Thomas Eisenhuth/dpa Picture-Alliance/AFP
Actualizado: 1 de may, 2018
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En su regreso al que fue su estadio hasta la última temporada James Rodríguez brilló con luz propia, por afán, trabajo, calidad con el balón en los pies.
Fue además el protagonista de la resurrección del Bayern al convertir el 2-2, tanto que, por respeto a su anterior afición, no celebró; sin embargo, no sirvió mucho pues Real Madrid clasificó a la final de la Champions con marcador global de 4-3.