La angustia de más de un año buscando atención y equipos médicos para su hija llevó a Geno Paola Gutiérrez, mamá de Carla, a atravesar uno de los momentos más difíciles de su vida. En entrevista con Recap Blu, la mujer contó que llegó a tener "pensamientos malos" debido al desgaste emocional que enfrentaba mientras intentaba garantizar los cuidados que necesita la niña, quien depende de un ventilador mecánico para vivir.
Carla tiene tres años y nació con un síndrome denominado Norchari tipo 2, además de otras condiciones que requieren atención permanente. La menor tiene traqueostomía, gastrostomía, escoliosis, vejiga neurogénica e hidrocefalia, se alimenta mediante una sonda y depende completamente de un ventilador. Tras la intervención del Gobierno De La Espriella, que permitió conseguir el equipo, su madre aseguró que finalmente cuentan con una mayor estabilidad para continuar el proceso desde casa.
Para Geno Paola, el proceso ha significado una carga permanente. Es madre de dos niñas y explicó que debe dividir su tiempo entre Carla, quien permanece hospitalizada, y su otra hija de 11 años. Además de los cuidados médicos, necesita trabajar y buscar alternativas que le permitan generar ingresos desde casa.
"Yo necesito trabajar porque yo soy madre soltera", relató durante la entrevista, al explicar la importancia de que los equipos y el acompañamiento permitan que ambas niñas puedan estar juntas en el hogar.
La importancia de buscar ayuda
La situación también comenzó a afectar directamente su propia salud. Gutiérrez contó que sufrió alopecia, dolores físicos, cambios importantes de peso y un nivel de estrés que terminó obligándola a reconocer que necesitaba ayuda psicológica.
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"Debido a todo esto me tocó pedir auxilio y decir no puedo (...) Llegó un momento, un sábado, me acuerdo tanto, 11:00 de la noche, no sé qué me dio, yo me quería volver loca. Yo cogí las cosas y me fui, y yo lloraba porque yo, o sea, se me vino pensamientos malos", recordó.
En medio de esa crisis, la madre relató que comenzó a llorar, pero recordó que sus hijas dependían de ella. Después de darse una ducha y desahogarse, decidió aceptar el acompañamiento psicológico que le ofrecía el hospital. Sin embargo, explicó que posteriormente tuvo dificultades para continuar el proceso debido a los costos de los copagos y los desplazamientos, por lo que muchas veces terminó dejando su propia salud en segundo plano frente a las necesidades de su pequeña.
Ahora, con el ventilador mecánico instalado y otros equipos en proceso de entrega, Geno Paola asegura que siente que su hija puede comenzar una nueva etapa.
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"Carla comenzó de cero a partir de hoy", afirmó, convencida de que la niña merece nuevas oportunidades. Su historia también la llevó a pedir a las autoridades de salud que atiendan a las familias sin esperar a que sus casos se vuelvan virales y a otras madres cuidadoras les dejó un mensaje.