Al menos cuatro personas heridas por minas antipersona en Tibú, Norte de Santander
Según lo revelado, una madre y sus dos hijos están entre las víctimas y fueron trasladados a un centro asistencial en Cúcuta.
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En menos de 48 horas, dos adultos y dos niños resultaron heridos tras caer en campos minados en la región del Catatumbo. El caso más grave es el de una madre que se dirigía a la escuela con sus dos hijos.
El primer hecho se registró en la vereda Miramontes, del corregimiento Pachelí. Allí, María Aleyda Guerrero, de 40 años, se desplazaba con sus hijos de 9 y 10 años hacia una reunión escolar cuando activaron un artefacto explosivo. Los tres resultaron heridos y fueron trasladados a un centro asistencial en Cúcuta, donde reciben atención médica.
Por medio de un comunicado, el Ministerio de Educación Nacional rechazó lo ocurrido y señaló: “El Ministerio de Educación Nacional expresa su más profunda indignación y rechazo ante el doloroso incidente ocurrido en la vereda Miramontes, donde María Guerrero, madre de familia, y sus dos hijos, Juan Sebastián Durán Guerrero y Yendry Mileidy García Guerrero, estudiantes de la Institución Educativa Horacio Olave Velandia, resultaron víctimas de la activación de una mina antipersonal”.
Agregó, además: “Manifestamos nuestra absoluta solidaridad con las víctimas que sufrieron el impacto físico y emocional de este lamentable hecho, en especial con la madre y sus hijos de 9 y 10 años, estudiantes de tercer y cuarto grado. Desde el primer momento en que se conoció la situación, el Ministerio informó a la AICMA con el fin de activar la ruta de atención a víctimas y se inició la gestión para realizar la capacitación en el riesgo de minas antipersonal dirigida a la comunidad”.
Entre tanto, en la vereda Oru 7, del mismo municipio, Yeison Paredes Guerrero, de 32 años, resultó gravemente herido tras pisar uno de estos artefactos, lo que le provocó la amputación de una de sus extremidades.
Ambos hechos fueron rechazados por autoridades y comunidades, que expresan preocupación por el aumento del uso de minas antipersona por parte de grupos armados ilegales en la zona.
En lo que va de 2026, el Ejército Nacional, en Norte de Santander, ha destruido 43 artefactos explosivos que estarían siendo instalados en inmediaciones de instituciones educativas.