Los pescadores del Atlántico se suman a la larga lista de afectados por El Niño y, a pesar de que el fenómeno aún no alcanza su periodo más intenso, atrás han quedado los tiempos en los que ellos conseguían pescar hasta 50 kilos en una faena.Humberto Currea, presidente de la Asociación de Pescadores de Luruaco, asegura que en la actualidad solo logran pescar de dos a tres kilos al día, pues en las lagunas, embalses y demás cuerpos de agua del departamento ha disminuido considerablemente la población de peces por el calentamiento."Realmente las condiciones extremas, la temperatura no permite, primero, generar alimento y, segundo, calientan las aguas y los peces se pierden. Hay escasez de peces en los cuerpos de agua del departamento", asegura Currea."Al pescador también le toca ir en esa canoa de fibra y eso es un infierno ahí. Francamente estamos muy mal con este cambio climático", agrega.Indica Currea que, dadas las condiciones, hoy la pesca ha caído en un 80%, lo que tiene en crisis económica a los pescadores artesanales del departamento que al día no logran vender ni 10.000 pesos.Reconoce las acciones de la Gobernación y autoridades ambientales, como los cultivos de alevinos para la repoblación en los cuerpos de agua del Atlántico; sin embargo, asegura que esto ha sido insuficiente frente a las condiciones climáticas, más aún cuando algunos todavía realizan pesca de arrastre para atrapar mayores cantidades, pero esto afecta al ecosistema.
El llamado de auxilio que recibió personal de la Armada a través del canal VHF Marino, alertó la presencia de tripulantes de una embarcación artesanal que se encontraba a la deriva en aguas del Caribe colombiano.De forma inmediata, unidades de la Estación de Guardacostas de San Andrés desplegaron una Unidad de Reacción Rápida hacia el sur de la isla, a una distancia aproximada de 13 millas náuticas, con el fin de ubicar la motonave y brindar asistencia a sus ocupantes que llevaban varias horas siendo arrastrados por el mar luego de que su embarcación sufriera un daño en el motor.Una vez localizada la embarcación, personal de la Institución Naval lograron salvarle la vida a los tres afectados, quienes manifestaron haber perdido el gobierno de la nave durante su retorno, luego de adelantar faena de pesca en el sector de Cayo Albuquerque.Finalmente, la embarcación fue remolcada hasta un sitio seguro donde pudieron realizarles las reparaciones correspondientes.
El proyecto llevado a cabo en Cartagena permitió que más de 280 familias de pescadores artesanales hayan sido beneficiadas con la entrega de embarcaciones y kits de pesca, en el marco del programa de fortalecimiento del sector liderado por la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP) y la Alianza Colombiana de Instituciones Públicas de Educación Superior, Red Summa.Esta semana se llevaron a cabo las jornadas de entrega en Cartagena, Manaure y Bahía Solano, donde asociaciones de pescadores recibieron 30 nuevas embarcaciones y equipos diseñados para optimizar su labor. Con esto, ya son 283 embarcaciones entregadas a nivel nacional, permitiendo que más comunidades accedan a herramientas para mejorar su productividad y sostenibilidad.En opinión de las entidades gestoras, la pesca artesanal es una actividad esencial en Colombia, no solo porque representa cerca del 70 % de la producción pesquera nacional, sino porque es el sustento de más de 150.000 familias en todo el país. Sin embargo, el sector enfrenta serios desafíos: según el PNUD, más del 85 % de los pescadores no tienen acceso a agua potable, y el 68% vive en condiciones de pobreza extrema.Ante esta realidad, el programa busca brindar soluciones concretas, mejorando las condiciones laborales de los pescadores y promoviendo la sostenibilidad del sector. Con el acceso a nuevas embarcaciones y equipos, estas comunidades podrán llegar a zonas de pesca más distantes y ampliar sus oportunidades económicas, fortaleciendo la seguridad alimentaria y preservando una tradición que ha pasado de generación en generación.
La pesca ilegal en las zonas de reserva natural de San Andrés tuvo su "tatequieto" este fin de semana con la captura de 49 personas, en medio de operativos de la Armada Nacional en los alrededores del cayo Quitasueño, en mar territorial de Colombia.En medio de labores de patrullaje, los miembros de la estación de guardacostas se encontraron inicialmente una motonave que evadió los controles de las autoridades y se movilizó hacia mar abierto, pero, detrás de ellos, dejaron otra lancha de nombre Two Brother VII, en la que había siete personas a bordo, junto a otras 42 personas más que se movilizaban en pangas, o pequeñas embarcaciones usadas para la pesca.“Al interior de estas embarcaciones se encontraron 21 arpones artesanales, 21 caretas, 42 pares de aletas, 102 tanques de buceo y reguladores de oxígeno, así como 182 kilogramos de pesca blanca (langosta ovada, cangrejo king crab y cola de langosta)”, señaló la Armada a través de un comunicado.Más de una tonelada de pesca ilegal fue incautada por la Armada NacionalEstas personas se encontraban realizando esta actividad extractiva en zona de conservación para corales mixtos y otras especies que son objeto de protección, por lo que está incluso prohibida la pesca artesanal."La armada de Colombia a través del comando específico de San Andrés efectuaron maniobras de intercepción en el mar territorial del cayo Quitasueño, en el cual se encontraron dos embarcaciones, una tipo nodriza, una lancha y 22 pangas con 49 personas. Posteriormente, este personal fue trasladado a San Andrés para ser puesto a disposición de las autoridades ambientales y judiciales", indicó el capitán de Navío Andrés Alfonso Pérez Hernández, jefe de Estado Mayor del Comando Específico de San Andrés y Providencia.
En Latinoamérica es normal que en algunas regiones se practique habitualmente la pesca, pues es una forma de sustento para zonas con una gran amplitud de ríos e incluso entradas al mar que permiten que cosechar este tipo de productos sean rentable.Pero hay zonas que en lo han convertido en una actividad lúdica para aprender a hacerlo sin la necesidad que el animal salga herido, sino que, rápidamente, es devuelto al agua para que no tenga problemas y continúe su vida normalmente.A esto se le llama la pesca deportiva, una actividad creada desde 1945 que buscaba dar una forma de tranquilizar a quienes se transportaban en el agua, sin tener que lastimar el ecosistema.Una zona muy conocida en el Pacífico es en Los Cabos en donde esta práctica se ha convertido en algo habitual. En esta región, la práctica de este deporte se desarrolla sosteniblemente, para que más personas descubran de la actividad.“Es por esto que esta actividad se ha venido reinventando a lo largo de los años para responder a las necesidades de la conservación marina y asegurar nuestros ecosistemas por muchos años más’’, indicaron desde Fideicomiso de Turismo en Los Cabos.En Colombia hay muchas zonas así con expertos para entender mejor la pesca y sus beneficios, al igual que su importancia en el ecosistema.
La reactivación económica parece que se dará más pronto de lo esperado en La Mojana, donde la culminación de las obras en Caregato no solo frenó las inundaciones que desde 2021 mantenían a la comunidad sumergida en una crisis, sino que también trajo consigo una subienda de pescado que incentivó el comercio. A los campesinos, pescadores y comunidad en general, la escena les recuerda el pasaje bíblico de la multiplicación de los peces, porque han hallado el sustento y por fin se les cumplió el milagro de ver cerrado el boquete de Caregato."Tenemos subienda de bocachico y de todo tipo de peces. Cuando se corta el flujo de agua así de repente, los peces quedan represados en los charcos y eso es positivo para todos", destaca Aníbal Janna, líder de La Mojana."Los pescadores se rebuscan una platica, los campesinos consiguen la comida y los demás también podemos comprar más barato el pescado, entonces sí, eso es algo positivo para todos", agregó.En una visita de inspección a las obras de Caregato, la gobernadora de Sucre, Lucy García, sostuvo que el paso siguiente será hacer “una planificación para que los campesinos, productores, ganaderos y la población en general retornen a estas tierras” para nuevamente consolidarlas como “la despensa de Colombia”.“Este es un día histórico para Colombia y en especial para el departamento de Sucre porque empieza la nueva historia de La Mojana y con ella la reactivación económica", sostuvo la gobernadora.No obstante, los trabajos en Caregato se extenderán hasta finales del presente año, pues el muro de contención se extenderá a 30 metros de ancho. Los veedores explicaron que actualmente se están subsanando fisuras y se construirá un talud de 4 metros de alto que será recubierto con geomembrana y contará con una capa de semillas.
El Gobierno nacional, a través de la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca, puso sobre la mesa la propuesta de una nueva resolución en la que autorizarían el aprovechamiento integral de 11 especies de tiburón y 4 de rayas marinas cuando son pescados de forma accidental en las comunidades costeras.Y es que el debate sobre la pesca de tiburón volvió a ser noticia por cuenta de las declaraciones de la ministra de Agricultura, Jhenifer Mojica, que calificó como una decisión de "yupicitos y gomelos" la prohibición total de la pesca de este tipo de especies para evitar el aleteo. En medio de la polémica, los movimientos animalistas advirtieron al Gobierno nacional que se podría estar fomentando un aprovechamiento indiscriminado de especies que están amenazadas y podrían extinguirse.“Las aletas de tiburón deben venir adheridas al cuerpo, las cuales deberán ser cortadas única y exclusivamente en el puerto de desembarco o centro de acopio. En los puertos de desembarco las aletas deberán ser entregadas a la AUNAP para su disposición, bien sea para su uso en las capacitaciones del personal encargado de la inspección y vigilancia y/o para su incineración, como quiera que este subproducto no es utilizado para consumo por parte de las comunidades”, señaló la propuesta.En otras palabras, las comunidades pueden consumir o vender carne, aceite y cartílago de tiburón pero jamás las aletas de tiburón. De hecho la propuesta de resolución incluye la imagen de cómo debe llegar el tiburón a puerto cuáles son los ‘cortes’ que están permitidos. Ninguna compañía está autorizada a vender ningún tipo de producto relacionado con las aletas de tiburón ni a cortarles las aletas con cables desde los barcos ni a aprovechar ninguna parte de los tiburones.Cabe aclarar que el Gobierno nacional había declarado las 11 especies de tiburones y las 4 de rayas como un recurso pesquero, pero no había aclarado que su aprovechamiento estaría limitado a la pesca artesanal.Además de esta propuesta de regulación, el Gobierno está adelantando mesas con pescadores y ambientalistas para actualizar la normativa sobre el manejo de las especies de tiburones en el país, un asunto en el que también participa el Ministerio de Ambiente.El Gobierno nacional prohibirá la comercialización de cualquier tipo de producto derivado de las rayas y tiburones en el archipiélago de San AndrésLe puede interesar:
En el marco de la Asamblea popular de adopción del pacto de gobernanza comunitaria por la pesca sostenible, la ministra de la Agricultura, Jhenifer Mojica, generó polémica por su intervención luego que dijera que no es más valiosa la vida de los tiburones que la de las personas. Esto a raíz del decreto 272 que defiende la vida de estos animales por la cual se prohíbe la captura dirigida a tiburones, rayas y quimeras en el territorio nacional marino costero.Para hablar sobre el decreto y cómo se ven afectados los pescadores artesanales se conectó a Mañanas Blu, con Camila Zuluaga, Sonia Monzón Arboleda, pescadora de la Asociación de Pescadores Desplazados del Pacifico."Ese decreto fue un insulto para nosotros, los pescadores artesanales, fue una violación de derechos, porque ancestralmente, nosotros hemos sido pescadores. Y el tiburón, o más conocido como el Toyo, ha sido una uno de los productos que hace parte de nuestra cadena alimenticia, el cual, en el momento de tomar la decisión e implementar el artículo 281 de 2021, no tuvieron en cuenta a las comunidades y al perjuicio que nos hacían a nosotros como pescadores. Sabemos que eso lo hicieron por el aleteo del tiburón, de los barcos internacionales y todo lo demás. Pero a nosotros, como pescadores artesanales, nos perjudicaron", indicó Monzón.Durante la entrevista, la pescadora indicó que cuando se tomó la decisión en el Gobierno de Duque, a las comunidades nunca las tuvieron en cuenta. Además agregó que tenían conocimiento de la prohibición de la pesca de tortugas, pero no de los tiburones que los preparan en un plato típico de la región."Lo que puedo decir es que fueron llamados criminales las personas a quienes capturaron con Toyo, creo que fue por el Atlántico. Por el Pacífico también hubo capturas, pero exactamente no sé, porque aquí en Buenaventura no hubo captura. Gracias a Dios", señaló.Frente a la situación que se está viviendo en el Pacífico por el decreto, la pescadora indicó que esa es su única forma de sustento para mantener a sus familias."Los hijos de nosotros son los que están con hambre. Los hijos de los pescadores son los que necesitan para educarse, para alimentarse, para vivir mejor, porque nosotros no tenemos trabajo. Cómo le digo trabajo formal. Nosotros somos los que generamos empleo en la pesca artesanal. Aquí, en la ciudad de Buenaventura", señaló.Para finalizar, Sonia hizo un llamado a los ambientalistas a que los acompañen en el proceso de pesca y en su día a día para que se den cuenta de lo que verdaderamente viven los pescadores artesanales en su cotidianidad."Están abanderando un decreto el cual a nosotros, los pescadores, nos perjudica, porque es nuestra alimentación la que está en juego, nuestra vida. Nosotros también tenemos unos derechos el cual ellos deben respetar que ellos tienen unos trabajos formales. (...) Entonces que se coloquen en el en los zapatos de nosotros y que se den cuenta que es un pescador artesanal porque por lo visto no lo saben. Sería bueno que un ambientalista viniera y se hiciera un acercamiento a un pescador y se diera la tarea de un día salir al mar a llevar sol, agua y mareo para que se dé de cuenta cómo sufrimos los pescadores. ¿Cuál es la verdadera vida de esto que se hace? Porque se necesita. No por deporte", puntualizó.Escuche la entrevista completa:
La ministra de Agricultura, Jhenifer Mojica, se despachó contra la prohibición que actualmente existe en Colombia sobre la venta de aleta de tiburón y la calificó como decisión “racista” contra los pescadores.Como resultado se despertó la indignación de los animalistas en redes sociales que acusan a la ministra de ser “especista” mientras que ella a su turno los tildó de representar el elitismo del centro del país que no considera el sufrimiento de las comunidades pescadoras de Buenaventura.La ministra calificó el decreto como “odioso, un decreto gomelo, yupi, dice nuestro presidente Gustavo Petro. De los yupicitos y de los gomelos que toman estas decisiones dando una muestra clara de lo que es el racismo”.En diálogo con Mañanas Blu, la ambientalista Sandra Bessudo, entregó detalles desde el punto ambiental sobre las consecuencias de la pesca de tiburón para los ecosistemas.De acuerdo con Bessudo, se trata de una conversación y debate que debe darse sin odios y desde la sensatez por el cuidado del medio ambiente.Explicó que son varias las ONGs las que trabajan de la mano con la comunidad para que ellos se den cuenta dela importancia de tener ecosistema saludables."Obviamente uno conoce las dificultades, pero no es fomentando el consumo y la captura, que eso es lo que lo que estamos viendo con este discurso de especies amenazadas que sabemos que son fundamentales precisamente para tener unos ecosistemas saludables", dijo. Sobre las especies amenazadas, señaló que son muchas las que están amenazadas, "no solamente a nivel nacional, sino a nivel mundial". Sobre la pesca accidental, de la cual habló la ministra de Agricultura más temprano, la ambientalista explicó la polémica no nace de los pequeños pescadores, que se dedican a ellos para subsistir y alimentarse, "el problema aquí no son los pequeños pescadores artesanales los que salen en su chalupa, los que salen en su lanchita cerquita de la costa. Ellos no son el problema. Ellos, su captura incidental es muy poca y lo que capturen va para su consumo". Pero aclaró que lo que sí tiene un impacto al ecosistema es "la pesca semi industrial que ni siquiera está tipificada. Porque a los semi industriales los están tratando como artesanales". Escuche la entrevista aquí:
Más de 17.000 toneladas de pescado se han perdido por las sequías que ha generado el fenómeno de El Niño en el país. Es por esto que la Federación Colombiana de Acuicultores (Fedeacua) alertó que las empresas productoras de pesca y los propios pescadores son los que se llevan la peor parte.Según Fedeacua, la situación afecta principalmente a los departamento de Córdoba, Casanare, Tolima, Meta y Boyacá, que, dicen, genera graves efectos en la piscicultura y la agricultura. La tilapia ha sido una de las más afectadas en medio de la fuerte sequía que ha generado el fenómeno."Desde el sector piscicultura a nivel nacional hemos tenido afectaciones principalmente por incrementos de temperatura en el agua, disponibilidad del recurso hídrico que se han visto disminuciones en caudales. Los productores se han tenido que ayudar con motobombas de agua para no tener pérdidas en sus ventas con los pescados", afirmó Andrea Carolina Piza, coordinadora técnica nacional de Fedeacua.Algunos productores han indicado que en la vereda de Cañas del municipio de Sogamoso, Boyacá, se ha visto una disminución del 50 % del caudal del agua por lo que han recurrido al uso de motobombas para volver a circular el agua.La pesca y crianza de truchas, cachamas y tilapias han sido las más afectadas; esta última se encuentra en una estado de escasez debido a la falta de recursos hídricos que son esenciales . El 85 % de criaderos han desparecido en la región Caribe lo que representa un angustiante panorama para el sector económico.
Este domingo, 8 de noviembre de 2026, se analizaron los siguientes temas en Sala de Prensa Blu:Escándalo de la vida privada del expresidente Gustavo Petro: Debate sobre las denuncias del presunto uso de recursos públicos para pagar contratos a cambio de favores sexuales y su impacto ético y judicial.Entrevista con Cecilia López Montaño: La exministra presenta su libro sobre el gobierno de Gustavo Petro, analizando la pérdida de ética pública, el cambio de rumbo gubernamental y las consecuencias para el país.Gira del Papa León XIV por América Latina: Reporte con el periodista Néstor Pongutá sobre el recorrido del Pontífice por Uruguay, Argentina y Perú (Chiclayo), resaltando la masiva convocatoria y sus mensajes pastorales.Situación del Cauca y su potencial económico: Entrevista con Ana Fernanda Muñoz (presidenta de la Cámara de Comercio del Cauca) sobre el impacto de la violencia, los daños del terremoto, el reclamo de presencia estatal integral y la fuerza agroexportadora regional.Perspectivas del sector de hidrocarburos: Entrevista con Frank Pearl (presidente de la ACP) sobre la reactivación de la exploración petrolera y de gas, subrayando la necesidad de seguridad jurídica y agilidad en consultas y licencias ambientales.Balance a 10 años del Acuerdo de Paz: Adelanto de la entrevista con la defensora del Pueblo, Iris Marín, sobre las deudas en el desarrollo territorial de las zonas PDET y el cumplimiento de las sanciones restaurativas para los excombatientes de las FARC.Sección de cine y plataformas: Recomendaciones de Luis Carlos Rueda con la película colombiana Pacífico, los estrenos El gato en el sombrero, Godzilla, Yo soy Rocky y la serie de Netflix sobre la toma del Palacio de Justicia.
Las variaciones climáticas extremas entre temporadas de calor y lluvias están generando un impacto directo en el sector agrícola de Antioquia, donde la pérdida de cultivos por sequías e inundaciones amenaza con encarecer la canasta familiar. De acuerdo con un análisis económico de la Universidad Pontificia Bolivariana, las afectaciones en las zonas de siembra del departamento reducirán la oferta de productos básicos, presionando el alza de precios en los mercados locales.El estudio, desarrollado por el docente e investigador Iván Montoya, señala que la alteración en las fuentes de agua impacta tanto a la agricultura como a la ganadería antioqueña, afectando la producción de leche, carne y vegetales. Según las proyecciones del analista, el desabastecimiento de alimentos y el incremento en los servicios de energía y agua podrían encarecer hasta en un 19 % el costo de la canasta básica de los hogares paisas, debido a los mayores costos que asumen los campesinos para mantener sus plantaciones. "Todas estas implicaciones macro muy seguramente van a tener repercusiones económicas en el bolsillo de los hogares; por un lado, se ha venido mencionando para ver un aumento, pues, en los costos de producción, sobre todo los costos agrícolas fundamentalmente, y eso va a generar un aumento en la producción de alimentos que termina generando, pues, inflación; ya había mencionado el caso", indicó el docente.El análisis económico contempla que la región Andina sufrirá el mayor impacto estructural por la disminución en los caudales de los ríos y una reducción de un tercio en las precipitaciones. Esta situación compromete a los embalses del interior del país, que concentran el 95 % de la capacidad nacional, y afecta a otras regiones como la Caribe, el Pacífico y la Orinoquía, donde la falta de agua de riego e inundaciones repentinas impiden que los cultivos prosperen, reduciendo la oferta de alimentos a nivel nacional.Ante la imposibilidad de aumentar la producción agrícola local por los daños en la tierra, la investigación prevé que el país deba recurrir a la importación de insumos y granos básicos mediante la revisión de salvaguardas comerciales; un panorama que ya se refleja en las calles de Medellín, donde comerciantes y familias observan transformaciones en sus dinámicas cotidianas y se abstienen de comprar ciertos productos que antes adquirían habitualmente, dado que, según señalan los propios habitantes, sus costos actuales se han vuelto inalcanzables. "Una semana dicen no, la otra semana sube tal cosa, entonces cada ratico están subiendo, están subiendo. Eso sí ha afectado y se han disminuido las ventas también. Nos han subido la crema de leche, nos suben el queso. Tenemos que subir de precio las cosas", indicaron algunos ciudadanos consultados por BLU Radio.Asimismo, el docente señala que este fenómeno generará una presión inflacionaria originada por la caída en la oferta de alimentos, lo que dejaría al Banco de la República con un margen muy reducido para bajar las tasas de interés en los próximos meses.
La decisión, con 23 votos a favor y ninguno en contra, se tomó en segundo debate del Proyecto de Ordenanza que busca garantizar la continuidad de los estudios y las etapas necesarias para sacar adelante el denominado Tren Multipropósito de Antioquia.Con esta capitalización se financiarán las fases 3 y 4 de la estructuración del proyecto, luego de que durante 2025 se completaran las dos primeras etapas. En ese periodo se revisaron los estudios de factibilidad, se actualizó la información técnica y la proyección de demanda de pasajeros y carga, y se evaluaron diferentes alternativas de trazado y financiación.Como resultado de ese trabajo, el corredor Bello-Puerto Berrío fue definido como prioritario para continuar con el desarrollo del proyecto ferroviario, que busca conectar el Valle de Aburrá con el Magdalena Medio.La tercera fase contempla la actualización de estudios y diseños, la estructuración del modelo financiero y la definición de la matriz de asignación de riesgos. Posteriormente, en la cuarta etapa se elaborarán los documentos contractuales y los insumos necesarios para una eventual salida al mercado.Para ese proceso se contempla la posibilidad de utilizar un esquema de Asociación Público-Privada (APP) u otro mecanismo de financiación que permita garantizar la sostenibilidad del proyecto.El corredor ferroviario priorizado tendrá una extensión de 182,1 kilómetros, desde Bello hasta Puerto Berrío, y conectará dos subregiones estratégicas del departamento: el Valle de Aburrá y el Magdalena Medio.De acuerdo con la presentación del proyecto, su área de influencia comprende 12 municipios y una población estimada de 3.706.611 habitantes. Además, se proyecta como una alternativa para fortalecer la conexión logística de Antioquia y facilitar una eventual conexión con los puertos del mar Caribe.
Las autoridades en el departamento de Antioquia han alzado la mano para mostrar su preocupación por la guerra que se vive en el Suroeste antioqueño entre el Clan del Golfo y al menos 17 estructuras delincuenciales que están buscando apoderarse del territorio.Las alarmantes cifras fueron entregadas por la Gobernación de Antioquia quien advirtió que está buscando con el Ejército Nacional y la Policía Nacional la manera para poder acabar con la disputa que ha creado temor entre la comunidad.El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, destacó que en esta subregión del departamento se han reportado algunos homicidios producto de la confrontación entre los grupos delincuenciales."Esos homicidios del enfrentamiento de criminales del clan del golfo contra criminales de 17 estructuras delincuenciales que quieren apoderarse del del microtráfico. Aquí sabemos que esta, que ha sido una zona pacífica trabajadora por excelencia, tiene una incidencia criminal bastante grande por cuenta de la factura de esa renta que persiguen estos bandidos", indicó el mandatario.Hay que mencionar que en el Suroeste antioqueño no solo hay presencia del Clan del Golfo sino también del ELN, que sería uno de los mayores dinamizadores de la violencia, y las disidencias que como en otras zonas del departamento estaría en alianza con el Clan del Golfo buscando mayor control territorial.Por ahora las autoridades en Antioquia están tras la pista de los intereses que hay detrás de los 17 grupos delincuenciales con presencia en el Suroeste antioqueño, ya que no se descarta que el ELN tenga relación con alguna de estas facciones que buscan quitarle las rentas ilícitas al Clan del Golfo.
En el Valle de Aburrá, la Policía Nacional adelantó dos operativos de control y registro que dejaron como resultado la captura de 13 personas y la incautación de cerca de 3.900 dosis de sustancias estupefacientes. Las acciones institucionales se desarrollaron de manera simultánea en el municipio de Bello y en el sector del centro de Medellín para contrarrestar el tráfico local de drogas y las economías ilícitas en ambas localidades.El primer procedimiento tuvo lugar en el sector de El Carmelo, en el municipio de Bello, donde las patrullas de vigilancia interceptaron una motocicleta en la que se movilizaban dos hombres de 29 y 36 años. Durante la inspección, según el Teniente Coronel José Fernando Mazo, comandante Operativo Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, hallaron un bolso con cerca de 900 dosis de marihuana listas para su distribución. Los dos ciudadanos fueron capturados e individualizados para ser puestos a disposición de la Fiscalía por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes."El procedimiento se desarrolló en el sector del Carmelo, donde nuestras patrullas de vigilancia durante actividades de registro y control interceptaron una motocicleta en la que se movilizaban estos dos ciudadanos. Al realizar la inspección, nuestros uniformados encontraron en el interior un bolso con las sustancias estupefacientes, las cuales, de acuerdo con las verificaciones preliminares, iban a ser distribuidas en este sector". indicó.Por otra parte, en el barrio Estación Villa del centro de Medellín, la fuerza pública y la Alcaldía Distrital ejecutaron una intervención integral que culminó con la captura de 11 personas y la incautación de 3.000 dosis de sustancias ilícitas. En el sitio se materializaron tres órdenes judiciales por concierto para delinquir, receptación y falsedad marcaria, mientras que ocho personas más fueron judicializadas en flagrancia. Las autoridades precisaron que los detenidos presuntamente estarían vinculados al grupo delincuencial 'Los Carabanudos', alineado con la estructura 'La Terraza'.Entre los procesados en la capital antioqueña figura un hombre conocido como alias 'Cachetón', quien registra nueve anotaciones en el Sistema Penal Oral Acusatorio por tráfico de estupefacientes. Asimismo, de acuerdo con el Coronel Richard Fajardo, comandante Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, se capturó a una mujer identificada como alias 'La Cucha', señalada por las investigaciones de administrar una vivienda que era utilizada como centro de acopio y expendio de sustancias alucinógenas y otras actividades delictivas en el sector."Entre los capturados se encuentran alias Cachetón, quien registra nueve anotaciones por tráfico de estupefacientes, y alias La Cucha, señalado de administrar un inmueble utilizado para la comercialización de sustancias ilícitas. Estas acciones hacen parte de una estrategia sostenida para contrarrestar las economías criminales y prevenir hechos de violencia", señaló. Durante la jornada en el centro de la ciudad, los uniformados decomisaron 97 armas cortopunzantes, recuperaron dos motocicletas reportadas como robadas y aplicaron el cierre temporal a tres establecimientos comerciales por incumplimiento normativo. Los 13 capturados en ambos municipios quedaron bajo custodia de la Fiscalía General de la Nación para definir su situación jurídica.