La victoria 0-1 del Real Madrid sobre el Benfica en Lisboa quedó en segundo plano. El foco terminó puesto en un nuevo episodio de presunta violencia racista contra Vinicius Junior, que obligó a activar el protocolo antirracismo en plena ida del ‘play-off’ de la Champions League.
La UEFA confirmó que ya revisa los informes oficiales del encuentro para determinar si abre un procedimiento disciplinario. El incidente se produjo en el minuto 49, tras el gol del brasileño. Vinicius celebró con un baile junto al banderín de córner y, segundos después, denunció ante el árbitro François Letexier un insulto racista presuntamente pronunciado por el argentino Gianluca Prestianni.
Protocolo antirracismo de la UEFA tras incidente en Benfica-Real Madrid
El árbitro aplicó el protocolo aprobado en 2009 por el Comité Ejecutivo de la UEFA. El partido se detuvo durante cerca de ocho minutos, en medio de la tensión en el campo y en las gradas. Algunos jugadores del equipo español, incluido Kylian Mbappé, hicieron ademán de abandonar el terreno de juego.
El procedimiento contempla tres fases claras:
- Primera: detener el partido y emitir un mensaje por megafonía solicitando que cesen los comportamientos racistas.
- Segunda: suspender temporalmente el encuentro y enviar a los equipos a vestuarios.
- Tercera: como último recurso, cancelar definitivamente el partido.
“Lo que he visto es muy claro, el número 25 ha dicho cinco veces a Vini que eres un mono. Cada uno da su opinión pero nosotros damos la información y todos tenemos que ir en la misma dirección. No se puede aceptar este tipo de actitud”, declaró Mbappé tras el encuentro.
Investigación por insultos racistas y lanzamiento de objetos
La UEFA no solo estudia el presunto insulto. También analizará el lanzamiento de objetos desde la grada —uno impactó en Vinicius— y la expulsión del técnico del Benfica, José Mourinho, quien fue sancionado por protestar y no podrá estar en el banquillo en el partido de vuelta.
Prestianni negó las acusaciones: “En ningún momento dirigí insultos racistas al jugador Vinicius Junior… Jamás fui racista con nadie”.
Vinicius respondió con firmeza: “Los racistas son, ante todo, cobardes… necesitan ponerse la camiseta en la boca para demostrar lo débiles que son”. También cuestionó la ejecución del protocolo y lamentó haber recibido tarjeta amarilla por celebrar su gol.
Ahora, la decisión queda en manos de la UEFA. Si los informes confirman los hechos, el caso podría derivar en sanciones disciplinarias. Mientras tanto, el debate vuelve a instalarse en el fútbol europeo: cómo frenar, de una vez por todas, el racismo en los estadios.