La secretaria de Salud del Valle del Cauca, Cristina Lesmes, emitió un parte de tranquilidad ante la creciente desinformación en redes sociales sobre una supuesta proliferación de murciélagos volando a plena luz del día en Cali y otros municipios.
Según la funcionaria, los rumores que sugieren alertas en lugares como el Zoológico de Cali o parques públicos son falsos y no reflejan la realidad epidemiológica del departamento.
Desmintiendo el pánico en redes sociales
En los últimos ocho meses, las autoridades de salud solo han tenido conocimiento de tres eventos puntuales relacionados con estos animales. Lesmes aclaró que no existe una situación de alarma ni los murciélagos están volando masivamente durante el día en ninguna zona urbana o turística.
"Se puede ir al zoológico, se puede ir a los parques de las garzas; no tenemos una alerta de que estén volando murciélagos", enfatizó la secretaria para contrarrestar los mensajes que invitaban a la ciudadanía a evitar estos espacios.
Señales de alerta y comportamiento animal La preocupación de las autoridades radica en que el hallazgo de un murciélago de día es, efectivamente, una señal de enfermedad. Debido a que estos animales poseen fotofobia —una intolerancia natural a la luz—, sus hábitos son estrictamente nocturnos. Por lo tanto, si un ciudadano observa a un ejemplar volando o flotando en una piscina durante el día, como ocurrió en uno de los casos recientes, es probable que el animal esté enfermo o desorientado por algún virus, como la rabia. La recomendación principal es no tocarlos bajo ninguna circunstancia y notificar de inmediato a las autoridades ambientales como la CVC o a las unidades de salud locales.
La rabia: un riesgo controlado pero letal
Aunque la rabia circula de manera natural en zonas selváticas y bosques, la secretaria recordó que es una enfermedad mortal que se transmite accidentalmente al hombre a través de otros animales. Los murciélagos hematófagos pueden morder a ganado, perros, gatos o ardillas, convirtiendo a las mascotas en el puente de transmisión hacia los humanos.
De hecho, el último caso de rabia humana en el departamento ocurrió hace 12 años en Roldanillo, producto de la mordedura de un gato infectado por un murciélago.
Vacunación
La única defensa efectiva Ante este panorama, la Secretaría de Salud instó a los ciudadanos a mantener al día el esquema de vacunación de sus mascotas. Debido a que no existe una vacuna preventiva de uso masivo para humanos, la protección reside en inmunizar a los animales domésticos una vez al año.
"La rabia es una enfermedad mortal... por eso vacunamos a los animales", concluyó Lesmes, reiterando que la prevención y el reporte oportuno son las mejores herramientas para evitar tragedias.
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