponen a registrar 2.200 y 2.300decesos, respectivamente a causa del fenómeno meteorológico.