Alteraciones al orden público que se han registrado en al menos cuatro municipios del Bajo Cauca antioqueño en medio del paro minero, son ahora las principales dificultades para que las conversaciones entre la Mesa Minera y el Gobierno nacional sigan avanzando.
Así lo dejaron claro en las últimas horas autoridades departamentales y nacionales quienes destacaron que la alta tensión en materia de seguridad no brindan garantías suficientes para retomar los diálogos que se esperaban desde la mañana de este jueves 26 de marzo en el campus de la Universidad de Antioquia en Caucasia.
El secretario de Seguridad de Antioquia, Luis Eduardo Martínez, indicó que tras una reunión virtual sostenida con los ministerios de Defensa y el Interior se acordó que no llegarán otra vez los delegados del Gobierno nacional al territorio hasta tanto no cesen los bloqueos de vías, quemas de vehículos, saqueos de establecimientos de comercio y enfrentamientos con la fuerza pública.
"Hasta que no cesen los bloqueos, hasta que no cesen los ataques a la fuerza pública y a la población civil, hasta que no cesen los saqueos, hasta que no cesen los actos de terrorismo, la mesa de negociación del Gobierno nacional no va a llegar al territorio", destacó Martínez.
El cierre de filas en esta postura también llegó de parte de Gabriel Rondón, viceministro para el Diálogo Social, quien indicó que solo estarán en la región para dialogar un día después que se reporten las condiciones adecuadas para hacerlo y se respeten los derechos de toda la población a asuntos como la movilidad, la salud, el trabajo, la educación y la alimentación.
"24 horas después de que cesen todas estas acciones, el Gobierno nacional, de la mano del gobierno departamental municipal, nos sentaremos en el territorio con las y los representantes de las organizaciones mineras, para encontrar en el marco de la norma y la ley una salida que nos lleve a superar esta situación", expresó Rondón.
Por responsables de los desmanes de las últimas horas en localidades como Caucasia, El Bagre y Cáceres, el secretario Martínez recordó la recompensa de 50 millones de pesos por al menos 20 personas que han sido individualizadas como promotores de los desórdenes en los que no descartó que estuvieran grupos armados de la región como el Clan del Golfo.
"¿Será que esos son mineros artesanales los que están actuando ahí? Esos son bandidos, solo una cantidad de gamines instrumentalizados por la delincuencia. Muy seguramente detrás de esto está el Clan del Golfo. Y es mucha la plata que se está moviendo para que toda esta gaminería ataque la fuerza pública".
Según el Gobierno nacional en los once días del paro dinero han sido incinerados en diferentes vías del Bajo Cauca cinco vehículos y dos motocicletas que han dejado millonarias pérdidas para el sector del transporte de carga, el cual, a su vez, ha debido tomar rutas alternas para llegar a la Costa Cribe con significativos sobrecostos.