Reparación de enorme hueco que se abrió en Suba demoraría casi un mes: Acueducto
Iniciaron los trabajos para reparar el cráter que se abrió el sábado 7 de marzo en la calle 139 con carrera 126A, frente al CAI del barrio La Gaitana.
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Según la gerente de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB), Natasha Avendaño García, la reparación podría tardar cerca de un mes mientras se realizan las labores técnicas necesarias para intervenir la red subterránea.
“Esta reparación puede demorarse aproximadamente un mes, por lo cual también le pedimos comprensión y paciencia a la comunidad, estamos trabajando para lograr no solamente la mejor solución sino la solución que ayude a que este tipo de situaciones no se vuelvan a presentar”, indicó la gerente.
Tras los estudios técnicos realizados por la EAAB, se determinó que será necesario reemplazar 18 metros de tubería del interceptor de aguas lluvias, ubicado a más de cinco metros de profundidad.
Además, dentro de las obras está contemplada la construcción de tres pozos, la recuperación del material de base y posteriormente la pavimentación del tramo vial, trabajo que estará a cargo del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU).
“Durante los primeros días de intervención, el equipo técnico ha adelantado labores de adecuación del terreno, excavación y limpieza del tubo afectado para retirar material acumulado como piedras y tierra que bloquearon el flujo del sistema”, aseguró Avendaño.
De acuerdo con el Acueducto, una de las posibles causas de la emergencia está relacionada con fallas en el sistema de alcantarillado y conexiones erradas en la red. En la zona se han encontrado bajantes de aguas lluvias conectadas directamente al sistema sanitario, lo que genera una presurización adicional en una red que fue diseñada únicamente para aguas residuales.
“Un llamado también a los comercios de la zona a tener trampas de grasas. Recuerde que para nosotros es muy importante que el agua y el aceite no se mezclen. Si no tenemos trampas de grasas en los restaurantes o en los comercios, todas esas grasas van a la red de alcantarillado sanitario y la colmatan, generando presiones adicionales en nuestro sistema”, añadió la gerente Avendaño.
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Las autoridades también investigan si el paso constante de varias rutas del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) por esta vía pudo generar una presión adicional sobre la infraestructura subterránea.
La red actual fue construida hace más de 25 años y no fue diseñada para soportar el tráfico vehicular pesado, incluyendo buses del transporte público, lo que incrementa la presión sobre el sistema de alcantarillado.
Finalmente, la funcionaria señaló que la EAAB trabaja en un plan a mediano y largo plazo para diseñar y rehabilitar el interceptor completo, que tiene una extensión de aproximadamente 3,6 kilómetros, con el objetivo de que la red pueda soportar el tráfico pesado del sector y evitar emergencias similares en el futuro.