Mientras Alejandra Barrios, directora de la Misión de Observación Electoral (MOE), explicaba con detalle cómo 170 municipios del país están en riesgo por factores de fraude y violencia, la conversación se detuvo brevemente por un curioso momento que generó cientos de comentarios.
En plena entrevista, el gato blanco y negro de la directora empezó a treparse sobre ella buscando su atención en el minuto 6:36, interrumpiendo por unos segundos el análisis que hacía sobre el mapa de riesgo electoral.
Fue entonces cuando Barrios, entre risas, explicó la situación al aire: “Disculpen, pero por la mañana el gato se pone un poco amoroso, quiere desayuno”, mientras lo bajaba de su regazo para poder continuar con la conversación.
El momento no pasó desapercibido para los televidentes, quienes rápidamente comentaron en redes sociales el episodio, que contrastó con la seriedad del tema que se estaba abordando. Según el informe presentado por la MOE, 170 municipios del país presentan algún nivel de riesgo electoral, de los cuales 81 están en riesgo extremo, especialmente en departamentos como Cauca, Arauca, Putumayo, Guaviare, Bolívar y Meta.
Durante la entrevista, Barrios explicó que el país se encuentra en un punto límite, pues superar esa cifra implicaría retroceder a escenarios anteriores al acuerdo de paz. También advirtió que estas semanas previas a las elecciones son claves para reforzar las garantías de seguridad para candidatos, votantes y autoridades locales, especialmente en territorios con presencia de actores armados ilegales.
Además, hizo un llamado a fortalecer la articulación entre alcaldes, gobernadores y el Gobierno Nacional, así como a mantener activas las comisiones de seguimiento electoral, especialmente en zonas de frontera y en regiones como el Cauca y el suroriente del país, donde el riesgo se mantiene alto.
Pero más allá de las cifras y alertas, el momento que quedó marcado en la entrevista fue esa escena inesperada en la que un gato interrumpió una conversación sobre democracia y elecciones, obligando a una pausa breve antes de retomar un tema clave para el futuro político del país.