Los fuertes vendavales y vientos huracanados que se registraron en las últimas horas mantienen en emergencia a más de 10 municipios de las provincias de Soto Norte y García Rovira, en Santander. Las ráfagas ocasionaron destechamientos de viviendas, caída de árboles, postes y redes eléctricas, además de graves afectaciones en cultivos. Hasta el momento, las autoridades no reportan personas heridas ni víctimas fatales.
Pedro Conde, integrante de la Sala de Crisis de Gestión del Riesgo de Santander, indicó que aunque la emergencia no deja pérdidas humanas, los daños materiales son considerables.
Emergencia por vendavales y fuertes vientos en Santander. Más de 10 municipios reportan daños en viviendas, caída de árboles, postes de energía y cultivos agrícolas #VocesySonidos pic.twitter.com/XnaztdwRnO
— Blu Santanderes (@BLUSantanderes) June 27, 2026
"Aunque no hay personas afectadas o pérdidas de vidas humanas, varios municipios permanecen sin servicio de energía por el desprendimiento de cables eléctricos. A esto se suman afectaciones en cultivos y numerosas viviendas que quedaron sin techo; muchas familias están tratando de protegerse con costales y otros elementos provisionales", explicó el funcionario.
Entre los municipios con mayores afectaciones se encuentran Miranda y Málaga, donde las autoridades realizan el censo de daños para coordinar la entrega de ayudas y restablecer los servicios afectados.
Los habitantes aseguran que la intensidad de los vientos no tiene precedentes. Cristian Rolando Vargas, residente de Málaga, relató que en casi cinco décadas nunca había vivido un fenómeno similar.
"En 48 años de vida en estos páramos nunca habíamos visto unos vendavales de esta magnitud. Arrancaron techos de casas, láminas de eternit, invernaderos, cocheras, árboles e incluso derribaron antenas de telecomunicaciones", manifestó.
En el municipio de San Andrés, específicamente en la vereda Cairasco, los fuertes vientos derribaron una torre de telecomunicaciones de la empresa EASY TEC, dejando sin servicio a numerosos usuarios de las zonas rurales de San Andrés y Guaca.
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Las autoridades mantienen el monitoreo permanente de las condiciones climáticas, luego de que el Ideam advirtiera sobre un aumento en la intensidad de los vientos y el riesgo de vendavales en diferentes regiones del país debido a la consolidación del fenómeno de El Niño. Según la entidad, las fuertes ráfagas, sumadas a las altas temperaturas y los periodos de sequía, incrementan el riesgo de destechamientos, caída de árboles y daños en estructuras inestables, por lo que se recomienda a la comunidad extremar las medidas de prevención.
Los organismos de gestión del riesgo continúan evaluando las afectaciones y coordinando la atención de las comunidades, mientras avanzan las labores para restablecer el servicio de energía y telecomunicaciones en los sectores impactados.