Santander enfrenta una emergencia crítica por cuenta de los incendios forestales. Según los reportes, son al menos 10 los puntos calientes activos en la región, por lo que la Defensa Civil Colombiana – Seccional Santander confirmó el despliegue de sus capacidades operativas y talento humano para apoyar las labores de atención, control y extinción de las conflagraciones, que se han registrado en diferentes municipios del departamento.
Los municipios de San Andrés, El Playón y Berlín han sido escenarios de movilización de los brigadistas, quienes adelantan labores de apoyo en zonas de media y alta montaña, donde las condiciones del terreno representan importantes desafíos para los organismos de respuesta.
Los voluntarios construyen líneas de defensa, realizan enfriamiento, control de puntos calientes y vigilancia de las áreas afectadas, aplicando los protocolos de seguridad establecidos.
Estas acciones se ejecutan de manera articulada con los cuerpos de Bomberos, las autoridades locales y las comunidades, fortaleciendo la capacidad de respuesta y contribuyendo a la protección de la población, los ecosistemas y los recursos naturales del departamento.
Una de las situaciones más críticas se vive en Coromoro, donde el incendio forestal consumió cerca de 300 hectáreas, donde el fuego ha afectado gran parte de frailejones y bosque nativo, incluidos robles, en un ecosistema que hace parte de la cuenca del río Oscure, que desemboca en el río Fonce. La tierra está caliente hasta un metro de profundidad.
En Tona, el incendio avanza en grandes proporciones en la vereda Tembladal, en una zona de bosque nativo que también es clave para la recarga hídrica de la parte baja del municipio y del área metropolitana de Bucaramanga. El alcalde Jesús Santiago Gutiérrez dijo que trabajan en la zona desde ayer a las 11 de la mañana y que personal del acueducto apoya las labores de control.
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"Es una zona de recarga hídrica importante para la parte baja del municipio y el área metropolitana. No queremos que llegue al Páramo de Santurbán ni a los frailejones. El terreno es empinado y hay viviendas cercanas; no queremos que siga avanzando a la parte alta", manifestó el mandatario.
Mientras tanto, la emergencia en la vereda El Pire, en San Andrés, continúa después de más de 20 días de incendio, aunque unidades de la Defensa Civil de Bucaramanga y Piedecuesta, además de otros organismos, apoyan las labores; la comunidad insiste en que sigue siendo insuficiente y pide al Gobierno nacional el envío de helicópteros tipo Bambi o motobombas. La tierra arde de manera interna.
La comunidad advierte sobre el impacto en los nacimientos de agua que alimentan la quebrada Borrero y abastecen acueductos de El Pire, El Pantano y la vereda El Tuno.
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Además, aseguran que los presuntos responsables de varios incendios estarían plenamente identificados y piden que se investiguen los hechos. Habitantes señalan, presuntamente, que algunas quemas podrían ser provocadas para limpiar o ampliar potreros ganaderos, versión que no ha sido confirmada y deberá ser investigada.
La Defensa Civil hace un llamado a la comunidad para extremar las medidas de prevención, evitar actividades que puedan generar incendios y reportar oportunamente cualquier columna de humo o quema no autorizada. La prevención es responsabilidad de todos: un reporte oportuno puede evitar que una pequeña emergencia se convierta en un gran incendio.