La Contraloría emitió un concepto sobre las transacciones con títulos de deuda hechas por el Gobierno nacional en diciembre del 2025, con la venta de TES por 23 billones de pesos a la empresa Pimco y la operación de venta de TES por 4.950 millones.
Según el ente de control, la venta hecha en 2025 no representa una nueva emisión de deuda. Sin embargo, asegura que la operación hecha en el primer mes del 2026 sí lo hace, dejando una preocupación en el aire por la acumulación de deuda para el 2029, que de acuerdo con el informe, el Gobierno de ese entonces deberá pagar aproximadamente 89,6 billones de pesos.
“El Ministerio de Hacienda llevó a cabo una operación de tesorería que consistió en la venta de una parte de su portafolio de TES por $23,24 billones, con el objetivo de fortalecer la liquidez del Gobierno. La Contraloría verificó que dicha operación cumplió con todos los requisitos legales y autorizaciones correspondientes, y destacó que no implicó la emisión de nueva deuda.” Afirmó la Contraloría.
Sin embargo, para el ente de control es preocupante la operación que hizo el gobierno nacional con la emisión de bonos externos por 4.950 millones. Por su parte, afirman que para la vigencia del 2026, el plan financiero del Gobierno requería de 13.096 millones de crédito externo para su financiamiento, de los cuales 9.000 millones de dólares se obtuvieron por la emisión de bonos globales. Entretanto, al hacer esta operación, la Contraloría alerta que esto implica endeudamiento, pero cubrirá las necesidades de recursos externos que quedaron en el Presupuesto General aprobado por el Congreso.
Por otro lado, el informe de la Contraloría acepta que Colombia, históricamente, ha sido responsable con el pago de la deuda, pero advierte que los esfuerzos fiscales deben hacerse en los años 2029, 2031 y 2033 para cumplir con ese pago de deuda.
Sin embargo, hace una alerta sobre la alta cancelación de bonos globales desde el año 2029 que modifican el perfil de la deuda cuando coinciden pagos de bonos globales, TES B en pesos y en UVR, y Títulos de Solidaridad emitidos en la pandemia, por un total cercano a $89,6 billones. Esta situación exigirá una gestión fiscal rigurosa del Ministerio de Hacienda en los próximos años.