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Colchones ortopédicos y piscina inflable, los hallazgos de Procuraduría en cárcel de Itagüí

En ese centro penitenciario se inició la mesa de diálogo con 16 cabecillas de bandas criminales que tendrían esos beneficios.

Cárcel de Itagüi.
Cárcel de Itagüi.
Cortesía.

Tras una visita de vigilancia a la cárcel de máxima seguridad de La Paz, en Itagüí, donde se encuentran los 16 cabecillas del crimen organizado que iniciaron un proceso diálogo con el Gobierno nacional, la Procuraduría General de la Nación halló lujos y comodidades como colchones ortopédicos en las celdas donde cumplen sus condenas.

No sólo eran colchones, sino, hasta piscinas inflables para que sus hijos disfruten de ella cuando vayan a visitarlos. Fueron los delegados de la Procuraduría en la cárcel La Paz de Itagüí, donde se instaló la mesa de diálogo entre 16 cabecillas de las bandas delincuenciales del Valle de Aburrá y el Gobierno nacional, los que hallaron estos elementos.

En algunas celdas, el ministerio público también halló colchones ortopédicos y pisos en baldosas, como lo indicó Javier Augusto Sarmiento Olarte, procurador delegado para la defensa de los Derechos Humanos.

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“Pudimos constatar, en primera medida, que se habilitó una piscina inflable para niños, se verificó e hicimos una visita de inspección al establecimiento, se hicieron algunos ajustes a las celdas, pero no se encontró nada suntuoso”, aseguró el funcionario.

La Procuraduría continuará visitando la cárcel y realizando seguimiento a estos hallazgos, como parte de la vigilancia jurídica que hará al proceso de diálogo entre el Gobierno y las bandas, buscando que haya garantías para las víctimas y para los mismos cabecillas.

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A propósito del inicio de las negociaciones con miras a un eventual sometimiento a la justicia, el presidente Gustavo Petro invitó a los jóvenes que integran estas organizaciones dejar sus armas e ingresar al programa jóvenes en paz.

Se estima que entre 12.000 y 18.000 personas conforman los casi 500 grupos delincuenciales que existen en el Valle de Aburrá, de ellos muchos son jóvenes que, ante la falta de oportunidades, deciden hacer parte de estas organizaciones.

Es a ellos a quienes precisamente el presidente de la República les habló a través de su cuenta de Twitter donde escribió:

“La posibilidad de llegar a una Medellín completamente en paz se abre paso. Quiero que los jóvenes que hoy integran las bandas en las comunas populares en Medellín y en los barrios de los municipios de Valle de Aburrá pasen al programa jóvenes en paz: Una renta ciudadana a cambio de educarse. Un tema a tratarse en la mesa socio jurídica que se abre entre los jefes de bandas en la cárcel de Itagüí.”

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