Cerca de 400 policías participaron en un operativo de seguridad adelantado en el barrio 7 de Agosto, en el centro-occidente de Bogotá, una zona que ha sido señalada por las autoridades como punto crítico por la presencia de actividades delincuenciales.
La intervención estuvo acompañada por el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, y dejó como resultado tres capturas en flagrancia, el cierre temporal de siete establecimientos comerciales y la incautación de armas y municiones, entre otros objetos.
El operativo se concentró principalmente en pagadiarios y comercios del sector, espacios que, según las autoridades, han sido utilizados por estructuras criminales para esconder armas, municiones y vehículos robados, así como para ejercer control sobre personas vulnerables.
De acuerdo con el balance entregado por la Policía Metropolitana de Bogotá, durante la jornada fueron identificadas y registradas 1.800 personas y verificados 476 vehículos que transitaban por la zona. Además, se realizaron tres capturas en flagrancia: una por porte ilegal de armas y municiones, y dos más por el delito de falsedad marcaria.
En el procedimiento también se incautó un arma traumática, 13 cartuchos calibre 38 y seis cartuchos calibre 12, y se logró recuperar una motocicleta que había sido hurtada días atrás. Adicionalmente, se impusieron seis comparendos por infracciones al Código Nacional de Tránsito y se ordenó la suspensión temporal de la actividad económica de siete establecimientos que no cumplían con los requisitos legales para su funcionamiento.
El alcalde Carlos Fernando Galán aseguró que este tipo de intervenciones buscan recuperar zonas afectadas por la delincuencia y garantizar la seguridad de quienes viven y trabajan allí. “La apuesta aquí es proteger estas zonas y garantizar que podamos proteger a la comunidad donde, infortunadamente, se cuelan esos delincuentes y buscan desarrollar sus actividades criminales”, afirmó.
Galán explicó que estos operativos de gran escala se seguirán realizando en diferentes puntos críticos de la ciudad, de acuerdo con las capacidades de la Policía y las necesidades de seguridad de cada sector. “Es una presencia que requiere la ciudadanía y que nos está pidiendo, y con la Policía estamos logrando impactar estas zonas y garantizar la seguridad de los ciudadanos”.
Durante su intervención, el alcalde también insistió en la necesidad de una reforma de fondo al sistema judicial. Señaló que no es razonable que personas capturadas por delitos graves, especialmente aquellos cometidos con armas de fuego, queden en libertad por no tener antecedentes. “Una persona que pone en riesgo la vida de otra con un arma no debería quedar libre. Tiene que haber garantías también para la sociedad”, enfatizó.
Por su parte, el secretario de Seguridad, César Restrepo Flórez, explicó que estos resultados son posibles gracias al refuerzo de pie de fuerza que recibió la Policía Metropolitana de Bogotá a finales de 2025, con la asignación de cerca de mil nuevos uniformados. Según Restrepo, esto ha permitido desplegar operativos más flexibles y focalizados en zonas de alto impacto.
Restrepo advirtió que en estos sectores los delincuentes buscan esconder municiones, motos robadas y ejercer control ilegal en pagadiarios. “Estas tareas no solo son de registro y control, sino también de protección a la gente que vive en estas zonas, debilitando a las organizaciones criminales”, concluyó.