Con actos simbólicos, culturales y religiosos, Barrancabermeja conmemoró los 28 años de la masacre del 16 de mayo de 1998, uno de los episodios más dolorosos del conflicto armado en el Magdalena Medio, en el que siete personas fueron asesinadas y otras 25 desaparecidas.
La jornada de memoria y homenaje reunió a organizaciones de víctimas, autoridades locales, entidades defensoras de derechos humanos y habitantes de la comuna Siete, territorio marcado por la violencia y la resistencia de las comunidades.
Uno de los momentos más significativos de la conmemoración fue la entrega oficial del Decreto 081 de 2026, mediante el cual la Alcaldía Distrital asignó el nombre de “Avenida Colectivo 16 de Mayo” a la vía principal de acceso a los barrios de la comuna Siete, como reconocimiento a la lucha de las víctimas y sus familias por la verdad, la justicia y la no repetición.
Además, fue inaugurado el mural “Un 16 de mayo que no termina”, construido de manera articulada entre la Dirección de Acceso a la Justicia y Derechos Humanos, el Colectivo 16 de Mayo y la Secretaría de Cultura.
Durante la jornada, las víctimas insistieron en la necesidad de mantener viva la memoria y continuar la búsqueda de los desaparecidos.
“Es una fecha especial para nosotros, las víctimas. Después de 28 años seguimos resaltando que es un caso que no se puede quedar en el olvido y que seguimos en la lucha y la resistencia”, expresó Janeiris Pacheco, víctima de la violencia, quien recordó a su hermano desaparecido durante la masacre.
Pacheco también hizo un llamado a las comunidades y a las instituciones para evitar que hechos similares vuelvan a repetirse. “Esta historia marcó a Barrancabermeja. Hoy tenemos entidades que nos ayudan en la búsqueda de nuestros familiares, pero necesitamos que las personas no se queden calladas y sigan levantando la voz”, afirmó.
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Por su parte, Jesús Rodríguez, coordinador de la Mesa Distrital de Víctimas, destacó la importancia de estos espacios de conmemoración.
“Se hace memoria y se honra a todas estas personas que ya partieron, aquellas que desaparecieron y todos estos hechos victimizantes que han afectado a nuestra ciudad”, manifestó.
Entre tanto, Luz Almanza, integrante del Colectivo 16 de Mayo, aseguró que después de casi tres décadas las familias comienzan a ver algunos frutos de su lucha por la reparación y la memoria histórica.
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“Fueron 32 víctimas ese 16 de mayo: siete personas asesinadas y 25 desaparecidas en medio de una ciudad militarizada. Nosotros queremos que estos hechos no se repitan y que las instituciones estén para proteger a la población civil”, señaló.
La Alcaldía de Barrancabermeja informó que, en cumplimiento de la Política Pública de Víctimas, se han invertido más de 4.000 millones de pesos en programas de atención integral, entrega de unidades productivas y acciones relacionadas con reparación colectiva, retornos y reubicaciones para las víctimas del conflicto armado.