Hablar es más que usar palabras: es revelar de dónde venimos, cómo crecimos y qué historias traemos detrás. Cada generación construye su propio modo de expresarse, desde las frases que usan los abuelos para regañar hasta los códigos que hoy manejan los más jóvenes sin esfuerzo.Aunque no lo notemos, ese lenguaje también es herencia cultural: viaja de padres a hijos, cambia, se adapta y a veces desaparece. Pero, ¿qué hace que ciertas expresiones sobrevivan décadas y otras se pierdan para siempre?El periodista, escritor, catedrático y tiktoker Amílcar Hernández, director del programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad La Gran Colombia, explicó en En Blu Jeans, de Blu Radio, que las palabras funcionan como huellas de época: “son piezas vivas que cuentan cómo se relacionaban nuestros papás, cómo se regañaba, cómo se celebraba y hasta cómo se nombraba lo prohibido”.Según Hernández, muchas de estas expresiones “resumen un mundo completo”. Algunas, como cosiánfiro, cuchuflí o dama gris, hoy hacen parte del inventario nostálgico del siglo pasado; otras, como bochinche, guarapazo, ñapa, achicopalado o francachela, aún sobreviven, aunque en desuso.Las palabras que revelan a cada generaciónA partir de su investigación para un artículo en la revista Quién y Qué, Hernández recopiló un listado de expresiones que marcaron a las generaciones anteriores:Cosiánfiro: palabra comodín que sirve para nombrar “esa cosa” indeterminada.La dama gris: la patrulla de la Policía donde llevaban a los detenidos.Achicopalarse: ponerse triste o bajito de nota.Botaratas: el gastador compulsivo.Fantoche: quien aparenta lo que no es.Antro: antes, un sitio peligroso; hoy, para los jóvenes, un bar elegante.Guarapazo / tiestazo / tramacazo: golpes que “duelen solo de oírlos”.Ñapa: el extra que se da en las plazas de mercado.Según el experto, escuchar estas palabras es asomarse a un álbum familiar lingüístico: lo que se decía para regañar (“no sea majadero”), para advertir (“no se meta en ese antro”), para celebrar (“qué buena pachanga”), o para describir al otro (“ese tipo es un pelmazo”).Cuando el lenguaje también cambia de generación en generaciónAlgunas expresiones, comenta Hernández, comenzaron a transformarse con la llegada de nuevas dinámicas sociales. Por ejemplo:Drama, o show, sustituyen hoy a cantaleta.'Bendi' reemplaza a “mi bendición”.Antro se resignifica en los jóvenes como un lugar de rumba.'Jincho' sigue vigente como sinónimo de “borracho”.Achantado, o quedado, siguen expresando tristeza o falta de ánimo.Lo que las palabras dicen de nosotrosEn tiempos de redes, emojis y abreviaturas, entender de dónde vienen nuestras expresiones es también entender nuestra propia historia familiar y cultural. Y quizá, al recordar un cosiánfiro o una francachela, volvamos por un momento a la voz de nuestros papás, nuestros abuelos o ese pasado que aún nos habla… aunque sea con palabras que ya casi nadie usa.Para Hernández, este recorrido muestra que el lenguaje no solo cambia: explica quiénes somos y cómo hemos sido educados. Cada palabra trae detrás costumbres, prohibiciones, afectos, incluso la forma como antes se veía la autoridad, el castigo o la fiesta.“Las palabras no desaparecen del todo; se transforman con quienes las usan”, concluye el experto.Escuche la entrevista completa aquí:
Recientemente dos mujeres, una indígena y otra perteneciente a las comunidades afro, lograron entraron a la Academia Colombiana de la Lengua. Este acontecimiento marca una etapa de transformación en la que se busca promover la diversidad y la inclusión en un ámbito históricamente dominado por hombres. Además, es un reconocimiento a las comunidades indígenas y afrodescendientes de Colombia. Una de esas mujeres es la lingüista indígena Bárbara Muelas, originaria de Silvia, Cauca, quien habló en Mañanas Blu sobre este importante nombramiento y su arduo trabajo, como lo fue la traducción étnica de la Constitución de 1991. "Eso fue muy importante, un desafío y como que me obligué a hacerlo, por lo que yo estaba en ese momento estudiando lingüística. No había otra persona quien lo tradujera, entonces mis autoridades me encomendaron que yo debería traducirla, pero no sola, sino junto con la comunidad. Hicimos muchas reuniones comunitarias y esa traducción salió de las mismas comunidades", contó Muelas en Mañanas Blu.Sobre lo que significa este reconocimientoBárbara Muelas ha trabajado en la promoción y escritura de su lengua, creando materiales pedagógicos y realizando divulgación en universidades. Su trabajo destaca la importancia de comprender y respetar las diferencias lingüísticas y culturales. Por ello, este reconocimiento en la Academia es fundamental, ya que invita a reflexionar sobre el papel de la lengua como un espacio para la inclusión. "La lengua es una manera de entender el mundo y nuestra cultura merece ser escuchada y respetada. Hemos estado excluidos por muchos años, por muchos siglos, calificados como menores de edad, salvajes, sin ningún derecho, entonces después de los derechos que se ha ganado en la Constitución, empezamos a trabajar también nuestra lengua, a escribirla para los niños. para la gente, para que pudieran también entender y traducirlos para entender también el mundo de afuera. Empezamos. a trabajar en muchas cosas y eso se fue visibilizando en nuestro medio y también salí a las universidades a contar la historia, entonces yo creo que eso fue lo que me llevó a la Academia", afirmó Muelas. La llegada de estas dos mujeres a la Academia no es solo un triunfo individual, sino un avance colectivo que representa un paso hacia la igualdad y la representación en la cultura y el lenguaje de Colombia.Escuche la entrevista aquí:
El lenguaje es un reflejo de nuestra sociedad y está en constante evolución. En En Blu Jeans, el profesor Ricardo Nauza de la Universidad de los Andes, habla de cómo las generaciones jóvenes son las principales impulsoras de los cambios lingüísticos a lo largo del tiempo. Nauza expone que, aunque a menudo se perciben estos cambios como una amenaza a la pureza del lenguaje, en realidad son una forma de identidad y pertenencia para los jóvenes. Nuevas palabras y significados Nauza explicó cómo los jóvenes introducen nuevas palabras y expresiones que reflejan su contexto social y cultural. Por ejemplo, se hace referencia al uso de términos como "intenso" y "tóxico", que han evolucionado en su significado con el tiempo y aportan nuevos matices al lenguaje. Esta riqueza lexical es, según el profesor, un indicativo de la creatividad y adaptabilidad de los jóvenes frente a una sociedad siempre cambiante. El impacto de las redes sociales Las redes sociales han revolucionado la manera en que nos comunicamos y, por ende, cómo se desarrolla el lenguaje. Influencers, memes y nuevas culturas digitales han añadido un sinfín de términos y significados que a menudo son rechazados por las generaciones mayores, quienes consideran estas innovaciones como una pérdida de la "pureza" del idioma. Sin embargo, Nauza enfatiza que el lenguaje no solo se adapta, sino que también se enriquece a través de estas incorporaciones. La resistencia al cambio Uno de los puntos más interesantes tratados en la entrevista es la resistencia histórica de los adultos hacia el lenguaje utilizado por los jóvenes. Esta queja recurrente sobre cómo las nuevas generaciones maltratan el idioma es casi tan antigua como el propio lenguaje. Nauza se detiene en la importancia de reconocer que todos los idiomas cambian y que estas modificaciones son parte de su naturaleza viva. Nauza también reflexiona sobre el aspecto de la rebeldía lingüística, donde los jóvenes utilizan el lenguaje como un medio de distinción frente a sus mayores. Este fenómeno no se limita al lenguaje, sino que también se manifiesta en modas, música y comportamientos, reafirmando su identidad en relación con distintas generaciones. Escuche aquí la entrevista:
Un periodista que trabaja ahora como corresponsal en Colombia de la cadena BBC decidió escribir un artículo sobre una frase colombiana muy conocida y que lo confundió desde el primer momento en que la escuchó: “Qué pena con usted”.En Colombia decir “qué pena con usted” es tan normal como decir un "hola", "adiós" o un "¿cómo estás?", está tan incrustado en nuestro lenguaje que pocos han caído en cuenta que la "pena" es más un término asociado con la tristeza que con la vergüenza."Tres semanas como nuevo corresponsal de BBC Mundo en Colombia y ya aprendí que para los extranjeros hay un bautizo ineludible en este país: recibir el primero de muchos "qué pena con usted" de un colombiano. ¿Cómo que qué pena? ¿En qué momento me volví causante de tal tristeza?", pensó el confundido periodista. Comenta además que hablando con otros extranjeros concuerdan en que la frase los confunde mucho, pero que al mismo tiempo cuando entienden su significado "les despierta ternura tanta cortesía". Es que Colombia tiende a usar muchísimas expresiones que funcionan para expresar cordialidad o respeto por otros. En Bogotá, por ejemplo, es usual que demos las gracias por cada acción que cometemos. Le decimos "veci" de vecinos a una persona que ni conocemos y que no es nuestro vecino. Frente al “qué pena con usted”, el corresponsal de la BBC quiso ir más allá y entender de dónde viene tanta cordialidad. "La particularidad en Colombia es que el uso de 'usted' es mucho más marcado, aunque en la regiones donde tuteamos decimos 'qué pena contigo', donde voseamos decimos 'qué pena con vos' e incluso seguimos usando 'qué pena con sumercé'", le explicó al periodista Gloria Viviana Nieto del Instituto Caro y Cuervo. Por su lado, la lingüista Adriana Ortiz de la Universidad de Antioquia cuenta que esta frase colombiana se usa para "acercarse, rebajar tensión o llamar la atención".Y agregó: "cuando uno llega a una oficina, habla con un funcionario y le dice 'joven, qué pena con usted, ¿pero me explica dónde debo entregar estos documentos?". Para Ortiz que seamos un país católico ayudó a formar esa cortesía verbal que nos caracteriza. "Los colombianos somos especialmente corteses. Si te fijas, muchas veces saludamos hasta con tres oraciones en la misma frase: 'Hola. ¿Cómo estás? ¿Qué has hecho?' Puede resultar muy extraño para un extranjero y éste puede dudar entre cuál de todas las preguntas responder".-
De acuerdo con la Organización Nacional Indígena de Colombia – ONIC, en el país se hablan 69 lenguas maternas, de las cuales 65 son indígenas, dos son criollas (palenquero de San Basilio y la de las islas de San Andrés y Providencia), la romaní y la lengua de señas colombiana.Achagua, Andoque, Awapit, Bará, Barasano, Barí Ara, Bora, Cabiyari, Carapana, Carijona, Cocama, Cofán, Cuiba, Curripaco, Damana, Desano, Embera, Ette Naka, Hitnu, Guayabero, Ika, Inga, Kakua, Kamsá, Kichwa, Kogui, Koreguaje, Kubeo, Kuna Tule, Macuna, Miraña, Muinane, Namtrik, Nasa-Yuwe, Nonuya, Nukak, Ocaina, Piapoco, Piaroa, Piratapuyo, Pisamira, Puinave, Sáliba, Sikuani, Siona, Siriano, Taiwano, Tanimuca, Tariano, Tatuyo, Tikuna, Tinigua, Tucano, Tucuná, Tuyuca, Uitoto, Uwa, Wanano, Wayuunaiki, Wounaan, Yagua, Yaruro, Yuhup, Yukpa y Yuruti; son el listado de lenguas indígenas existentes.Según lo mencionado por la ONIC, para las comunidades indígenas, las lenguas maternas son más que un instrumento para la comunicación.“La lengua estructura el pensamiento, crea vínculos, articula relaciones sociales y con el cosmos, trasmite la esencia, tradición y sabiduría de generación en generación”, menciona la ONIC a través de su página web.Un estudio de la Universidad de los Andes y el Centro Colombiano de Estudios de la lengua Aborígenes, muchas de estas lenguas están en peligro de extinción.Wayú, paez y embera; tienen más de 50.000 hablantes.Sikuani, guambiano, arhuaco o ika, inga, piapoco, tucano, piaroa y ticuna; tienen entre 10.000 y 50.000 hablantes.Cuaiquer o awá, kogui, waunana, puinave, wuitoto, curripaco, yaruro y yuco; tienen entre 5.000 y 10.000 hablantes.Tunebo o u'wa, cubeo, camsá, wiwa, barí, cofán, cuiba, coreguaje, sáliba, guayabero, yagua; tienen entre 1.000 y 5.000 hablantes.Totoró, barasano, desano, wanano, piratapuyo, achagua, andoke, bará, bora, cabiyarí, carapana, carijona, chimila, cocama, hitnu, macuna, cacua, nukak, hupda, yuhup, miraña, muinane, nonuya, ocaina, pisamira, siona, siriano, tanimuka, tariano, tatuyo, tinigua, tuyuca, yucuna y yurutí; tienen menos de 1.000 hablantes.El Día Internacional de la Lengua Materna se proclamó por la Conferencia General de la Unesco en noviembre de 1999 y se conmemora cada 21 de febrero. Esta fecha especial tiene por objetivo promover la diversidad lingüística, cultural y el multilingüismo.
En diálogo con Blu Radio, el escritor y docente de la Universidad de Antioquia Selnich Vivas, explicó los factores que han desencadenado desde hace siglos en la desaparición paulatina de las lenguas nativas colombianas.Vivas recalcó la importancia de que el sistema educativo las apropie y enseñe para que logren preservarse y sobre todo, resaltó toda la riqueza cultural que pierde el país por tenerlas en el olvido.En Colombia se hablan 70 lenguas: el castellano y 69 lenguas maternas. Entre ellas, 65 son lenguas indígenas, 2 lenguas criollas (palenquero de San Basilio y la de las islas de San Andrés y Providencia – creole), la Romaní del pueblo Rom – Gitano y la lengua de señas colombiana. Escuche aquí la entrevista completa:
El representante a la Cámara por AICO, Germán Carlosama, le pidió al Gobierno Nacional transcribir en lenguas nativas el acuerdo de paz con la guerrilla, alegando que muchos indígenas no conocen lo acordado con las Farc. “Le hago una petición al ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, para trascribir un resumen del acuerdo de paz a cada una de las lenguas y nuestra comunidad pueda coadyuvar en el proceso de la paz que tanto queremos”, agregó el congresista. Según la Organización Nacional Indígena, ONIC, sus comunidades registran más de 11 mil víctimas en el marco del conflicto en los recientes 40 años.
Entre la variedad de lenguas nativas esta la namtrik, hablada en el departamento del Cauca (suroeste) por los indígenas guambianos, que tiene la particularidad de manejar seis vocales, según explicó a Efe, la líder comunitaria, Diana Misak. Al igual que la lengua, los guambianos tienen en su atuendo un rasgo característico de su cultura toda vez que "el color azul simboliza el cielo, el rojo la sangre, el negro la tierra, el sombrero, en forma de espiral que se enrolla y desenrolla, traduce el ciclo de vida de la mujer", detalló Misak. Al igual que ella, otros líderes traerán a la Filbo, La VI Fiesta de Lenguas Nativas, donde harán talleres para enseñar sobre la diversidad lingüística de Colombia, jornadas de formación, franjas de lectura en voz alta, conversatorios, desfiles y muestra de expresiones culturales, entre otras actividades. Dentro de la fiesta de las lenguas también participan las criollas, como la vernácula creole, hablada por nativos del departamento insular de San Andrés y Providencia, y cuya base léxica es inglesa alimentada también de palabras de la familia de lenguas "kwa", comunes en el sudeste de la Costa de Marfil. Las acciones encaminadas a preservar las lenguas nativas del país también buscan otros espacios y es así como el Ministerio de Cultura apoya decididamente la fiesta de las lenguas o programas radiales como el de la periodista, Andreiza Anaya, directora del programa Afrocolombia en la Radio Nacional de Colombia. "Nos hemos venido articulando desde el programa Afrocolombia, para aportar lo que es el reconocimiento de las lenguas nativas contempladas en la ley, en donde básicamente lo que se hace es reconocer y desde un amparo jurídico, la diversidad lingüística de nuestro país", añadió Anaya. Hasta el 2 de mayo los visitantes de Filbo podrán disfrutar de la variada programación que trae la VI Fiesta de Lenguas Nativas con música, danza y artesanías. En Colombia existen unas 68 lenguas nativas habladas por cerca de 850.000 personas, aunque también se encuentra la lengua Rromaní hablada por el pueblo gitano presente en diferentes departamentos del país.
El Juzgado 804 Transitorio de Familia de Bogotá concedió una acción de tutela y ordenó al presidente Abelardo De La Espriella abstenerse, en ejercicio de sus funciones, de participar en actos religiosos que impliquen adhesión o identificación del Estado con una confesión determinada.La decisión fue adoptada al resolver una tutela presentada por el ciudadano Julio Jair Mizger Díaz, quien alegó la vulneración de sus derechos a la libertad de conciencia, la libertad de cultos y el principio de laicidad del Estado.El caso se originó por los hechos ocurridos el 29 de agosto en la Plaza de Bolívar, durante la denominada “Gran velatón por las víctimas del terremoto”, convocada por el Gobierno Nacional para recaudar ayudas tras el sismo del 10 de agosto. Según el accionante, durante el evento se realizaron actos propios de la religión católica que excluyeron a otras confesiones y a personas no creyentes.En la tutela se afirmó que el presidente participó en la “coronación de una estatua de la Virgen de Fátima” y que, además, habría entregado la Nación a Cristo. El ciudadano sostuvo que el evento fue convocado y difundido a través de canales oficiales del Estado, lo que le otorgó un carácter institucional.El juez estudió ambos aspectos por separado. Tras revisar el material audiovisual, concluyó que la participación del mandatario en la imposición de una corona a la imagen religiosa excedió los límites de neutralidad que exige la Constitución a las autoridades públicas.En el fallo se señala que “el principio de neutralidad religiosa exige que las autoridades públicas se abstengan de identificarse o realizar actos oficiales de adhesión, incluso simbólicos, a una determinada religión o confesión”. El juez agregó que, aunque el evento tenía una finalidad pública relacionada con la solidaridad hacia las víctimas del terremoto, “la actuación específica del señor Presidente desbordó dicha finalidad”.La decisión también precisa que el mandatario no actuó en una esfera estrictamente personal, sino en su calidad de jefe de Estado y durante un evento oficial. Por ello, el juzgado consideró que la participación presidencial proyectó una adhesión simbólica del Estado a una confesión religiosa determinada.En contraste, el despacho concluyó que no se acreditó que el presidente hubiera pronunciado la frase sobre la entrega de la Nación a Cristo. Al revisar el video, determinó que esa expresión fue realizada por otra persona y no podía ser atribuida al mandatario.El juez negó otras solicitudes del accionante, entre ellas una reparación simbólica mediante una declaración pública y el envío de copias a la Procuraduría para una eventual investigación disciplinaria.La providencia es de primera instancia y puede ser impugnada.
Un joven sobrevivió a una fuerte descarga eléctrica cuando, presuntamente, intentaba hurtar cables en el sector del retorno de Viveros, en la vía hacia el retén, en Barrancabermeja. El hombre quedó atrapado entre una maraña de cables, con quemaduras visibles en diferentes partes del cuerpo y una posible fractura en una de sus piernas.De acuerdo con versiones conocidas en el lugar, dos personas habrían subido a un poste para intentar apoderarse de varios cables. Sin embargo, tras producirse la primera descarga eléctrica, una de ellas habría logrado escapar, mientras que su compañero quedó atrapado entre los conductores.El joven permaneció durante varios minutos en el lugar, expuesto a las consecuencias de la descarga y con lesiones de consideración. La gravedad de las posibles afectaciones internas deberá ser determinada por los profesionales de la salud.Unidades del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Barrancabermeja acudieron al sitio y, mediante el uso de una escalera, lograron llegar hasta el hombre, liberarlo de los cables y descenderlo en una camilla.Posteriormente, fue trasladado al Hospital Regional del Magdalena Medio, donde quedó bajo atención médica para establecer la gravedad de las quemaduras y determinar si presenta lesiones internas como consecuencia de la descarga eléctrica.Por ahora, se presume que el incidente involucró una línea de media tensión. Sin embargo, las autoridades y la Electrificadora de Santander responsable del servicio deberán establecer la magnitud exacta de la energía involucrada y las circunstancias en las que se produjo el accidente.El caso vuelve a poner en evidencia los riesgos de manipular redes eléctricas sin las condiciones de seguridad necesarias, especialmente cuando se trata de infraestructura de media tensión en Santander.
Más de 100 kilos de material explosivo fueron encontrados en las últimas horas en zona rural de Charta, Santander, en medio de las operaciones que adelantan las autoridades contra estructuras armadas ilegales en el departamento.El hallazgo fue informado por el secretario del Interior de Santander, Óscar Hernández, quien explicó que tropas de la Quinta Brigada del Ejército localizaron el material y adelantan el procedimiento de incautación, además de las investigaciones para establecer su procedencia y posible uso.De acuerdo con las primeras informaciones entregadas por las autoridades, los explosivos pertenecerían, al parecer, a una estructura del ELN que tiene presencia en la región.“Ante la ofensiva contra las estructuras criminales ubicaron unos explosivos que están en proceso de incautación en este momento y haciendo ese respectivo proceso de investigación”, explicó Hernández.El funcionario señaló que en el procedimiento participan diferentes componentes de las autoridades y que se realizará el respectivo acompañamiento institucional mientras avanzan las investigaciones.Este nuevo operativo ocurre pocas semanas después de otro importante hallazgo registrado en Charta. El pasado 3 de septiembre, tropas de la Quinta Brigada, en coordinación con la Policía y con apoyo del FBI, localizaron un depósito ilegal en la vereda Ovejera, donde fueron encontrados 250 kilos de explosivo R1.Según las autoridades, ese material pertenecía al Frente de Guerra Nororiental del ELN y estaba oculto cerca de una institución educativa. Por el riesgo que representaba para la comunidad, los explosivos fueron destruidos de manera controlada.En ese momento, el gobernador de Santander, Juvenal Díaz, señaló que con la operación se evitó que el material pudiera ser utilizado contra la población civil, la Fuerza Pública o infraestructura estratégica. También indicó que los explosivos podrían haber sido destinados a actividades relacionadas con minería ilegal.Con el nuevo hallazgo, las autoridades mantienen las operaciones en esta zona del departamento.
En una camilla, con el rostro desencajado, Maricarmen se despide de su hogar. Esta madrileña de 87 años desahuciada el miércoles se ha convertido en símbolo de la crisis del encarecimiento de la vivienda en España.Después de varios años de lucha judicial, esta jubilada perdió la batalla frente a la agencia inmobiliaria que compró el piso que ella ocupaba desde hacía 70 años en el acomodado barrio del Retiro y le subió el alquiler un 275%, hasta los 2.650 euros mensuales.Maricarmen, que se desplaza en silla de ruedas por problemas de movilidad, se vio obligada a abandonar su vivienda, lo que provocó una ola de indignación a nivel nacional."¡Maricarmen, no estás sola!", coreaban decenas de manifestantes congregados frente a su domicilio mientras la octogenaria era llevada a una ambulancia.Explosión de los preciosSu caso ilustra la crisis de la vivienda en España, donde los precios se han disparado y la oferta se ha reducido, en parte por los alquileres turísticos de corta duración, como Airbnb, y los fondos "buitre".En diez años, el precio medio del metro cuadrado en alquiler en el país casi se ha duplicado, alcanzando los 15,1 euros/m² en agosto, según el portal inmobiliario Idealista. Para la compra el precio ronda los 2.355 euros, es decir un 50% más en una década, según cifras oficiales.Madrid encabezó en 2025 y 2026 la clasificación mundial de la red Barnes sobre las ciudades más cotizadas para el sector inmobiliario de lujo. El número de viviendas sociales es tan reducido que algunas se adjudican por sorteo."En Madrid y Barcelona ya casi no quedan pisos por menos de 700 €/mes. El mercado de alquiler empieza en cerca de 1.000 €/mes, lo que precisa de unos ingresos de al menos 2.000 €/mes netos y un importante ahorro para afrontar varios meses de fianza", denuncia la organización de consumidores OCU en un estudio publicado este miércoles."Es muy indignante, ¿no?" Los españoles, sobre todo los jóvenes, están sobrepasados y acusan al gobierno del presidente socialista Pedro Sánchez y a las autoridades de la Comunidad de Madrid, gobernada por la derecha (Partido Popular, PP).En España, un país muy descentralizado, las autoridades regionales tienen competencia en materia de política de vivienda a nivel local, lo que alimenta las críticas a la oposición conservadora."Creo que es muy indignante, ¿no?", afirmó Pedro Sánchez en rueda de prensa en Nueva York antes de su discurso en la Asamblea General de la ONU."Ver a responsables políticos que (...) con dinero público se permiten el lujo de comprarse áticos con 200 metros de terraza y sin embargo no son capaces de mover un dedo por personas que necesitan de la ayuda de lo público", añadió, apuntando a la presidenta conservadora de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.La izquierda acusa a Ayuso desde hace meses de haber comprado, con fondos públicos, un lujoso ático en el centro de la capital para su uso personal. Ella lo niega.El miércoles por la noche miles de personas se manifestaron simbólicamente bajo las ventanas de la vivienda de Maricarmen, pero también en Barcelona y Oviedo.El jueves, Díaz Ayuso contraatacó recalcando que el desahucio fue "por orden judicial" y acusó al gobierno central de no haber cambiado la ley en los ocho años que lleva en el poder.Gobierno y oposición en ascuas"En un contexto de inflación, de pérdida de poder adquisitivo (...) esta situación no ayuda a ninguno de los partidos", estima Guillermo Fernández Vázquez, profesor en la universidad Carlos III de Madrid."Al PP le viene muy mal (...) que se siga hablando del ático de Ayuso y, además, que se siga hablando con indignación" y al gobierno también "va a pasarle factura" porque "revelan una impotencia enorme", añade.A pocos meses de las elecciones legislativas, Pedro Sánchez prometió presentar de urgencia un nuevo texto en el Parlamento.Pero sin mayoría y debilitado por múltiples casos judiciales, el jefe del gobierno sigue bajo la presión de la oposición y de sus aliados, como el partido de izquierda radical Sumar, que llama a congelar los alquileres.
La policía regional de Cataluña (Mossos d'Esquadra), halló el cadáver de un hombre de 75 años en su casa, donde una mujer y su hija, familiares del fallecido, habían convivido con el cuerpo durante años.Fuentes de los 'Mossos' informaron este jueves a EFE que ayer fueron avisados por los vecinos de la urbanización Can Formiga de Cabrera, en el municipio barcelonés de Cabrera d'Anoia, en la que se encuentra ubicada la casa, de que hacía tiempo que no veían a las personas que vivían en ella, de las que no tenían noticias hacía años, y de que en torno a la vivienda se había acumulado suciedad.Agentes de la policía catalana se personaron en la casa, en la que encontraron a una madre y a la hija, mayor de edad, que no habían salido de la vivienda, como mínimo, desde la pandemia de covid, así como el cadáver de un hombre, propietario del inmueble y familiar de ambas.Las citadas fuentes indicaron que, en la inspección del cuerpo y del lugar no se observaron indicios de que el hombre hubiese muerto de forma violenta, por lo que apuntan a un fallecimiento por causas naturales.Las mismas fuentes precisaron que ayer miércoles se procedió al levantamiento del cadáver, que fue trasladado al instituto de medicina legal en Barcelona.La autopsia del cuerpo, explicaron estas fuentes, permitirá conocer la fecha aproximada del fallecimiento del hombre, que se produjo hace años dado el estado en el que se encontraba el cadáver, así como la causa de la muerte.A partir de este dato, además, se podrá determinar el número mínimo de años en los que madre e hija han convivido en la misma casa con el cadáver.Las dos mujeres, que no están detenidas, están siendo atendidas por los servicios sociales y sanitarios.