se detectó hace pocos días un caso de coronavirus en uno de los empleados.
Katherine es Visual Designer
en el equipo de Amazon Physical Stores. Nos contó cómo es la situación, el día a día, las medidas, los correos que le envían por protocolo.
Katherine llegó a trabajar el lunes pasado como un día normal. Un correo cambió la rutina. Les avisaba del hallazgo de un caso en uno de sus empleados, con COVID-19. Desde entonces, la sede donde está ubicado el edificio Brasil, parece en sus palabras, “un pueblo fantasma”.
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En el correo que llegó a algunos empleados de Amazon en Estados Unidos se leía lo siguiente:
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“Hay un caso confirmado de un empleado con COVID-19 en una de nuestras sedes, puntualmente SEA53 Brasil. Este empleado se sintió mal desde el jueves 25 de febrero y desde entonces no ingresa a las oficinas. Recién nos enteramos que esta persona tiene coronavirus. El empleado afectado está en cuarentena y estamos brindando todo el apoyo mientras se recupera. Les notificamos a los empleados que estuvieron en contacto cerca de esta persona. Contacto cercano quiere decir a una distancia inferior a seis pies/2 metros durante un tiempo prolongado.
En las oficinas se han dispuesto pañuelos, paños con desinfectantes, gel antibacterial, todo esto de manera preventiva para evitar más casos”.
“La recomendación es que si nos sentimos enfermos pues nos quedemos en casa evitando contacto con otras personas. Escasea ya por ejemplo no solo mascarillas, sino papel higiénico en varios puntos de la ciudad. Aún no estamos en cuarentena pese a todo esto, pero sí debemos ser precavidos. Se llama también a no tener pánico, pero sí a ser muy responsables en identificar tempranamente cualquier síntoma que puede ser asociado con el virus”, dijo Katherine, en diálogo con BLU Radio.
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Este jueves, la situación es más delicada porque pidieron a los empleados no solo de Amazon, sino de Microsoft que eviten asistir a las sedes y que recomiendan se queden en casa.
Además, Katherine contó que las mascarillas, tapabocas, al igual que los antibacteriales están escaseando y por eso algunos proveedores están cobrando hasta 30 veces más por este tipo de productos.
“Ahora se revenden a precios fuera de lo normal. Si un paquete de 30 máscaras 3M N95 costaba $15 dólares, ahora se están vendiendo online (Amazon o Ebay) entre $100-200 dólares. La misma situación con los desinfectantes. Si un frasco desinfectante costaba $6 dólares, ahora puede costar hasta 100 dólares”, agregó.