La aerolínea estatal Satena anunció la suspensión indefinida de sus operaciones aéreas en el municipio de Tibú, en Norte de Santander, debido a la grave situación de orden público que afecta la región del Catatumbo.Según el comunicado oficial emitido desde Bogotá, la medida incluye la cancelación inmediata de la ruta Cúcuta – Tibú. La decisión responde a los recientes hechos de violencia que han generado riesgos para la seguridad del personal y los pasajeros.Uno de los detonantes fue el secuestro de Edinson Balaguera Gamboa, quien se desempeñaba como administrador de la operación de la aerolínea en ese municipio. Este hecho encendió las alertas de la compañía, que calificó la situación como “inviable” para continuar prestando el servicio en condiciones seguras.Satena rechazó el secuestro y pidió a las autoridades adelantar acciones urgentes para lograr la liberación del funcionario y esclarecer lo ocurrido. Además, reiteró que la seguridad es su prioridad, por lo que la operación permanecerá suspendida hasta que existan garantías verificables.La aerolínea aseguró que mantendrá coordinación constante con autoridades nacionales y locales, y continuará monitoreando la situación en la zona para informar oportunamente cualquier cambio sobre la reactivación de los vuelos.Esta suspensión impacta la conectividad aérea de una de las regiones más apartadas del país, en medio de un contexto de creciente tensión en el nororiente colombiano.
La Procuraduría General de la Nación le hizo un llamado de atención a la Aeronáutica Civil para que atienda las irregularidades en las pistas de aterrizaje en el Aeropuerto Santiago Pérez Quiroz, en el departamento de Arauca. La advertencia surge tras una denuncia hecha el pasado 7 de marzo por la aerolínea Satena, en la que reportaba que no existían las condiciones mínimas de seguridad aérea en esta terminal.Entre las fallas que la aerolínea señalaba en ese aeropuerto se encuentran la falta de iluminación en los bordes, vegetación que cubría algunas farolas y varios tramos donde las lámparas se encuentran fuera de servicio. Satena advirtió que, si estas condiciones no se corregían pronto, se podría suspender la operación de vuelos nocturnos hacia Arauca.En la denuncia, la aerolínea también advirtió que se podrían suspender los vuelos nocturnos si no se cumplen las condiciones mínimas de seguridad, especialmente en lo referente a la visibilidad. La Procuraduría Regional de Arauca señaló que la situación podría afectar la estabilidad turística, económica y la conectividad de la región.La denuncia de Satena también se hizo sobre otras pistas de aterrizaje, específicamente las de Nuquí, Condoto y Acandí, municipios del Chocó. En estos casos, las fallas estaban relacionadas con la presencia recurrente de personas y animales en la pista, objetos abandonados en zonas de seguridad y presencia de hongos en la superficie de la pista. De hecho, la aerolínea suspendió temporalmente su operación en el Bajo Baudó, en el departamento del Chocó.
Son inquietantes las imágenes que se han hecho virales por las redes sociales en las que un avión de Satena, cuyas matrículas son HK-4806, tiene que luchar contra los fuertes vientos que azotan la isla de Providencia esta semana para poder aterrizar, en medio de un nuevo frente frío que llega hasta el Caribe. Los pilotos necesitaron tres intentos para poder descender con todas las medidas de seguridad hacia la pista de aterrizaje, aunque el miedo abordó a los varios pasajeros, quienes indicaron que lo que pronosticaban como un viaje de solo 17 minutos terminó siendo un susto que duró más de media hora. Blu Radio pudo conocer el testimonio de Jeimy De Ávila Watson, una de las pasajeras que estuvo en ese vuelo junto con su hijo de solo 11 años, describiendo ambos que es la primera vez que pasan por algo similar. “Unos no hablaban y otros estaban desesperados, pero afortunadamente aterrizamos bien. Gracias a Dios. Hay personas que les ha tocado devolverse a San Andrés, el avión le ha tocado devolverse con pasajeros. La verdad, el día está un poquito gris, espero que los de hoy no vivan esa experiencia porque no se la recomiendo a nadie Uno está allá arriba y no sabe qué va a pasar”, fueron sus primeras palabras. Recordó Jeimy que durante mucho tiempo ha escuchado las experiencias de otro, pero en esta ocasión le tocó vivirlas en carne propia.“Hace un mes se cayó un avión de Satena, hace como 15 días a otro le tocó volver a San Andrés por cuestiones vientos, son pensamientos negativos lo invaden a uno. Dan miedo, comienza entonces a pedirle a Dios que guíe a los pilotos, que lleguemos sanos y salvos. Él es grande y nos dio fortaleza. Después del tercer intento, aterrizamos”, dijo.“El piloto se comunicó desde cabina y dijo que era el último intento. Si no se lograba aterrizar, nos devolvemos para San Andrés. Gracias a Dios por la tripulación, la azafata fue muy amable. Nos tranquilizó y dijo que estaba atenta a cualquier cosa”, agregó.Al mismo tiempo, contó que su hijo vivió el momento con mucho más miedo, le palpitaba el corazón bastante fuerte, aunque pudo calmarlo conforme pasaban los minutos.Vea el video aquí:
La tragedia aérea del 28 de enero de 2025 no solo le arrebató la vida al congresista Diógenes Quintero y a otras 15 personas en las montañas de Norte de Santander, sino que también dejó un vacío en la investigación que hoy sigue sin resolverse.La esposa de Diógenes, Diana Riveros habló en Relatos al Límite y aseguró que, más allá del dolor por su muerte, enfrenta una angustia adicional por el paradero desconocido de pertenencias que, para ella, tienen un valor incalculable.El vuelo operado por Satena había despegado desde Cúcuta con destino a Ocaña, en un trayecto habitual que duraba apenas 17 minutos. Sin embargo, la aeronave terminó estrellándose en zona rural del municipio de La Playa de Belén, causando la muerte de todos sus ocupantes. En medio de la recuperación de los cuerpos y las investigaciones posteriores, varias pertenencias del congresista no aparecieron. El bolso, el celular y la libreta: objetos que nunca regresaronRiveros relata que su esposo viajaba siempre con un bolso negro personalizado con sus iniciales. Allí guardaba elementos esenciales de su trabajo: su celular, una libreta donde escribía a mano sus ideas, una iPad y documentos personales. Ninguno de estos objetos fue recuperado.“Ese bolso no aparece. Era un bolso negro, personalizado, que no tiene pierde. Tenía su libreta, su iPad, sus cosas personales. Para mí eso tiene un valor demasiado alto”, explicó Riveros, quien desde entonces ha pedido ayuda a la comunidad para ubicar esos elementos.La desaparición del celular es otro de los misterios. Según la familia, el dispositivo continuó recibiendo llamadas y mensajes horas después del accidente, lo que generó confusión sobre su estado. Sin embargo, hasta hoy no ha sido entregado ni reportado oficialmente entre los objetos recuperados.Lo poco que quedóAlgunas pertenencias sí lograron ser rescatadas por quienes llegaron primero al lugar del accidente. Entre ellas, una cadena, manillas y su billetera con documentos personales, que permitieron confirmar su identidad. También fue reconocido por un tatuaje en su cuerpo, el cual, según su esposa, permanecía intacto.Otros elementos, como su reloj, nunca fueron encontrados. “Él se compró uno igual al que me regaló días antes. Ese reloj no aparece. Yo creo que salió expulsado en el impacto”, contó.Incluso los zapatos que llevaba ese día fueron vistos en imágenes posteriores al accidente, pero tampoco han sido entregados a la familia.Para Riveros, recuperar estos objetos representa mucho más que una cuestión material. Son, dice, fragmentos de memoria que le permitirían conservar una conexión tangible con su esposo.“Cada cosa que pertenecía a él tiene un valor demasiado grande para mí. Es lo último que tuvo, lo último que usó”, afirmó.La viuda también ha cuestionado los protocolos de recuperación y custodia de pertenencias tras el accidente, y pide claridad sobre el destino de estos elementos, así como avances en la investigación sobre las causas del siniestro.Mientras las autoridades continúan las indagaciones, la incertidumbre persiste. Para la familia de Quintero, el duelo no solo está marcado por la pérdida de un ser querido, sino por la ausencia de objetos que, en medio del dolor, se han convertido en símbolos de despedida que aún no han podido recuperar.
El informe preliminar sobre el accidente del Beechcraft 1900D matrícula HK-4709, operado por Satena, concluye que la aeronave se estrelló contra una zona montañosa de Norte de Santander mientras descendía hacia el aeropuerto de Ocaña. Según la investigación, el avión inició el descenso con normalidad y mantuvo comunicación con el control aéreo hasta minutos antes del impacto. Los investigadores describen un choque frontal en trayectoria definida y sin fallas previas aparentes.Los últimos registros muestran que el avión descendía rápidamente y perdió contacto tras reportar que estaba a unas 15 millas del destino. Poco después, los sistemas dejaron de enviar datos y se confirmó el impacto en una montaña a unos 6.881 pies de altura, en una zona de difícil acceso. El reporte técnico indica que la aeronave chocó con rumbo aproximado de 286° contra una ladera empinada, en un impacto frontal.La dispersión de restos en un tramo superior a 140 metros y los daños severos en fuselaje, alas y cabina evidencian un choque directo con el terreno, lo que apunta preliminarmente a un evento de tipo vuelo controlado contra el terreno durante la fase de descenso. Aún falta que la investigación profundice en factores humanos y otras variables operacionales.“En el marco de las actividades de inspección y reconstrucción se logró establecer, de manera preliminar, la dinámica del impacto contra el terreno montañoso. La segunda inspección de los restos no evidenció, en la estructura ni en sus componentes, trazas de hollín ni fallas pre-impacto”, destaca puntualmente el informe.El documento también advierte que la escena del accidente fue alterada antes de la llegada de los investigadores, ya que habitantes del sector manipularon restos y recuperaron víctimas, lo que complicó la reconstrucción exacta de los últimos segundos. Aun así, el análisis de los registradores de vuelo y la distribución de piezas permitió establecer que no hubo explosión en el aire y que la aeronave se destruyó al impactar la montaña.La investigación sigue abierta y aún faltan análisis técnicos clave, como factores humanos, condiciones meteorológicas detalladas y funcionamiento de sistemas. Sin embargo, los hallazgos preliminares apuntan a que la combinación de descenso, terreno montañoso y pérdida de referencia situacional fueron determinantes en la tragedia aérea que dejó 15 personas fallecidas.
En medio del luto que dejó el trágico accidente aéreo de Satena ocurrido en Norte de Santander, Diana Riveros, esposa del fallecido representante a la Cámara por la curul de paz del Catatumbo, Diógenes Quintero Amaya, anunció que continuará el proyecto político y social que su esposo lideró en vida.Quintero murió el pasado 28 de enero cuando la avioneta de la aerolínea Satena, que cubría la ruta Cúcuta–Ocaña, desapareció del radar y posteriormente se accidentó en zona rural del municipio de Hacarí. Entre los quince fallecidos se encontraba también Carlos Salcedo Salazar, candidato a la curul de paz del Catatumbo.Diógenes Quintero aspiraba a regresar al Congreso de la República por el número 101 del Partido de la U y se había consolidado como una de las principales voces del Catatumbo en el Legislativo, defendiendo iniciativas relacionadas con la paz territorial, el desarrollo rural, la sustitución de economías ilícitas y la protección de las comunidades campesinas.Tras su fallecimiento, su esposa Diana Riveros decidió asumir ese espacio político y dar continuidad a la visión que su esposo impulsó en esa región. En un homenaje a Quintero, Riveros aseguró que su compromiso nace del amor por el territorio y de la convicción de que la causa de su esposo no puede detenerse.“Asumo este camino con el corazón lleno de amor y compromiso por la gente del Catatumbo, por quienes Diógenes trabajó incansablemente. Su causa sigue viva y su voz no se apagará”, expresó Riveros al confirmar que continuará el proyecto político de cara a las elecciones del 8 de marzo.El anuncio se dio durante un homenaje realizado en el Coliseo Argelino Durán Quintero, en Ocaña. Allí, Rivero afirmó que trabajará por Norte de Santander con el mismo compromiso, humanidad y fuerza que caracterizaron a Diógenes Quintero.“Tu memoria y tu proyecto de vida ahora es el nuestro y lo llevaré adelante con el mismo fuego con el que tú lo hacías. Tu legado, me encargaré de honrarlo y de que este sueño continúe”, dijo Riveros ante líderes sociales, familiares y habitantes del Catatumbo.
La tragedia aérea ocurrida en el Catatumbo, tras el accidente de un avión Beechcraft 1900 de la empresa Searca, alquilado a Satena, dejó una profunda huella en el país. La aeronave, que cubría la ruta Cúcuta–Ocaña, se accidentó en zona rural del municipio de La Playa de Belén, Norte de Santander, causando la muerte de las 15 personas que iban a bordo. No hubo sobrevivientes.Uno de los primeros en llegar al lugar fue Sael Páez, Vocal de la Cruz Roja Colombiana en Ocaña, quien relató en El Radar las complejas condiciones en las que se desarrollaron las labores de búsqueda y rescate. “Estamos consternados con esta triste noticia que enluta al municipio de Ocaña y a toda la región del Catatumbo con este siniestro”, afirmó.Páez explicó que durante varias horas no se conoció con certeza el paradero de la aeronave. “Se hablaba de secuestro, de un posible aterrizaje de emergencia en Ábrego o en zona rural de Acarí, y eso complicó la salida de los grupos de emergencia”, señaló. Solo hacia las 4:00 de la tarde se autorizó el desplazamiento hacia La Playa de Belén, donde finalmente fue hallado el avión.Una zona de difícil accesoEl sitio del accidente se ubicó en la vereda Curasica, en un terreno montañoso y de acceso limitado. “Los vehículos llegan hasta cierto punto y luego tuvimos que caminar cerca de una hora, hora y media para poder llegar”, relató Páez, quien describió el panorama como “bastante desalentador”.Al llegar, los organismos de socorro encontraron la aeronave severamente afectada por el impacto. Páez aseguró que fue necesario organizar el lugar, ya que algunas personas estaban retirando objetos del avión. “Empezamos a buscar cada uno de los cuerpos; en ocasiones nos tocó buscar partes porque algunos se desmembraron por el impacto”, explicó.Cierre de las labores y entrega de las cajas negrasLas labores concluyeron cerca de las 10:00 de la noche, luego de recuperar todos los cuerpos y descender por el terreno, que provocó incluso caídas entre voluntarios. Páez confirmó que las cajas negras fueron rescatadas y entregadas a la Aeronáutica Civil para la investigación. “Esperábamos encontrar personas con vida, pero lamentablemente no fue así”, concluyó.Escuche la entrevista completa acá:
Las autoridades aeronáuticas de Colombia avanzan en la investigación del accidente de una aeronave de Satena ocurrido en la región del Catatumbo, una zona considerada de complejidad geográfica y operacional. Dentro de las hipótesis analizadas, la Aeronáutica Civil confirmó que no se descarta la posible interferencia en los sistemas de navegación, incluyendo fenómenos conocidos como jamming y spoofing, tecnologías que afectan la señal satelital utilizada por las aeronaves.Así lo explicó el coronel Álvaro Bello, director técnico de investigaciones de accidentes de la Aeronáutica Civil, quien señaló que estos escenarios hacen parte de las líneas modernas de análisis en accidentes aéreos, especialmente en regiones con condiciones particulares.¿Qué es el jamming y cómo afecta la navegación aérea?El jamming es una interferencia directa a los sistemas de navegación satelital que impide la recepción normal de la señal. En términos prácticos, esta situación provoca que la aeronave pierda comunicación o referencia precisa de su posición, lo que afecta la navegación y el seguimiento del vuelo.De acuerdo con el coronel Bello, este tipo de interferencia consiste en “cortar la señal y la comunicación”, lo que obliga a los investigadores a revisar si hubo pérdida total o parcial de datos durante el trayecto de la aeronave.¿Qué es el spoofing y por qué es más difícil de detectar?A diferencia del jamming, el spoofing no bloquea la señal, sino que altera la información que recibe la aeronave. Esto puede llevar a que los sistemas indiquen que el avión se encuentra en un punto distinto al real.“El spoofing te puede llevar a pensar que estás en un sitio cuando realmente estás en otro”, explicó el director técnico de investigaciones. Esta característica lo convierte en un fenómeno más complejo de identificar, ya que la aeronave continúa operando con datos aparentemente normales, pero incorrectos.¿Por qué estas hipótesis se analizan en el caso del Catatumbo?La Aeronáutica Civil indicó que el lugar donde ocurrió el accidente es un factor clave dentro de la investigación. La ubicación geográfica, sumada a las condiciones del entorno, obliga a considerar escenarios que incluyen interferencias externas.Según el coronel Bello, estas hipótesis no se descartan precisamente por el contexto del territorio y forman parte del análisis técnico que se debe realizar antes de llegar a conclusiones definitivas.¿Qué papel juegan las cajas negras en la investigación?Para determinar si existió jamming, spoofing u otro tipo de interferencia, los investigadores dependen del análisis de los registradores de vuelo.“El análisis de datos y la información contenida en las cajas va a ser fundamental para poder identificar eso”, señaló el funcionario, destacando que estos elementos permitirán reconstruir la trazabilidad del vuelo y la dinámica del impacto.¿Se investiga un posible atentado contra el avión de Satena?Ante las preguntas sobre un eventual atentado, la Aeronáutica Civil fue enfática en señalar que, hasta el momento, no se ha encontrado evidencia que indique una interferencia ilícita deliberada.El coronel Bello explicó que, tras revisar los restos de la aeronave, su disposición y la dinámica del impacto, el grupo investigador no ha identificado señales que confirmen un acto intencional contra el avión.La autoridad aeronáutica reiteró que la investigación continúa abierta y que todas las hipótesis técnicas siguen siendo evaluadas. Factores humanos, organizacionales y tecnológicos hacen parte del análisis integral del accidente.Escuche la entrevista completa en el audio adjunto:
Devastados están los familiares en Valledupar de Maira Alejandra Avendaño Rincón, una de las 15 víctimas que sumó el trágico accidente de la aeronave de Satena que cubría la ruta Cúcuta-Ocaña, en el Norte de Santander, debido a que este viernes 30 de enero estaría cumpliendo 49 años.En su casa del barrio La Guajira, en la capital del Cesar, ya hay un pequeño altar armado por sus allegados, los cuales están a la espera de una directriz clara desde el Gobierno Nacional para saber el avance de la necropsia.“Ya regresaba de la misión. Ella volvió y hubo una turbulencia. Varias veces había pasado por esos percances porque vivía montada de avión en avión. Salía de un lugar a otro en las aeronaves. Tenía 10 años de estar allá. Está trabajando con el Consejo Noruego para Refugiados. Una mujer luchadora, valiente, emprendedora y echada para adelante”, fueron las palabras que dijo su tía María Luquez con voz entrecortada.Precisamente, relata esta familiar que desde que se graduó como abogada de la Universidad Popular del Cesar, siempre estuvo vinculada a los derechos humanos y más a la violencia de género. Este no era su primer accidente, pues aclara María Luquez que sufrió otro hace seis meses también con el Consejo Noruego para Refugiados.Le puede interesar: Interferencia, una de las hipótesis de Aerocivil sobre accidente de Satena en Norte de Santander“Hace como unos 6 meses, tuvo un accidente en la camioneta del Consejo noruego. Rodaron a 40 metros de distancia. Desde niña fue una mujer que luchaba por los derechos y que nunca se quedó en su puesto”, agregó.Hasta su casa también llegaron representantes del colectivo ‘Párala Ya nada justifica la violencia contra las mujeres’, cuya presidenta Carmen Rivera agredeció todo el apoyo que les brindó en vida y las insistencia para que los casos de violencia fueran denunciados.“Lo único que tenemos para decirle a Maira desde el cielo es gracias por todo lo que hiciste por la red, por tu apoyo, por ese tesón, por tu compromiso. Se nos quiebra la voz, pero te queremos y siempre vas a estar en nuestros corazones. A su familia un abrazo”, culminó.Por su parte, a la también víctima cesarense María Torcoroma Álvarez Barbosa la esperan en su natal municipio de Río de Oro, sur del departamento. Allí era conocida por ser comerciante y dueña de un restaurante llamado El Tigre.
El coronel Álvaro Bello, director técnico de investigaciones de accidentes de la Aeronáutica Civil, confirmó en Mañanas Blu, con Néstor Morales, que la prioridad en este momento es la descarga y análisis de las cajas negras del avión de Satena HK‑4709, siniestrado en el Catatumbo con 15 personas a bordo. Asimismo, reveló que una interferencia es una de las hipótesis que maneja le entidad.“En este momento le puedo confirmar que estoy en el proceso de descarga de datos de la caja grabadora de datos de vuelo”, explicó, al detallar que se trata de dos dispositivos: uno de voces y sonidos de cabina y otro de datos de vuelo registrados segundo a segundo. Enfatizó que aún no puede entregar conclusiones sobre las causas del siniestro porque necesita tiempo para empezar a identificar y sustentar lo que ya se pudo se detectar o leer en el sitio.Según la Aerocivil, estos grabadores son fundamentales para reconstruir la trayectoria, las comunicaciones y los parámetros técnicos del vuelo que cubría la ruta Cúcuta–Ocaña, en una zona de compleja geografía y presencia de actores armados ilegales. La autoridad aeronáutica mantiene la custodia de los equipos y adelanta un proceso de recuperación de datos más complejo en el caso de la grabadora de voces, que sufrió golpes severos por la desaceleración del impacto.¿El avión de Satena se estrelló contra la montaña?Bello reveló que la inspección preliminar en terreno permitió establecer elementos clave sobre cómo impactó la aeronave contra la montaña en el Catatumbo. “La aeronave tiene un impacto que es ascendente, es decir, no es de frente, no hay una colisión frontal contra el terreno”, relató, lo que da, según explicó, “un indicio que podría haber un intento de alguna maniobra final antes de la colisión como tal”. La huella del impacto se extiende unos 150 metros desde la parte alta de la ladera hacia abajo, en el punto más elevado donde quedaron los restos.Aunque los indicios sugieren un desplazamiento a lo largo de la ladera y no un choque frontal, el director de investigaciones se abstuvo de confirmar si el piloto realizó una maniobra in extremis para tratar de evitar la colisión. “Necesito descargar los datos y empezar a analizarlos para poder confirmar si efectivamente hubo una maniobra final”, subrayó el coronel tras insistir en que cualquier interpretación sobre la reacción de la tripulación debe estar soportada en la telemetría registrada por los sistemas de a bordo. Las condiciones meteorológicas exactas en el momento del siniestro también serán contrastadas con la información técnica de la aeronave.Conversaciones en cabina y control: prudencia frente a filtracionesEn medio de versiones y audios que han circulado en redes sobre la supuesta última conversación entre la tripulación y los servicios de control aéreo, Bello pidió cautela y rigor informativo. “En medios salen muchísimas versiones que no son confirmadas en redes”, advirtió. Asimismo, señaló que la única forma de validar esos audios será cuando se logre extraer y cotejar el contenido de la caja grabadora de voces que ya está en poder de la autoridad investigadora. Sobre esa caja, precisó: “Estamos en condiciones en este momento de poder hacer un proceso que va a llevar más tiempo, pero es la recuperación de los datos”.El oficial recordó que las comunicaciones entre pilotos y control se basan en una fraseología técnica estandarizada, en la que reportar “aproximación” implica que la aeronave ya está en fase de descenso hacia la pista de destino. Cualquier indicio de declaración de emergencia o mensajes atípicos deberá establecerse únicamente a partir de la grabación de cabina y de los registros del centro de control de tráfico aéreo.Estado del avión y rol de la empresa operadoraFrente a las condiciones técnicas del Beechcraft 1900D operado para Satena, Bello señaló que, desde el punto de vista regulatorio, la aeronave estaba habilitada para volar. “Esta aeronave como tal contaba con esos registros de aeronavegabilidad o de aprobación de operación por parte de la autoridad aeronáutica”, afirmó. Agregó que las inspecciones realizadas por los inspectores de aeronavegabilidad y de operaciones aéreas estaban vigentes y en regla al momento del accidente. “Si esa aeronave estaba haciendo ese vuelo, es porque esa aeronave está autorizada y legal en sus términos de aeronavegabilidad para cumplir con ese vuelo”, recalcó.El investigador subrayó, no obstante, que la Aerocivil también indaga el factor organizacional dentro de la empresa encargada del vuelo. Esto incluye revisar su sistema de gestión de riesgos, los procedimientos de identificación de peligros, la administración de tripulaciones y la forma en que se garantiza la disponibilidad técnica de la flota. Se trata de un enfoque integral que no se limita al desempeño de la tripulación, sino que incorpora la cultura de seguridad operacional de la organización.Interferencia, jamming y spoofing: una hipótesis de la era digitalAl ser consultado sobre si la causa más probable es el clima o el error humano, el coronel Bello insistió en que la investigación se mueve en varias líneas simultáneas. “Hay factor humano involucrado, hay un factor organizacional y hay un factor que no podemos descartar, que es algo que es moderno, es de la actualidad”, dijo, al introducir el componente de interferencia en la navegación satelital. Allí mencionó explícitamente dos conceptos: jamming y spoofing.Bello enfatizó que la ubicación del escenario —en el Catatumbo, zona fronteriza, de difícil geografía y alta conflictividad— obliga a considerar la posibilidad de interferencia cibernética como una hipótesis de trabajo. “Tenemos que tener en cuenta dentro de una hipótesis de investigación el sitio donde está ubicado el accidente y no podemos descartar que efectivamente pueda haber una situación de esta condición”, sostuvo. Ante la pregunta de si dicha interferencia podría ser eventualmente provocada por alguien, respondió con cautela: “Eso está dentro de una línea de investigación”.La hipótesis de atentado y lo que se ha descartadoSobre la hipótesis de un atentado, Bello fue categórico al señalar que, con la evidencia recogida en el lugar del siniestro, no es posible sostener esa tesis. “Dentro de lo que se identificó en los restos, en la disposición de los restos, en la trazabilidad o la dinámica de impacto, no puedo confirmar eso porque no veo o no identificamos con el grupo una evidencia que haya habido algún tipo de interferencia ilícita”, indicó. De esta forma, la Aerocivil descarta por ahora indicios de explosiones o acciones violentas previas al impacto.El investigador recordó que cualquier conexión con un posible acto terrorista deberá estar plenamente sustentada en pruebas físicas, análisis forenses y datos de las cajas negras, y no en especulaciones. Por ahora, la entidad trabaja bajo el principio de no descartar hipótesis, pero sí de ajustar o derribar líneas de investigación a medida que avanza la recolección y contrastación de información técnica. El objetivo, insistió, es establecer causas probables que deriven en recomendaciones de seguridad para evitar nuevos accidentes.
Caracol Televisión informa que, tras recibir una alerta de las autoridades sobre una posible amenaza contra sus instalaciones, activó de inmediato sus protocolos de seguridad y adoptó las medidas preventivas necesarias para proteger a sus colaboradores y garantizar la continuidad de sus operaciones.La compañía agradece el acompañamiento de la Policía Nacional y de las demás autoridades, con quienes ha trabajado de manera coordinada en las verificaciones y medidas de protección correspondientes. La seguridad y el bienestar de nuestros colaboradores son, y seguirán siendo, nuestra primera prioridad.Caracol Televisión expresa su solidaridad con los demás medios de comunicación que también han sido objeto de amenazas. Cualquier intimidación contra un medio de comunicación constituye una amenaza al ejercicio libre e independiente del periodismo y al derecho de los ciudadanos a estar informados.Informar con rigor, independencia y responsabilidad es parte esencial de nuestra contribución a la democracia y a la construcción del país que queremos. Ninguna amenaza nos apartará de ese compromiso.Caracol Televisión reafirma su confianza en las instituciones y en el trabajo de las autoridades, así como su determinación de continuar cumpliendo su responsabilidad con los colombianos.Caracol Televisión
Cuatro personas murieron y otras decenas resultaron heridas el domingo tras la colisión de dos trenes al sur de El Cairo, que provocó el descarrilamiento de varios vagones, informaron las autoridades.Según la autoridad ferroviaria egipcia, un tren que cubría la ruta entre Guiza y Fayum impactó por detrás a otro que se dirigía desde El Cairo hacia la ciudad de Asuán, en el sur del país.El Ministerio de Salud informó en un balance preliminar de cuatro fallecidos y 88 heridos que estaban siendo atendidos en hospitales de la región de Guiza.El presidente Abdel Fatah al Sisi afirmó que seguía la situación "con gran preocupación" y ordenó una investigación urgente para "exigir responsabilidades a cualquiera que haya incurrido en negligencia".Los equipos de emergencia recurrieron a grúas para retirar los vagones accidentados, según la autoridad ferroviaria.Las autoridades anunciaron la apertura de una investigación para determinar las causas del accidente, ocurrido en la misma zona donde hace más de dos décadas tuvo lugar el peor desastre ferroviario de la historia de Egipto.En 2002, más de 370 personas murieron cuando un incendio arrasó un tren en el sur de El Cairo. En 2009, varios accidentes ferroviarios en la misma zona causaron decenas de víctimas.
El futbolista chileno Leandro Hernández, del Colo Colo, fue detenido la madrugada de este domingo en Santiago tras protagonizar un grave accidente de tránsito y conducir bajo los efectos del alcohol.Según el cuerpo policial chileno, Hernández "conducía en estado de ebriedad, con 1,2 gramos de alcohol en la sangre".El futbolista, de 21 años, salió ileso del accidente, pero el conductor contra el que chocó tuvo que ser trasladado a un hospital cercano tras sufrir heridas de consideración.De acuerdo con la prensa local, Hernández se habría saltado un semáforo en rojo y colisionó contra otro auto en el capitalino barrio de Providencia.El joven no está convocado al partido de este domingo frente al Ñublense porque se encuentra en recuperación por un esguince medial en el tobillo izquierdo.Colo Colo se mide a las 15:00, hora local, con Ñublense en Chillán, a 400 kilómetros al sur de Santiago, en un partido que podría alzarlo como campeón de la Liga de Primera 2026.
La agente Especial Interventora del Hospital Departamental de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, Marjorie Englehard Archbold, dio a conocer que los recursos asignados al programa equipos básicos de salud no se encuentran disponibles en las cuentas de la E.S.E. en la cuantía que se necesita para atender las obligaciones pendientes.Dijo en un comunicado la funcionaria que ante esta crítica situación por el riesgo que corre la atención a las comunidades en la isla, adelanta la revisión financiera y administrativa relacionada con el programa, con el propósito de establecer los recursos recibidos, los valores ejecutados, los pagos realizados y los saldos pendientes asociados a cada obligación, y que corresponden a hechos ocurridos antes del inicio de la intervención; es decir, bajo la administración del exgerente del hospital, Michael Manuel Cardona.Agregó que esta situación fue puesta en conocimiento de la Superintendencia Nacional de Salud y del Ministerio, como entidad que asignó los recursos del programa.Asimismo, los hechos que así lo requieran serán puestos en conocimiento de los organismos de control competentes.“El Hospital Departamental de San Andrés continuará con la revisión de las cuentas presentadas por los contratistas y dará respuesta a las solicitudes recibidas conforme avance el proceso de verificación financiera”, ratificó la funcionaria.Hay que recordar que la Supersalud ordenó en octubre de este año la intervención forzosa administrativa por un año del hospital, tras una visita que hizo a la Isla el presidente Abelardo De La Espriella.En medio de la visita, se produjo un intercambio de palabras entre el mandatario con la gobernadora de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, Girley Ordóñez Bowie, y la representante a la Cámara por la comunidad raizal Elizabeth Jay-Pang Díaz por la intervención del Hospital Departamental y el manejo de recursos públicos en el archipiélago.La decisión de intervenir el hospital por parte de la Superintendencia de Salud se tomó después de los múltiples incumplimientos en los planes de mejoramiento que, según la entidad, venían siendo exigidos desde 2022.
La agencia internacional Fitch Ratings ratificó la calificación nacional de largo plazo de Medellín en ‘AAA(col)’, la máxima de su escala, con perspectiva estable, tras evaluar el comportamiento de las finanzas del Distrito durante 2025.En su revisión del 5 de noviembre de 2026, la calificadora destacó el crecimiento de los ingresos tributarios, las transferencias nacionales y los dividendos de Empresas Públicas de Medellín (EPM), factores que contribuyeron a mantener márgenes operativos sólidos y aumentar la disponibilidad de recursos de la administración distrital.Según Fitch, Medellín tiene una expectativa muy baja de riesgo de incumplimiento de sus obligaciones financieras frente a otros emisores del país. Además, su perfil financiero ‘AA’ y su perfil crediticio individual ‘BBB’ la ubican por encima de Bogotá, Cali, Barranquilla y el departamento de Antioquia.El alcalde Federico Gutiérrez aseguró que esta calificación refleja la confianza en el manejo de los recursos públicos y permite respaldar la financiación de proyectos de infraestructura mediante créditos, cuyos pagos se distribuyen en el tiempo.“Esta calificación es una buena noticia para Medellín y una muestra de que cuando se administran los recursos públicos con transparencia, responsabilidad y rigor, se construye confianza. Recuperamos la credibilidad en nuestras instituciones y demostramos que la plata de la gente se debe cuidar e invertir bien”, expresó el mandatario.Por su parte, el secretario de Hacienda, Orlando Uribe Villa, indicó que el recaudo tributario pasó de 2,72 billones de pesos a 3,47 billones durante esta administración, lo que representa un crecimiento del 27,56 %.“En la ciudad hay más de 1.800 obras en marcha, avanzamos en la construcción de megacolegios, jardines infantiles Buen Comienzo, el Metro de la 80, escenarios deportivos y espacios culturales. Ese trabajo se financia con distintas fuentes”, afirmó el funcionario.En su evaluación, Fitch también señaló que salud y educación concentran las principales responsabilidades de gasto del Distrito. Sin embargo, indicó que el crecimiento de los gastos operativos ha estado acompañado por mayores ingresos, lo que ha permitido conservar un margen operativo positivo y estable.La ratificación de esta calificación se conoce mientras el Concejo de Medellín discute el presupuesto para 2027 y las fuentes de financiación de los proyectos de la ciudad.