Una cadena de homicidios que, al parecer, estaría relacionada con un feminicidio ocurrido a comienzos de este año, mantiene en alerta a las autoridades en Bucaramanga. Con el asesinato de un joven de 21 años en el barrio Los Canelos, ya son cuatro las víctimas mortales que ha dejado una presunta retaliación contra familiares y allegados de una mujer asesinada en enero de 2026.
La historia se remonta al 20 de enero, cuando Cynthia Valeria Espitia Argüello fue asesinada en el barrio San Miguel, presuntamente a manos de su expareja sentimental, conocido con el alias de 'Julito', un menor de edad que, según las investigaciones, habría amenazado con acabar con la vida de los familiares de la joven tras el crimen.
Desde entonces, los hechos violentos se han venido registrando en diferentes sectores del área metropolitana de Bucaramanga. El 11 de abril fue asesinado Junior Ayala Argüello, tío de la víctima, cuando se movilizaba por la carrera 17 con calle 45. Días después, el 23 de abril, hombres armados atacaron a Jefferson Alexander Prada Grimaldos, de 33 años, en el barrio Alfonso López. En este hecho, un menor de dos años resultó herido en uno de sus brazos.
Las autoridades lograron establecer que un mismo vehículo, un Nissan de color plateado, habría sido utilizado en los ataques perpetrados contra Junior Ayala y Jefferson Prada, lo que fortaleció la hipótesis de una retaliación sistemática contra personas cercanas a la familia.
El más reciente hecho de sangre ocurrió sobre las 9:30 de la noche del jueves 23 de julio en las canchas del barrio Los Canelos. Allí fue asesinado Nairo Johan Espitia Almeida, de 21 años, quien recibió varios impactos de bala por parte de un hombre vestido de negro que huyó del lugar. En el ataque también resultó herido un adolescente de 16 años, quien fue trasladado a un centro asistencial.
Ante la gravedad de los hechos, las autoridades mantienen activa una recompensa de 40 millones de pesos por información que permita ubicar a alias 'Julito', quien se encuentra prófugo tras haberse fugado de un centro de atención del ICBF en Bogotá y es señalado por las autoridades de estar vinculado con múltiples homicidios.
Los organismos de investigación buscan establecer si todos los asesinatos hacen parte de un mismo plan criminal y evitar que nuevas personas relacionadas con esta familia sean víctimas de esta escalada de violencia que hoy tiene en máxima alerta a las autoridades en Santander.