Las mesas de diálogo entre las comunidades, las autoridades regionales y el Gobierno nacional continúan sin arrojar un acuerdo definitivo frente a la situación de los peajes ubicados en la Ruta 45A o Ruta de los Comuneros, corredor estratégico que conecta a Bucaramanga con Bogotá.
Aunque durante los últimos meses se han adelantado múltiples reuniones técnicas y espacios de concertación para buscar una salida al conflicto, los líderes de la protesta mantienen sus reparos frente al cumplimiento de varios compromisos y continúan exigiendo una mayor inversión del Gobierno nacional en infraestructura y proyectos para las comunidades ubicadas en la zona de influencia de la vía.
El secretario del Interior de Santander, Óscar Hernández Durán, informó que en el más reciente encuentro participaron representantes del Gobierno, autoridades departamentales y voceros de los manifestantes.
Durante la reunión se presentaron avances institucionales y acciones que actualmente se encuentran en ejecución; sin embargo, las diferencias entre las partes impidieron alcanzar un consenso.
La controversia gira en torno a los peajes instalados sobre la Ruta 45A, una de las principales conexiones entre Santander y el centro del país. Aunque el peaje de Oiba ya retomó operaciones, las manifestaciones continúan afectando estaciones como Pescadero y Curití, donde las comunidades han mantenido las talanqueras levantadas como medida de protesta.
Ante la falta de acuerdos, las autoridades anunciaron que continuarán promoviendo espacios de diálogo con el propósito de construir soluciones concertadas que permitan superar el conflicto y restablecer plenamente la normalidad en este importante corredor vial que comunica a Bucaramanga con Bogotá.