A través de un comunicado, la comunidad del corregimiento de El Plateado, en el municipio de Argelia, Cauca, denunció que ha sido víctima de manera constante de acciones atribuidas a la fuerza pública. Según los habitantes, los hechos más recientes se presentaron esta semana.
Es por esta razón que solicitan la salida de la Policía Nacional del corregimiento y el desmonte de la estación de Policía que está ubicada en ese territorio, pues, según ellos, ya no hay confianza en las autoridades.
“Hoy, 29 de enero, también se exige que la Policía Nacional salga del casco corregimental de El Plateado y se desmonte esa estación de Policía. Si bien creemos y aún confiamos en el Gobierno del Cambio, la fuerza pública que actualmente se encuentra en el corregimiento no representa ese Gobierno del Cambio, y mucho menos al progresismo”, dijo Kevin Arcos, presidente de la JAC Central de El Plateado.
Las comunidades denunciaron que el pasado 25 de enero dos ciudadanos de El Plateado habrían muerto en medio de un procedimiento atribuido a la Policía Nacional.
Tras lo ocurrido, los habitantes convocaron una movilización pacífica para exigir una investigación que permitiera esclarecer los hechos; sin embargo, aseguran que la protesta fue respondida de manera violenta, dejando una persona muerta y más de una docena de heridos, entre ellos una menor de edad.
“Fue una marcha muy pacífica, donde se quería esclarecer por qué la fuerza pública, en un hecho muy confuso, asesina a dos civiles de nuestro pueblo. Nosotros conocíamos a las personas, por lo que no pueden decir que de pronto eran guerrilleros o pertenecían a algún actor armado. Ese fue nuestro descontento inicial, esto ya deja inicialmente dos civiles muertos,pero ya suben a cuatro”, explicó Arcos.
Sobre estos hechos, las comunidades manifestaron que al día siguiente se llevó a cabo una nueva movilización hacia la estación de Policía de El Plateado, en la que exigían la salida de la institución del territorio. Según denunciaron, la respuesta de la Fuerza Pública habría sido aún más violenta, con el uso de granadas aturdidoras, gases lacrimógenos, disparos de fusil y el lanzamiento de explosivos contra los manifestantes. Como resultado de estos hechos, 18 personas resultaron heridas.