Las palabras de las últimas horas del presidente Trump, en las que no hay claridad sobre el anuncio de la suspensión de las ayudas económicas a Colombia, han sido muy fuertes, en el sentido de que no se sabe si se trata de lo mismo que había dicho el domingo en sus redes sociales.
No es claro si estaría por venir la etapa de sanciones individuales al presidente Petro, su familia y altos funcionarios cercanos al presidente como la inclusión en la lista OFAC. Lo claro es que, de nuevo, el presidente Trump lanzó una amenaza de posibles medidas adicionales y drásticas, en caso de que Petro siga escalando el discurso en su contra.
Para la muestra, los dos primeros bombardeos por parte de Estados Unidos a lanchas con droga en el Océano Pacífico, una de las cuales habría salido de costas colombianas.
Para agravar el tema, el presidente Petro está convocando a una marcha este viernes en la Plaza de Bolívar de Bogotá, en donde se corre el riesgo de que el discurso contra Trump siga escalando, con las consecuencias que esto puede conllevar.
Más que nunca, este el momento de la diplomacia. Todos quienes tengan la posibilidad de hacer gestiones en Washington y Bogotá, es el momento de que las hagan. Las relaciones binacionales deben estar por encima de las diferencias entre los presidentes.