Negociar con el ELN sin cartas ocultas y de cara al país: Ley del Montes
Editorial de Óscar Montes en Vive Barranquilla.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
El presidente de la República, Juan Manuel Santos, designó ayer al ex ministro de Hacienda y Agricultura, Juan Camilo Restrepo, como Jefe del equipo negociador del Gobierno en las negociaciones que se llevarán a cabo en Ecuador con el ELN. De esta forma se inician formalmente los diálogos con ese grupo guerrillero, el segundo del país tanto en número de combatientes, como en presencia nacional, después de las Farc.
La designación del ex ministro conservador es un acierto por parte del Presidente. Juan Camilo Restrepo tiene el carácter y la experiencia suficientes para montarse en ese potro cerrero que es el ELN, organización guerrillera mucho más radical que las Farc a la hora de defender sus posturas socio-económicas e ideológicas.
Negociar con el ELN no será fácil. Se trata de un grupo guerrillero anquilosado en el pasado e históricamente renuente al diálogo. Desde los tiempos de sus fundadores -los desaparecidos hermanos Vásquez Castaño- el ELN asumió posturas fundamentalistas y dogmáticas que no sólo le impidieron buscar una salida negociada a su confrontación armada con el Estado, sino que terminaron aislando a sus jefes de un contexto internacional que dejó sin opciones de triunfo a los grupos insurgentes del país.
Mientras el mundo asistía al derribamiento del Muro de Berlín, celebraba la caída del régimen de la Unión Soviética y estimulaba la apertura de China a nuevos mercados, los jefes del ELN se dedicaban a volar el oleoducto Caño Limón-Coveñas, para tratar de demostrar un poderío militar del que carecía. Ese comportamiento terrorista y criminal, soportado en prácticas violatorias del Derecho Internacional Humanitario, como el secuestro y la extorsión de comerciantes, dejó sin ninguna clase de respaldo popular a los “elenos”.
La negociación con el ELN no puede darse de espalda al país, ni con agendas ocultas. La jefatura de Juan Camilo Restrepo es prenda de garantía en ese sentido. Tampoco puede prestarse para repetir los errores de La Habana con las Farc, donde siempre existió por parte de millones de colombianos la percepción de que no se les estaba diciendo toda la verdad sobre lo acordado en la isla. La lección de La Habana -que tuvo como desenlace la derrota del SI en el Plebiscito por la paz- debió ser aprendida. El gobierno debería exigir la liberación de todos los secuestrados que tienen en su poder, como requisito para sentarse a negociar con ese grupo insurgente.
Agradecimientos: expreso mis infinitos agradecimientos a los lectores de La Ley del Montes, página de análisis político y de temas de actualidad que publico los domingos en el diario EL HERALDO, así como a más de 2.000 líderes de opinión de todo el país, por haberme escogido por tercer año consecutivo como el columnista más leído de la Región Caribe. De igual forma a los oyentes de BLU Radio Barranquilla, quienes todos los días nos acompañan en Vive Barranquilla. Gracias por la confianza y el respaldo.