Familia de Ana Lucia Villota dice que el hallazgo del cuerpo fue sin ayuda de las autoridades
Tras el hallazgo del cuerpo de Ana Lucia Villota, después de ser víctima de la creciente súbita de la quebrada Yayatá, la familia denuncia que las autoridades abandonaron la búsqueda ocho días después del hecho y la encontraron gracias a la ayuda de habitantes.
Tragedia por creciente súbita en Silvania, Cundinamarca
En las últimas horas, la Gobernación de Cundinamarca confirmó el hallazgo del cuerpo de Ana Lucía Villota, la última víctima por identificar tras la creciente de la quebrada Yayatá en Silvania, Cundinamarca, el pasado 18 de noviembre. Sin embargo, la familia de Ana Lucía confirmó que este hallazgo se produjo sin el acompañamiento de las autoridades del departamento, con la inversión de recursos propios y la guía de habitantes de la zona que conocían muy bien el sector. La confirmación se produjo el pasado sábado 3 de enero a las 10:00 a. m.
Según relata Miguel Villota, hermano de Ana Lucía, las autoridades abandonaron la búsqueda el pasado 23 de noviembre, es decir, ocho días después de la avalancha, asegurando que había presencia de laboratorios de drogas ilícitas, terreno inaccesible y grupos armados. Por lo que la familia decidió establecer una recompensa para quien diera información válida sobre el hallazgo de Ana Lucía. Afirma que la única ayuda de las autoridades consistía en reportes sobre crecientes o mal clima.
Vehículo dónde viaja la familia Villota Escandón
Captura de pantalla Noticias Caracol
“A raíz de esa recompensa recibimos información de personas de la zona, a las que contactamos, visitamos y con quienes hablamos. Les comentamos todo eso y nos dijeron que era mentira, que no había nada de eso. Les dijimos que les pagábamos para que nos acompañaran y así fue. Nosotros alcanzamos a llegar hasta Boquerón en dos ocasiones sin encontrar un solo laboratorio de coca, sin encontrar una sola presencia de grupo armado y encontrando muchos sitios para entrar y salir en caso de emergencias”, concluyó Miguel Villota.
Relata que, a la hora de encontrar el cuerpo de Ana Lucía, fue gracias a reportes de trabajadores de la zona tras hallar restos óseos de la mujer, como vértebras y cráneo con rastros identificables, como los brackets que utilizaba. A partir de allí, identificaron el cuerpo completo para ser trasladado a Medicina Legal para la confirmación oficial.
“Arrancamos desde un sitio conocido como Puente La Vega. Nuevamente bajamos un día, luego volvimos a entrar a la zona y comenzaron a dividirse. El trabajador de la finca encontró una vértebra. Inmediatamente le informaron a mi hermano y se regresaron a esa parte, y comenzaron a hacer una búsqueda en esa zona donde encontraron la vértebra y dieron ya con los huesitos todos esparcidos, no todo en un solo sitio, sino todo esparcido”.
Entre tanto, en diálogo con la familia, critican el actuar de las autoridades y las declaraciones entregadas, puesto que, según el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, el hallazgo se produjo con el acompañamiento de las autoridades, como lo escribió en su cuenta de X. Sin embargo, la familia de Ana Lucía dice que el gobernador Rey “pudo haber sido mal informado”.
“No entendemos esa búsqueda ininterrumpida como fue, pero no hubo ningún grupo, ningún equipo de socorro. Fuimos solamente nosotros, la familia, como le digo, con recursos de nuestro bolsillo y con personas que contratamos allí. De pronto el gobernador fue mal informado y a él le dijeron que fue un grupo de socorro el que la encontró, pero nosotros sabemos que él no lo hizo de mala fe ni nada de eso. De pronto la emoción de dar la noticia sin verificar las fuentes”, afirman.
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Por su parte, la familia Villota Escandón confirma que invirtieron cerca de 70 millones de pesos de recursos propios, incluida la compra de un dron, para la búsqueda de Ana Lucía. Sin embargo, admiten que el hallazgo del cuerpo de su hermana se produjo gracias a la ayuda de la comunidad que sí conocía la zona.
“La gente de esa zona es gente muy amable, muy, muy presta a colaborar en caso de que se presenten otras desgracias a futuro. De pronto aquí hubo intransigencia de parte de algunos equipos de socorro que decían que nadie más se metiera a la zona por riesgos o por tener la última verdad. Y no escucharon a la gente de la zona, y ellos les hubieran podido decir más cosas”, concluyeron.