Un laboratorio está utilizando piel humana que permanece viva durante semanas fuera del cuerpo para generar información con la que entrena modelos de inteligencia artificial.
Se trata de Outer Biosciences, una empresa estadounidense que desarrolló una plataforma capaz de mantener muestras completas de piel humana viables durante hasta cuatro semanas, mucho más que los pocos días habituales en este tipo de investigaciones.
Según la historia difundida por el medio TechCrunch, la compañía obtiene tejido que normalmente sería descartado después de cirugías, principalmente procedimientos plásticos. Las muestras llegan a través de bancos y proveedores especializados, bajo protocolos de consentimiento y sin ningún tipo de dato que permita identificar a los donantes.
¿Para qué mantienen la piel viva?
La ventaja de conservar el tejido durante varias semanas es poder observar procesos que no ocurren inmediatamente. Por ejemplo, una irritación, la recuperación después de exposición a radiación ultravioleta, la producción de colágeno o algunos procesos inflamatorios pueden tardar días o incluso semanas. En este caso, Mantener la piel viable permite aplicar diferentes compuestos y observar cómo responde el tejido durante más tiempo.
Outer Biosciences asegura que su sistema es capaz de conservar tanto la epidermis (capa externa de la piel) como la dermis (capa intermedia) y parte de las señales moleculares relacionadas con el sistema inmunitario.
Los investigadores ya han utilizado la plataforma para estudiar inflamación crónica, envejecimiento y daño provocado por radiación UVB. Un estudio del equipo publicado como 'preprint' en mayo encontró que el tejido conservaba su estructura y diferentes programas moleculares durante cuatro semanas.
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¿Dónde entra la inteligencia artificial?
En este caso, la IA no trabaja directamente con un pedazo de piel, sino que se entrena con los datos generados por los experimentos realizados sobre el tejido. Según TechCrunch, los modelos analizan la información molecular, bioquímica e histológica para intentar predecir qué sustancias pueden producir determinado efecto y cuáles podrían ser tóxicas.
Después, los candidatos considerados más prometedores se prueban sobre tejido humano real. El resultado vuelve a alimentar al modelo, creando un ciclo en el que cada experimento sirve para mejorar las siguientes predicciones.
La compañía afirma que su sistema puede evaluar computacionalmente cientos de millones de compuestos al año antes de decidir cuáles vale la pena llevar al laboratorio.
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Outer Biosciences busca utilizar estos descubrimientos principalmente para desarrollar nuevos ingredientes destinados al cuidado de la piel y también trabaja con compañías farmacéuticas en investigaciones relacionadas con toxicidad y tratamientos dermatológicos.
Detrás de la empresa está Michael Polansky, su CEO y fundador, quien también es conocido por ser pareja de Lady Gaga. La cantante, cuyo nombre real es Stefani Germanotta, forma parte además de la junta directiva de Outer Biosciences.
Más allá de esa conexión, la apuesta de la compañía es conseguir datos sobre cómo reacciona tejido humano real sin experimentar directamente sobre una persona y utilizar esa información para que la inteligencia artificial reduzca el número de compuestos que deben probarse físicamente.