La puja por la presidencia del Congreso para el primer año de la legislatura llevó a una pelea entre el Gobierno del presidente electo Abelardo De La Espriella y el partido Centro Democrático, por cuenta de la insistencia de este último en postular el nombre del senador Honorio Henríquez por encima del senador Alfredo Deluque, del partido de La U, afín al nuevo gobierno.
El ministro del Interior designado, Rodrigo Lara, señaló que, si bien respeta la autonomía e independencia del Congreso, espera que las mayorías se inclinen por Deluque, teniendo en cuenta que normalmente la presidencia del primer año corresponde a un aliado del mandatario entrante.
Frente a la posición del uribismo, que ha considerado, entre otras cosas, que el pulso se defina voto a voto el lunes 20 de julio, durante la instalación de las sesiones ordinarias, el ministro Lara consideró que esta es una posición errada, ya que, para conseguir los votos que le garanticen la presidencia de la corporación, tendría implícita una alianza con las fuerzas cercanas al saliente presidente Gustavo Petro.
“Me resisto a pensar que sea cierta la versión de que el Centro Democrático se va a ir a voto limpio el 20 de julio, porque eso implica una alianza con el Gobierno de Petro, con el Pacto Histórico (…) Yo no entiendo por qué al presidente De La Espriella se le quiere privar de ese derecho que han tenido todos los presidentes (de decidir quién lidera el Congreso el primer año). Obviamente, el más feliz con esta división y con poder sabotear al Gobierno entrante es el presidente Petro”, afirmó el ministro.
Frente a la conformación de las mesas directivas en la Cámara de Representantes, el ministro afirmó que, si bien preferían en el Gobierno que esa dignidad la ocupara en el primer año el representante uribista Daniel Briceño, fue la decisión de los partidos Centro Democrático, Liberal y Conservador la que determinó que sea Nicolás Barguil el elegido.
“Yo no estoy repartiendo puestos, ni burocracia, ni nada de la vieja política. Los congresistas se ponen de acuerdo con las mayorías que armen y los números que tengan”, agregó.
Publicidad
Lara concluyó que respeta la autonomía e independencia del Legislativo y que espera que, una vez se escojan las nuevas mesas directivas, se establezcan reglas claras para la relación entre los dos poderes públicos, siempre teniendo todas las discusiones sobre la mesa.