"Nuevas obras y cultura ciudadana": editorial de Ley del Montes agosto 3
Editorial de Óscar Montes en Vive Barranquilla.
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La experiencia de ayer en la calle 84, cuando el equipo de Vive Barranquilla se desplazó por segunda vez en las últimas semanas para constatar desde el terreno el avance de las obras que la administración lleva a cabo en este sector del norte de la ciudad, demostró lo lejos que estamos de una cultura ciudadana que nos permita preservar las obras que se están entregando y aplicar los códigos más elementales de convivencia.
Resulta absurdo que los andenes que han sido entregados por los contratistas empiecen a ser invadidos por vehículos que no solo impiden el tránsito de las personas, sino que destrozan los adoquines ya instalados.
En poco menos de dos horas, quienes participamos del programa –incluyendo al secretario de Movilidad del Distrito, Fernando Isaza, comerciantes del sector, expertos, concejales y ediles- pudimos constatar la masiva violación de las normas que prohíben el estacionamiento de vehículos en los andenes de la calle 84.
En cuestión de minutos a través de las redes sociales los ciudadanos nos reportaron con fotos y videos los casos de conductores a quienes poco les importa violar las normatividad que pretende recuperar el espacio público en la zona. Quienes estacionan los vehículos en los andenes deberían pensar que mañana ellos también serán peatones y no les va a gustar encontrarse en un andén con un vehículo atravesado que les impida continuar la marcha.
Ahora que las obras están a punto de culminarse en su totalidad –con andenes terminados y con árboles sembrados- se requiere con urgencia de intensas campañas pedagógicas que nos eduquen a quienes vivimos en Barranquilla sobre el buen uso del espacio público y sobre el respeto a las normas de convivencia.
Es decir, se requiere de una cultura ciudadana que nos permita aprender a convivir en armonía. Y para ello es necesario aprender a respetar el espacio público y los andenes, que son de uso común y no para beneficiar a unos pocos.
Pero también se requiere con urgencia de zonas de parqueo que les permita a quienes van a los establecimientos comerciales -o a los restaurantes del sector- poder dejar sus vehículos en lugares cercanos y seguros. Este no es un asunto menor y debe ser atendido también de forma diligente.
La 84 puede ser –sin duda- un gran laboratorio para poner en marcha un programa efectivo de cultura ciudadana, que nos permita a todos aprender sobre las exigencias de las nuevas obras en la ciudad. Y para ello es muy importante tener presente que mis derechos son tantos como mis deberes.