En medio de las alertas por los fuertes impactos del fenómeno de El Niño durante los próximos meses en el país, la carrera por fortalecer la oferta de energía sigue entrando en fases decisivas por lo que se siguen conociendo medidas de las autoridades para afrontar la situación.
Recientemente, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, indicó que otorgó un plazo de cinco días a las empresas distribuidoras y otros actores del sector energético para que informen qué proyectos de generación permanecen frenados y cuáles son los trámites que impiden su entrada en operación.
Durante su más reciente visita al operador del Sistema Interconectado Nacional, XM, en Medellín, el funcionario insistió en que el país no puede darse el lujo de mantener represadas iniciativas capaces de aportar nueva capacidad de generación justo cuando aumenta la preocupación por el abastecimiento de energía.
"Estamos presionando, todos los días llamando. He pedido a su gremio, Asocodis, con el que tenemos buena relación, que nos envíen esa información, y le hemos pedido que desaten esos proyectos. Así como estamos resolviendo, descongestionando la asignación de capacidad a través de la UPME, necesitamos que los pequeños también se resuelvan", explicó.
La solicitud del Gobierno nacional busca establecer un diagnóstico preciso sobre el número de proyectos detenidos, los obstáculos regulatorios, ambientales, técnicos o administrativos que enfrentan y las medidas necesarias para acelerar su desarrollo.
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Entre las principales prioridades del Gobierno se encuentra el impulso a la generación solar. Por ello, el Ministerio solicitó información detallada sobre proyectos fotovoltaicos de diferentes escalas, incluidos esquemas de autogeneración, pequeñas instalaciones para usuarios, así como granjas y minigranjas solares que aún no han podido conectarse al sistema o culminar sus procesos de autorización.
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"En algunas empresas, en algunos operadores de red, están detenidos esos proyectos y, obviamente, eso es energía que no va a entrar al sistema y que no le va a permitir atenderlo a la a la gente. Si todos hacemos las tareas, seguramente estaremos contando la historia, para en marzo y abril del próximo año, de que la cooperación salvó a Colombia de una hambruna, de un racionamiento de agua y de energía", añadió Palma.
Aunque todavía no existe un consolidado nacional sobre cuántos proyectos permanecen represados ni en qué regiones se concentran las mayores dificultades, el ministro Palma aseguró que detrás de esos retrasos podría encontrarse una capacidad cercana a un gigavatio de energía.
Esa cifra representa una magnitud considerable para el sistema eléctrico colombiano, pues equivale aproximadamente a la potencia necesaria para abastecer durante un año una ciudad del tamaño de Medellín con más de 2.5 millones de habitantes.