La gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, le respondió al ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, tras sus declaraciones en las que señalaba a la mandataria como responsable de hundir en dos oportunidades la Reforma a la Salud, y cómo estas decisiones influyeron directamente en la actual crisis financiera del sistema.
La mandataria vallecaucana aseguró que el hundimiento de la reforma fue una decisión independiente del Congreso y que los problemas del sistema continúan siendo responsabilidad del gobierno nacional.
"Yo no sé por qué dice eso, yo lo único que hago es gobernar, defender los intereses de los vallecaucanos y trabajar por los vallecaucanos, eso es lo que yo hago. Yo no me meto en peleas ideológicas y esas son decisiones del Congreso que son independientes, que no tienen nada que ver con la gobernación, ni tienen nada que ver conmigo, son opiniones de los congresistas. Yo creo que uno en esto no puede estar echando culpas a otro, cuando las culpas son de ellos", aseguró la gobernadora del Valle.
Dilian Francisca Toro reiteró que el Gobierno Nacional es quien debe responder por las deudas de las EPS intervenidas con la red de salud del departamento, y señaló que mientras no se reconoce esta realidad, los pacientes siguen viviendo barreras de atención.
"Los que están llorando son los pobres que no tienen salud, que no tiene medicamentos, no los atienden los especialistas, no les prestan los servicios de cirugía ni de remisiones, los pacientes oncológicos están muriendo. Ayer me llamó un concejal de Zarzal, que tiene cáncer, desde octubre no le dan medicamentos y ya le hizo metástasis al pulmón. El alcalde de Zarzal tuvo que venir remitido aquí al Hospital Universitario del Valle, y sí el HUV es espectacularmente bueno, pero lógicamente debería haber varias clínicas más cercanas pudiendo darle el servicio a todos", explicó.
La mandataria nuevamente manifestó su preocupación por el cierre de servicios de salud a los pacientes de la Nueva EPS, situación que hoy sigue congestionando al Hospital Universitario del Valle, cuya sobreocupación supera el 300%.