La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, confirmó este miércoles que en el departamento ya no hay personas que estén siendo buscadas bajo los escombros tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el pasado lunes. A través de sus redes sociales, la mandataria aseguró que la familia que permanecía como desaparecida fue localizada con vida y ya recibe atención, por lo que las autoridades cerrarán formalmente la fase de búsqueda y rescate para concentrarse en atender a los damnificados.
"En el departamento del Chocó ya no buscamos a nadie bajo los escombros por la misericordia de Dios", escribió Córdoba.
La gobernadora agregó que la familia que era buscada "ya está recibiendo la atención requerida". Con este hallazgo, las autoridades dan paso a una nueva etapa de la emergencia, enfocada en identificar las necesidades de las comunidades afectadas y garantizar asistencia a quienes perdieron sus viviendas o resultaron afectados por el movimiento telúrico.
La mandataria local también compartió el último balance en el Chocó en el que se detalla que el terremoto ha dejado 13 muertos y 182 heridos.
Lupa en censo de damnificados
Entretanto, la defensora del Pueblo, Iris Marín, advirtió durante un recorrido por las zonas afectadas de Quibdó que uno de los principales problemas en este momento es la falta de un censo que permita establecer con precisión cuántas personas resultaron damnificadas.
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"Es urgente tomar los censos porque no hay realmente una estimación de cuántas son las personas afectadas, cuántas personas no tienen en este momento dónde dormir", señaló Marín, quien consideró que esta información será fundamental para organizar la respuesta humanitaria.
En Quibdó, las autoridades han confirmado nueve personas fallecidas como consecuencia del terremoto, mientras que en el departamento del Chocó la cifra asciende a 13 muertos. A nivel nacional, el presidente Abelardo de la Espriella informó que el balance llegó a 265 fallecidos, 3.494 heridos y 496 personas desaparecidas.
La defensora del pueblo también llamó la atención sobre las diferencias entre las cifras reportadas por las autoridades nacionales y las regiones, y señaló que un censo permitirá establecer con mayor precisión la magnitud de la emergencia.
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Otra de las preocupaciones está relacionada con la capacidad de atención en salud. El Hospital San Francisco de Asís, principal centro asistencial de Quibdó, registra una sobreocupación. Aunque el hospital cuenta con una planta eléctrica, requiere garantizar conectividad estable e internet para mantener la prestación de los servicios.