Los cinco aspectos esenciales que debe tener en cuenta si va a estudiar una maestría
Más personas ven en una maestría una oportunidad laboral, pero expertos aconsejan evaluar varios factores antes de tomar una decisión.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Muchos profesionales llegan a un punto en su carrera en el que sienten que necesitan avanzar, pero no siempre tienen claridad sobre cuál camino tomar. Algunos dudan sobre si hacer una especialización o una maestría; otros, sobre si este es el momento adecuado o si podrán equilibrar trabajo y estudio. La oferta académica es amplia y las decisiones no siempre son sencillas.
En Colombia, el interés por cursar estudios de posgrado ha crecido en los últimos años. Cada vez más personas ven en una maestría una oportunidad para mejorar su empleabilidad, fortalecer habilidades y ampliar su red de contactos. Sin embargo, más allá del entusiasmo, los expertos recomiendan tener en cuenta varios factores antes de tomar una decisión definitiva.
Estos son cinco aspectos esenciales que, según expertos de Westfield Business School, se deben tener en cuenta si se está considerando iniciar una maestría, especialmente un MBA:
Actualmente existen programas presenciales, híbridos y 100 % virtuales. La elección debe responder a la realidad profesional y personal de cada aspirante.
Es clave evaluar si se cuenta con disponibilidad para asistir a clases presenciales, si el trabajo implica viajes frecuentes o si se requiere mayor flexibilidad. También resulta determinante analizar la disciplina y organización necesarias para estudiar de forma remota.
Por ello, elegir la modalidad adecuada puede marcar la diferencia entre una experiencia exitosa y una carga difícil de sostener.
No todas las maestrías se imparten de la misma forma. Más allá del contenido técnico, es fundamental revisar cómo está estructurado el proceso de aprendizaje.
Los programas con enfoques integrales que combinan liderazgo, sostenibilidad, rentabilidad y toma de decisiones estratégicas suelen ofrecer herramientas más vigentes frente a los retos actuales del entorno empresarial. Asimismo, conviene valorar el nivel de interacción con docentes y compañeros, así como la implementación de metodologías colaborativas que promuevan el aprendizaje en equipo.
Contar con una titulación con reconocimiento internacional puede convertirse en un diferencial competitivo.
Publicidad
Optar por un programa con estándares académicos internacionales puede facilitar el acceso a oportunidades en mercados externos y fortalecer el perfil frente a organizaciones multinacionales. No se trata únicamente del prestigio, sino del alcance real que pueda tener el título en distintos países.
Aunque ambos programas comparten una formación en administración y liderazgo, no están diseñados para el mismo perfil profesional.
El International MBA suele dirigirse a profesionales que buscan fortalecer su perfil directivo y profundizar en un área específica del negocio. Está pensado para quienes desean ampliar su visión empresarial y especializarse al mismo tiempo.
Por su parte, el Executive MBA está enfocado en ejecutivos con mayor trayectoria y experiencia en liderazgo. Su objetivo es potenciar la visión estratégica y preparar a los participantes para liderar procesos de transformación organizacional desde posiciones de alto nivel.
Publicidad
Analizar la experiencia acumulada y las metas profesionales es clave para elegir la opción más adecuada.
Algunas escuelas de negocios incluyen experiencias académicas en ecosistemas empresariales internacionales, lo que permite complementar la formación teórica con una visión práctica del funcionamiento de mercados globales.
Estas experiencias pueden aportar una perspectiva más amplia sobre la dinámica empresarial y facilitar la creación de redes de contacto en distintos entornos. Aunque no todos los programas las ofrecen, representan un valor agregado relevante para quienes buscan una formación con enfoque global.
En conclusión, elegir un posgrado o una maestría es una decisión que implica analizar objetivos, disponibilidad de tiempo y proyección profesional a mediano y largo plazo. Instituciones internacionales sugieren evaluar estos cinco aspectos con detenimiento antes de dar el paso.
Por ello, más que seguir tendencias, la recomendación es identificar qué tipo de formación se alinea con el perfil y las metas que cada profesional desea alcanzar en los próximos años.