¿Por qué está amaneciendo tan tarde en Colombia, según experto?
Muchos colombianos, sobre todo los que más madrugan, se han percatado que está amaneciendo más tarde desde diciembre.
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Durante diciembre y enero, miles de personas en Colombia han notado que está amaneciendo más tarde. Para quienes comienzan su jornada laboral muy temprano, la sensación de que el sol “se demora más” en salir se ha vuelto recurrente.
Lejos de ser una percepción subjetiva, este fenómeno tiene una explicación astronómica concreta y bien documentada.
Según explicó a Blu Radio David Tovar, codirector del Grupo de Ciencias Planetarias y Astrobiología (GCPA), este cambio en la hora del amanecer no está relacionado con el clima, las lluvias ni las bajas temperaturas propias de la temporada, sino con el movimiento de la Tierra alrededor del Sol.
Colombia se encuentra cerca de la línea del Ecuador, una región del planeta donde la duración del día y la noche varía muy poco a lo largo del año. Sin embargo, aunque el número total de horas de luz permanece casi constante, la hora exacta de salida y puesta del Sol sí puede cambiar.
De acuerdo con Tovar, esta variación se debe a factores astronómicos que afectan la manera en que percibimos el movimiento del Sol desde la Tierra.
Por eso, aunque no haya cambios drásticos en la duración del día, el amanecer puede retrasarse varios minutos de forma progresiva.
La principal explicación de este fenómeno es lo que en astronomía se conoce como la ecuación del tiempo, concepto que describe la diferencia entre el tiempo medido por los relojes y el tiempo solar real, es decir, el momento exacto en el que el Sol alcanza su punto más alto en el cielo.
Según el experto, esta diferencia se produce por dos razones fundamentales. La primera es que la Tierra no gira alrededor del Sol en una órbita perfectamente circular, sino elíptica, similar a un óvalo. La segunda es que el eje de rotación del planeta está inclinado aproximadamente 23,5 grados.
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La combinación de estos dos factores hace que el Sol, visto desde la Tierra, no se desplace de manera uniforme en la bóveda celeste durante el año. Como consecuencia, el mediodía solar real no coincide siempre con las 12:00 del reloj.
Entre los meses de noviembre y febrero, la ecuación del tiempo provoca que el Sol cruce el meridiano local cada vez un poco más tarde.
Ese pequeño desplazamiento diario es el que se traduce en amaneceres progresivamente más tardíos, incluso después del solsticio de diciembre.
Este punto es clave, ya que el solsticio suele asociarse erróneamente con el inicio inmediato de días más largos. En realidad, aunque la duración del día comienza a aumentar, el amanecer puede seguir retrasándose durante varias semanas.
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En regiones cercanas al Ecuador, como Bogotá y otras ciudades de Colombia, este fenómeno no es tan extremo como en latitudes altas, pero sí resulta perceptible.
Esto se debe a que, aunque el cambio sea de solo unos minutos, quienes inician sus actividades antes de las seis de la mañana notan fácilmente la diferencia.
Según Tovar, hacia finales de enero esta tendencia se detiene y el Sol comienza nuevamente a salir más temprano cada día, normalizando la percepción del amanecer.
Lo que para muchos parece una alteración inesperada en la rutina diaria es, en realidad, una manifestación natural del movimiento de la Tierra alrededor del Sol. Se trata de un fenómeno astronómico predecible que refleja la geometría y la dinámica de nuestro planeta en el sistema solar.
En conclusión, el retraso del amanecer en Colombia no es una anomalía ni un efecto del clima, sino una consecuencia directa de la forma en que la Tierra se mueve y se orienta en el espacio.