Regreso a clases: claves psicológicas para que niños y padres retomen la rutina sin estrés
Isabel Cristina Betín, coordinadora del departamento de Psicología del colegio Caobos, explicó cómo acompañar el proceso de adaptación de los hijos de manera saludable.
En la más reciente entrevista de Casa BLU, Isabel Cristina Betín, coordinadora del departamento de Psicología del colegio Caobos, habló sobre el impacto emocional del retorno al colegio y el rol fundamental que juegan los padres en este proceso.
La experta señaló que existe una paradoja frecuente: durante las vacaciones muchos padres esperan con ansias que los niños regresen al colegio, pero cuando se acerca la fecha de inicio, aparece el estrés y la ansiedad, tanto en adultos como en menores.
Regreso a clases
Foto: Pexels
“El éxito de la entrada al colegio depende mucho del primer minuto, del primer segundo en que los niños pisan la institución”, explicó Betín, quien destacó que la actitud emocional de los padres se transmite directamente a los hijos.
¿Cómo retomar la rutina después de vacaciones?
Según la psicóloga, una despedida amorosa pero firme es clave, especialmente en los niños más pequeños. Los padres deben evitar prolongar las despedidas o transmitir inseguridad, ya que esto puede generar en el niño la sensación de que el colegio no es un lugar seguro.
Blu Radio - AFP
“A veces va toda la familia y no son capaces de despedirse fácilmente del niño. La tranquilidad y madurez de los padres les da seguridad a ellos”, afirmó.
Betín recomendó anticipar el regreso a clases al menos una semana antes, ajustando progresivamente los horarios de sueño y reduciendo el uso de pantallas.
¿Cómo identificar señales de alerta y qué hacer?
La psicóloga explicó que es normal que durante los primeros días algunos niños lloren, se quejen de dolores de estómago o muestren cambios en su comportamiento. Esto no necesariamente significa que “se estén portando mal”, sino que están tratando de autorregularse frente a un cambio.
Abuso contra menores de edad
Foto: referencia, Meta IA
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“El periodo prudente de adaptación es de 15 a 20 días. Ahí es cuando debemos tener más paciencia”, indicó.
Una herramienta recomendada es el “escaneo nocturno”: conversar con los niños al final del día y hacer preguntas específicas como qué fue lo que más les gustó, qué les costó o qué los sorprendió, para mantener una comunicación cercana y natural con su experiencia escolar.
Betín insistió en que no todos los colegios son para todos los niños, pero advirtió que antes de tomar la decisión de cambiar, es necesario analizar a fondo las razones del rechazo.
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“Hay niños que se demoran más en adaptarse. Antes de decir ‘este no es el colegio’, hay que escuchar, validar emociones y entender qué está pasando realmente”, explicó.
Finalmente, la experta recalcó que acompañar, escuchar y validar las emociones de los niños es la clave para un regreso a clases más tranquilo y seguro, tanto para ellos como para sus familias.